Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

dos caras

Tener dos Caras

 

Miente constantemente.

Lleva tanto dolor dentro que nada ni nadie la importan.

Pero ella no lo sabe, ha anestesiado su corazón para no sentir lo que la sucede realmente, ha fabricado una coraza defensiva en su pecho para que la existencia no la duela tanto.

Y sin embargo, esa coraza se resquebraja a menudo y entonces ella conecta con su vacío y con una infinita tristeza. Eso es lo que está debajo de la armadura con la que se protege, vacío y tristeza.

Toda su vida es un constante fingir, simular, hacer cómo si.

Hace como si fuera una madre.

Hace como si fuera un ama de casa

Hace como si fuera la pareja de alguien

Hace como si fuera la hermana de sus hermanos y la amiga de sus amigos.

Ella hace como… Pero hacer como no es SER, es fingir que se es.

Quizá la hicieron mucho daño en el pasado, quizá la destrozaron a una edad en la que lo que más necesitamos es el afecto y el apoyo incondicional de los demás. Quizá hasta fué muy constante y recurrente el daño y la locura a su alrededor y ella no pudo construirse ni afianzarse como ser humano. Quién sabe.

Desde entonces, casi toda su vida, vive interpretando papeles, fingiendo emociones, adaptándose a los otros, intentando ser lo que los demás esperan de ella para ser aceptada y tolerada, porque ella no se acepta ni se tolera, de hecho, ella no sabe ni quién es.

Cada vez que se hace éste tipo de preguntas entra en confusión, se pierde, se descentra.

Ese es otro de sus mecanismos de defensa, el confundirse.

Ella a veces imagina ser esa que llora o que se enfada con tanta intensidad y que organiza broncas y peleas…

No sabe que esas son las reacciones asociadas a tanto sufrimiento como tiene negado en su interior.

Pues cuando uno siente mucho vacío, todo es dolor y tristeza.

Ella está disociada… Alejada de su ser real, cuya existencia y naturaleza en el fondo desconoce.

Sin embargo, anhela ser vista desesperadamente por el otro, vista en lo que realmente es… Porque cuando los otros la ven, ella tiene cierta sensación de identidad, ella siente que es ALGUIEN REAL, así ella siente que existe. Lo siente cuando los otros la reconocen.

Pero ¿Cómo van a reconocerla si la que ella muestra normalmente no es la que ella es?

¿Cómo van a mirarla realmente si ni siquiera ella se mira y sabe lo que lleva dentro?

Su vida es un simple drama, una obra de teatro.

Por supuesto, lo que la sucede es uno de los estados más dolorosos de eso que llamamos locura.

La despersonalización, vivir haciendo que uno es otra persona u otras personas.

Eso que en psicoanálisis se denomina falso Self o Falso Yo y en psicoterapia Gestalt se conoce como “Hacer un Como Si”…

mentiroso con careta

Tener dos Caras

 

Falsa Identidad

Esto que acabo de narrar es un caso real de una persona a la que conozco y de la que, por profiláxis y autopreservación me he alejado, una persona aquejada de un trastorno mental muy preocupante.

Alguien que, queriendo o sin querer, hace daño y se hace daño de una forma atroz de manera constante. Alguien muy necesitada de ayuda profesional pero que, paradójicamente, no se deja ayudar y escapa de los terapeutas una y otra vez.

Y tampoco es que, una vez realizado el engaño, causado el daño a otros, la importe demasiado, ese, quizás es su tremendo drama, la incapacidad para sentir amor y compasión por nadie, ni siquiera por ella o por otros.

¿Puede uno estar más alejado de la luz y de la salud que de éste modo? No sentir es estar muerto en vida. Una de las peores formas de sufrimiento que existen.

pinocho mentiroso.jpg

EL FALSO SELF

En psicoanálisis, y explicado de un modo llano para que todo el mundo lo entienda, se denominan enfermedades de Falso Self (podríamos traducirlo por Falso Yo) a todas las patologías que desarrollan las personas cuando no han podido construir una personalidad en su interior y viven emulando ser otro.

Estas personas experimentan un gran vacío, interpretan personajes, se adaptan al entorno, hacen como si fueran otros, pero no SON.

