Archive for septiembre, 2014


bienvenida

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

¿Cómo naciste, como fueron tus primeros años en casa?¿Cómo era la relación del bebé, el niño que tu eras, con tus padres en tu primera infancia?

No son preguntas arbitrarias, son extremadamente importantes, porque de cómo las respondas depende el tipo de vida que estás llevando.

¿Te has hecho alguna vez éstas preguntas?

Un parto complicado o difícil, nacer antes de tiempo (ser sietemesino u ochomesino) o llegar semanas después de lo previsto (ser diezmesino), nacer con fórceps, cesárea o en un parto largo y complejo, haber sentido el rechazo de tu madre mientras estabas en su vientre, sus dudas o enfado durante el embarazo, su ira durante la concepción, o sentir que te rechazan tras nacer, haber sentido su abandono por una depresión post-parto, o el juicio constante de tu padre en tus primeros años de aprendizaje puede ser fundamental para tu vida futura.

Haber notado quizá su lejanía o frialdad como padre o madre, su crítica continua a todo lo que hacías o eras; o directamente sentir que ellos nunca estaban para ti o tenían cosas más importantes que hacer, que estaban muy ocupados trabajando o ensimismados en sus cosas y actividades, son temas graves que influyen en el modo en que nos sentimos bienvenidos a la vida.

Sentirse Bienvenido al Mundo y a la Existencia es uno de los indicadores de salud emocional más importante que existe.

Porque si no te sentiste bienvenid@ ni de bebé ni de niño, eso provocará problemas cuando seamos adultos, problemas muy serios en nuestra conducta, que arrastraremos toda la vida si no los afrontamos.

Los meses de gestación y primeros años de un bebé son fundamentales para determinar el modo en que vamos a sentirnos recibidos por el Mundo.

La Bienvenida de un bebé o un niño al entorno familiar debiera planificarse de un modo distinto a como se hace en la actualidad, con mucho mimo, cuidado y con una preparación emocional y psicológica de los padres que rara vez existe.

Los adultos, en esa época tan delicada del niño, tendrían que enfocar toda su energía en que el bebé sea amado, querido y aceptado y llegue a la vida de la manera más saludable. Deberían intentar que sus problemas personales no interfieran en el proceso del embarazo y la concepción.

Por desgracia, ésto rara vez sucede.

vergüenza

Algunos síntomas del rechazo y el autorrechazo

En función de haber sentido nuestra venida al mundo como positiva o negativa para nuestros padres, como una llegada alegre o preocupante, así será el modo en que interpretemos cómo nos van a recibir los demás, con alegría o con rechazo, en todos los órdenes de la vida.

Si no te has sentido bienvenido en tus primeros años, por ejemplo, te costará celebrar tu cumpleaños, inconscientemente anticiparás el rechazo de la gente en las circunstancias más variadas, te costará mostrarte en público o ante alguien que te importa, ocultarás tus sentimientos o emociones por temor a ser juzgado, te ocultarás de la gente o sentirás vergüenza y reparo, tendrás problemas para ser tu mismo, bloqueos para confiar en tus talentos o tus emociones, en tus dones y capacidades. Tendrás problemas para seguir tu camino vital, para brillar siendo quien eres, para afrontar las críticas, someterte al juicio o escrutinio de los otros, te costará creer en ti, afirmarte en la vida, poner límites a los otros, reclamar tus derechos o mostrarte al público en tareas de tipo artístico, o que incorporan estar frente a un número variable de personas demostrando lo que vales o sencillamente siendo.

Tienes que entender que, al no sentirte bienvenid@, una parte de tu inconsciente quedó comprometida en aquella escena de trauma, fuera durante la gestación, el parto o los meses y años posteriores. Esa energía quedó atrapada por esa falta de acogida que sufriste… y desde entonces ya todo han sido problemas constantes.

Posiblemente de muchos de ellos no te hayas dado cuenta hasta ahora.

Porque a nivel muy interno, ahora de adulto, tienes probablemente creencias relativas a que no eres digno de amor y quizá ni siquiera lo sabes. Creencias de las que es posible que no seas consciente.

Esas creencias pueden ser la causa de que elijas parejas maltratadoras, adúlteras, mentirosas, manipuladoras o poco afectivas a un nivel poco consciente… sencillamente algo dentro de ti cree que no mereces algo mejor, no te mereces que te quieran… y sigues emparejándote con gente que te hace daño, te ignora, maltrata o no te toma en consideración.

Es lo que te mereces, tan solo actúas tu patrón.

Puede que elijas a amigos que no te dan apoyo y afecto, o que abusan de ti.

Aguantas en un trabajo insatisfactorio toda la vida… porque internamente, inconscientemente crees que no mereces un empleo mejor. Aguantas en situaciones indignas, infelices, humillantes o dolorosas, junto a personas que no te aportan nada, durante años, puede que incluso toda la vida… para confirmar la idea de que no mereces nada mejor.

