Archive for marzo, 2014


Hoy en VerDeVerdad, éste enlace al blog de Rosa López Monís, que explica lo que son los Campos Mofogenéticos.

Para verlo en su blog directamente: http://lmonisymasquedietas.blogspot.com.es/2014/03/masa-critica-y-campos-morfogeneticos-la.html

Y aquí está el artículo.

Todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor de la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible que lo permite es un campo morfogenético, capaz de producir un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo.
Una sorprendente idea ha sido introducida por el científico inglés Rupert Sheldrake, idea que pronto va a revolucionar muchos de nuestros conceptos fundamentales acerca de la naturaleza y la ciencia. Lanzó la hipótesis de que el universo no está funcionando de acuerdo a leyes inmutables sino más bien a modelos de hábitos creados por la repetición de ciertos sucesos en el tiempo.
Rupert Sheldrake propone en su libro Una nueva Ciencia de la Vida que todos los sistemas se regulan no por factores materiales o mediante energías conocidas sino que también por campos organizadores invisibles. Estos campos no tienen energía y sin embargo desempeñan un rol de producción de formas. Funcionan como si fuesen modelos para la forma y el comportamiento.
Según esta hipótesis sucede lo siguiente: todas las veces que un miembro de una especie aprende un comportamiento nuevo, cambia el campo morfológico o productor para la especie. Este cambio es, al principio, apenas perceptible, pero si el comportamiento se repite durante cierto lapso de tiempo, su resonancia mórfica afecta a la especie entera. La matriz invisible es un campo morfogenético. Así por ejemplo, todas las veces que se genera un átomo, una molécula u otra unidad mórfica, esta produce primero un campo morfogenético que regula todas las posteriores unidades del mismo tipo. La influencia del campo morfogenético produce un efecto remoto tanto en el espacio como en el tiempo. Aparentemente la forma no está determinada por las leyes físicas fuera del tiempo, sino depende de la resonancia mórfica a través del tiempo.
Según Sheldrake esta nueva manera de pensar nos lleva a un territorio para el cual no existe todavía un mapa. Parece ser la única esperanza para una nueva comprensión científica de la forma y organización en general y de los organismos vivos en particular. Muchos campos morfogenéticos se hallan tan sólidamente establecidos que ya no experimentan cambios. Así, por ejemplo, el primer átomo de hidrógeno ha sido la causa para que todos los subsiguientes átomos adoptasen la misma forma de comportamiento.
La evolución nos muestra la formación de nuevos campos morfogenéticos. El aparato genético, por ejemplo, se puede concebir como el mecanismo físico que recibe la información del campo morfogenético, en forma comparable a como recibe un aparato de radio o de televisión las señales invisibles.
La hipótesis explica muchos fenómenos enigmáticos en la investigación científica cuando ocurre un cambio en una unidad y sus efectos se trasladan vía los respectivos campos morfogenéticos a todos los campos existentes y a los que existirán en el futuro.
Ya que el sistema nervioso también está gobernado por campos morfogenéticos, la hipótesis de Sheldrake tiene poderosas implicaciones para la teoría del aprendizaje. Así, por ejemplo, se podría postular que si un número de ratas aprende a cumplir una tarea nunca antes realizada por ratas, entonces otras ratas en cualquier parte del mundo deberían aprender la tarea más fácilmente y en ausencia de cualquier tipo de conexión física o de comunicación.
En realidad, existe evidencia de que ocurre esta resonancia del aprendizaje. Ya en 1920, el fisiólogo McDougall encontró que generaciones sucesivas de ratas aprendieron a escapar de un laberinto especialmente diseñado más rápidamente que la primera generación. Incluso cuando las ratas procedían de crías de ratas con aprendizaje particularmente lento, persistía el efecto.
La aparición de un campo promotor apropiado puede ser facilitada por la resonancia mórfica procedente de animales o personas similares, o bien puede surgir un campo totalmente nuevo, no sólo por primera vez en la historia de un individuo, sino por primera vez en el mundo.
Sheldrake comenta la teoría de Jung del Inconsciente Colectivo. Si los recuerdos no se limitan a un almacenamiento en el cerebro físico, sino que nos llegan a través de resonancia mórfica, la experiencia acumulativa de la humanidad bien podría incluir los arquetipos descritos por Jung.
La ciencia no necesita tampoco negar la posibilidad de la ocurrencia de fenómenos paranormales, ya que éstos pueden ser, en parte, explicables con la resonancia mórfica. Un apoyo adicional de la teoría de Sheldrake se encuentra en el libro de Lyall Watson (Lifetide: The Niology of Consciousness). En este libro Watson relata el sorprendente suceso que pudo observar en una colonia de monos en una isla cercana al Japón. Cuando cambió el alimento de los animales a papas recién sacadas de la tierra, cubiertas de arena y greda, los monos las rechazaron.
Después de cierto tiempo, una mona de 18 meses, llamada Imo, una especie de genio simiesco, resolvió el problema llevando las papas al río y lavándolas antes de comerlas. Para el mono esto representa una revolución cultural solo comparable al invento, por el hombre, de la rueda. Imo enseñó a su madre el nuevo comportamiento y a continuación a sus compañeros de juego los que, a su vez lo comunicaron a sus respectivas madres. Muy luego, todos los monos juveniles lavaban papas, pero los únicos adultos que aprendieron el truco fueron aquellos enseñados por sus hijos. Este estado del aprendizaje se mantuvo inalterado durante cierto lapso de tiempo. Pero de repente el comportamiento mostró una clara tendencia a universalizarse.
Watson se imagina el proceso de la siguiente manera: en el grupo de los animales reacios al aprendizaje algunos lograron poco a poco aprender el truco. El mono necesario para cumplir algo así como el número crítico aparentemente llevó este número por encima de una especie de umbral empujándolo a través de algo que se podría llamar masa crítica. Este mismo día casi toda la colonia lavaba papas.
Pero, más aún: el hábito aparentemente saltó por encima de las barreras naturales y apareció en otras islas e incluso en Takasakiyama, en el Japón. Watson supone la existencia de mecanismos en la evolución distintos a aquellos gobernados por la selección natural. El fenómeno observado por él puede explicar la manera de cómo algunos elementos mnésticos, ideas y costumbres se propagan por toda nuestra cultura. Es posible, dice Watson, que si un número suficientemente grande, entre nosotros, cree que algo es cierto, esto se torne en verdad para todo el mundo.
La noción de campos morfogenéticos será particularmente bienvenida para los que creen en el efecto acumulativo de una idea sostenida por un número grande de individuos. Sin olvidar que los cambios así producidos se integran en la filogenia de la especie, de la única manera que pueden hacerlo, mediante codificación genética.
Lola Hofmann
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poder del dinero

¿Qué es el poder?

