Category: Chamanismo


mujer mirándose al espejo

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Vivimos en una cultura narcisista, se sobrevalora la autoimagen, el yo, el individualismo, el ego.

Eso también afecta a las diversas terapias que existen, da lo mismo su orientación.

Nadie está libre de su propia porción de narcisismo. Y quien diga lo contrario se está mintiendo.

Pero de un tiempo a ésta parte se observa el abuso de la imagen, las fotos, los vídeos y, en general, todo lo relativo al ombligo de los/las terapeutas, todo mostrado o exhibido de cierta forma narcisista, para, de un modo bastante inconsciente (en general), obtener la mirada del otro, sobre todo en el mundo del Desarrollo y Crecimiento Personal.

Son éstos los terapeutas de cartel y foto, de vídeo y peluquería, de micrófono y escenario… todo retocado, cuidadísimo y guay… gente de la que sería bueno desconfiar.

Fundamentalmente porque, consciente o inconscientemente éstos terapeutas, coaches, psicólogos y gurús, dan talleres y sesiones para obtener atención y admiración para sí mismos, pero tienen realmente bien poco que ofrecer a los demás más allá de cierto humo envolvente.

Imparten enseñanzas, formación, terapia, para demostrarse a si mismos su gran valía o su merecimiento.

Es decir, usan al paciente, cliente o público para validarse a si mismos y engordarse el ego.

Aquí un excelente artículo de Marko Vlahovic sobre éste asunto que os recomiendo que leáis. Trata sobre la autenticidad, la verdad y las prácticas tan comunes que estamos comentando.

http://markovlahovic.com/es/terapia-de-verdad-vs-terapia-narcisista/

Las causas del narcisismo: La Carencia

El abuso de la autoimagen, suele proceder de una necesidad desproporcionada de ser visto, admirado y reconocido.

Cuando alguno de nuestros papás no nos hizo ni caso, o no se preocupó de saber quiénes éramos realmente, solemos sobrecompensar la carencia con una necesidad desproporcionada de admiración y atención externa.

Entonces buscamos la mirada ajena. Entonces seducimos.

Tratamos de buscar fuera esa falta de mirada y reconocimiento que no nos damos a nosotros mismos porque nunca aprendimos a hacerlo.

Algunos llegan al punto de exponer su vida e intimidades al público en una especie de confesión íntima que nadie les ha pedido, pues invaden de algún modo el espacio del otro.

Haciendo ésto son el ombligo, el centro… disfrazan de (ésto que yo comparto lo hago para que otros aprendan con mi ejemplo, para que les sirva) de altruismo, cuando en realidad sigue siendo una forma de captar la atención del otro y usarle como público propiciatorio.

La carencia es la fuente de esa necesidad desproporcionada de éxito, logros, poder… cuando no nos sentimos suficientes, buscamos obtener de fuera para sentirnos alguien digno o respetable.

La carencia es también la causa del narcisismo. Un narcisista necesita creerse que es mejor de lo que es… porque en realidad no se siente ni le hicieron sentir gran cosa.

En el fondo es una desesperada (y a menudo inconsciente) búsqueda del amor que no nos dieron de niños ni nos damos nosotros ahora.

Estos terapeutas seducen a sus clientes inconscientemente, los consideran una masa amorfa de gente con problemas, o con dinero, o clientes potenciales a los que explotar.

narcisista

narcisismo y autoestima

Tratan un poco mejor a aquellos que, habiendo asistido a sus talleres, contratan sesiones individuales, pero básicamente estamos ante un fenómeno de ordeñamiento diferido del público explotable.

O te sacan la pasta, o te sacan tu atención y mirada… a cambio de humo, de apenas nada, de menos de lo que tu les das.

De tal suerte que los telespectadores de sus vídeos y fotos son en realidad público, admiradores, la cla, los palmeros que aplauden su triste espectáculo que solo les funciona a ellos. Solo buscan seguidores, solo buscan me gusta en sus redes sociales, solo buscan gente a la que explotar y de la que servirse, solo buscan ser estrellas.

Incluso algunos/as terapeutas fantasean con la idea de que su público tenga fantasías sexuales con ellos… son así de tristes en su interpretación de la realidad.

Recordemos que el narcisismo no ofrece nada al que lo admira y engrandece…

Tu los miras, los admiras, los idealizas, a veces hasta los adoras e idolatras… ellos no te dan prácticamente nada. Aunque te hacen creer que si.

COMO PROTEGERSE DE ELLOS

Ojo con éste tipo de terapeutas. Abundan en el mundillo más de lo que suponemos y sería bueno que conociésemos algunas particularidades de su forma de actuar y del modo de defendernos de ellos.

Lo primero: tu no les importas, aunque te hagan creer lo contrario, aunque algunos se quieran creer que si… tu solo eres aquel, aquella a quienes van a exprimir para validarse.

En función de ese principio, tu solo eres valioso si pueden sacar algo de ti (aunque solo sea tu admiración hacia ellos).

Por ejemplo, en estos talleres/shows de un día o una tarde, monotemáticos, tu recibes un pelotazo emocional durante el mismo, te vas a casa y sigues en las mismas que estabas antes, acaso sintiéndote más culpable, porque con lo fácil que te lo han pintado en el taller/show que te han montado (a veces son la misma cosa esos talleres y shows) eres medio tonto por no poner los consejos en práctica en tu vida cotidiana. Con lo fácil que es cambiar, tu no puedes y eso es porque eres tonto, porque eres inútil, o porque te faltan más talleres o sesiones.

El terapeuta narcisista se muestra en éstos talleres de autoexhibición divino, perfecto, sanado e integrado… se muestra para ser visto.

Poco le importa cómo estés tu…date cuenta de que tu no eres el objetivo de su escenificación, tu solo eres el que mira y aplaude.

Y a menudo, el que paga.

En otros talleres el terapeuta abusa de su posición de poder para acostarse con las asistentes, o para sacarles el dinero, o para explotarles de algún modo (embaucándoles para que sean sus ayudantes, o para que les cedan gratis en la próxima ocasión su casa, su local, su finca para celebrar otro evento, u ofreciéndoles un pírrico empleo de cocinero, o de coordinador, o de secretario o ayudante en prácticas por un mísero sueldo… tu siempre por debajo de ellos, inmensamente por debajo).

Algunas versiones mejoradas del narcisismo muestran a un terapeuta sobre el escenario o en pantalla que confiesa doliente como ha sufrido, que se duele ante las cámaras o los espectadores, que hasta llora si es preciso por sus muchos quebrantos… pero que se rehace y lucha por su vida aplicando sus mágicas soluciones y sus acertados consejos… para que veas lo mucho que se han esforzado por lograr llegar a donde han llegado…. y para los admires.

Porque explícita o implícitamente, todo termina en que TU LES ADMIRES, LES PRESTES ATENCIÓN, LES VALORES Y LES HAGAS SENTIR MEJOR DE LO QUE POR DENTRO SE SIENTEN.

    Y SI PUEDE SER, QUE ENCIMA LES PAGUES POR ELLO.

 

narcisismo-de-lowen-portada-libro

Narcisismo, de Alexander Lowen

 

 

Estas versiones mejoradas del narcisismo no son más que autoengaños a los que el propio terapeuta narcisista se somete. La falta de humildad, de conciencia y de trabajo personal y terapeútico con uno mismo les delatan.

También la creencia, que se intenta instaurar desde tantos lugares, de que con tres patadas y unas pocas sesiones ya resuelves tu vida, es bastante norteamericana y forma parte de la cultura del “facilismo” y las soluciones mágicas que nos están vendiendo últimamente.

Yo creo en los cambios de paradigmas, de creencias, en que atraes aquello en lo que vibras (de hecho publico muchas cosas sobre éstos temas en el blog)… pero también se y por experiencia de años (con pacientes y grupos de todo tipo) que los cambios no son tan fáciles ni radicales como nos los quieren pintar.

Y también se, lo he comprobado experiencialmente, que hay gente a la que le cuesta muchísimo aplicar esos principios y merece nuestra ayuda, apoyo y empatía… lo que no se merece cada persona, desde luego, es que la vendamos la moto y que la tratemos como un pobre espectador, admirador, adorador de nosotros mismos en consulta o en nuestros talleres.

Ellos importan, ellos son lo más importante.

La terapia, nos guste o no, a menudo es zapa, es trabajo duro o gozoso (depende) y siempre es un proceso más o menos largo.

A veces es muy corto (pocas veces), a veces dura mucho más tiempo, pero desde luego no se afronta montando un show que en realidad me tiene a mi mismo como estrella/terapeuta, junto a mis adláteres ayudantes y que usa a los demás como boquiabierto público aplaudidor, o como masa explotable de mis apetencias sexuales o económicas, emocionales, o afectivas.

Ellos, los que escuchan, los clientes, los pacientes, son más importantes que yo durante el proceso terapeútico y se merecen toda mi empatía, cuidado, atención y compasión… se merecen TODO MI RESPETO.

No se merecen, desde luego, ser tratados como una masa anónima de telespectadores, radioyentes, televidentes, lectores, admiradores, o harén al uso.

Y no se merecen que yo trate de validarme a su costa.

La sanación de la persona desde luego no es algo que se resuelva en una catárquica charla o show de pelotazo emocional lleno de frases baratas extraídas de libros de autoayuda o espiritualidad, que el propio terapeuta no se aplica, a la vista de lo que uno ve en esos vídeos u observa en sus actos cotidianos.

Hay algunos de éstos terapeutas que parecen sacos de frases sacadas del budismo, del Advaita, de Krishnamurti, de Osho o de Paulo Coelho. Pero que, más allá de la palabrería, no son gran cosa como facilitadores, ayudadores o acompañantes terapeúticos.

Eso si… se venden estupendamente, funcionan divinamente como marca… pero ¿Como buenos profesionales?…

Recordemos que no todo lo que se vende bien es bueno… al revés, a veces lo bueno es el marketing empleado para venderlo.

La falta de preparación clínica, terapeútica, y experiencial de coaches, terapeutas e incluso psicólogos en temas de autotrabajo y autoconocimiento, las pocas o ninguna horas de terapia personal que llevan encima para trabajarse lo suyo (condición indispensable antes de trabajar con los demás, digan lo que digan ciertos paradigmas de la psicología o la espiritualidad) les delatan.

Y si hablo de éste tema es por la mucha experiencia, los muchos años de trabajo personal que llevo conmigo mismo y con gente, pacientes, grupos, personas… años en los que he comprobado cómo funcionan las cosas, en los que me he autobservado y observado a los demás y en los que no he perseguido otra cosa que la autenticidad. Y sigo en ello.

No os penséis que me doy ya por sanado, curado, resuelto o iluminado… Me queda mucho camino por recorrer, muchísimo. Por eso se de la tremenda responsabilidad que es tener a alguien en consulta o en un taller. No podemos actuar a la ligera y no podemos tener ciertas actitudes ante las personas desde nuestra posición de poder, que es la de terapeuta.

Sencillamente, hay límites a lo que un terapeuta puede y no puede hacer..

El narcisismo abunda, es dañino, suele ser inconsciente y últimamente produce monstruos de la terapia, el counseling y el acompañamiento de personas que dan bastante miedo.