Inconscientemente te culpas y recriminas por no conseguir ser más feliz, pero a la vez no haces nada por cambiar o revertir la situación, no sabes cómo salir del agujero.

No te extrañes de lo que estás leyendo, no sentirse Bienvenid@ a la vida es mucho más frecuente de lo que crees. A mi me sucedió… se bien de lo que te estoy hablando y luego contaré mi caso.

Si no te has sentido bienvenido al mundo, muy probablemente te costará enfrentarte al juicio o la valoración de los demás (y puede que a la vez sea tremendamente importante para ti obtenerlo).

Te costará defender lo tuyo, mantener tu espacio, hacer escuchar tu voz, ser valorado, ser visto, ser bien tratado por los demás.

O al contrario, tomarás lo tuyo y lo de otros sin miramientos ni contemplaciones, para negar la sensación inconsciente de no merecimiento.

Puede que al sentirte así te enfades o te deprimas… puede que estalles de ira o que te arrugues y arrincones en una esquina para lamerte la tristeza. Eso no cambia nada. Si no haces algo distinto, nada diferente sucederá.

Aparecerán conductas autodestructivas en forma de adiciones o comportamientos que te hacen daño, surgirán introyectos del tipo “no me lo merzco”, “no sirvo”, “no valgo” o “nunca lo conseguiré”,”asco de vida”.

Posiblemente tienes una cierta desconfianza en que la existencia pueda proporcionarte aquella nutrición que necesitas, esa sensación de que la vida es hostil o que no hay para todos, teñirá de fondo toda tu cotidianeidad.

Quizá un cierto pesimismo vital haya velado tus ojos y sientas rabia, o pena, o resignación ante los acontecimientos que no puedes cambiar. Frases del tipo “la vida es así”, “qué le vamos a hacer” o “qué remedio me queda”… son habituales en personas que no se han sentido bienvenidas al mundo y que aceptan la derrota y se conforman con una circunstancias vitales insatisfactorias.

Melancolía o tristeza de fondo, cierta desvalorización personal o problemas de autoestima, a veces negados, a veces ocultados, a veces olvidados, reprimidos o compensados con la necesidad de destacar o sentirte importante, estarán presentes.

Otras veces, esa baja autoestima directamente está asumida, o es aceptada con una resignación casi masoquista y sin motivo. En ocasiones se transforma en violencia, que uno ejerce contra los demás mediante conductas agresivas o intimidatorias, y a fin de evitar el rechazo es justo lo que logramos.

Estos problemas siempre están encubriendo la falta de una Bienvenida cálida y afectuosa cuando llegamos al mundo por parte de nuestros padres.

De tal modo que, cuando llegues a un sitio nuevo, si no te sentiste bienvenido de bebé, anticiparás el rechazo de los otros, te costará sentirte bienvenido en una fiesta, aceptado en un nuevo trabajo, valorado o considerado en un grupo de amigos, en una clase, un curso, un comercio o tienda… incluso anticiparás ese rechazo, el conflicto, el sentirte apartad@ en cualquier grupo de personas que frecuentes. Posiblemente tengas problemas para manifestar tu amor e intenciones a una posible pareja, pues arriesgarte a sufrir su rechazo por parte de él o ella te resulta demasiado doloroso.

Estos y muchos otros problemas similares les suceden a aquell@s que no se sintieron bienvenidos.

Chloe Faith Wordsworth

Hace casi una década Chloe Faith Wordsworth, la creadora del sistema de terapia Resonnance Repatterning, constató éste hecho en muchas de sus consultas y se dio cuenta de que la Bienvenida es un acto fundamental para que una persona se sienta a gusto en cualquier entorno.

El niño se culpa de todo

Entiende que un bebé, un niño, no puede comprender que, si no lo están recibiendo con amor y alegría en la familia, puede que los adultos a su cargo tengan serios problemas de afectividad o estén sufriendo toda suerte de conflictos o trastornos que les impidan mostrar más cariño. A menudo ellos tampoco recibieron amor de sus padres. Y estadísticamente hemos de decir que el porcentaje de padres y madres bien preparados para serlo es escaso en comparación con la cantidad de personas que deciden tener un hijo.

El ego suele perdernos a la hora de procrear y perpetuar nuestra estirpe de un modo que resulta revelador.

Sin embargo, pase lo que pase durante esos primeros meses o años, el niño siempre se echa la culpa de todo lo que sucede.

Su manera de pensar es la siguiente: si no me aman es que hay algo sucio, feo e indigno en mi… y por tanto no merezco amor.