Según la idea occidental, el Poder se asocia al dinero, las posesiones, la capacidad de mando y liderazgo, una alta posición en la escala social, en el trabajo, en la familia, en el clan, en la vida, ect…

Pero, ¿es eso realmente poder, o es otra cosa?

A menudo, el Poder tal y como lo conocemos en las sociedades modernas está directamente relacionado con la Carencia.

Cuando uno se siente Carente, siente que no tiene nada dentro de si, busca obtener de fuera lo que no consigue en su interior.

Es frecuente el caso del hombre sin valores, sin vida interior, anestesiado a las emociones, carente de todo talento, creatividad o valía, que busca decorar su vida con casas, coches, ropa, trajes, mujeres… o personas que tienen todo eso que a él le falta -creatividad, talento, inspiración, valores, belleza interior, sabiduría- como si haciendo que los demás dependan de él, o la cercanía a esas cosas o personas, fueran a hacerle mejor de lo que realmente es.

¿Cuántos empresarios, banqueros, ejecutivos y gente de éxito en la actualidad no responden a éste perfil?

Admiramos a ese tipo de personas y no termino de entender muy bien porqué.

Cuando uno revista las listas de los diez, los veinte hombres y mujeres más poderosos cuesta encontrar entre ellos a alguien poderoso de verdad.

Para empezar, alguien poderoso, verdaderamente poderoso, no necesita dinero, posesiones, éxito, liderazgo ni mando de ningún tipo. Sencillamente ya es. Ya está completo y es perfecto en sí mismo, sin tener que lograr ni hacer nada.

Pero en occidente hemos reemplazado el Tener por el Ser… y los casos en los que las personas creen que teniendo SON, abundan cada vez más.

Desde el hombre que compra a una mujer con su dinero, comodidades, posesiones, favores diversos… y que así cree ser poderoso. (Y otro día hablaremos de las mujeres que pican y caen en la trampa de éste tipo de hombres, desempoderándose de sí mismas y vendiendo su alma a cambio de una seguridad que no tienen ni van a alcanzar con alguien así), a la mujer que cree tener poder sobre los hombres por la atracción que despierta en ellos o el hombre que cree ser poderoso por el número de personas que están bajo su liderazgo o mentoría.

Son algunas de las distintas caras del pseudo poder moderno.

Buscar fuera lo que uno no encuentra dentro de si mismo.

Algunos hombres verdaderamente poderosos

En éste sentido, para mi, uno de los hombres más poderosos de los que tengo noticia era el monje Rinzai, de la tradición budista zen.

Todas sus posesiones se reducían a una túnica, unas sandalias, un cuenco, unos palillos y una manta para guarecerse del frío por las noches en la cueva donde habitó durante mucho tiempo.

Rinzai no necesitaba nada… y por lo tanto, era tremendamente Poderoso.

rinzai

Poderoso de verdad como solo pueden serlo los hombres que han trascendido muchas de las trampas del Ego.

No conozco en la actualidad – me cuesta hacer memoria- a ninguna persona tan poderosa como él.

En realidad si conozco otros ejemplos de poderosos notables, pero hace mucho que no están entre nosotros, el Siddartha Gautama (Buda), el Buda Maitreya, Jesucristo, Mahoma, el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov… y muchos grandes hombres sencillos, unos anónimos y otros no tanto, que trascendieron la idea del Tener porque ellos YA ERAN.

El monje Rinzai, que nació aproximadamente en el año 800 D.C. era dueño de su vida, no manipulable por otros, compasivo, firme, tranquilo, a veces muy recto, a veces divertido, siempre sorprendente, no necesitaba nada, nadie tenía poder sobre él, porque su nivel de desapego e independencia era tan extremo que no necesitaba más que dejar que la vida se desplegara frente a él y disfrutarla.

A los que vivimos en ésta sociedad de consumo, aún nos queda mucho camino por recorrer en materia de verdadero Poder.

La necesidad de comodidades, seguridad, posesiones, dinero, techo, hipotecas, familia, pareja… nos limita tanto que el camino del desapego, el camino del auténtico valor que fabrica a un Guerrero Espiritual, se hace difícil.

Enseguida nos vemos atrapados por familias, novios, esposas, trabajos, compromisos y circunstancias que, lejos de proporcionarnos libertad, nos encadenan.

Buscamos un hombre que nos proporcione la seguridad que no tenemos en nosotros, una mujer que nos aporte la nutrición emocional que no sabemos darnos…

Nuestro Ego navega buscando seguridades donde solo hay incertidumbres.

Pero la rueda de la vida es caprichosa.

Un día tenemos mucho, otro día no tenemos nada. Un día tenemos pareja y todo va muy bien, al otro nos va mal y nos hundimos.

Para sentirnos bien siempre necesitamos a otro.

Un día nos mantienen, al otro dejan de hacerlo. Mantener, ser mantenido o mantenida. Tener y no tener. La trampa del ego y de la necesidad de seguridad.

Las combinaciones del azar (que en realidad no es azar, sino pura causalidad) son innumerables.

Y el día que tenemos mucho nos creemos muy importantes, se nos hincha el pecho parecemos flotar… tenemos éxito, todos nos admiran y adoran… oh, qué grandes somos, nos decimos… y el día que no tenemos nada nos creemos unos inútiles, el último mojón de la creación y nos sentimos muy desdichados.

El psicólogo Victor Frankl perdió a toda su familia en un campo de concentración alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó del tener al no tener en materia afectiva de la noche a la mañana. Tuvo que reconstruirse, fortalecerse, rehacerse y darle a su vida un nuevo sentido ante la pérdida. ¿Cuántos de nosotros seríamos capaces de hacer algo así? Victor Frankl era un hombre poderoso en un sentido amplio del término.

Mi propio ejemplo, para lo que os pueda servir

Aquí os cuento algo personal que ilustra éste artículo, muchos ya conocéis detalles de mi vida: hace años yo ganaba mucho dinero en la empresa familiar, tenia un buen trabajo y llené mi casa de libros, muebles de estilo, tenía tanta ropa y tantas cosas, tantas comodidades, que en realidad no podía disfrutar de ellas. Salía mucho, a cenar, al cine, de fin de semana, de viaje, no paraba en casa…

Tuve que perder ese trabajo, esa seguridad y ese dinero de entonces, para poder valorar lo que tengo y poder desapegarme de todo lo que me sobraba, para comprender que yo no necesitaba ni he necesitado nunca tanto como tenía acumulado durante aquellos días… y para comprender también que NADIE LO NECESITA REALMENTE, aunque muchos crean que si.