En fin… es la cultura en la que vivimos.

Tan solo os pido que seáis selectivos a la hora de elegir un terapeuta, que no os dejéis deslumbrar por fuegos artificiales, por palabrería barata, por imagen atractiva o promesas evanescentes, que desconfiéis de las charlas o shows que prometen resolveros la vida, el amor, la abundancia, la familia, la autoestima, o cualquier otro tema en una charla, una tarde o un par de jornadas, o cinco sesiones con pack de masaje y spa incluidos.

Desconfiad de las estrellas.

Un buen terapeuta no necesita ser estrella de nada, ni venderse como un caramelo o una marca de refrescos… tan solo ha de hacer bien su trabajo.

un hombre abre los brazos en un escenario

Sentirse una estrella

Desconfiad de los talleres de Abundancia que solo atraen abundancia a los que los imparten (y te cobran a veces una pastón por asistir), desconfiad de las soluciones de Perogrullo de coaches, terapeutas y psicoterapeutas mediáticos que en una charla se embolsan un pastizal y consiguen menear y hacer hasta bailar al auditorio, pero que en realidad no tienen la menor preocupación por los problemas individuales de cada asistente… y si los tienen, solo es previo pago de un dineral por hora de sesión, de dinero prestado para sus propios fines, de local cedido, de trabajo gratis, casa gratis, o de cuerpo entregado y luego adiós muy buenas.

Un terapeuta se caracteriza por la presencia, la escucha, la empatía, la compasión… y por asegurarse de que aquello que hace, funciona de verdad en la gente, pero sobre todo se caracteriza por la autenticidad y los muchos años y esfuerzos que ha dedicado a resolverse y trabajarse a sí mismo como paciente antes de trabajar con otros.

Y sobre todo se caracteriza por la autenticidad, por ser verdadero y honesto.

Es ahí donde los descubriréis y sabréis de quien fiaros y de quien no.

Y tened en cuenta el polo contrario, que también hay gente desempoderada, carente y tendente siempre a la admiración del otro, gente que suele epatarse ante el poder del otro, el logro del otro; gente fuera de su centro que necesita gurús de los que colgarse y maestros a la que seguir como borregos, que precisan de gente a la que admirar y envidiar, ante la incapacidad de hacerse responsables de su propia vida, un tema que trataré en un próximo artículo.

  • Para ilustraros más sobre el tema de éste artículo os recomiendo un libro excelente:

Narcisismo, una enfermedad de nuestro tiempo. Alexander Lowen

 Procedente de la interesante Web Pijamasurf http://pijamasurf.com reproducimos éste artículo de Alejandro Martínez Gallardo.

Psiconáutica

Por: Alejandro Martinez Gallardo – 04/14/2016

Una guía para abrir las puertas de la percepción y experimentar estados de comunión mística sin la ayuda de drogas psicodélicas
 
 

Elefante psicodélico

Hace unos días lanzábamos algo entre una invitación y un reto a la exploración de la mente y el cuerpo sin sustancias psicodélicas, con fines de expandir la percepción y la conciencia. Esta exploración interna, creemos, está alineada con el principio que han enarbolado todos los sabios, santos y videntes de todas las eras y que fue inscrito indeleblemente en Delfos: “Conócete a ti mismo”. Mirar hacia adentro y descubrir un universo, infinitamente profundo, con toda su geografía fractal, con las mismas joyas resplandecientes y diáfanos manantiales que la imaginación religiosa sitúa en el cielo.

Ahora cumplimos con lo que prometimos y exponemos aquí una serie de técnicas y recursos para alcanzar los estados más altos y sutiles de la conciencia, que muchos sólo hemos acariciado con la ayuda de poderosas drogas psicodélicas. Tales vuelos asistidos difícilmente son sustentables y, sin embargo, el deseo e incluso la necesidad –una sed mística– perdura. Así que debemos mirar hacia otras sendas que podamos recorrer con seguridad aunque sean más largas y requieran que nos tomemos nuestro tiempo: festina lente. En esto podemos seguir los pasos de personajes como Richard Alpert, el colega de Tim Leary en Harvard, corresponsable de desatar la revolución psicodélica de los 60, promoviendo el LSD y otras sustancias psicodélicas como mecanismos de liberación de la mente, pero quien abandonó esta vía para convertirse en el piadoso Ram Dass y entregarse al yoga supliendo así su necesidad de experiencias de comunión. O seguir el consejo de Alan Watts, uno de los divulgadores del budismo zen en Estados Unidos, quien después de experimentar con psicodélicos señaló: “una vez que has escuchado el mensaje, cuelga”. No sólo colgar, sino después de escuchar la voz de la planta, la inteligencia planetaria crisálida en nuestra anatomía oculta, ponerse a trabajar, a sembrar y cosechar ese mismo jardín desde donde habla lo que Terence McKenna llamaba el Logos de Gaia.

Haciendo memoria noto que una de mis citas favoritas del infinitamente citable Terence McKenna, el gran gurú porrista de las drogas psicodélicas, es la sencilla “Pay attention and breath” (“Pon atención y respira”). McKenna probablememente está dando un tip para el psiconauta que toma una “dosis heroica” de hongos o DMT en la oscuridad, y navega a velocidad acelerada el hiperespacio de la mente –ese teatro que contiene todos los espacios posibles. La frase, sin embargo, encaja casi con cualquier técnica de meditación y mindfulness de cualquier tradición. Pienso que podemos aplicarla como la brújula de una nave que no cruza realidades alteradas sino la realidad misma, ese mar infinitamente rico en paisajes y en apariciones. La respiración es “la correa” de la mente, con la cual se doma al mono que cambia de rama, al toro de los viejos textos zen o al elefante salvaje que todo lo destruye (la mente sin control). Podemos acceder a un estado de conciencia más elevado del que teníamos y que sin embargo es ecuánime y navega sereno a la altura justa, con las olas y con el viento. Ir al ritmo de la naturaleza, una sincronización de nuestra mente con el tiempo del Sol y los planetas, una sensibilización a los elementos y sobre todo un estar atentos a la respiración y a lo que ocurre aquí y ahora.

Una buena bocanada de aire puede abrir un portal dimensional, puede enviarnos directamente al ojo de la galaxia, al lago de Mnemósine donde según Platón las almas reveían los arquetipos, la geometría divina, esas formas puras y brillantes de las cuales está tejida la piel del cosmos.

Mnemosyne

Mnemosyne , Diosa de la Memoria. Imagen del Tarot Symbolon

El aire es en todas las tradiciones el vehículo del espíritu (respiración y espíritu tienen la misma raíz). El aire, el prana, nos puede llenar de la energía vital necesaria para elevar la conciencia de la base de la columna hacia la cabeza, cascabeleando y removiendo impurezas con su vibración ascendente, hasta despertar con ese zumbido de cigarras eléctricas a la glándula pineal, ese ojo antiguo, que según Madame Blavatsky al activarse permite que veamos el universo entero en un instante. El término chino qi, o chi, expresa perfectamente esta noción: significa tanto energía como aire e incluso algunos maestros de qi gong le atribuyen también la cualidad de ser información. Energía-información-aliento, una tríada para elevar la conciencia al firmamento. El qi se transforma en la alquimia interna china (neidan) a través de una serie de técnicas de respiración y visualización en espíritu (shen), el shen es el vínculo con el cielo, con la inmortalidad. O en sánscrito “akasha“, término que significa espacio o éter pero que también está asociado con la memoria y la conciencia. En uno de los Upanishad se dice que brahman (Dios, la conciencia suprema) es lo mismo que akasha, el espacio en su inmaterialidad es la mansión divina, la totalidad de las formas y manifestaciones en estado puro y latente, una energía inconmensurable disponible para quien aprenda a alimentarse del vacío, a beber de esa fuente informe e inagotable.

Sin más preámbulo, enlistamos y comentamos algunas de estas técnicas, sin querer hacer una lista exhaustiva, al contrario, como un primer acercamiento, un esbozo de un plan de trabajo, el cual sería estupendamente complementado por las técnicas y experiencias que los usuarios agreguen en los comentarios.

corazones ying yang psicodélicos

Qi gong y neidan

En la década de los 80 se produjo en China una “fiebre del qi gong“, con millones de personas practicando diariamente este “entrenamiento de la respiración” o “trabajo de la energía” (alternativamente traducciones de qi gong) en los parques de este inmenso país, con el auspicio de las altas jerarquías del Partido Comunista. Desde que a finales de los 40 militares chinos se encontraran con viejas técnicas de respiración y gimnasia meditativa, y algunos altos mandos aparentemente lograran curarse de serias enfermedades utilizando estas prácticas, el qi gong se fue popularizando hasta llegar a un nivel de histeria masiva. Esto se detuvo luego de que con el desdoblamiento de diversos qi gongs, como el falum gong, que sostuvieran conducir a poderes supernaturales, y con el incremento exponencial de la charlatanería, se revirtiera la política e incluso se lanzara una persecución estatal a diversos maestros, y en general se viera con malos ojos a todos los practicantes, incluyendo a aquellos alejados de la usura, depositarios de una preciosa tradición.

David Palmer, en su libro Qigong Fever, describe al qi gong como una “tecnología del cuerpo” y podemos considerar que es una actualización o modernización de técnicas taoístas de alquimia interna (neidan), las cuales han sido combinadas con conocimientos de medicina moderna y medicina tradicional china, al igual que con aspectos de otras tradiciones como el budismo y las artes marciales. La función principal del qi gong es el mantenimiento de la salud a través del equilibrio y la circulación de la sangre y la energía en el cuerpo. Algunos hospitales (no sólo en China) han admitido el qi gong como un método de tratamiento para ciertos padecimientos. El qi gong, sin embargo, puede utilizarse también para aumentar el desempeño cognitivo, como es el caso del Zhineng Qigong del médico Pang Ming, y en niveles más altos puede utilizarse como una práctica espiritual justamente para percibir la energía del cuerpo y del cosmos y purificar el cuerpo a través de la circulación dirigida del qi. Son famosas las “bolas de energía” que fabrican los maestros de qi gong y tai-chi, pero más allá de esta curiosidad, el qi gong es todo un sistema para sensibilizarse a los movimientos energéticos y a los efectos y bondades que tiene la energía. En el qi gong, como en los ejercicios taoístas, el hombre se concibe como el eje que conecta al cielo con la tierra (un microcosomos) y el trabajo se orienta a hacerse como el cielo (transformar el yin en yang puro) y recibir los dones celestiales.

El neidan o alquimia interna es una disciplina más esotérica, con principios similares, pero cuyo foco es esencialmente la fabricación y purificación de sustancias o elixires dentro del cuerpo para elevar la conciencia y alcanzar la inmortalidad. Lo que en la alquimia occidental se realiza en un laboratorio, separando y purificando metales, en el neidan se realiza dentro del cuerpo humano. Según el gran maestro Zhang Boduan la práctica de la alquimia interna consiste primero en el cultivo del xing (naturaleza) y el ming (vida). La segunda etapa es “refinar la esencia para transmutarla en aliento”. La tercera es “refinar el aliento para transmutarlo en espíritu” (según el erudito Fabrizio Pregadio, el trabajo del xing tiene prioridad al del ming). Y en la cuarta etapa se trata de “refinar el espíritu para transmutarlo en vacío” y sólo se trabaja en el xing.