Y si no merezco amor, me avergüenzo de ser quien soy y actúo en consecuencia. Por esa razón:

-me escondo

-siento vergüenza

-me aíslo de los demás

-me retraigo

-no expreso mis emociones

-compenso mi baja autoestima agrediendo o maltratando a los demás

-me muestro suspicaz con los comentarios de los otros

-anticipo que los otros me quieren agredir o dañar

-fantaseo con la idea de que van a apartarme, rechazarme, engañarme o herirme

-llamo la atención de maneras de las que no soy consciente

-seduzco

-manipulo

-intento brillar y ser perfecto

-me hago el gracioso, el simpático, el servicial, el amable o el importante ante los otros

-e inconscientemente, con toda probabilidad, hago que me rechacen, hagan daño, ignoren aparten, pospongan, falten al respeto ect… acercándome a personas maltratadoras o poco amorosas, para confirmar esa idea loca e infantil de que no merezco amor.

El niño al no recibir amor incondicional, interpreta siempre que la culpa es suya y, acto seguido, empieza a considerarse indigno, insuficiente, siente vergüenza de ser quien es y, conforme crezca, tendrá problemas para ocupar su espacio, defender lo que es suyo, luchar por lo que le corresponde y conectar con la idea de merecimiento.

niño triste

Esta vergüenza nuclear de ser quien somos, anclada en la falta de Bienvenida que hemos sentido, puede quedar sepultada tan profundamente dentro de uno, que ni siquiera somos conscientes de que la tenemos dentro.

Es más, puede que actuemos como si sintiéramos justo lo contrario: y entonces hacemos ver al mundo que somos estupendos, maravillosos, tremendamente válidos y capaces, tremendamente eficaces o graciosos, o felices o brillantes, cuando en el fondo sentimos una gran e inconfesable desvalorización.

Los recuerdos de éste rechazo pueden estar tan bien enterrados que nos condicionan toda la vida.

Vergüenza es un término con el que deberíamos familiarizarnos.

La vergüenza de ser quien somos, ese que no fue acogido con amor y bienvenido cuando llegó al mundo, o ese que sufrió desamor y rechazo tiempo después, es la causa de muchos bloqueos creativos, de ese no atreverse a hacer ésto o aquello… de ese juzgarse constantemente, del miedo a fallar, del miedo a vivir, de vivir atascado en situaciones de infelicidad prolongada que no sabemos cambiar.

Muchos hombres y mujeres exitosos en realidad sienten profunda vergüenza de ser quienes son y la sobrecompensan con logros y posesiones materiales, intentando que los demás no se den cuenta de lo carentes e inadecuados que se sienten por dentro.

embarazo doble

Mi caso particular

Yo no me sentí bienvenido al mundo, pero no lo supe hasta hace poco.

A mi madre, por razones que desconozco y que nadie me ha contado, no la dejaban casarse con mi padre y contrarió a sus padres, que la rechazaron y dejaron de hablar cuando mostró su firme intención de contraer matrimonio.

En represalia por esa decisión ni siquiera fueron a su boda.

Durante la gestación de su primer embarazo, mi madre comenzó a sentir miedo y rabia hacia el que iba a nacer, una de las causas de haber sido apartada de la familia.

Quizá fue solo durante un rato, quizá solo unos días o quizá un tiempo corto. Posiblemente intentó abortar o matar a la vida que llevaba dentro, al menos eso señalan (y coinciden) algunas de las terapias que he practicado para acceder a esos momentos de mi vida.

Pero es que no era yo solo el que venía al mundo, éramos dos dentro de su barriga, pero ella no lo sabía.

De hecho, a fecha de hoy, mi madre aún no lo sabe.

Su ira, su miedo, su falta de amor, su rabia o una mezcla de todas esas cosas mató a mi hermano en su tripa.

Más tarde ella sentiría una gran tristeza. Puede que nunca supiera que esa tristeza, en parte, se debía a la vida que acababa de perderse dentro de ella a causa de sus intentos/deseos intensos de abortar y matarnos.

Yo tardé años en averiguar todo ésto mediante terapias como las Constelaciones Familiares, la Kinesiología, la Resonnance Repatterning y otras similares que han coincidido en los mismos hechos, lo cual me da sensación de certeza en el diagnóstico.

El 8% de los embarazos que se producen son múltiples y uno de los fetos se pierde en las primeras semanas de gestación y es reabsorbido, de tal manera que durante el parto nadie sabe que hubo un segundo bebé en la placenta.

Cuando el bebé superviviente nace, llega al mundo con un duelo por superar, el de su hermano o hermanos no nacidos. Un hermano o hermana del que no hay pruebas, constancia o existencia, pero que uno siente dentro de su alma.