Si eres de los que crees que necesitas una serie de cosas para vivir, el Ego aún te tiene bien agarrado.

Más allá de unas mínimas necesidades básicas relativas a comida, techo y salubridad, todo lo demás te sobra realmente.

En serio, escúchame… TE SOBRA.

Haciendo el Camino de Santiago descubrí que todo lo que necesita un hombre para vivir, te cabe dentro de una mochila.

El resto es prescindible… a veces agradable (una ducha caliente, una cama confortable… cosas por las que uno trabaja y lucha, pero sin perder por ello su propia vida), aunque debes saber que sin ellas podrías vivir perfectamente.

Un escritor de ciencia ficción que se llama Theodore Sturgeon a quien admiro profundamente por sus excelentes cuentos de género, tiene una frase memorable… La frontera entre tener dinero y que el dinero te tenga a tí, es muy estrecha.

Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon

Y ver a la gente decorando su existencia, adornándola con el último coche, el último reloj, el último modelo de teléfono móvil, o la última colección de ropa de firma, el último bolso o la última estancia en un hotel de cinco estrellas, me hace sonreír… Ver a la gente hipotecando su vida en trabajos alienantes o con parejas que aportan esa seguridad y tranquilidad que a ellos y ellas les falta, es terrible.

¿Donde tenemos puesta nuestra autoestima?

Una vez escuché a un amigo -bastante hueco por dentro, todo hay que decirlo- asegurando que él tenía puesta su fe en la moda y en su forma de vestir. Los que le escuchamos, congregados durante un curso en una gran sala, nos empezamos a partir de risa y él no entendía de qué nos reíamos. Nos dijo algo así como “Oye, por favor, ésto hacéroslo mirar”

Quizá estaba tan identificado con su cuerpo y aspecto, con el envoltorio, que le costaba acceder a su verdadero ser. Tras la risa, interiormente, yo sentí la pena, compasión por alguien tan ciego a sí mismo y a los otros.

Esta necesidad de TENER y de Poder, tiene graves consecuencias en el mundo en que vivimos.

La Avidez por el Poder no es gratis, queridos amigos y amigas.

La sociedad moderna trata de convencer al hombre de que necesita un montón de cosas que en realidad le sobran, no son imprescindibles y no le hacen mejor. El sistema consigue así hacernos consumir y entrar en una dinámica loca de gasto inútil que, lentamente, va acabando con los recursos de éste planeta.

A fecha de hoy, consumimos en ocho meses lo que el planeta Tierra produce en doce.

¿Cuando vamos a parar ésta locura?

Yo reconozco que ahora, ganando mucho menos, tengo mucho más poder que el que tenía entonces.

Siento admiración por la gente que ES, no por la gente que HACE COMO SI FUERA.

La gente que se decora, disfraza o se pega y adhiere a alguien a quien consideran solvente o poderoso para intentar SER, no me produce la menor admiración, más bien me apena.

Alguien poderoso ES, no necesita TENER nada, ni tratar de ser nada distinto de lo que es.

Alguien poderoso no necesita comprar nada ni a nadie, ni buscar nada, ni alcanzar nada en la vida, ni lograr nada, ni llegar a nada para ser valioso y digno de todo el amor y la admiración del mundo.

Pero parece que si no tenemos, si no logramos, si no buscamos, si no nos debatimos en ésta lucha estúpida por llegar a algún lado, no somos capaces de darnos a nosotros mismos ese amor incondicional tan necesario para crecer en la vida.

Siempre queremos ser distintos de lo que somos, siempre queremos que nuestra vida sea otra diferente de la que tenemos… ¿hasta cuando seguiremos así de perdidos?

Lamentablemente, éste mundo se ha convertido en un lugar donde muchos viven en la apariencia del Tener… y mientras lo hacen, no SON, evitan SER.

Ni tu dinero, ni tu belleza, tu fuerza o apariencia física te van a hacer ser más de lo que eres. Ni siquiera tu talento o creatividad te hacen ser más de lo que YA ERES. Tu verdadera valía no está ahí.

¿Poder?

Desde VerdeVerdad os digo que para mi ser poderoso de verdad es no necesitar poder de ningún tipo, ni dinero, ni éxito, ni logro, ni liderazgo, ni nada que se le parezca.

Ser poderoso no es identificarse con el envoltorio que la vida nos ha construido, con el personaje que creemos ser.

Uno YA ES SUFICIENTE.

YO YA SOY SUFICIENTE y me amo por ello.

YO SOY EL QUE YO SOY.

Y desde el Sagrado Ser de Luz que hay en Mi, os Saludo a Todos, Sagrados Seres de la Luz, para que, de una vez, os deis cuenta de ya Sois y no necesitáis ser otra cosa distinta ni tener nada diferente de lo que ya tenéis.

Un saludo y muchas gracias desde éste blog.

Esto es VerDeVerdad y Vamos a Cambiar el Mundo.

La mala costumbre.

Sencillamente genial… os dejo éste texto

El rincón de floricienta

tumblr_matis8v2p91r9mng0o1_500 Fotografía: Ibai Acevedo.

La mayoría de nosotros vive pensando que esto será eterno. Que somos inmortales y que las desgracias solo le pasan al de al lado. Vivimos inmersos en una ignorancia que nos hace débiles y solo lamentamos lo ocurrido cuando ya es demasiado tarde.

Y es que…

Tenemos la mala costumbre de dejar para luego, de reír poco y de querer hacerlo mañana. Tenemos la mala costumbre de echar de menos, en lugar de hacerlo de más. La mala costumbre de usar los luegos y no los ahoras. Luego te llamo, luego te escribo, luego te contesto, luego nos vemos. Y obviamente nunca llamó, nunca escribió, nunca contestó y nunca fue visto. Tenemos la mala costumbre de querer tarde. De valorar tarde. De pedir perdón demasiado pronto. Debería haber un número máximo de perdones. Perdonar nos hace grandes, de acuerdo, pero cuando tienes que perdonar todos los…

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Hoy publico en VerDeVerdad ésta entrevista realizada a Claudio Naranjo sobre el tema de la Educación, aparecida en la página web Despertar integral. com

Fuente : http://www.despertarintegral.com/
 
 

Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.

Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formaba parte del equipo del Instituto Esalen en California.