El neidan y el qi gong son excelentes simientes que pueden combinarse con otras técnicas, ya que vienen de una tradición vitalista que se dedica fundamentalmente a cultivar la energía y alcanzar el equilibrio con la naturaleza, esto permite tener sólidos fundamentos, salud y fuerza para una labor larga. Quizás la hierofanía o el estado de fusión divina con el universo esté a décadas (o incluso vidas) de distancia, y por ello también hay que cultivar los aspectos que permiten sostener este esfuerzo.

hermetismo

La Alquimia y el Hermetismo permiten traspasar las fronteras de la realidad y expandir la conciencia

Alquimia (artes herméticas)

La versión occidental de la alquimia como la conocemos actualmente también provee una base para la expansión de la conciencia  y de hecho requiere que el practicante en su paso hacia convertirse en un adepto refine, a la par que trabaja en el laboratorio de manera externa, su propia percepción (como es adentro es afuera, y viceversa). El momento triunfal de la transformación de la materia es en esta poética tradición descrito como la aparición del cauda pavonis, la cola del pavo real: el practicante experimenta la visión de una luz iridiscente en el crisol o en el espacio de su laboratorio. En un artículo anterior tracé las similitudes entre este hito de la percepción en el trabajo alquímico y algunas famosas experiencias psicodélicas, incluyendo el temprano descubrimiento de Terence McKenna de que los psiconautas en realidad viven persiguiendo “una cierta iridiscencia”, la cual es como las alas de una mariposa en la luz del Sol.

Adam McLean, el erudito de la alquimia, nos dice que la etapa de la cola del pavo real es “la experiencia consciente del cuerpo astral”, una prueba más en la evolución espiritual del adepto: inicialmente “los aspectos negativos distorsionados del propio ser pueden predominar y aparecer como un dragón alado, pero a través de la purificación, la belleza completa y el esplendor del cuerpo astral se revelan en la cola del pavo real”.

La irradiación del ángel pavo real dentro de la cocina alquímica es sólo una manifestación, más o menos metafórica, de la visión depurada que es capaz de percibir los siete poderes creativos, un abanico de la totalidad, la luz misma aprisionada en la materia. Pero la alquimia en sí misma es una plantilla para experimentar los grandes procesos cósmicos en operación y obtener un insight de participación en los mismos. Es decir, el alquimista al estudiar la relación entre los diferentes metales y sus correspondencias y al poner en práctica los principios de su filosofía, experimenta las leyes cósmicas que lo mismo aplican en el horno de su laboratorio que en el horno de las estrellas donde se fabrican el oro y la plata o en su propio horno interno donde los alimentos son descompuestos para que el cuerpo pueda aprovechar sus “espíritus”. Es por ello que la alquimia se basa en la correcta comprensión de la ley de la analogía expresada en el adagio hermético como es arriba, es abajo; como es abajo es arriba.

Otro aspecto que no se debe en ninguna medida desestimar es el acto concreto de la fabricación de elixires y sustancias alquímicas y espagíricas, las cuales pueden elevar o alterar el estado de la conciencia (una práctica que sigue viva). Es difícil decir si esto califica como una “droga psicodélica” –por ejemplo fabricar un poco de oro líquido o un extracto de Venus bajo principios de magia astrológica– pero en todo caso la labor contiene la sublime enseñanza de un conocimiento práctico y de una experiencia de transformación no sólo en la ingesta de la sustancia sino en todo el proceso, lo cual, en su afinidad con la alquimia, acerca al experimentador a la gnosis vivencial. Asimismo, algunos reportan estados de gran agudeza en la conciencia al participar en la práctica de recoger el rocío de primavera, el precioso líquido perlado con el cual se preparan ciertas medicinas, bajo la creencia de que esta delicada sustancia atrapa el espíritu universal, un fuego celeste que en contacto con la tierra se fija en una sal.

Carl Jung ha sido muy criticado por alquimistas practicantes al intentar reducir todo el trabajo alquímico a aspectos psicológicos (donde la piedra filosofal es la individuación de la psique). Si bien ciertamente Jung ha hecho algo de daño a la vieja tradición en su aspecto metalúrgico y desviado la atención de ciertos aspectos prácticos que no pueden obviarse, también es cierto que la alquimia, como una ciencia de transmutación de lo impuro en lo puro, de lo burdo en lo sutil, tiene una analogía con todo tipo de labor psicológica de purificación y transformación, la cual podemos aplicar a nuestra vida cotidiana, especialmente si no tomamos las cosas de manera literal y somos sensibles a la riqueza psicoactiva de los símbolos y las metáforas.

meditación art pop

Meditación Art Pop

Meditación (samadhi)

Existen innumerables técnicas de meditación y ciertamente la meditación tiene que ser, de manera general, la técnica por excelencia para acceder a un estado más alto de conciencia. Para acotar este inmenso páramo de posibilidades que tiene la meditación, cuya constante es la observación de los procesos de la mente y de la misma respiración, hacemos aquí hincapié en la meditación de la tradición budista ligada al segundo factor en el que el Buda divide su enseñanza del óctuple sendero para alcanzar la iluminación. Junto con shila (moral) y prajna (sabiduría), Gautama Buda incluye al samadhi (concentración o dominio de la mente) en las tres piedras angulares de su sistema de liberación. Una de las formas de meditación más difundidas en el budismo, el shamata, se identifica con el samadhi. Algunas interpretaciones han ligado, quizás un tanto apresuradamente, el samadhi con la iluminación, pero al menos es un proxy de la paz nirvánica y de algunos de los siddhis atribuidos a Buda, como es la omnisciencia. Cuando la mente se logra calmar es posible entrar en un estado de trance meditativo, el cual Patanjali en sus Yoga-sutra llama samadhi, el cual constituye el aspecto final del yoga, y restituye al practicante a un estado de dicha constante. Curiosamente el psiquiatra John Lilly, en sus experimentos con sustancias psicodélicas en tanques de privación sensorial, catalogó sus estados más elevados como diferentes números de samadhi.

Una forma de iniciarse en el samadhi es practicando meditación shamata y también anapana. Para el practicante que no se encuentra dentro de una tradición, puede consultar los libros del doctor Alan Wallace o buscar asistir a un curso de meditación vipassana.

* Debe mencionarse que todas las tradiciones religiosas y esotéricas practican una forma de meditación. Tenemos desde la meditación de la contricción del clero cristiano hasta la complejísima meditación del Golem de los cabalistas, con la cual se construye un doble u homúnculo para entrar en contacto con la divinidad.

Yoga Art

Yoga

Con yoga ciertamente no me refiero a la moderna práctica de esta disciplina ligada al fitness y la cual ha sido despojada de su verdadero significado, el cual tiene en las asanas y posturas, que constituyen el grueso de la práctica en Occidente, una mera actividad preliminar para encaminar al practicante a la unión con lo divino, que es lo que significaba para los antiguos el yoga, una disciplina que busca la comunión o el éxtasis divino. La modernidad, todo pasándolo por el filtro del capital, ha hecho del yoga una práctica secular, desdiosada y mayormente lite en la que cualquiera puede tener una experiencia de relajación o moldear su cuerpo para ajustarse a las presiones de la belleza paradigmática, pero difícilmente se encuentra el estado místico descrito por los antiguos textos con sólo aumentar nuestra flexibilidad. Yoga es en cierta forma toda actividad que nos acerca con lo divino, con el brahman, con la esencia espiritual de las cosas y, sin embargo, las tradiciones yógicas de la India tienen una serie de prácticas esotéricas bastante precisas y detalladas para producir efectos tangibles y operar sobre el cuerpo en su plano sutil. No es una espiritualidad difusa o sugestiva, sino que se trata de un sistema específico para conseguir activar ciertos centros energéticos e incluso conseguir la liberación del espíritu y alcanzar un estado de inmortalidad. En algunas tradiciones se dice que el cuerpo humano es el mudra de la divinidad, y bajo cierta correspondencia gestual con los principios arquetípicos del cosmos se convierte en un conductor de la energía divina.

Siguiendo el texto tántrico Sat Chakra Nirupana, Arthur Avalon en su libro The Serpent Power explica el proceso de despertar la energía kundalini de la base de la columna, el primer chakra en el que habita la diosa Shakti, consorte del dios Shiva, quien simboliza la conciencia y quien habita en el chakra de la corona de la cabeza, simbolizado por una flor de loto de mil pétalos. La unión que ocurre en la corona o fontanella es en el yoga tántrico la unión de atman con Brahman, del individuo con el Uno que es Todo. Arthur Avalon describe este proceso: Devi Kundalini, “cuando llega a los lotos”, por el canal [nadi] llamado nadi-Brahma, “brilla en todo su esplendor en los lotos” y “en su forma sutil, fina como la fibra de loto, se acerca a Shiva, quien es el Goce Supremo, y quien está en su forma de Bindu, en el pericarpio de Sahasrara“, esto llena al “sadhaka“, al practicante, del “goce de la suprema liberación”. Es decir, en nuestro cuerpo se unen los dos principios cósmicos esenciales, la pareja divina en su eterna ebriedad erótica, la energía y la conciencia. En el Sat Chakra Nirupana se habla de un punto (bindu) difícil de lograr, “el cual es la llave de la liberación” y donde también se dice que reside Parama-Shiva, “el Brahman y atman de todos los seres”. Este punto es descrito como “sunyata“, el gran vacío y, Avalon explica, “puede ser logrado sólo con gran esfuerzo e incesante desempeño practicando dhyana” (meditación). Se dice también que en este bindu chakra se produce el amrita, el néctar de la inmortalidad.

Como sabemos hoy el habitante de una ciudad en casi cualquier parte del mundo tiene una oferta amplia de diversas corrientes de yoga, algunas serán más atinadas que otras para sus expectativas, pero me parece que lo importante es que se profundice en las técnicas, que se instale el conocimiento dentro de una tradición y que se lleve toda práctica hacia su finalidad que es, reitero, la unión con un principio divino o con una esencia espiritual. Uno puede hacer todos los “perros bocabajo” o “cobras” que quiera pero hay que recordar que todo esto está supeditado a la unión con lo divino y a la experiencia de la verdad. De otra forma se pueden hacer estas posiciones, y no hay nada de malo en ello, pero no se estará haciendo yoga.

rezo art pop

Mantra

En la literatura védica se dice que los rsis, los videntes, en estado de comunión mística, vieron los himnos brillando en el cielo; es decir, los textos védicos son fórmulas reveladas que contienen no sólo un contenido litúrgico sagrado sino que son sonidos que formulan la esencia de la divinidad, vibraciones que conectan con las fuerzas cósmicas. Es por ello que deben recitarse en voz alta por horas y horas en los sacrificios, de esta forma llevando al sacrificante a un estado de conciencia que busca entablar una correspondencia con la divinidad. Se dice, por ejemplo, que el Om contiene en una sílaba el principio creativo del universo. Tal vez esto nos parezca como una magia muy alejada de nuestra vida moderna –especialmente cuando hablamos lenguas que no tienen gran conexión entre el sonido de las palabras y las cosas que describen y por lo cual no nos acercamos a la realidad desde una perspectiva de vibración y no concebimos que nombrar algo sea una forma de invocar e incluso de actuar físicamente sobre la naturaleza. Pero como siempre es necesario poner en práctica y probarlo por nuestra propia cuenta, abrirnos a la posibilidad de que si todas las cosas son esencialmente vibraciones en el espacio (algo que es cierto a nivel cuántico), y todos los cuerpos pueden reducirse a una ecuación matemática que a su vez se puede expresarse como sonido y como un patrón oscilatorio, entonces repetir ciertos sonidos puede tener efectos sobre nuestros cuerpos y alterar nuestra conciencia.