De éstas pérdidas de vidas ni siquiera las madres se enteran, solo lo sabe el que nace, y puede tardar toda una vida en darse cuenta de que eso es lo que le pasa: esa desazón interior, esa soledad inexplicable incluso estando con gente, esa falta, ese echar de menos algo que no está, a alguien que no tenemos y que no sabemos quién es.

Para colmo, mis primeros años estuvieron trufados de un juicio crítico muy tóxico de mi persona a cargo de una madre que no ha dejado de sentir ira no reconocida hacia mi y los hombres (mezclada con amor de una manera muy dual, ambivalente y enferma), acompañada de las exigencias y constantes recriminaciones de un padre adicto a tener razón y a querer cambiar a los demás y convertirlos a su imagen y semejanza.

Comprender que ellos no estaban bien y desde luego nunca estuvieron preparados para ser los padres de nadie fue lo primero que tuve que hacer para llegar al perdón.

El resultado de aquellas circunstancias terribles es que yo no me sentí Bienvenido al Mundo y toda mi vida he tenido que bregar con la idea del abandono, el rechazo de los demás y el atreverme a mostrarme y darme el valor que tengo y que tienen las cosas que yo hago.

He sobrecompensado de la forma más neurótica posible la falta de amor recibido en casa con una conducta de constante ayuda al otro, cuidado del otro y adaptación al otro, a la que se ha añadido ese querer brillar, ser el centro de atención y querer sentirme siempre importante (porque es una manera de sentirme visto por los otros, considerado y no apartado o rechazado… pues ser rechazado en mi caso equivale a nivel no racional, a la misma muerte).

De hecho, por un rechazo materno, mi hermano murió en la barriga de mi madre, eso no puedo olvidarlo.

desconfiada

Otro caso. Una amiga y la Suspicacia.

Tengo una amiga bastante suspicaz con la que no me manejo nada bien en las conversaciones, pues ella no es consciente de su propia agresión hacia los demás, pero si muy sensible a las posibles agresiones de los otros hacia ella.

Este fenómeno de colocar a otros lo que es nuestro, de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, se llama proyección.

Ella y yo solemos comunicarnos por Facebook.

Ella padece una enfermedad crónica muy complicada y es una gran persona, pero no me resulta fácil la relación con ella, así que he desistido de intentar acercarme, porque es como intentar abrazar a un cactus.

Sencillamente, tenerla cerca no es bueno para mi salud emocional.

En cada ocasión que la he escrito, dicho algo en persona o mandado un mensaje, ella retuerce mis intenciones y me atribuye una intención que yo no tengo en mis palabras.

Todo se lo toma a mal o intenta detectar trampas o significados ocultos en comunicaciones o mensajes que solo son de afecto, comprensión, solidaridad y en los que evito hacer juicios o críticas hacia ella, porque se que es hipersensible y todo la afecta muchísimo y la puede hacer enfermar de su dolencia.

De tal modo que relacionarme está siendo muy difícil, pues ella interpreta como agresiones todo lo que los demás (o algunos de los demás, especialmente si son hombres) la dicen o cuentan.

En mi caso, deduzco que me coloca a la figura de su padre, atribuyéndome muchas de las características que ésta figura tiene para ella.

Solo que su padre no soy yo.

Su padre, por lo que se, es un hombre lleno de miedos, muy rígido y severo, que de niña no la aceptaba, siempre la juzgaba y la quería cambiar, lo que produjo en ella una rebeldía salvaje y un miedo atroz a ser controlada y atrapada por un hombre poco amoroso, motivo por el que la cuesta bastante tener pareja estable… en tanto no ponga conciencia a su rabia no procesada contra los hombres y a su miedo a abrir el corazón.

Deduzco que esa actitud de su padre durante la infancia no la hizo sentir bienvenida al mundo… y desde entonces ella no cree en si misma, tiene la autoestima bastante deteriorada y la cuesta amar y abrirse al amor.

He resuelto fluir con la situación y no hacer nada. Cada vez que ella me contestaba mal o se enfadaba yo conectaba con mi propio miedo y temor al rechazo, el tremendo dolor que eso me provoca. He sufrido bastante con ella por éste motivo. Y no creo que ella lo haya sabido ni se haya dado cuenta jamás.

Hoy apenas hablamos y yo evito el contacto salvo en ocasiones puntuales.

Y es triste decirlo, pero desde que me ahorro sus contestaciones o su constante suspicacia me siento mucho mejor porque ni recibo contestaciones bordes, ni siento que se me malinterpreta y sobre todo porque se que no serviría de nada hablar con ella. Incluso se que si lee éste artículo alguna vez y se identifica en él, se enfadará.

¿Puedo hacer algo contra eso?

Solo alejarme y confiar en que alguna vez ella entienda.

¿Cómo afrontar el rechazo y autorrechazo?

Vamos con las soluciones.