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Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.

Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Harvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.

El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.

-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?

-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.

-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?

-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.

La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.

-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?

-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.

Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.

-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.

-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.

-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.

Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.

La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.

-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?

-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.

-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?

-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.

A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.

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cambioLos budistas lo tienen muy claro. La vida es un cambio constante.

¿Entonces, para qué aferrarnos a nada? Ni a un trabajo, ni a una pareja, ni a una vida establecida y cómoda. La práctica del desapego se impone. Soltar, abandonar, dejar caer los brazos, no luchar contra lo inevitable.

Mi amigo Ibrahim, arquero de tiro tradicional de setenta y un años, asegura que en la vida son más importantes los accidentes que lo que tu has planeado para tu futuro. Porque todo se acaba derrumbando, torciendo, yendo por otro lado.

Si tal es así – y con años he ido comprobando que lo que dice el bueno de Ibra es cierto- ¿A que aferrarse? Lo que tenga que suceder, sucederá.

Sin embargo, para desapegarse de algo o de alguien, hace falta haberse apegado antes y uno comprueba que los que más fácilmente realizan los cambios, suelen hacerlo por su dificultad para los apegos, pues nunca estuvieron realmente unidos a nada ni a nadie con la suficiente profundidad.

Cambiar es dejar de hacer lo que uno ha hecho hasta ahora. Dejar de dar vueltas en círculos, o de escapar cuando uno sale de los baches siempre de la misma manera.

Para algunas personas, sumergidas en periódicos cambios, precísamente lo fácil es cambiar: cambiar de pareja, de casa, de vida, de sitio, de amigos…

Para ellos, el cambio significativo sería dejar de cambiar, quedarse donde están, no luchar, no aferrarse a ninguna solución mágica, experimentar el estado emocional en el que viven y transitarlo para aprender, crecer y superarlo.

La historia de mi vida

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A éstas alturas de la vida, el que les escribe ha cambiado radicalmente de vida unas cuantas veces como para saber de lo que habla. En otras facetas de la existencia – por desgracia más de las que me gustaría- soy un absoluto ignorante, pero en materia de cambios, yo podría dar conferencias, escribir libros y crear una enciclopedia ilustrada.

Una conjunción Plutón Urano en casa ocho, opuesta a un Saturno en la dos (la casa de las transformaciones opuesta a la casa del dinero y las finanzas, los amantes de la astrología lo comprenden) hacen que las crisis sean mi modo natural de avanzar en la vida. Y os aseguro que uno se hace muy fuerte con un aspecto planetario así.

Comencemos con el relato.

-A mi madre, su familia no la dejaba casarse con mi padre. Debido a la culpa y a haber tenido que enfrentarse al clan y abandonarlo, mientras estaba embarazada de mi, se deprimió. En su barriga sufrí mi primera crisis. Ella no deseaba tenerme y me iba a dejar morir. Estuve a punto de fallecer en la barriga de mi madre. Algo bajó desde el cielo, una presencia de luz femenina, para evitar que yo muriera. Años después, en visualizaciones, sintonizaciones de reiki ect… éste recuerdo volvería a mi conciencia con tanta fuerza que he tardado años en procesarlo.

Pasé mi primera depresión infantil con siete años. En mi casa nadie se enteró.

Mi segunda depresión con once. Tampoco se enteraron.

Mi familia estaba demasiado ocupada trabajando (mi padre es trabajólico) y discutiendo entre ellos para darse cuenta de nada.

Me tuve que recomponer yo solo desde que tengo uso de razón.

Tengo problemas para pedir ayuda porque desde que soy niño a nivel afectivo NO HABÍA NADIE A QUIEN PEDIRLE NADA.

-Con veintiún años me diagnosticaron Distimia, un trastorno similar a una depresión crónica, suave y sostenida en el tiempo. La superé.

-Cuando me hice psicoterapeuta tuve que aprender a llorar, porque me había hecho tan duro, tan insensible a causa del dolor, que no sabía hacerlo. La tristeza se me atascaba en el pecho y apenas era capaz de derramar lágrimas.

-Hace muchos años, al abandonar la multinacional de publicidad en la que trabajaba como investigador de audiencias, afronté mi primer cambio laboral importante dejando un empleo estable y tranquilo para irme a trabajar con la famlia. Buscaba seguridad… solo encontré más crisis y más cambios con aquellos que más quebraderos de cabeza me han dado en la vida.

-Afronté otro cambio radical años después, al hacerme psicoterapeuta y abandonar ese puesto seguro y bien remunerado junto a mis parientes, hecho éste que provocó casi la salida por la puerta de atrás del clan familiar.

-Añadamos a ésto, entre medias, dos separaciones de pareja bastante traumáticas, que dejaron cicatrices en mi alma y entonces comprenderéis que de cambios y rupturas uno sabe bastante, de hecho, la vida me ha convertido en un experto en giros bruscos de existencia, cambios de profesión, de rumbo y de modo de vida.

Desde que estoy en éste mundo, he sufrido toda clase de agresiones, las más dolorosas procedentes de mis parientes y personas más cercanas. Me han intentado pegar, engañar, confundir, me han puesto los cuernos, me han mentido, humillado, ignorado… Lejos de hundirme, cada vejación y dificultad me ha hecho más sabio y más fuerte, más tierno, más empático y mejor persona.

Soy el hombre de los cambios y éstos aún no han terminado.

Ya no confío en la estabilidad. Hoy se que estoy aquí… mañana quién sabe.

Son, además, tiempos inestables en el mundo, demasiado cambiantes como para aceptar que las cosas van a durar siempre.

Ya no hay trabajos para toda la vida, ni parejas, ni lugares, ni situaciones que duren siempre. El mundo va demasiado rápido como para aferrarse a nada seguro.

La necesidad de seguridad y suelo bajo los pies

Los budistas hablan de varios maras o infiernos en los que los hombres caen a lo largo de su vida.

Uno de los más poderosos es el Skhanda Mara, o la Necesidad de tener un suelo bajo los piés.

De éste Infierno o Mara yo también podría dar alguna clase a los lectores de éste blog.

Cuando estamos en el Skhanda Mara sufrimos por tener seguridad, algo que nos sustente o sujete y nos de tranquilidad.

Cuando abandoné la empresa familiar por la puerta de atrás, sufriendo una especie de acoso y derribo del clan familiar, mobbing y conductas parecidas, confieso que el mundo se me vino abajo.

Sin pacientes suficientes para poder vivir de mi trabajo como psicoterapeuta, sin empleo, sin nada a lo que aferrarme, la vida se había convertido en un oscuro callejón sin salida.