La palabra “mantra” proviene de “manas“, mente, así que podemos decir que son sílabas que transmiten una cierta energía psíquica. Los mantras, se dice en el hinduismo, son fórmulas que encierran la conciencia de las diversas divinidades. Según el erudito en el estudio del vedanta, Frits Staal, los mantras podrían ser más antiguos incluso que el lenguaje, y originalmente no tendrían un significado sino que serían solamente exclamaciones numinosas, quizás el primer balbuceo con el que hombre se acerca, a manera de resonancia, a los dioses. Recordemos que coinciden las más diversas historias de creación en que el universo fue creado con una palabra o un sonido. En ninguna tradición queda más patente esto que en el shivaísmo tántrico, donde el universo entero es concebido como sonido, frecuencia y vibración.

El uso de mantras y yantras, vocalización y visualización, puede englobarse dentro del tantra, un término que estrictamente refiere a una categoría de textos pero que tiene la acepción de la unión divina entre ciertos dioses y diosas y sus vehículos humanos. El tantra tiene también su contraparte en Occidente con la teúrgia, como la que practicaban filósofos neoplatónicos como Jámblico y la cual constituye un arte de elevarse hacia lo divino.

Mandala Pop

Mandala 

Los mandalas y los yantras en diversas tradiciones orientales, en un sentido menos esotérico, al igual que también con los mantras, son utilizados como herramientras para la meditación, para concentrar la mente o inspirar a los practicantes con una geometría sagrada y una serie de símbolos que transmiten los valores principales de una religión o filosofía. Sin embargo, estos objetos, que pueden ser físicos o mentales, constituyen en sí mismos todo un camino de desarrollo espiritual, particularmente dentro de ciertas escuelas del budismo tibetano.

Una rápida introducción al sistema de los mandalas puede entreverse en este fragmento tomado de un texto de Manly P. Hall sobre el paraíso del oeste de Amitabha:

En ciertas disciplinas meditativas shingon, el mandala o el diagrama psíquico compuesto, primero es considerado como una imagen dibujada en una superficie. La imagen que cuelga de una pared es una puerta cerrada. A través de la contemplación se logra abrir la puerta. En la secta zen, el discípulo debe visualizar esta puerta, provocar que se abra en la pared y finalmente si su fe y su valentía son perfectas, podrá atravesar la puerta hacia el Vacío…

El místico budista bien puede sostener que estos mandalas dejan de ser pinturas. La naturaleza búdica en nosotros empieza a irradiar, y los mandalas resplandecen, no con su propia luz, sino con la luz de nuestros corazones. Este cobrar vida de la Ley [Dharma] es parte de la experiencia de meditación. Simbólicamente al menos, descubrimos que la imagen de Amitabha es una proyección del poder de Amitabha en el núcleo de nuestro ser. Recordar a Buda en la imagen abre la puerta para recordar al Buda de nuestro ser. Este ser búdico se vuelve cada vez más significativo mientras contemplamos este misterio. El mandala parece desvanecerse, y con él todas las cosas externas. La semilla de Buda en nuestro ser empieza a estremecerse, y a su alrededor brilla luz de su inmortalidad. Es en este momento, según la doctrina de la Tierra Pura, que el ser psíquico se vuelve consciente del universo psíquico en el que vive realmente. Es en este momento, también, que la semilla de la eternidad cae en la alberca de Amitabha [en el Paraíso del Oeste] para convertirse en el loto de nuestra promesa de liberación. La semilla es la primera experiencia mística de un hombre, la primera conciencia de su propia existencia infinita.

plegaria pop

Oración Pop

Oración

La oración o la plegaria es el método predilecto de adoración y recogimiento místico de los tres grandes monoteísmos, y seguramente no es necesario introducir esta práctica. Pero quiero llamar la atención hacia una forma de oración en la que el componente místico queda mucho más claro. Esto es lo que Henry Corbin llama “oración creativa” a partir de la obra de Ibn Arabi, el gran místico sufí de Andalucía:

La oración no es una petición de algo: es la expresión de un modo de vida, un medio de existencia y de causar que algo exista, eso es, un medio de causar al Dios que se revela a sí mismo para aparecer, de “verlo”, no seguramente en su esencia, sino en la forma en la que Él se revela a Él mismo por esa forma. Esta perspectiva de la oración estremece el suelo que pisan aquellos que ignoran completamente la naturaleza de la imaginación teofánica como creación, y que argumentan que un Dios que es la “creación” de nuestra imaginación debe de ser completamente irreal y que no tiene sentido rezarle a un dios semejante. Pero es precisamente porque Él es una creación de la imaginación por lo que le oramos a él, y que Él exista. La oración es la forma más alta, el acto supremo de la Imaginación Creativa. Por virtud de compartir roles, la divina compasión, como teofanía y como existencia que manifiesta el universo de los seres, es la Oración de Dios aspirando emanar de su estado de desconocido y ser conocido, mientras que la Oración del hombre logra esta teofanía porque en ella y a través de ella la “forma de Dios” (surat al-Haqq) se hace visible al corazón, a la Imaginación Activa, que proyecta ante ella, en su Qibla, la imagen, cuyo receptáculo (forma epifánica, mazhar) es el ser del devoto en la medida de su capacidad. Dios ora por nosotros, lo que significa que se epifaniza él mismo, en tanto que Él es el Dios a quien y por quien oramos (eso es Dios, quien se epifaniza Él mismo ante nosotros y por nosotros)…

En otras palabras, simplificando esta compleja y hermosa argumentación de Corbin, según el misticismo sufí orar es una forma de crear a la divinidad que somos, de establecer una interfase con Dios en nuestro interior, lo cual sólo es posible (crear a Dios con nuestras palabras, fe e intención) puesto que nosotros somos esa divinidad que anhelamos. O como señala el crítico Harold Bloom: “la oración gnóstica es gnosis primordial: conoces al tiempo que eres conocido”, se diluyen las fronteras entre la persona individual y el objeto de su oración, nos convertimos en aquello que conocemos con el furor de nuestra mente.

Música

Música Art

Música 

Personajes como Marsilio Ficino y Pitágoras utilizaron la música como medicina, para a través del ritmo y la armonía conducir a la mente a un estado de tranquilidad, exaltación o reflexión. Pitágoras es famoso por supuestamente poder escuchar la música de las esferas, el sonido de la gran maquinaria cósmica, la naturaleza como una orquesta perfecta. Esto es seguramente una metáfora, pero de todas maneras nos revela un estado de conciencia agudo, el cual sintoniza la realidad en su aspecto más sutil. “La realidad es un sonido que debes sintonizar”, escribe Anne Carson. Así tenemos esta doble vertiente de la música, que nos lleva a un estado de conciencia más alto, pero que a su vez debemos aumentar nuestra sensibilidad para poder apreciarla en su invisible esplendor y acceder a sus beneficios espirituales.

En la mitología de la antigua Grecia tenemos el ejemplo de Orfeo, el gran músico que viajó al inframundo en búsqueda de su amada y cuya lira llevaba a la locura a ciertos seres de la naturaleza y a otros lograba hipnotizar. Se dice incluso que la música de Orfeo era capaz de hacer que las piedras y los árboles entraran en movimiento como si fuera una viento sobrenatural. Orfeo lo mismo encarna el principio de la música celeste que eleva como el de la música melancólica que entristece y que lleva a la nostalgia y al lamento. De cualquier forma, simbolizan el poder de la música, capaz como ningún otro arte de operar sobre las emociones. Después de ser despedazado por las ménades, se dice que su lira fue elevada al cielo como una constelación, para deleite de los Olímpicos.

Hoy en día sabemos que la música tiene importantes efectos cognitivos, y que puede utilizarse para mejorar la concentración e influir en el estado de ánimo. De manera masiva, la música es utilizada para formar identidad entre los jóvenes y proveer experiencias de trance colectivo, las cuales reemplazan los antiguos misterios y ritos de iniciación.

El éxtasis de la danza ha sido sin duda una de las primeras tecnologías extáticas que ha conocido el hombre y la cual podemos calificar de una meditación en movimiento en el que se establece un vínculo –una magia simpática– entre el sonido, el movimiento del cuerpo y la forma que toma, una especie de escultura dinámica que comunica imágenes externas e internas sirviéndose de la geometría y de impresiones sensoriales. De aquí por supuesto, la danza extática de las fiestas dionisíacas.

Sabemos que grandes filósofos como Sócrates o el mismo Nietzsche practicaron la danza, Sócrates con sus alumnos en la mañana y Nietzsche de manera solitaria. El filósofo alemán escribió en alguna ocasión que no podría creer en un dios que no baila.

Coleridge Nico Rosenfeld

Coleridge, excelente ilustración del artista argentino Nico Ronsenfeld

Literatura

Aquí quiero diferenciar entre la forma y el contenido, aunque esta división no pueda ser llevada a cabo del todo. Lo que leemos, por su contenido informativo, nos puede programar para entrar en estados de conciencia alterados, especialmente si damos el paso de llevar lo que leemos a la práctica (o simplemente somos muy influenciables). Pero no me refiero a esto, me refiero a obras que son capaces de alterar nuestra conciencia base por su estilo, por su lenguaje poético y por el talento mismo del escritor de grabar en la concatenación de las palabras y en la estructura del texto un cierto estado mental que puede ser transferido. El escritor Stephen King de manera acertada ha comparado la escritura con una transmisión telepática. Marshall McLuhan dijo alguna vez: “He empezado a creer que el LSD tal vez sólo sea el Finnegans Wake del hombre perezoso”. Creo que todos hemos experimentado textos que sin saber bien por qué –o simplemente anonadados por la fuerza torrencial de una nueva forma de procesar y concebir el lenguaje– nos colocan en un estado de conciencia exaltada, aguda, sensibles a ritmos, sonidos y formas de ver el mundo que no habíamos sintonizado antes, que nos revelan de cierta forma una nueva dimensión de la realidad. Personalmente me ha ocurrido esto con novelas como Gravity’s Rainbow de Thomas Pynchon,  Ulysses de James Joyce, Paradiso de Lezama Lima, libros como Ka de Roberto Calasso, El templo del hombre, algunos textos de James Hillman (que son como un jazz psicogénico) y por supuesto la poesía, especialmente en el caso de poetas como Rainer Maria Rilke, quienes en sus poemas tienen una clara preocupación por hacer de la poesía una forma de mirar el mundo, es decir una poética de la percepción.