Primero, averigua si te sentiste Bienvenido a la vida, si te sentiste visto, apreciado y valorado en lo que eres durante tu infancia. Averigua qué tipo de parto tuviste, eso te dará muchas pistas de lo que sucedió.

Trata de recordar si cuando eras niño tus padres intentaron que fueras otro, si no te tuviste que sobreadaptar a sus expectativas, volverte un niño o una niña buena para que te quisieran, si hubo aceptación incondicional de la persona que tú eres, si había juicio o crítica constante a tu persona, si te querían cambiar o si te ignoraban o no prestaban atención (otra forma de rechazo) cuando no te portabas o no eras como ellos querían que fueras. Averigua si sufriste abandono, si te dejaron al cuidado de otros y se desentendieron, conecta con los sentimientos que eso te produce. Serán una guía estupenda de tu estado interior.

Ten en cuenta que ésta labor debes afrontarla con calma, con tiempo, puede no ser nada evidente que hubo ausencia de bienvenida en tu llegada al mundo y ésta puede tener múltiples connotaciones.

De hecho, mi experiencia me dice que un gran número de las personas que aseguran que sus padres los quieren y quisieron mucho cuando eran niños, están evitando afrontar una verdad dolorosa a éste respecto, se autoengañan para no encarar la triste realidad de un amor escaso o torcido. No hubo tanto amor con quieren pensar.

En éste mundo el amor incondicional es menos habitual de lo que creemos.

Y muchos padres quieren a sus hijos, si, pero solo si cumplen ciertos requisitos, normas o preceptos, solo si se portan bien, solo si son de ésta o aquella manera, solo si no dan problemas, si son chicos buenos o dan la talla.

La triste verdad es que a todos nos cuesta aceptar al otro tal y como es, amarlo sin esperar que cambie… y enseguida queremos transformarlo, reeducarlo y domesticarlo para que responda a nuestras expectativas.

Insisto en que éste trabajo de autoindagación puede ser lento y dificultoso (o muy claro y evidente para algunas personas que han sufrido de manera diáfana el desamor, el abandono y el maltrato… mucho mejor si eres de éstos, pues llevas trabajo adelantado).

Una vez que constatamos el tipo de bienvenida que tuvimos, que cada cual elija la terapia, camino o modo de afrontar éste problema.

Su propia sabiduría interior le conducirá a lo más sano para él en el menor tiempo posible.

El resto consiste en confiar en el proceso, aceptar, perdonar y poner toda la conciencia posible.

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sin miedo

Contra los miedos , Aquí os dejo éste excelente poema de Saliary Röman, cuyo Blog, el Cuento de Saliary podéis seguir en http://saliary.wordpress.com/
Eugenio Sánchez Arrate

El cuento de Saliary

Elige equivocarte.
El error abre a tus pies, nuevos caminos.
Deja que tus pensamientos se llenen de música.

Elígelo, no dejes que te atrape,
toma la iniciativa,
sigue llevando el timón, incluso cuando tiras la toalla,
incluso cuando has dicho “NO PUEDO”.

Elige equivocarte,
.    del miedo nacieron las estrellas,
.        cuando el universo decidió optar por el colapso.

Elige con certeza rendirte, una vez, rendirte.
Arrastrar el peso de las cosas que no puedes cambiar,
sólo crea arrugas en el alma.
Libérate de la negrura de los problemas,
niégate  a llevarlos en tu mirada.

Si el fracaso fuese una casa,
allí habitaría junto al orgullo,
el desastre de no querer dejar de lado metas que no se pueden cumplir.
Una casa enorme,
donde se refugian muchos humanos:

los que nunca han tenido propósitos;
los que basan su vida en la desdicha ajena;

Ver la entrada original 595 palabras más

por Eugenio Sar/ Eugenio Sánchez Arrate

Lo siento, amig@s, éste verano me lo he tomado con calma y el descanso, por lo que respecta al blog, (en realidad los varios blogs que tengo, más los varios que vienen de camino) ha sido un poco más largo que de costumbre. Necesitaba reposar, coger aliento, arrascarme la tripa, aclarar ideas, concentrar intenciones y definir sueños, con esa caótica profundidad de búfalo enamorado que me caracteriza.

Por suerte, algunos de mis trabajos funcionan solos y VerDeVerdad, el blog de Espiritualidad y Nueva Conciencia, ya ronda las 40.000 visitas desde que el año empezó… y sin colgar una sola entrada en más de un mes durante éste verano.

Tampoco van mal mi blog personal, el Guasinton Post http://psicotaipan.tumblr.com/ (alojado en Tumblr por aquello de experimentar otras plataformas) y el Cuaderno Infinito http://333eugeniosar.wordpress.com/, dedicado a mi poesía.

Podría dormirme en los laureles y pasarme otros dos meses sin actualizar contenidos, la inercia ya es suficiente para sostener las tres publicaciones y otras más que tengo por la red, pero debo continuar trabajando y escribiendo.