El paro se me terminó tras dos años de buscar por todas partes sin encontrar empleo y sin que los pacientes, con el país en crísis, llegaran a mi consulta en número suficiente… y hubo un momento en que me vi en la calle y casi sin dinero para pagar siquiera la hipoteca de la casa.

No estaba acostumbrado a vivir con lo justo, e incluso con menos de lo justo.

Durante varias semanas solo comí pan. Era barato y yo no podía permitirme gastar dinero, tenía que ahorrar como fuera. Estaba muerto de miedo. Un miedo denso, atroz, que años después regresaría por circunstancias parecidas.

Por las noches me despertaba angustiado, sudando, tembloroso, sin saber qué hacer. Todavía padecía las secuelas del duelo por mi última separación de pareja. Un constante mensaje recriminatorio aparecía en mi mente: Eugenio, tío, con la edad que tienes deberías estar haciendo algo provechoso con tu vida y mira donde estás, no tienes nada.

Era verdad, no tenía nada.

Y sin embargo, tardé algún tiempo- y sufrimiento- en darme cuenta de que lo tenía todo.

Tenía mi vida, mi salud (algo que solo se valora cuando se pierde), mis amigos (los mejores que un hombre pueda desear), mi casa soleada en un barrio que me encanta, mis gatos amorosos, mis casi cuatro mil libros repartidos en estanterías, mi lucidez, que me ha sacado de tantos agujeros… mi capacidad para reirme y ser feliz, mi coraje, mi honestidad, mi compasión, mi entrega… tenía tantas y tantas cosas… pero sobre todo tenía algo que me hacía estar en el sitio exacto y en el momento justo: Tenía Libertad.

Sin ataduras de ningún tipo, sin servidumbres ni esclavitud, a empresas, parejas o situaciones personales de desamparo, yo podía reconstruir mi vida y reconstruirme con rapidez sin depender de otros.

Era el comienzo de mi nueva vida.

Pasé miedo, tuve insomnio, me angustié.

La de noches que dí vueltas entre las sábanas, sin saber por donde escapar, a quien recurrir o a donde ir.

atormentado 2

El miedo a padecer miseria, a perder mi casa, a no tener donde dormir o qué comer, se hizo muy sólido y lo compartí con el de cientos de miles de personas que, en España y otros lugares del mundo, viven situaciones críticas de necesidad actualmente. Me solidarizo con ellos desde aquí, pues se lo que es pensar que mañana no vas a poder sobrevivir ni vas a tener donde caerte muerto.

De vez en cuando, mis familiares, sintiéndose culpables por el modo en que se habían desarrollado las cosas con mi marcha de la empresa, me metían dinero en la cuenta. Dinero que me costaba aceptar, pues yo vivía éstas donaciones como limosnas y no me gustaban.

Ana Cano, una amiga terapeuta, me habló un día de la culpa inconsciente y de que les permitiera que me ayudaran para aliviar su conciencia.

Acepté esa ayuda y sobre todo fuí tirando como pude, con el paro, los subsidios – que fuí agotando por completo-, con trabajos ocasionales o alimenticios.

Debía dinero a mi primo Alberto, debía dinero a Paco Domínguez, mi terapeuta… aún se lo debo.

La situación se hizo crítica y tuve que desarrollar nuevas capacidades personales y talentos dormidos. Volví a echar el tarot, después de años de tenerlo abandonado, encontré centros donde ejercer de tarotista y también donde dar clases de tarot terapeútico con excelentes resultados y cambios vitales en los participantes. Más tarde me hice Maestro en Lectura de Registros Akáshicos, comencé a dar y recibir cursos y formación en terapias alternativas, me convertí en Terapeuta Floral, regresé durante un año a la radio, trabajando para la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid y encontré vías, soluciones para ir tirando en una época en la que sobrevivir no está garantizado para nadie. Me hice más espiritual, más sabio, menos dependiente, menos apegado a lo material. Más auténtico y valiente.

Soy, por encima de todo, un superviviente.

A fecha de hoy mi situación fluctúa. A veces tengo dinero para vivir, a veces me falta. Pero eso no cambia mi estado interior de calma, que ha sido la mayor ganancia obtenida en éste tiempo.

El mundo podría derrumbarse, yo se que sobreviviré.

La gente, en general, vive más o menos tranquila con sus vidas asentadas, aferrados a parejas, trabajos, casas, situaciones fijas que les reportan seguridad.

¿Serían capaces de hacerlo en mi situación?

Y si mi vida ha sido complicada, deberíais ver las vidas de personas en países del Tercer Mundo y en Vías de Desarrollo… ellos si que pueden darnos una clase a todos sobre navegar frente a la adversidad.

Descubrir que no necesito tantas cosas para vivir cómodamente, recuperar valores perdidos en mi interior, aprender lo que de verdad importa, volverme más ahorrador, menos despilfarrador, aceptar que nunca jamás habrá seguridad suficiente en ninguna de las áreas de mi existencia. Saber que es un autoengaño pensar que algo es seguro y más engaño aún vender tu alma, tu existencia por un gramo de seguridad, a una empresa, a una pareja, a una situación insatisfactoria.

Muchas personas hipotecan su existencia para garantizarse la supervivencia económica… les cuesta

Con la edad he comprobado que el valor para cambiar de situación se pierde y los caminos se estrechan. Es mucho más fácil saltar al vacío siendo joven, con otra capacidad de recuperación, cuando el mundo lleno de oportunidades y hay más facilidad para encontrar pareja y trabajo, que con sesenta o setenta años y la vida hecha y ya encajada. Y sin embargo hay gente que se atreve a hacer grandes cambios incluso a esa edad.

Nunca es tarde para saltar.

Tengo cuarenta y ocho años, me suelen echar diez o doce menos. Pese a los cambios voy envejeciendo bien. Gente con diez, doce y quince años menos, está mucho más cascada que yo a su edad.

Sencillamente, ya no llegarán a los cuarenta y ocho en mi estado.

Y si alguien piensa que he perdido el miedo al cambio en todo este tiempo se equivoca….CADA VEZ TENGO MÁS MIEDO. PERO CADA VEZ TENGO TAMBIÉN MÁS CORAJE PARA SUPERARLO.

 De algo podemos estar seguros todos… nuestra vida va a cambiar. Unas veces lo provocaremos nosotros, otras el cambio vendrá de fuera. Será un cambio felíz o será traumático.

Nuestra vida puede derrumbarse en cualquier momento.