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Respiración Holotrópica

Respiración holotrópica

Para incluir algunas técnicas más modernas, las cuales tienen ciertamente sus bases en prácticas ascéticas antiguas, mencionamos aquí la respiración holotrópica, originalmente desarrollada por el psicólogo transpersonal Stanislav Grof y la cual recientemente ha aumentado en popularidad. A grandes rasgos esto es un método que se basa en la hiperventilación y en otras técnicas de respiración para producir un efecto similar al LSD. Se deriva de la terapia asistida con LSD que Grof practicaba anteriormente y supuestamente permite acceder a planos del inconsciente colectivo donde se encuentran los arquetipos y los númenes.

Una mención especial al modelo de la conciencia de ocho circuitos, primero propuesto por Tim Leary y luego desarrollado por Antero Alli, el cual aunque tiene su parangón directo con ciertas drogas psicodélicas, las cuales corresponden a cada nivel de este circuito, en teoría constituye una base para replicar los estados de conciencia de las drogas a través de la neuroprogramación y el hacking del sistema nervioso. Este sistema nos acerca de alguna manera a la magia y a la cibernética por igual, abriendo la puerta a las diversas aplicaciones y gadgets que en la actualidad permiten también estimular la mente y producir estados psicoactivos a través de la luz, la estimulación craneal, la biorretroalimentación y otras formas de estimulación.

 

El interesante artículo de Alejandro Martínez Gallardo concluye aquí.

Añadimos, por último, desde VerDeVerdad, dos métodos más a ésta completa lista para la obtención de Estados Alterados de Conciencia.

El Tambor chamánico.

Desde tiempo inmemorial es uno de los sistemas para obtener visión, conocimiento y sanación. El tambor se ha utilizado en las culturas de todos los continentes y en todas las variedades de chamanismo existente.

La teoría es la siguiente: con la repetición constante de percusión con cierto ritmo e intensidad es posible entrar en estado de trance. En éste sentido, ciertos ejercicios que yo mismo he practicado lo corroboran.

Tambor chamánico

Danza Derviche

Y no olvidemos el tradicional sistema de alteración de la conciencia de las escuelas sufíes: La danza circular de los Derviches Giróvagos que, a parte de ser muy espectacular visualmente hablando y realmente acrobática y prodigiosa de practicar, permite a los derviches entrar en comunión con la Deidad mediante la unión con su propio centro, realizando lo que podríamos definir como una conexión del Eje Cielo Tierra que conecta a los individuos con algo superior a ellos, sacándolos de la realidad tangible.

Los Derviches, de hecho, dicen que es su manera de conectar con Dios.

Yo, sinceramente, así lo creo.

Eugenio Sánchez Arrate

 

 

 

A veces la gente es golpeada por la vida (duelos, grandes pérdidas, desgracias personales) y desde el budismo, el advaita, la meditación zen, el hinduísmo o cualquier escuela de espiritualidad, se habla del desapego, el amor y la compasión en términos bastante fríos y poco conectados con la emoción, poco reales y acogedores para éstas personas.

Tu vida se acaba de caer a pedazos y el discurso que recibes desde ciertos enfoques del mundo espiritual es: tranquilo, todo está bien, aprende tus lecciones de vida, hay un plan, un principio ordenador de todo y aunque tu existencia esté hecha migas, no has de preocuparte, pasa lo que tiene que pasar y ésto lo mejor para ti.

gurú zen

Te sueltan frases de éste tipo (que no dudo que sean reales) pero allá te mueras, porque eso es todo lo que vas a recibir de ellos.

Si acaso la invitación a un curso de yoga o meditación para que lo practiques (y les llenes el bolsillo a los desapegados o les barras el templo).

La gente sufre y lo mejor que somos capaces de hacer es recitarles tres frases bonitas, dos conceptos, endiñarles tres perlas espirituales, darles cuatro palmadas en la espalda, pasarles la mano por el lomo y despacharlos y quitárnoslos de encima con toda la elegancia que nuestro método de espiritualidad nos permita.

Que si todo es ilusión, que si hay que trascender, que si el sufrimiento no es real…

A ciertos niveles esto es cierto… pero ¿es esa una buena forma de acompañar al otro en su malestar aquí y ahora?¿Le va a servir de algo saberlo a nivel teórico, cuando su estado presente no le permite experimentarlo?

Si alguien viene sufriendo, que le hablemos de que su sufrimiento es ilusión no va a ayudarle demasiado a salir de ahí… comprobado… no funciona.

Nunca funciona.

A veces confundimos desapego con distancia, frialdad, lejanía y abandono del otro.

He visto casos de personas que llegan a su guía, gurú, profesor, maestro o instructor de turno con un problema gordo y el hombre o la mujer que dan la clase agarran la capa mística de torear y le dan tres pases a la persona y lo dejan igual que estaba o peor. Porque en el fondo lo han abandonado, no le han acompañado, no se han hecho cargo de lo que traía, ni le han recogido, y encima el tipo o la mujer con su pena, les tiene que estar agradecidos por la tremenda enseñanza espiritual que han recibido.

Te dejan tirado y encima se lo agradeces.

Luego te queda esa rara sensación de que, si sufres, es porque eres tonto y no miras por debajo de la ilusión que lo impregna y subyace en todo.

A mi me parece que cuando uno sufre y se le trata así, se le dan palabritas y conceptos, en realidad se le somete a un abandono en toda regla.

Una cosa es que haya un plan, un principio ordenador y que todo suceda como tiene que suceder, una cosa es que todo sea ilusión y el sufrimiento no sea real en según que forma y modo…  y otra cosa es que a la persona que viene no se la recoja, acompañe, muestre afecto y ternura, se la escuche y se la demuestre de manera real ese amor del que tanto se habla.

Vivimos un amor de boquilla, el amor de palabra pero no demostrado de una manera efectiva y real en nuestras acciones.

Hablamos del amor, escribimos libros sobre el amor, pero dentro de nosotros, amor poquito.

Se habla del amor y de la compasión de una forma desapasionada y bastante lejana, poco tierna, poco humana y poco real.

A menudo, la manera más cómoda de no empatizar con el otro, no hacerme cargo de acompañarle ni estar a su lado es decir que lo que trae es suyo y él se lo tiene que gestionar.

Esto es cierto solo en parte… la verdad es que así encubrimos nuestra poca capacidad para dar, para recoger y para acompañar.

Conceptos como recoger, acoger, escucha activa y contacto cálido y real parecen muy alejados y olvidados hoy.

En el mundo espiritual es frecuente encontrar a personas que venden humo muy bien (hasta se lo creen) y hablan de cosas que no han experimentado.

Los detectas porque corporalmente muestran signos de anestesia y de vivir en la cabeza, en el concepto, en la razón y no en el corazón.

Son grandes egos y cabezas con patas, cerebro, razones, mente… nada de corporalidad cálida y de emociones verdaderas.

Ya son años haciendo observaciones como para no darme cuenta.

Hablan de cosas que han aprendido o leído en cursos y libros, bellas frases, koans, principios, sutras, pero nunca se los han paseado por el cuerpo ni los han interiorizado. Hablan del amor, pero no te parece que lo estén sintiendo hacia los demás en ese momento en que lo dicen.

Es lo que yo llamo el amor como concepto.

Se habla de él, se filosofa sobre él, pero no se experimenta con calidez, ternura y contacto real con el otro.

En gestalt, hablar acerca de las cosas sin experimentarlas se denomina hacer Bla-Bla-Bla.

Hay tres tipos de Bla-Bla-Bla.

1-Caca de pollo (son esas frases de compromiso que decimos cuando vamos en el ascensor… ¿Que tal todo? Parece que va a mejorar el tiempo. ¿La familia que tal? Bien, todo bien… y con las que nos relacionamos de manera poco auténtica con nuestros vecinos. Frases de compromiso, fórmulas fáciles.

2-Caca de vaca. Son las excusas explicaciones y porqués que nos damos para autoengañarnos cada día. Hice ésto por ésta razón, ésto me lo hizo fulano por ésta otra…. Se trata de los porqués, que son interpretaciones, pero no son la realidad.

3-Caca de elefante. Es cuando teorizamos y filosofamos sobre la vida, el universo, el sentido de todo, sin haber experimentado nada de lo que decimos o habiéndolo experimentado solo desde lo mental o lo corporal, pero no con todo nuestro ser.

En gestalt, lo que no se experimenta es que no se ha vivido y hablar de ello no es hablar con autenticidad ni conocimiento de causa.

Solo sabes de aquello que tu has vivido, de lo otro, puedes hablar, teorizar y hacer la caca verbal que quieras… no es real para ti… porque no lo has atravesado.

elefante cagando

Pues bien, mucho de lo que leo en materia espiritual en tantos libros, blogs y lugares últimamente me parece caca de elefante.

Gente hablando de cosas que no ha experimentado, gente viviendo desde la cabeza, sin ternura, sin afectividad, sin atravesar estados emocionales intensos, hablando del amor sin sentir amor, de la compasión sin ser compasivos, del desapego siendo distantes y fríos  con los demás… confundiendo abandono con desapego, frialdad con desapego, incapacidad de dar al otro con desapego y ecuanimidad.

Y unas narices.

abrazos

A veces, en vez de hablar tanto, de teorizar tanto, lo único que tenemos que hacer por el otro es abrazarle. Tan solo eso.

A veces, solo necesitamos un abrazo, un gesto sencillo y sincero, entregado, que es mucho más poderoso que todas las técnicas, meditaciones, discursos y palabrería mística que seamos capaces de elaborar, leer, asimilar o escribir.

Dar y recibir un abrazo es experimentar el amor en estado puro. Dejarse de conceptos, de razones, de mente y pasar al acción de la mejor manera que existe… con afecto y amor.

Alguien viene con un problema, viene con una herida, está sufriendo… y le abrazamos y nos dejamos de tonterías.

La mente es un servidor excelente, pero como jefe, reconozcamos que deja bastante que desear.

A veces, un abrazo sin palabras es la mayor muestra de compañía, compasión, afecto y ternura que podemos demostrar al otro.

Abrazar es una de las muchas formas del amor.

Abrazar bien es todo un arte… pero si lo hacemos con todo nuestro corazón no cometeremos errores y el otro sabrá que estamos presentes en su vida.

Asi que, más abrazos, más amor, menos palabras… y sobre todo más ternura.

mujer furiosa

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

 

Escribo éste artículo pensando en personas conocidas más o menos lejanas de mi propia vida.  Algunas de ellas son lo que, hablando en plata, se podría denominar como víboras o bichos.

Todos hemos conocido personas así alguna vez, las tenemos más o menos cerca.

A menudo detectamos que esas personas se tienen en mejor consideración de la que debieran. Otras veces nos damos cuenta de que no se hacen responsables del daño que causan.

Finalmente, si en tu vida detectas que la gente te rehuye, que te terminas quedando un poco solo (cuesta trabajo reconocer ésto) quizá la gente te esté evitando por algo.

Pero aceptarlo puede ser duro.