De hecho, a menudo no saben ni quienes son.

Construir y cimentar la verdadera personalidad del individuo es una una labor que tarda años (no en vano, los seres humanos necesitamos décadas para madurar, saber quiénes somos y reconocer nuestra verdadera naturaleza).

Pero hay gente que no ha conseguido realizar éste proceso y que por diversas circunstancias traumáticas, así como carencias afectivas en algún momento de su pasado, no tiene una personalidad estructurada.

Algunas de esas personas cursan enfermedades mentales como Trastornos Límites de Personalidad, algunas Bipolaridades, Esquizofrenias, psicopatías o diversas patologías que se consideran estados graves de salud mental.

A veces la persona tiene un Trastorno de Personalidad Múltiple, y está disociada por dentro en varios personajes, muchas veces contradictorios, que toman el control de la persona según las circunstancias.

No hay una personalidad fuerte y arraigada que de consistencia al individuo, no hay una estructura, solo una cáscara, una coraza, una defensa exterior.

Pero esa defensa es solo la chaqueta, el traje que llevamos puesto para protegernos, no es el SER real.

mentirosa

Mentirosa

 

¿Qué sucede cuando padecemos de Falso Self?

Lo primero que puede decirse es que, sin tratamiento, con independencia de la patología desarrollada, éstas personas no mejoran ni se curan.

Lo segundo es que el tratamiento es largo, a veces implica atravesar lugares dolorosos de nuestro pasado o nuestro ser, y el proceso siempre precisa de atención y vigilancia profesional constante, algo que muchos enfermos de Falso self tratan de evitar a toda costa por miedo, resistencia, paranoias, o porque llevan tanto tiempo fingiendo y haciendo como que son otros, que ya hasta han empezado a creerse su propia mentira.

Winicott y el concepto de Madre suficientemente buena

Pero ¿Porqué se desencadena un proceso de Falso Yo?

Una de las primeras causas es lo que el psicoanalista y pediatra inglés Alfred Winnicott definió con el concepto de Madre Suficiente

winicott

Alfred Winnicott

 

Una madre suficientemente buena es aquella que es capaz de dar cabida al desarrollo del verdadero yo del niño, la que acoge su gesto espontáneo, en el sentido de lo que el niño quiere expresar, e interpreta su necesidad para luego devolvérsela como gratificación.

En otras palabras, una madre suficientemente buena permite al niño expresarse tal cual es, sin intentar imponerle sus criterios o presionarle para que se comporte de ésta o aquella manera. Sencillamente le deja ser… Y lo hace desde edad muy temprana, hablamos de meses. Frustrando suavemente aquellos comportamientos dañinos o lesivos, o aquellas conductas perjudiciales para el niño o los demás.

En términos de aprendizaje ésto puede hacerse extensivo en una edad más adulta a los dos padres del niño, no solo a la madre. Unos padres que han provocado caos emocional o incoherencia, padres con una actitud demasiado invasiva, coercitiva, sopreprotectora o gratificadora para los comportamientos aceptables según ellos, reprimiendo los inaceptables, hace que algunos niños crezcan sobreadaptándose a las necesidades de sus familiares y de los demás.

Intentando ser lo que los padres desean, intentando ser lo que los demás desean.

De hecho, hay personalidades especializadas en ser lo que los demás anhelan. Especialmente los individuos más narcisistas y vanidosos de todo el espectro de caracteres del eneagrama.

El resultado, por trauma o sobreadaptación, de construir una personalidad falsa, es el tremendo vacío que se experimenta.

Uno vive como si fuera otro… Y se paga un altísimo precio por vivir así, se sea consciente de ello o no.

Mentir a los demás y mentirnos, autoengañarnos supone vivir una vida que no está hecha para nosotros y, por ende, acaba produciendo una gran insatisfacción e infelicidad.

niña abrazada

Para algunos, la personalidad fingida es la única estructura sólida posible ante un vacío interior que encubre una personalidad difusa, por construir o inexistente.