Abandonar la zona de seguridad, la cómoda zona en la que nos movemos a veces, se impone. Dejar de luchar y de aferrarse, dejar de buscar soluciones para no encajar nuestro estado emocional, también.

Y para ello solo puedo recomendar coraje, calma, fe… y un libro magistral que siempre me ha ayudado en éstos tránsitos, un libro compasivo, valiente, que no ofrece caramelos ni promesas, que acompaña mientras atravesamos momentos muy duros.

Se trata de Cuando todo se Derrumba, de la monja budista norteamericana Pema Chödrön.

 Pema Chodron

Que tengáis felices cambios.

Y que si no lo son, aprendáis de ellos y os hagan mucho más fuertes.

Desde VerDeVerdad, un saludo a todos los lectores y mi más sincero abrazo y solidaridad para los que sufren.

Entre todos Vamos a Cambiar el Mundo.

dificultad de la parejaLa primera pregunta que uno debería hacerse con sinceridad es: ¿Para qué quiero una pareja?

¿Para sentirme menos solo o sola?  ¿Para llenar mis carencias? ¿Para tapar mi vacío?  ¿Para no enfrentarme a la vida? ¿Para ser más feliz?  ¿Para enfrentarme con garantías a un mundo en el que la supervivencia no es fácil? ¿Para que me nutran?  ¿Para que me mantengan?  ¿Para que otro me de el cariño que yo no me se dar?

¿Para qué exactamente?

Obtener una respuesta sincera no es tan fácil como pensamos.

Rara vez somos conscientes de la motivación profunda e inconsciente que nos impulsa a querer emparejarnos. Y menos aún si de verdad queremos hacerlo o solo lo pensamos porque se supone que es lo que la sociedad o el entorno dicen que deberíamos hacer.

Lo cierto es que el amor provoca adicción, pues las endorfinas segregadas durante los enamoramientos suelen actuar de antidepresivo natural en el organismo.

Muchas personas cuyo tono vital es bajo, deprimidas, amargadas o con vidas insatisfactorias, sobrecompensan su carencia, su infelicidad cotidiana buscando parejas que consigan sacarlas de ese estado. A veces se vuelven adictas al enamoramiento y a las sustancias que éste genera en nuestra química corporal.

La pareja se convierte así en el asidero más común para evitar nuestro inmenso temor a la soledad, la infelicidad y la tristeza… esos estados que surgen y aparecen en cuanto bajamos la guardia. Pero sobre todo se convierte en una especie de pastilla que ingerimos para sentirnos mejor.

Hay legiones de adictos al enamoramiento, pero no tanta gente próxima al amor, que es un sentimiento más sereno, más sólido, que aparece con la calma y que no reporta la misma intensidad de compuestos químicos liberados en nuestro cerebro.

adición al amor

El amor es lo que sucede pasada la época de descarga química del enamoramiento -un periodo que suele durar entre seis meses y tres años- y son pocos los que consiguen llegar a ese estado y permanecer en él, pues el amor exige compromiso interior, cierta solidez personal, tolerancia, compasión por uno mismo y por el otro, ternura, transigencia, límites, manejo del entorno y de las habilidades sociales y una serie de valores y capacidades que mucha gente no ha sido capaz de desarrollar a lo largo de muchas relaciones de pareja fallidas.

Por otro lado, la adición al amor no se aleja tanto de la adición a la comida, al alcohol o a cualquier hábito, conducta o sustancia que genera dependencia en nosotros.

¿Es tan difícil encontrar pareja?

La gran frase que casi todo el mundo comparte y comenta en nuestros días es que encontrar pareja es complicado.

¿Lo es realmente?

Para casi todo el mundo, por sus palabras y declaraciones, parece ser que si.

Ni siquiera los acostumbrados a ligar y enamorarse con frecuencia consiguen algo estable o duradero que les reporte felicidad suficiente. A menudo, su vida se convierte en un saltar de cama en cama y de pareja en pareja que puede resultar devastador para el corazón de uno, pues con los amores en serie, el corazón, en vez de abrirse, suele cerrarse para no contactar con lo que nos está sucediendo.

Y si a la gente de a pié le parece complicado encontrar pareja, a muchas de las personas que se mueven en el entorno del crecimiento y la psicoterapia, se lo parece aún más. Solo hace falta preguntarles para comprobarlo.

Carmela

Una de mis formadoras en psicoterapia, Carmela Ruíz de la Rosa, coordinadora del centro Gestalt Psicoterapia y Formación, aseguraba durante un taller que “Es más difícil conseguir pareja desde la salud que desde la enfermedad”.

Esta frase, que cayó como un mazo sobre los presentes en un taller de sexualidad, tiene una explicación: Cuando uno dedica su vida a la autobservación, el crecimiento interior y el trabajo personal, las taras de los demás se hacen tan evidentes como semáforos en la oscuridad y cuesta mucho bregar con ellas.

Además (el autor de éste blog lo ha comprobado personalmente) no puedes comentarlas, pues generas en el otro una hostilidad fuera de lo común. Ni te entiende ni te quiere entender… está en su película y convencidísimo de que ahí está bien.

En nuestro mundo, enfermedad y locura, son lo habitual

En el mundo en que vivimos abunda la enfermedad, no la salud.

Además es una enfermedad sin conciencia… la mayoría de la gente no es ni remotamente consciente de sus procesos mentales y emocionales, de porqué les pasa lo que les pasa, de qué llevan dentro, de cómo son en realidad, las pulsiones que les empujan y porqué hacen las cosas que hacen.

Y sin embargo creen saberlo.

Todo el mundo cree ser el dueño de su vida… y los que más dueños creen serlo, son los menos conscientes.

Incluso alguien dedicado constantemente a ésta labor de averiguación e indagación interior, tarda años en empezar a obtener algunas respuestas útiles que le sirvan para evolucionar.

Un psicoterapeuta no deja de trabajar consigo mismo y de autobservarse toda su vida.

Por eso, observar a alguien, nuestra pareja de turno, que ni ha empezado a buscar, ni tiene la menor intención de hacerlo, puede desconcertar mucho. También si ves que lo hace en los lugares o sitios equivocados.

Cuando ésto nos sucede, tenemos la sensación de que el otro aún tiene que recorrer un camino que nosotros atravesamos hace ya mucho tiempo. Se produce un desfase de ritmos, el otro está en una fase de su vida -y quizá se quede estancado ahí para siempre- , nosotros pasamos por esa fase y sufrimos al ver al otro dar vueltas en círculos, autoengañarse, retroceder, atascarse, contarse películas… éste proceso puede resultar agotador ya que nada garantiza que el otro vaya a conseguir salir de ese agujero alguna vez.