Además, me apetece.

Esta semana estoy dedicado, entre otros menesteres como las consultas, los cursos y mis cuentos para el próximo libro, a dibujar el Mapa Mental (una técnica antigua muy extendida y divulgada por el gran Tony Buzan) del nuevo camino que quiero afrontar en los meses venideros.

El Retonno (como decían los humoristas Martes y Trece) llega con el año escolar ya empezado, pero al fin llega.

Comprended que los escritores/terapeutas también somos animalillos de Dios y necesitamos un respiro, tomar aire, coger carrerilla. Vienen tiempos duros y los acontecimientos, así como la gallofa política reinante en tantos lugares y países, no deben sorprendernos con la guardia baja.

De éste verano fresquito rescato lo bueno que es dormir tapado muchas noches, las siestas y ratos de lectura en el Retiro, las charlas metafísicas y terapeúticas con el sanador y amigo Jesús Cayola; un fin de semana en Zarzalejo de lo más chamánico y divertido con Esperanza Marco de León y amigos; casi diez días en Villar del Ala, en buenísima compañía, recorriendo los montes y paisajes de la Soria más mágica con Julio García, Carmina Andújar, Remedios San Nicolás y un puñado de buenos compañeros… y por último, otro fin de semana en Navalagamella en el que la risa constante fue el común denominador.

Pero sobre todo destaco el Curso de Terapia Floral que he impartido con Esperanza Marco a través de Valores en Red y también mi proceso como formador/facilitador/participante de El Camino del Artista, el programa de 12 semanas de Creatividad de Julia Cameron, celebrados ambos en las dependencias de la fundación CIVSEM y el acogedor parque de la Quinta de los Molinos de Madrid.

Julia Camarón (de la Isla), como diría mi tío Sátur, que decía los Beales (así como suena) en vez de Beatles, ignorando la pronunciación inglesa, escribió un libro extraordinario para rehabilitar al artista que todos llevamos dentro.

Incluso los que ya saben que son creativos o se sienten como tales, deberían leerlo o hacer el curso en algún momento de sus vidas. El bloqueo, el atasco, la dificultad, a veces no está en crear o producir, sino en luchar y defender con coraje lo que uno crea, pelear por ello y hacerlo circular o darlo a conocer a la gente sin temor.

El camino del Artista

El Camino del Artista

Creatividad es todo, no hace falta ser pintor, escritor, escultor, músico o cineasta para ser creativo. Se puede ser creativo cuadrando balances, barriendo la casa o fregando los platos.

Leyendo por tercera o cuarta vez el libro de la Cameron, me he dado cuenta de que la mayoría de las personas tiene la creatividad muy muy atascada en sus vidas y se sabotea en alguna parte del proceso.

El atasco se produce en varios momentos: al comienzo, durante la ejecución, o a la hora de creer en lo que uno ha hecho y enseñárselo a los demás para comercializarlo, cobrar un precio, valorarlo.

Domesticados por el sistema, como individuos útiles para la maquinaria de producción, entramos en la rueda de adaptarnos o quedar apartados… y acabamos siendo exprimidos en trabajos que odiamos, en los que languidecemos o que nos van consumiendo y que no tienen demasiado que ver con aquello que amamos y sentimos desde el corazón.

No damos crédito ni carta de validez a los recurrentes impulsos de querer ser o conseguir aquello que más anhelamos.

La mayoría de la gente es, en líneas generales, lo que Julia Cameron llama un artista bloqueado. En algunos casos esos artistas atascados se convierten en los aguafiestas de aquellos que no lo están. La Cameron usa el término enloquecedores para referirse a los que, queriendo o sin querer, te atascan, te arrastran a su estrecho mundo de visión limitada, te erosionan y tratan de que no alces la cabeza y seas tú mismo.

Julia Cameron

Julia Cameron

Yo tuve mi buena ración de enloquecedores y bloqueadores desde que estoy en el mundo. Mi infancia y adolescencia son una pequeña guerra de Vietnam en éste sentido. Poco apoyo familiar, poco refuerzo a mis intereses e identidad personal y poco menos que esconderme para crear y ocultar lo que dibujaba (por entonces yo me dedicaba a los cómics), hasta que llegó un punto que perdí toda la confianza en mi mismo y ya solo creaba en soledad, encerrado en un cuarto o cuando me quedaba en casa solo.

Mis padres y mi hermano, para su desgracia, pues creo que eso los hace profundamente desdichados, son personas del tipo que ha fabricado la sociedad de consumo: Sus mensajes no verbalizados más habituales son “eres un idealista”, “los sueños no existen”, cumple con tu deber, trabaja como un burro, y fallece.