Y es que todos, por estadística, nos consideramos mucho mejores personas de lo que somos. (Incluidos tu, que estás leyendo éste artículo y yo, que lo estoy escribiendo).

Es una realidad, en general (salvo aquellos que hacen todo lo contrario y se culpan por todo y creen que son personas no merecedoras y se flagelan constantemente por ésto y por aquello, viviendo inmersos en una culpa desproporcionada) todos tendemos a tener una imagen confundida e idealizada de nosotros mismos.

Sorprende mucho, por ejemplo, cuando las personas inician un camino de autoconocimiento vía Eneagrama, y de repente chocan contra sí mismos y descubren las esquinas y oscuridades de su ego. O cuando la gente descubre en terapia que no es tan estupenda como creía y que lleva toda la vida haciéndose daño y haciéndoselo a los demás de las maneras más retorcidas e insospechadas (y casi siempre sin darse cuenta).

Los procesos de decepción son impresionantes. No somos tan maravillosos como pensábamos.

 

NO SOMOS TAN BUENOS

En budismo hay una frase: El camino de la iluminación comienza con decepcionarse con uno mismo.

Decepción, es un buen comienzo, un buen punto de partida para empezar a caminar.

No se trata de culparse, se trata de asumir, de reconocernos, de aceptar, para poder crecer.

Hay montones de personas que no inician un camino de crecimiento personal para no llevarse el disgusto, el soponcio de descubrir que llevan a un pequeño hijo de puta dentro de sí mism@s.

Para no tener que aceptar que somos envidiosos, coléricos, manipuladores, mentirosos, egoístas, caraduras, narcisistas, ególatras, memos… evitamos mirarnos con honestidad en el espejo.

Pero cuando lo hacemos e iniciamos un camino de crecimiento personal honesto y profundo, de repente descubrimos nuestra propia mezquindad, nuestro propio victimismo, nuestra propia manipulación, nuestra propia envidia, avaricia, codicia, soberbia, vanidad, orgullo, pereza, lujuria (no en el sentido bíbilico sino en el sentido de las escuelas sufíes de conocimiento). Y solo aceptando y perdonando podemos trascenderlas y superarlas.

Y solo cuando las perdonemos en nosotros, podremos perdonarlas en los demás.

 

La realidad es que, si fuéramos tan estupendos, tan magníficos, honestos, completos y bienintencionados, no estaríamos inmersos en el proceso de reencarnación, la rueda del samsara que nos domina.

No estaríamos en ésta esfera de manifestación, sufriendo a ratos, viviendo vidas a veces duras, insatisfactorias o llenas de dificultades y pruebas.

Tenemos cierta tendencia a idealizarnos y la ideología Nueva Era no nos ayuda a crecer cuando sostiene esa visión happyflower de la vida en la que nada importa y todo es perfecto.

Que sea perfecto no significa que no tengamos que hacer nada.

Desde ésta visión florida del universo, mucho gurú, terapeuta y chamán de chicha y nabo se permite toda clase de abusos y excesos contra los demás (pues en su torcida forma de ver las cosas, todo está justificado, no hay límites ni respeto por los otros, puedo robarles energía, abusar de mi posición de terapeuta, manipular, aprovecharme, embaucar, enredar, confundir, sacar el dinero, obtener favores sexuales, cualquier cosa, todo vale, todo está bien).

Y unas narices está bien.

Vale que somos seres de Luz, vale que nuestra esencia es amor, vale que en el fondo de nosotros hay un alma inmortal inalterable.

Pero en el aquí y ahora, vivimos en un mundo de sombras y tenemos sombras dentro de nosotros, defectos, oscuridades que hemos de resolver y aclarar para crecer y conseguir dejar de hacernos daño y hacer daño a otros.

Venimos a poner más luz al mundo y también más luz dentro de nosotros mismos. Venimos a dejar caer las máscaras, a adelgazar el ego (no a extinguirlo, porque sin ego -la coraza que nos protege y tantas veces nos limita- en ésta esfera no se puede vivir).

Y para ello, hemos de admitir que a veces no somos tan compasivos como creemos, tan altruistas y amorosos como pensamos, tan buena gente como nos gustaría creer.

Hemos de admitir que nos queda aún un recorrido largo hacia la iluminación, hacia la ascensión y hacia la realización como seres humanos completos.

Además, habréis comprobado que el mundo está fatal y que desde la pasividad no podemos cambiarlo. La pasividad es permisividad y aquiescencia. Es consentir, ocultar la cabeza y mirar hacia otro lado.

Sentados no vamos a mejorar lo que está estropeado.

No hay nadie más dañino que alguien que puede arreglar las cosas, alguien que puede ayudar a cambiar el mundo y se queda de brazos cruzados y no lo hace, o vive su vida en un ombliguismo de autobienestar y convenciones sociales almibaradas, o que huye del mundo y se refugia en un monasterio sin aceptar que lo que sucede es que está socialmente inadaptado y no hace nada por transformar las cosas.

Siguiendo el carril o lo que la familia y la sociedad espera de ti, no necesariamente estarás haciendo tu propio camino.

Yo mismo viví muchos años asi, dormido, anestesiado, viviendo la vida inercial que mi familia y las convenciones me habían impuesto, hasta que me di cuenta de que no podía seguir dándole la espalda a la gente, al universo, a mi propósito en la vida.

Yo había venido a ayudar, a hacer algo por el mundo. Y entonces todo cambió.

 

NO BASTA CON SER BUENA PERSONA

No basta con ser buena persona. Aquí en la Tierra hay mucho trabajo que hacer. Mucha gente a la que ayudar, muchas estructuras sociales que transformar, mucha pobreza, injusticia y desequilibrios que corregir. Muchas guerras que terminar, muchos abusos que impedir. Mucha vida que mejorar. Mucha oscuridad que iluminar y combatir.

Y hay que hacerlo Hoy, Ahora.

No mañana ni en otra vida.

¿A qué esperamos?

¿Cómo haces tú para mejorar el mundo que te rodea? ¿Te escondes en tu cueva doméstica? ¿Te refugias en tu seguridad familiar, en tu casita aislada, en la comodidad de los tuyos… o te entregas al mundo y a lo que has venido a hacer reconociendo tus talentos y poniéndolos al servicio de la vida?

Hombre malo

Si solo orbitas en la esfera de tu familia y allegados, no estás haciendo las cosas bien.

Si mucho de lo que haces está orientado a mantener tu estatus y posición, o a mejorarla, pero nada haces por el resto del mundo, no estás haciendo las cosas bien.

Y si te limitas a vivir una vida convencional de familia y trabajo, pero nada haces por el colectivo, no estás haciendo las cosas bien.

La Fuente, el Uno, La Diosa, El Dios, El Creador no te pide que para estar al SERVICIO hagas cosas que te sean extremadamente penosas o que te cueste muchísimo llevar a cabo, te pide que hagas cosas que ya sabes hacer, cosas que se te dan bien, cosas que son naturales en ti y que te hace feliz poner a disposición de otros.

Hay personas que cocinan estupendamente, otras son buenas escuchando y dando consuelo, otras son capaces de organizar y liderar, otras pueden aportar fuerza física, o ternura, o sensibilidad, o creatividad y arte a la vida de otros… Yo escribo, doy cursos y sesiones de terapia y sanación espiritual… pero otros arreglan averías, curan enfermos, plantan árboles, protegen el entorno, cuidan ancianos, salvan animales, ayudan en zonas de hambre o conflicto, crean empresas para mejorar la vida de la gente…

¿Qué haces tu para mejorar el mundo que te rodea?

Si las capacidades y talentos que el Creador te ha dado, no las estás poniendo en juego para nada, si no ayudas a los desfavorecidos, si no das lo mejor de ti de manera entregada y desprendida, si no estás en el SERVICIO de los demás, no estás haciendo las cosas bien.

Bajaste a hacer de éste lugar, éste mundo tan injusto y desequilibrado, un sitio mejor.

Y cuando descubras como te defiendes, te ocultas, escurres el bulto, te aprovechas de otros, te escondes y proteges, como evitas, como medras, como buscas solo el bien de ti y quizá los tuyos, como te limitas a pagar facturas, marcharte de vacaciones, cuidar de tus hijos o familiares, pero sin cuidar de los demás, de los hijos de los demás, los familiares de los demás, toda esa gente que también se merece respeto, amor, solidaridad y cuidado, descubrirás como no eres tan estupend@ como tu te crees… y si encima un día conectas con el tremendo daño que posiblemente te haces y haces a otros, a menudo sin saberlo y desde la ignorancia (sin maldad), si lo descubres sobre todo durante un profundo y transformador proceso terapéutico, te decepcionarás de ti mismo, lo pasarás fatal y dirás aquello de Yo no puedo ser tan Hij@ Puta.

Pero ¿que pasaría si resulta que si lo eres?

Todos lo somos o lo hemos sido durante un tiempo. Pero no podemos permitirnos seguirlo siendo.

El mundo y la gente nos necesitan.

Vivimos la vida con sensación de esfuerzo, de conflicto, de lucha. Levantarse, trabajar, ir y volver a casa, pagar facturas, resolver problemas y acostarse agotados. No nos queda tiempo para ser felices, para hacer las cosas que deseamos, apenas para respirar.

Vivimos toda la vida queriendo ser más felices, tener más dinero, ser más altos, más guapos, más creativos, más libres, más realizados, más exitosos, más famosos, más espirituales, más ricos, más elevados.

Mi consejo es Deja de luchar.

Baja los brazos, no empujes, no te resistas, no trates de ser quien no eres, no te fuerces a cosas que no deseas, a vivir una vida que no quieres, no intentes ser otra persona, o comportarte como alguien distinto.

No frecuentes a personas con las que nada te une. No te alejes de tu esencia y de lo que amas… probablemente hace mucho que olvidaste quien eres y ya ni te atreves a seguir tu sendero.

Contémplate, acéptate y transfórmate desde esa aceptación incondicional, pues cuando la consigas, provendrá del cariño más puro hacia tí mismo.

En psicoterapia y otro tipo de disciplinas se parte a veces de una premisa errónea respecto al paciente.

La idea de que uno está roto o estropeado, de que hay que arreglar o reparar a las personas o a uno mismo, el mandato de que uno tiene que ser distinto de como es para convertirse en alguien más sólido, entero, responsable, cabal, eficaz, sensato etc…

Es lo que Claudio Naranjo, el gran difusor de la Gestalt, denomina el Juego de Calce (jugamos a encajar en un molde, a calzar como un zapato en la idea que tenemos de lo que es ser una persona sana o ideal). Pero es que no somos personas ideales, tan solo personas imperfectas.

Maravillosamente imperfectas, por cierto.

Y resulta que la mayoría de los problemas que tenemos provienen de no aceptarnos, no amarnos así, incondicionalmente, con nuestros defectos e imperfecciones. 

El amor todo lo cura y yo aseguro y juro, desde el corazón del escritor y terapeuta que soy, aquí y ahora, que en verdad no somos juguetes rotos, sino seres de luz de una belleza infinita.

Puede que seamos imperfectos en nuestras vidas, puede que a veces lo pasemos mal, que suframos, pero con amor y ternura, con aceptación y perdón, con cariño, todo se lleva mejor y (esa es mi experiencia) prácticamente casi todo se termina curando si hay amor suficiente.