La compasión sincera es muy útil en éstos casos (no es lo mismo compadecerse del otro que sentir lástima o pena por el).

La compasión no implica sentir superioridad hacia los demás… y además ha de aplicarse no solo al otro… también a uno mismo, pues nosotros también sufrimos.

Desde la compasión uno no se siente mejor o superior, sencillamente reconoce que todos estamos en diferentes partes y etapas del camino.

Dice un dicho budista: Todos somos sabios, unos antes, otros después.

Porque tarde o temprano, todos llegaremos a la luz. Cada persona tiene su ritmo y su velocidad para avanzar. Y porque se aprende de todo el mundo, incluso de los que menos han avanzado en el camino.

Lo cual no evita una realidad amarga y certera: estar con alguien que no quiere avanzar o que está en un estado de evolución pobre, agota.

 atormentado

Respecto a la afirmación de Carmela Ruíz de la Rosa, podemos aclarar que en un mundo neurótico, una persona normal -neurótica por definición, como lo somos todos- encuentra pareja con cierta facilidad -más aún si su narcisismo ha fabricado para él o ella una cáscara o apariencia de belleza o atractivo físico que facilita el encuentro sexual con el otro, mientras que a alguien más sano (incluso aunque sea también muy atractivo) le cuesta más trabajo encontrar, fundamentalmente porque no se conformará con cualquier cosa que se presente en su vida.

La salud te vuelve exigente. Es inevitable

Y además no es salud mental lo que abunda a nuestro alrededor.

En un mundo enloquecido y enfermo, donde, por estadística, la inmensa mayoría de la gente no tiene demasiada conciencia, alguien sano solo puede encontrar soledad o aspirar a reunirse con los pocos que aún conservan algo de cordura.

media naranja corazón

Y esa es mi recomendación desde aquí.

Si no estás en el trabajo personal, empieza a despertar ahora mismo caminando hacia dentro de ti.

Y si estás en el Trabajo personal y en el crecimiento, busca a tus iguales. Se consciente de que los demás van a ser una prueba y un gran aprendizaje para ti, pero también una fuente constante de quebranto y frustración. La compasión por ellos y por ti puede ayudarte, pero somos humanos y limitados en nuestra paciencia y tolerancia.

No trates de sobreesforzarte y de salvarlos, de elevarlos, de hacerlos despertar… esa tarea les corresponde a ellos. Respétate, no te vacíes, ni luches, ni pelees, ni te indignes, ni te desgastes. No merece la pena.

Por experiencia, no solo personal, sino también en consulta, las uniones de pareja entre personas con cierto grado de trabajo interior y personas que no tienen la menor intención de crecer o cuyas limitaciones para hacerlo son graves (resistencia personal al cambio, lealtades invisibles a patrones familiares, miedos personales, un ego demasiado fuerte o anclado en una estructura de personalidad coriácea y rígida), suelen ser nefastas.

En casos así, el más evolucionado de los dos tiene todas las de perder, pues gana poco permaneciendo con alguien que no tiene gran cosa que aportarle y que a menudo dificulta o limita su crecimiento.

La frase, mejor solo que mal acompañado, debería imponerse.

Y con tiempo y paciencia, alguien aparecerá si uno lo desea, sobre todo si recordamos que no somos medias naranjas, somos naranjas completas y lo hemos sido siempre, desde el principio de los tiempos.

Un abrazo a todos y mil gracias por vuestro apoyo desde VerDeVerdad.

Concepción curiel

Concepción Curiel escribe en El Observatorio Espacio de meditación el siguiente artículo que aquí reproducimos para su difusión:

No hace falta que busques “la paz interior” como un lugar en el que esconderte y ponerte a salvo de manera permanente. No lo vas a encontrar. Ese lugar no existe. (aunque por supuesto puedes, y debes, seguir buscando hasta que te convenzas por ti mismo).

Si en tu vida diaria hay estrés, preocupación, dudas, miedo, déjate agitar, tensar, contraer y vapulear por ese estrés, esa preocupación, esas dudas y ese miedo. Olvídate de que existe una alternativa a este instante, porque no la hay. No ofrezcas resistencia psicológica alguna. Déjate arrasar por lo que sucede. Sin miedo.

Cierto es que esta invitación va en contra de lo que instintivamente nos surge hacer en el momento (que es resistirnos a sentir el dolor) y choca contra nuestras ideas de lo que puede ser de ayuda.

Pero esta invitación debe ser bien entendida. En absoluto se trata de una llamada a permanecer físicamente inactivo. Antes al contrario, si efectivamente puedes hacer algo para cambiar la situación, hazlo.

La propuesta no consiste en dejar de hacer cuando la acción es física y efectivamente posible. Consiste en dejar de resistirnos psicológicamente ante lo que sucede cuando la acción no es posible, no sucede o cuando no produce en el instante los resultados pretendidos.

En realidad esta invitación representa una posibilidad de tomar consciencia de nuestra continua resistencia ante la vida y también de que comprendamos con dulzura que cualquiera que sea la situación, la paz sólo es posible cuando psicológicamente se bajan las armas.

educacion prohibida

Hace muchos meses, Ruth Risueño, una amiga me habló de ésta película documental que cuestionaba el sistema educativo tradicional que nos domestica y hace dóciles al sistema, pero que no sirve realmente para satisfacer las necesidades del Ser Humano.

Hoy en VerDeVerdad difundo la película completa, dirigida en 2012 por Germán Doin, e interpretada en sus escenas dramatizadas por Santiago Magariños, Amira Adre, Nicolás Valenzuela y Gastón Pauls.

El mensaje es impactante, desestructurante, valiente, corrosivo y sobre todo muy liberador.

Ya hay alternativas a ésta vieja manera de educar que nos inculcaron.

La Fundación Claudio Naranjo, a través del Programa SAT y diversas iniciativas en colaboración con instituciones docentes en todo el mundo, entre las que se encuentran diversas universidades españolas, intenta modificar el modo en que hoy educamos y somos educados, no para la felicidad, sino para ser un engranaje más de un tejido social, que ya no garantiza los derechos y necesidades básicas de las personas.

No son los únicos en ésta aventura de explorar, ofrecer y aportar nuevos modos de educar, la pedagogía Waldorff y otras grandes iniciativas llevan décadas trabajando en éste sentido… esperamos que el germen del cambio se extienda hacia todas las escuelas y centros docentes del mundo.

