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El tiempo lo cura todo

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

La frase que dice que El tiempo lo cura todo no es cierta.

No del todo.

El tiempo a  veces sana las cosas y nos aporta equilibrio y perspectiva, pero a veces solo sirve para enquistar una situación, cronificarla y mantenerla a lo largo de los años de manera inamovible.

Si tu no haces nada por cambiar una situación dada, si, como mínimo no entras en la disposción de que algo cambie en tu vida o dentro de ti, la situación no cambiará por si sola, salvo en un pequeño número de los casos.

Los rusos tienen un refrán muy bueno que lo explica todo:

“TU REZA, PERO NO DEJES DE REMAR HACIA LA ORILLA”

El tiempo lo cura todo, efectivamente, pero si tu lo quieres, si tu estás en apertura, en aceptación, en disposición de que el tiempo haga su efecto y cicatrice heridas, te haga ver las cosas de otro modo.

Pero si estamos enconados en el odio contra algo o alguien, aferrados al sufrimiento, abrazados al dolor, o a la rabia o al rencor, contra mi padre, contra mi jefe, contra los hombres, contra mi ex mujer, contra el gobierno o contra aquellos que nos hicieron daño, el tiempo no cambia nada, solo perpetúa nuestro estado emocional.

El tiempo encajados en situaciones dolorosas o insatisfactorias (una relación, un trabajo, una vida que no funciona) a veces nos anestesia, nos adormece y nos anquilosa en esa situación dada.

Tienes que querer otra cosa, desear un cambio para que el tiempo actúe como nuestro aliado. Solo entonces el tiempo (y nuestra apertura) permitirán que se cure todo y nos sanemos.

 

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