Mi primera mujer, muy buena gente, -pero con mucho genio e intransigencia- también estaba creativamente bloqueada.

Y mi segunda pareja, azafata, de la que ya he hablado alguna vez aquí, no digamos. Una persona ocupadísima, ansiosísima y completamente desubicada, viviendo siempre en permanente jet-lag, sin estar presente en su vida, en la de sus seres queridos… y sin habitar su cuerpo. Qué locura.

Pero lo cierto es que uno elige a ese tipo de gente para seguir atascado. Una novia que te arrastra a su mundo de prisas enfermas sin tiempo para el verdadero encuentro, la verdadera intimidad; un novio que te maltrata o intenta que abandones tu propio camino haciendo que pierdas la confianza en tí misma, unos amigos que te critican o contagian sus miedos, que te juzgan o se burlan de tus primeras creaciones, unos padres que no te dejan ser tu mismo y te cohartan, manipulan o chantajean emocionalmente mediante la culpa o haciéndote creer que les debes algo… Elegid cuál ha sido vuestra fórmula para seguir bloqueados hasta hoy. Solemos usar varias a la vez.

A veces el peor enemigo es uno mismo, la inseguridad, los miedos, los “no valgo”, los “no sirvo”, los “qué vergüenza me da mostrarme, enseñar mi arte, compartirlo con otros”. Damos fuerza a los demás no creyendo en nosotros.

Yo permití durante años que muchos bloqueadores me atascaran con sus críticas, ausencias, rechazos, extorsiones, mentiras, faltas de atención o aprecio, o con sus constantes demandas para asuntos que no me interesaban nada y a ellos les preocupaban muchísimo. Los elegí inconscientemente para no afrontar al creador que llevo dentro y para no sacar todo lo que había en mi interior… por inseguridad, por temor, por falta de confianza.

Me contaba excusas, no estoy suficientemente preparado, aún no es el momento, tengo que aprender y formarme más, tengo que mejorar…

Y al final nunca empezaba. Estuve años atascado o con mi creatividad renqueando bajo mínimos por ésta circunstancia.

Hoy eso ya no me sucede y, aunque sigo luchando contra ciertos atascos durante el proceso de creación, sobre todo en la parte final de hacer circular lo que escribo, enviarlo a concursos, publicarlo etc… (tareas muchas que delego en mi editora y agente Nuria Onega)… desde hace unos añitos me rodeo de personas que son sanas para mi creatividad, que no la secan, critican, o agostan, sino que la nutren y la hacen crecer.

El problema de perseguir los propios sueños

La mayoría de nosotros no se atreve a soñar ni a perseguir sus sueños y se conforma con una vida de derrota, resignación, anuencia, o un trabajo más o menos seguro (ahora, en la moderna sociedad hacia la que caminamos, ya ni siquiera el trabajo es algo seguro, por lo que el precio que las empresas y el sistema van a pagar a medio largo plazo por tener a la gente constreñida, mal pagada y viviendo en constante incertidumbre, será alto… posiblemente ni lo puedan pagar).

Pero el universo premia a los valientes, a los que saltan al vacío sin temor o aceptando que están muertos de miedo, pero lanzándose pese a todo.

Joseph Campbell, el célebre autor del Viaje del Héroe y tantos libros sobre mitología y antropología, tiene una frase que debería ser una máxima o ley para nosotros: Sigue tu gozo y se abrirán puertas donde las puertas no existían.

Joseph Campbell

Joseph Campbell

¿Qué es lo que os hace felices?

Probad a lanzaros y luego me contáis lo que os pasó.

Cuando uno se lanza, la red aparece y empiezan a suceder acontecimientos sincrónicos, casualidades que nos abren y suavizan el camino. El universo conspira para que cumplamos nuestros sueños. Cierra puertas que no debemos recorrer y abre otras por las que el camino está libre.

Si dudamos, nos pone obstáculos, si somos tibios a la hora de lanzarnos, nos zancadillea, si tenemos miedos, nos los confirma y nos los pone delante.

El Universo te muestra lo que llevas dentro y lo refleja en tu vida.

Si eres hostil con la gente, te devuelve hostilidad, si eres amoroso, te devuelve amor. Si no te entregas, aparece en tu vida gente que no se entrega. Si mientas, te mentirán, sin haces daño recibirás todo ese daño.

…Y luego viene la Prueba

Cuando, tras un largo debate interior, nos atrevemos al fin a hacer eso que siempre quisimos hacer, aparece la Prueba del Universo. Esta prueba está destinada a comprobar si de verdad queremos seguir ese sueño, si lo anhelamos desde el fondo de nuestra alma.