Y ese es el problema, nos falta AMOR, amor a nosotros mismos, a los demás, a la vida…

Tengo el convencimiento de que la mayoría de las patologías provienen de la falta de amor hacia uno mismo (y de amor de los demás hacia nosotros y también hacia ellos mismos), porque, cuando uno se quiere, sencillamente se trata bien, elige la mejor vida posible para él y los suyos, no se fuerza a nada, fluye, va hacia las cosas que ama, está con aquellos a los que quiere y le hacen feliz, no vive en medio de constantes tensiones y conflictos, o desbordado por la apatía, el vacío y el aburrimiento, no se conforma con vidas de consolación o directamente insuficientes, se dirige hacia lo que le hace feliz… y todo ello sin que nos cueste un tremendo esfuerzo.

De hecho, cuando sentimos que la vida es un gran esfuerzo, que todo nos pesa o nos cuesta mucho, que tenemos que empujar constantemente, bregar con lo cotidiano para salvar el día, o que nos falta algo y no estamos satisfechos; es que estamos nadando contra corriente, no a favor del río, no a favor de lo que la vida nos trae y es en verdad para nosotros, sino nadando en las aguas del ego que nos dice mensajes del tipo:

Confórmate

Escóndete

Acepta lo insuficiente

Acepta tu infelicidad (podría ser aún peor)

La vida es peligrosa

No corras riesgos

No persigas tus sueños

No lo vas a conseguir

La felicidad no es para ti

y similares…

Cuando nuestros miedos y nuestro ego intervienen, toman el control de nuestra vida y nos meten en callejones de los que se hace difícil salir.

Con el paso de los años nos metemos en profesiones, hipotecas, relaciones, trabajos, familias y situaciones que tienen muy mala salida.

En su momento el miedo, el conformismo o la inercia hablaron y se apoderaron de todo… entonces apareció el control.

Cuando controlamos no dejamos que sucedan las cosas, no dejamos que se cumpla nuestro destino… muchas personas viven vidas que no son suyas, tan solo porque les ha faltado la energía, el valor y la determinación suficiente como para oponerse a la inercia de unos acontecimientos que les estaban poniendo a prueba y les llevaban por lugares donde han tenido que aceptar un cierto esfuerzo inútil, pues una vida que no es la de uno, no merece la pena que gastemos un solo gramo de energía en mantenerla.

Algunos piensan que las cosas cambiarán, que vendrá algo o alguien y los sacará del atolladero, no se responsabilizan de tomar una determinación firme, esperan, esperan y siguen esperando a que algo cambie y la vida de un volantazo a su favor.

La mala noticia es que, cuando tu no eliges, la vida elige por ti y empeora… te arrastra y a veces te lleva a lugares muy muy dolorosos con gente que no te hace feliz, en sitios donde escapar se hace complicado.

El fallecido Steve Jobs, Presidente de la compañía Apple, decía lo siguiente relativo a la búsqueda de la propia felicidad:

“Si tu no trabajas para cumplir tus sueños, acabarás trabajando para cumplir los sueños de otro.”

Lo sueños de otro pueden ser los de tu jefe, tu familia, tu pareja, tus amigos, tus vecinos… ¿Pero, son los tuyos?

Porque, lamentablemente, amig@s lector@s, si no nos amamos, nos vendemos al mejor postor (un jefe, una pareja, unos amigos) por un plato de lentejas (Seguridad, tranquilidad, comodidad) y entonces no dejamos que sucedan las cosas, no nos dejamos ser, no nos dejamos estar y no nos dejamos en paz… ni a nosotros mismos, ni a los demás.

La única solución ante ésta interrupción del ego es dejar de luchar, aceptar la verdad que llevamos dentro y ser consecuentes con ella. Hemos venido a la vida para algo, somos alguien, con unos talentos y unas pulsiones, pasiones, deseos… acaso una vocación…  y debemos ser consecuentes con todo ello.

Insisto y lo repetiré millones de veces: HAZ LO QUE AMAS. HAZ SIEMPRE LO QUE AMAS.

En éste sentido, como complemento a éste artículo y debido al éxito del anterior texto de Jeff Foster titulado el Corazón del Trauma, que podéis leer también aquí y en mi blog personal El Guasinton Post, http://psicotaipan.tumblr.com/, reblogueamos para VerDeVerdad un nuevo ensayo de éste excelente divulgador de la filosofía Advaita que es un honor y un privilegio publicar en éstas páginas.

Jeff Foster (muchos ya lo habréis notado) me encanta y me parece un autor de referencia al que seguir de manera obligada.

Para aquellos que nos han preguntado sobre el Advaita, la filosofía que Foster difunde, diremos que se trata de una rama del hinduismo que asegura que todo está unido y conectado entre si, que no hay separación entre los seres y tampoco entre cada ser y el Todo, la Deidad.

Todo es uno y todo sucede porque ha de suceder.

Solo la resistencia provoca dolor. Solo tratar de defenderse de lo que es.

Solo pretender controlar en vez de seguir el curso natural de acontecimientos que nos lleva a la felicidad.

Si tu la dejas, tu vida no puede salir mal. Si te empeñas, si te esfuerzas, si luchas, si no elijes tu propio camino, la vida te acaba dejando en la cuneta.

No luches.

Algunas muy buenas noticias

Jeff Foster

(reblogueado del blog PresenciaConsciente  http://presenciaconsciente.tumblr.com/)

1. No necesitas todas las respuestas en este momento.

Justo aquí, justo ahora, en este momento, no necesitas ‘averiguar’ el resto de tu vida, independientemente de lo que digan los demás.

No necesitas todas las respuestas. Éstas llegarán, a tiempo, o no, o quizás es que las preguntas innecesarias simplemente se desvanecerán.

No hay ninguna prisa. La vida no tiene ningún apuro. Sé como las estaciones. El invierno nunca intenta convertirse en verano. La primavera no se apresura hacia el otoño. La yerba crece a su propio ritmo.

Las elecciones que habrán de hacerse se harán, y no tienes poder de elección en eso. Las decisiones que habrán de tomarse se tomarán, los acontecimientos se darán, pero en este momento, tal vez, no necesitas saber las soluciones o los resultados, o cuál sería la mejor forma de proceder. Quizás el no saber es un invitado especial al banquete de la vida. Quizás la apertura a toda posibilidad es un muy querido amigo. Quizás hasta la confusión podría venir a descansar aquí.

Y de esta manera, en lugar de tratar de ‘componer’ nuestras vidas, en lugar de tratar de resolver perfectamente lo irresoluble y rápidamente completar la historia épica de un ‘yo’ ficticio, simplemente podemos relajarnos en un absoluto no-saber, hundiéndonos profundamente en el cálido abrazo del misterio, sumergiéndonos en lo más hondo de este momento, saboreándolo completamente, con toda su singularidad y con toda su maravilla.

Y después, quizás, sin ningún esfuerzo, sin lucha ni estrés, sin que haya un ‘tú’ involucrándose en nada, las respuestas verdaderas surjan en su propio y dulce tiempo.

2. No hay nada de malo en ti, y jamás lo hubo.

Amigo, desde el principio, nunca estuviste mal.

No naciste para ser pecador. Nunca estuviste destinado a ser basura espiritual. Nunca hubo una falta fundamental en tu vida.

Tan sólo fuiste enseñado a pensar eso. Otros trataron de convencerte de que no eras lo suficientemente bueno, por el simple hecho de que ellos tampoco se han sentido lo suficientemente buenos. En tu inocencia, y sin ninguna evidencia de lo contrario, les creíste. Así que invertiste todos esos años tratando de arreglarte, purificarte y perfeccionarte a ti mismo. Buscaste poder, riqueza, fama e incluso iluminación para probar que eras un ‘yo’ valioso. Te comparaste con otras versiones de un ‘yo’, y siempre te sentiste o superior o inferior, y todo eso se convirtió en algo sumamente agotador; trataste de lograr metas inalcanzables, trataste de vivir a la altura de una imagen en la que ni tú realmente creías anhelando siempre tu propio descanso.

Pero como podrás darte cuenta, siempre fuiste perfecto, desde un principio. Perfecto en tu total imperfección. Tus imperfecciones, tus manías, tus defectos, tus rarezas, tus muy singulares sabores era lo que te hacía tan adorable, tan humano, tan real, tan fácil de identificarte. Incluso en tu imperfección, siempre fuiste una perfecta expresión de vida, un amado hijo del universo, una completa obra de arte, única en el mundo y digno de todas las riquezas de la vida.

Nunca se trató de que construyeras un perfecto ‘yo’. Siempre se trató de que estuvieras, fueras, perfectamente Aquí, perfectamente tú mismo, en toda tu divina extrañeza.

“Olvida tu oferta de perfección”, Leonard Cohen canta. “Hay una grieta en todo. Así es como entra la luz.”

3. La Iluminación no es un Destino.

No hay un camino fijo hacia la iluminación.

La iluminación no es una meta, el lugar de descanso al final de un largo viaje – esa es sólo la versión mental de la iluminación.

La iluminación es colmar de luz el lugar en donde te encuentras justo en este momento.

Esta es una muy buena noticia. Esto significa que absolutamente nadie es la autoridad en tu camino – ningún maestro, ningún gurú, ningún líder religioso. Esto significa que absolutamente nadie puede decirte cuál es el ‘camino’ correcto para ti. Esto significa que no puedes equivocarte, incluso si crees que alguna vez te has equivocado. Significa que nada de lo que ha pasado puede sacarte del camino, porque el camino es cualquier cosa que esté pasando, sin excepción. Nada puede alejarte del milagro de la vida, o acercarte a él, ya que el milagro está por todos lados, brillando en todo su esplendor, en forma de cada pensamiento, sensación, imagen, sentimiento, aroma, sonido, y como el profundo milagro del Uno que está consciente de todo.

Sé esta consciencia, brillando en cada momento, independientemente del contenido. Duda, miedo, tristeza, enojo, intensa confusión – quizás, sólo quizás, estos no sean ni enemigos, ni obstáculos para la iluminación, sino expresiones de una inteligencia mucho más profunda. La misma incomprensible inmensidad y despierta inteligencia que da nacimiento a las estrellas y mueve las mareas de los océanos y envía a todas y cada una de las cosas hacia su viaje paradójico buscando su propio ser.

Sal de la historia del tiempo, el espacio y del progreso hacia metas futuras y confía en este momento sagrado. Toma cada momento. Todo momento completamente. Este momento. Porque cualquier momento es un punto de acceso.

Nunca hay obstáculos – sólo puntos de acceso.

Tú no eres ninguna entidad separada realizando un viaje hacia una futura completud.

Tú Eres poesía pura.

4. Tu vida no puede salir mal.

En realidad, tu mundo está configurado de tal modo que nunca te pasa nada, sino que todo-pasa-para-ti… Todo pasa para tu despertar, para tu crecimiento, para tu inspiración, para tu exploración. Incluso si lo olvidas, o si en ocasiones eres incapaz de notarlo, o si te distraes o entras en la desesperación.