Reblogeado del interesante blog Sacha Q´Ente

http://sachaqente.com/ceremonias-ayahuasca-pio-vucetich/ceremonias-peligros-de-mal-uso-ayahuasca-pio-vucetich/

difundimos éste interesante artículo sobre el mal uso de una de las Plantas Sagradas más conocida y popular. En VerDeVerdad no nos hacemos responsables de la redacción del mismo, aunque si compartimos muchas de las opiniones vertidas en él.

Espero que lo disfrutéis.

 

Con la reciente difusión del uso de la Ayahuasca hemos notado un alarmante incremento de número de personas con problemas gravísimos de salud causados por la participación en diversos rituales en los que se emplea . Los fenómenos mas difundidos que hemos notado son:

1) Falta de la preparación adecuada de los que conducen las ceremonias.

La Ayahuasca es una medicina con tradición milenaria y tiene que ser aplicada usando las técnicas comprobadas y usadas por milenios. Es un remedio y como cada remedio tiene que ser servido en cantidades y la frecuencia adecuada e indicada por un especialista. Usándolo en cantidades grandes puede convertirse en un veneno con  efectos negativos en los participantes.

Para servir ayahuasca hay que estar preparado, primero con un profundo proceso personal, y luego hay que estudiar durante años las técnicas chamánicas con los Maestros de la selva.

El facilitador es un médico-chamán y su obligación es la de saber identificar los problemas de los participantes y saber tratarlos adecuadamente. Las buenas intenciones de ayudar a los demás no bastan.

La persona que sirve ayahuasca sin la preparación adecuada, tal vez ayuda a 5 personas pero pone en peligro a 30. Algunos salen fortalecidos pero otros salen  debilitados.

Si usted conduce ceremonias sin la preparación adecuada es mejor dejarlo y ayudar a los demás en otra manera, más segura para sus pacientes. Y si su verdadera vocación es la de conducir ceremonias de ayahuasca nuestras puertas están abiertas para recibirlo y para prepararlo adecuadamente.

2) Uso de Ayahuasca exclusivamente para expansión de la consciencia.

Ayahuasca es una medicina, un remedio que actua a nivel físico, emocional, mental, espiritual y situacional. Trabajando sólo a nivel espiritual, alcanzando elevados estados de consciencia crea dos principales problemas muy graves:

* Un desequilibrio entre Tierra-Universo produciendo efecto de “volar” en las personas.

La pérdida de conexión con la vida material, y apertura sin límites del mundo de fantasías sin poder y sin interés de realizar realmente nada.

Este desequilibrio provoca también la deficiencia de los dos primeros chacras, que provoca amplificación de los miedos, inseguridades, … entre tantos.

* Alcanzando elevados estados de consciencia, o sea abriendo varios chacras superiores de una vez se abren también expresiones negativas asociadas con cada chacra.

Ésto es muy peligroso, la elevación de la consciencia y el tratamiento de estas expresiones negativas debe ser un proceso controlado, en caso contrario puede dejar a la persona con unos daños casi irreparables para la psiquis.

Este proceso en las escuelas místicas en todo el mundo dura años, permitiendo al estudiante “digerir” los aspectos negativos de su personalidad con calma y a su propio tiempo.

Las expresiones negativas de este proceso son principalmente:

Anorexia, orgullo, inflación del ego y egoísmo, síntomas neuróticos, mentalidad victimista, resentimiento, cólera, vergüenza, baja energía, pena, soledad, abandono, traición, adicciones, psicosis, mentiras, chismorreo, espejismo, inadecuación, cinismo.

3) Peligro de incorporación de las entidades/vampiros

Al contactar con el mundo del mas allá, la persona que conduce la ceremonia debe estar preparada para proteger y alejar las entidades (muertos, vampiros, etc)  que viven allí de los participantes.

Sólo en las ceremonias con el Maestro y en los grupos pequeños uno está seguro de este peligro.

Si estas entidades se incorporan en el cuerpo de la persona (especialmente en la zona del cuello) pueden provocar falta de energía, varias enfermedades y perturbaciones en la vida.

4) Ayahuasca como acelerador

La ayahuasca cuando es usada sin las técnicas medicinales apropiadas, tiene un efecto de mayor energía, de aceleración. Ésto es particularmente peligroso cuando uno participa con frecuencia en los rituales donde quien lo conduce o quien lo imparte no lo notan, o no ayudan a corregir los efectos que surgen.

Si la persona tiene problemas, la ayahuasca acelera los procesos de desarmonía emocional, mental, maximiza el ego y la prepotencia, y puede conducir a casos de desesperación.

Este efecto es particularmente notable en caso de usuarios de las sustancias altamente adictivas: marihuana, cigarrillos y otros, donde la ayahuasca actúa como acelerador e incrementa las adicciones.

Si uno busca un incremento de la energía, de fuerza, la ayahuasca no es la mejor planta para usar. Hay muchas otras plantas que son mucho más adecuadas para este propósito. El trabajo con estas plantas debe ser anticipado con un profundo proceso personal y acompañado por impecable salud del individuo.

5) Ayahuasca como adicción

Muchas personas buscan la ayahuasca para curarse de la adicción a las drogas químicas tipo cocaína, crack etc.

El tema de los vicios a las drogas es un tema delicado y complejo. Las causas de los vicios son de origen psico-emocional, hay grandes pertubaciones en el alma y dependencias a nivel físico.

Ésto tiene que ser tratado por un especialista, caso por caso.  En caso contrario, uno corre el riesgo de entrar en el efecto de aceleración y enterrarse más profundamente en la adicción o peor, sustituirlo por otra sustancia química o por la ayahuasca, pensando que ha resuelto su problema, pero el problema del vicio continua.

Hay también muchas personas que entran en el vicio de consumir ayahuasca como escape de sus problemas cotidianos, de estar con el grupo de las personas de la misma moda o de un movimiento, pensando que ha resuelto su problema, pero los problemas que lo han llevado a buscar la medicina no han sido resueltos. Entrar en la mística puede convertirse en una adicción en sí.

6) Aspiración de las energías negativas

Muchas veces durante las ceremonias de ayahuasca sin un facilitador preparado, los participantes mezclan sus energías, y uno empieza a aspirar la energía negativa de los otros.

Esto es muy peligroso para las personas sin preparación previa y a nivel de grupo el resultado de cura es nada, ya que de uno ha pasado al otro.

Nosotros podemos y queremos ayudar a corregir estos y otros problemas. Nuestras puertas estan abiertas para recibirlos.

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