Por ejemplo, tras años de dudas, decidimos dejar nuestro aburrido o estresante trabajo y mudarnos a la costa y lanzarnos con esa profesión que siempre anhelamos pero nunca nos atrevimos a desarrollar. Entonces aparece el aguafiestas de turno, la dificultad, el antiguo novio o ex para embaucarnos en su problema de entonces o uno parecido ahora, surge el trastorno inesperado, la avería en casa, la enfermedad de ese familiar rémora y pesado que siempre vivió colgándose de nuestro cuello, el vecino extorsionador, la suegra enloquecedora, el hermano demandante… todos ellos vienen para ponernos a prueba.

Si cedemos, si claudicamos, volvemos a quedar atrapados en la vieja red en la que estábamos prisioneros.

La vida nos está evaluando. ¿Deseamos ese cambio, ese sueño con las suficientes ganas?

Solo hay una opción. Ser honest@ con un@ mismo y lanzarse.

La vida no solo consiste en la lucha por la supervivencia, también podemos perseguir nuestros ideales, nuestros anhelos más profundos.

Si superas la Prueba, que a veces es una combinación de varias, el camino se hace más fácil.

abundancia

Obstaculizamos la Abundancia

No debemos olvidar que somos nosotros quienes, con nuestro temor, miedo y dudas, obstaculizamos todo el proceso de recibir los regalos del cielo. Las bendiciones llegan constantemente a nuestras vidas, pero no las vemos, no las valoramos, ni las apreciamos.

Llegan constantemente amigos, parejas, oportunidades, pero no les damos valor, de hecho, ni siquiera los vemos cuando se acercan. Chicas estupendas a las que no prestamos atención, amigos que dejamos escapar, puertas que no nos atrevemos a cruzar y caminos que nos asusta recorrer.

No valoramos lo que hay, no apreciamos a la gente, las circunstancias, el presente… y seguimos entrampados, prisioneros de los viejos patrones, de nuestros miedos.

Siempre tenemos una idea tan cerrada y restringida de lo que deseamos, que cuando algo incluso mejor aparece en nuestra vida no somos capaces de reconocerlo.

Si somos cobardes, una pareja que nos haga permanecer en la cobardía (y a la que luego echar la culpa de que no nos deja ser nosotros mismos) nos viene bien para seguir atrapad@.

La ley del Universo es la siguiente, no hay que hacer nada, solo SER uno Mismo, conectar con lo que llevamos dentro y atrevernos a expresarlo en el mundo, con todas las consecuencias que ello implica.

Si hacemos ésto, todo viene a nosotros por derecho, forma parte de la Ley Divina Universal, pero estamos constantemente dificultando el proceso de recepción de abundancia y bendiciones.

Nos peleamos, tememos el éxito, nos cerramos a lo nuevo, decimos no a las oportunidades, no escuchamos las señales, no recorremos el camino de la felicidad, sino el del temor, el del miedo.

En ésta sociedad en la que todo consiste en sobreadaptarte, seguir el carril, andar por caminos trazados y hacer lo que se espera de ti, no nos han enseñado a soñar, no nos han enseñado a creer en nosotros y a lanzarnos sin temor al vacío. Nos han adiestrado para que sigamos las reglas, acatemos las normas y nos autolimitemos.

Quebrantar las reglas y las normas no significa burlar a la Ley del país en el que vives, cometer delitos o hacer siempre lo que deseas a costa de los demás. El respeto al orden establecido y a las demás personas debe imperar siempre… pero que eso no nos impida ser libres y seguir nuestro sueño.

En ningún lugar está escrito cómo debemos vivir nuestra vida y nadie tiene derecho a decírnoslo.

Las ciudades, el mundo, están hoy llenos de normópatas… defensores de la normalidad, personas que doblan la cerviz ante el sistema imperante, sin plantearse que la vida pueda ser otra cosa, lo que ellos quieran y deseen para sí mismos.

La sociedad entrena y domestica a la gente, la convierte en tontos útiles para un mercado depredador que sigue matando de hambre a cerca de un tercio de la población mundial y permitiendo desigualdades que avergüenzan a cualquier persona con sentimientos.

Pero ¿tu qué es lo que quieres hacer con tu vida? ¿A qué deseas dedicarte?¿Cuál es tu anhelo?¿Cómo te gustaría ganarte el pan?¿Cuál es tu sueño?

Si no lo sabes, el primer paso es conectar contigo mism@, una labor que puede llevarte años de autoindagación y trabajo personal.

Y si ya lo sabes lo tienes más fácil, solo tienes que atreverte, porque el Universo siempre, siempre, Responderá.

Este artículo aparecerá publicado en dos de mis blogs, VerDeVerdad y el Guasinton Post, así como en algunas páginas de Facebook. Me pareció oportuno difundirlo en varios foros debido a naturaleza de su mensaje.

Gracias a Dios, Gracias a Julia Cameron y Gracias al Universo por inspirarme para escribirlo.

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