Otros creen ser alguien horrible, inaceptable, lleno de defectos, envidioso, hiperexigente y difícil de soportar (ésto, sobre todo lo aseguran las personas diagnosticadas con Trastorno Límite de la Personalidad), aunque se equivocan.

Confunden los síntomas (el enfado, la tristeza que les provoca vivir una vida falsa) con el yo, pues están sobreidentificados con esos síntomas de la pena y el enfado que periódicamente les asaltan por sentirse tan solos, tan vacíos y tan tristes.

Cuando la personalidad no está bien constituida en muchos casos podemos hablar de psicosis.

De ahí la importancia de dar una estructura a quien verdaderamente somos, algo que uno puede conseguir si está acompañado de un profesional de la salud que nos permita ir descubriendo, avanzando y construyendo desde la base del SER.

Otro error de las personas aquejadas de falso self es identificarse con esa nada o vacío, o esa confusión que les habita.

Algunos refieren ser sombras, humo, materia evanescente y volátil. Pero se equivocan también… Eso que dicen ser es tan solo el vacío que sienten viviendo desde la coraza, la mentira y la máscara, no es ellos/as mismos. Aún no han descubierto su verdadero yo, aún no lo han construido. Y pueden tardar tiempo en lograrlo (si lo logran).

persona de humo

mujer de humo

 

Confunden los efectos con el núcleo del ser y, por tanto, siguen equivocados respecto a saber quienes son.

El vacío no es el SER y la confusión tampoco.

Otras personas tan solo fingen ser alguien, cuando en realidad no tienen la certeza de ser nadie ni ser nada… eso, en si, ya es una mentira de suficiente calibre como para que nos la tengamos que tomar muy en serio.

Sea cual sea el origen y resultado de lo que nos sucede, la realidad es la siguiente:

Si vivimos la vida fingiendo, ocultándonos, mintiendo, autoengañándonos, engañando a otros, de manera consciente o inconsciente… No llevamos un buen camino y necesitamos ayuda urgente.

El dolor que nos causamos y que provocamos a otros puede ser atroz.

Solo la honestidad, la introspección seria, la ayuda profesional adecuada y el apoyo de los que nos rodean pueden ayudarnos en ésta senda.

Los caminos del engaño y el autoengaño solo llevan al dolor y al desmoronamiento de nuestras defensas.

Porque la Verdad y la Autenticidad curan por si mismas y son muy liberadoras cuando se afrontan con valentía.

En los casos más severos, tendrán que ser personas responsables en torno a la persona quienes tomen la responsabilidad de proporcionarles la ayuda adecuada. En personas sin estructura interior, un exceso de verdad puede resultar inicialmente un auténtico shock y desencadenar un brote psicótico que derive en un ingreso hospitalario.

De ahí la necesidad de hacer las cosas con tacto y supervisión profesional adecuada.

madre tóxica

¿Ayuda familiar?

 

Es difícil detectar a alguien con una patología de Falso Self, debido a que fingen constantemente y, a menudo, lo hacen muy bien.

Incluso un terapeuta entrenado puede tardar semanas, meses, en descubrir a un mentiroso patológico.

hacerte creer que te creo.jpg

A veces el nivel de mentira interior y autoengaño es tan grande que uno prosigue y continúa con su farsa el resto de su vida, temeroso de que lo poco que ha conseguido con esa vida falsa que ha llevado hasta la actualidad, se desmorone.

Pero tarde o temprano se desmorona. No es posible estar mintiendo toda la vida y fingiendo siempre.

Mi recomendación es dejar de autoengañarse inmediatamente y afrontar las consecuencias de nuestros actos, sean éstas las que sean.

La Verdad nos hace libres. La mentira solo prolonga nuestro dolor y sufrimiento hasta que todo se desmorona.

careta de mentiroso

Y mi experiencia es que mintiendo, tarde o temprano todo se nos acaba cayendo encima. Nos quedamos solos, perdemos asideros, amistades, relaciones, trabajos, solidez. En fin, no se llega muy lejos mintiendo.

Como dice el refrán… La Mentira tiene las piernas muy cortas y cuando es patológica o recurrente, más aún.

Pedir ayuda cuando uno la necesita es un primer paso hacia la curación y la paz interior.

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