Cuando no hay ningún destino fijo, no puedes perder tu destino, así que nunca puedes perder tu camino. De este modo, nunca pasa nada en tu vida que sea capaz de sacarte del camino. Tu camino ES lo que sucede, y lo que sucede ES tu camino. No hay de otra.

Todo es un regalo en este inquebrantable camino que llamas vida – las risas, las lágrimas, los momentos de gran tristeza, las experiencias de profunda pérdida, el dolor, la confusión, los momentos en que crees que nunca lo vas a lograr, hasta la inmensa angustia del amor – incluso si lo olvidas, si no puedes darte cuenta de ello o si pierdes absolutamente toda la fe en este espectáculo.

Pero incluso la pérdida de la fe en todo este espectáculo es parte del espectáculo, y hasta la escena en donde ‘todo sale mal’ no es indicativa de que el espectáculo esté saliendo mal. Y así, entonces, es que siempre estás exactamente donde necesitas estar, lo creas o no… aunque no lo creas.

La vida es absolutamente confiable, aún cuando la confianza parezca estar a un millón de años luz… y la vida no puede salir mal, porque todo es vida, y la vida es todo. Entiende esto, compréndelo en tu corazón, y así, la espiritualidad se volverá profundamente simple, tan simple como respirar, tan natural como mirar las estrellas en la noche y caer en un asombroso silencio. El universo es mucho más hermoso de lo que te podrías imaginar.

Con amor,

– Jeff Foster

(Traducido por Tarsila Murguía desde el sitio web de Jeff Foster…http://www.lifewithoutacentre.com/es…/an-invitation-to-rest/(Imagen: Thomas By- Marian Vejcik)

taller miryam

 

 

Para aquell@s que deseen contactar con su Animal de Poder, recomendamos éste taller, impartido por Miryam Orcajo, una buena amiga y profesional que os encantará conocer.

 

Juzgar

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate.

Es una de las grandes frases de la Espiritualidad con la que maestros, terapeutas y practicantes se regodean en un intento de conectarse con el Amor Universal, la Compasión y el Todos Somos Uno.

A menudo repiten no juzgues (lo cual, ya es en sí mismo un juicio, un debería).

La frase: No juzgues a nadie solo porque peca de forma diferente que tu...  es otro juicio porque da por sentado que tu pecas de alguna manera y por defecto, sin saber muy bien cual, pero que protege (o eso cree ella/él, de ser juzgado).

Vamos, que es como esparcir el ventilador y dejar que la porquería salpique por todas partes y a todo el mundo sin demasiado criterio, a ver si cuela. No juzgues porque tu también pecas, es asumir o dar por sentado que todos estamos cubiertos de la misma porquería. Algo que no es cierto y que se cae por su propio peso. Todo el mundo se equivoca y comete errores, todo el mundo acumula dentro de sí un cierto grado de mezquindad… pero en ésto, como en todo, hay grados.

El caso es que el ser humano no puede estar mucho tiempo sin juzgar, porque el juicio es la capacidad de discriminación de la persona ante el universo que le rodea y se dispara de forma automática cada vez que hacemos una elección en nuestra vida.

¿Me muevo o me quedo quieto? Mi mente juzga la mejor opción para mi en cada momento, discrimina y elige.

Juzgar es elegir… es discriminar, esto me gusta, ésto no me gusta, ésto lo quiero, ésto no lo quiero.

Juzgo conveniente comerme éste plato de comida y no éste otro. Juzgo conveniente ponerme éstos pantalones y no ponerme éstos otros que me sientan peor.

Si no juzgáramos, todo nos agradaría, todo nos parecería bien. Comer veneno, atravesarnos el pecho con un cuchillo, sacar un ojo a nuestro mejor amigo. Todo vale, todo está bien. Hemos suprimido el juicio y sin juicio… matar a tu mujer es perfectamente factible, abandonar a alguien que sufre, mirar hacia otro lado ante una crueldad o un acto deplorable que sucede frente a nuestros ojos…

En altos grados de espiritualidad, muy conectados con la No Dualidad, el Advaita y similares, ésto es un concepto poderoso… pero también peligroso. ¿Nos quedaremos cruzados de brazos sin hacer nada por intervenir ante una injusticia?

¿Os dáis cuenta del horror de ésta postura? Buscamos trascender la Dualidad negándola… no aceptándola ni asumiéndola como una parte constitutiva del mundo en que vivimos.

El juicio tiene una función reguladora muy saludable… y a menudo lo olvidamos.

Juzgar es tener opinión acerca de las cosas y de la gente. Juzgar es a veces también expresar esa opinión con libertad, sin miedo a lo que opinen los otros.  Juzgar es saber decir no, es poner límites ante personas y situaciones poco saludables.

En el entorno espiritual y terapeútico no juzguéis es una de las coletillas más recurrentes que se esgrimen para defender ciertas posiciones de laissez-faire y de no mojarse, de no dar la cara, no implicarse y no poner límites a nada ni nadie.

Con el no juzguéis o no me juzguéis a veces suelo estar encubriendo que todo lo feo o desagradable que hay en mi no me gusta que me lo enseñen y no lo quiero aceptar.

Que no acepto los límites y que no quiero que nadie me devuelva nada feo de mi comportamiento o actitud.

Una postura cobarde e infantil bastante extendida en entornos de crecimiento personal.

No me juzgues… suele encubrir también el miedo a ser evaluado y a que de esa evaluación no vamos a salir demasiado bien parados.

Cuando tenemos temas feos personales que esconder, es evidente que no nos gusta que nos juzguen. Cuando tememos el rechazo de los otros, tampoco nos gusta ser evaluados.

Y cuando nuestro sistema de valores y ética es deficiente o tiene severas fallas (relacionadas con la falta de límites, de respeto a los otros y de integridad personal) , el que no me juzguen puede convertirse en una pura cuestión de supervivencia y protección, pues yo no sabría donde meterme si me mostraran la realidad del ser de escasos valores que soy, la persona en que, por el camino de todo vale, me he convertido.

Y por desgracia, vivimos en una sociedad en la que la ética y los valores necesitan ser recuperados en todos los ámbitos de la sociedad y dentro de muchas personas. Sin confundir valores con ese moralismo religioso que tan a menudo se esgrime desde ciertas posiciones de espiritualidad oficilista en las diversas iglesias constituidas.

Pero lo cierto, también, es que si aprendiéramos a relativizar las cosas, la opinión de los demás, sus juicios (que pueden ser errados), dejarían de importarnos. De éste modo, que nos juzgaran o juzgaran a otros nos importaría también un rábano.

Porque, por el camino de no juzgar, de ser budas encarnados y de querer ser tan buenos que hasta el pis nos huela a flores… al final nos castramos, y reprimimos el derecho a tener una opinión sobre las cosas que no nos gustan, nos ponen tristes, nos enfadan o indignan. Por el camino de no juzgar, nos las cuelan dobladas, como decía mi abuela y no nos concedemos el derecho a enfadarnos y a responder a un abuso o agresión.

El derecho a discriminar, a poner límites, a decir que no cuando nos hacen daño, a defenderse cuando nos agreden o cuando algo que los demás están haciendo nos molesta mucho, es inalienable al ser humano y debería ser ejercido con más frecuencia.

Por el camino de no juzgar también nos autolimitamos, cortamos de raíz el derecho a decir la verdad que llevamos dentro, sobre todo cuando implica decir lo que opinamos de otras personas.

Por el camino de no juzgar reprimimos el derecho a pararle los pies a alguien que abusa, a frenar a los que se extralimitan, a impedir que nos hagan daño o que hagan daño a otros cuando una acción defensiva debe ser tomada.

En terapia, no juzgar

Un terapeuta, dentro del entorno terapeútico no debe juzgar a su paciente, de hecho, una de las claves de éxito en la terapia es el aprecio incondicional a la persona que el terapeuta tiene delante, con independencia de sus problemas, traumas y naturaleza como individuo.

Pero fuera del contexto de la sesión, es inevitable que, como ser humano que es, el terapeuta juzgue el mundo que ve, e incluso es saludable que lo haga… porque si no su vida se convertiría en un triste coladero en el que todo vale y no se tiene opinión acerca de nada. Todo está bien.

Me meo en los pantalones, y está bien. Mi hijo enferma de una dolencia grave, no juzgo y todo está bien. Me despiden del trabajo y no tenemos dinero para comer y todo está bien. Un hombre intenta hacer daño a mi padre mientras caminamos por la calle y todo está bien…

De hecho, por no juzgar, por no hacer nada, por no opinar, por no implicarnos, no tomar acciones y decisiones directas que implican un juicio, una evaluación de la situación y una postura firme, estamos permitiendo que muera de hambre cerca de un tercio de la población mundial en los países menos favorecidos.

Un antiguo maestro de meditación me dijo una vez: No te angusties, Eugenio, hay mucha confusión en la gente con éste concepto del Juicio… la gente que no juzga, en realidad no se implica en la existencia, no se moja, no interviene en la vida, y en el fondo no vive, está escapando del mundo que está a su alrededor. El secreto es juzgar pero no dejar que los juicios empañen una visión amorosa del Todo. Que tus opiniones no sean extremas, pero que siempre te permitan apartarte de las situaciones y la gente que te dañan. Que te permitan frenar las agresiones, decir la verdad, expresar tus opiniones y defender aquello que crees bueno y eterno.

Después de interiorizar ésta frase durante tiempo, uno puede deducir que no es tan preocupante juzgar, siempre que te des cuenta de para qué lo estás haciendo y siempre que sepas el tipo de juicio que realizas y las consecuencias que eso está teniendo en tu vida.

Si siempre opinas mal del entorno, eso no es bueno para ti, ni para tu entorno. Si siempre opinas bien de tu entorno, probablemente te estás autoengañando y eso tampoco es bueno para ti y para tu entorno.

Por ejemplo, si juzgas para protegerte y proteger a otros, ese juicio puede estar proporcionándote mucho bienestar, pues te evita conflictos y situaciones desagradables con otras personas.

Si tu juicio (tu buen juicio) te aleja de personas tóxicas o dañinas, bienvenido sea siempre.

Juzgar no siempre es reprobable, a veces te salva la vida.

La Falsa Ausencia de Juicio en las personas.

Amor Universal, Todo es Luz, Todo el mundo es Bueno, la vida es maravillosa, el mal no existe…. son también juicios poderosos. A menudo los escucho en la gente y me preocupo.

Juicios power-flower y positivos muy de moda en la mentalidad Nueva Era, en la que no todo es tan saludable como nos quieren vender.

hippie

La mentalidad hippie de que todo es maravilloso, pues, lo siento, pero también es un juicio. Un juicio optimístico e idealizado de las cosas.

Pensar que todo es de color rosa, amoroso y apacible, que toda la gente es buena, que la vida es luminosa y que todo está bien, es juzgar, es tener una opinión sesgada de la realidad tan extrema y polarizada como creer que todo es malo y reprobable y que el mundo es un asco.

Los juicios no son únicamente los negativos y desagradables acerca de las cosas, no son únicamente las críticas ácidas hacia el otro o las circunstancias, también son juicios -y muy extremos- los comentarios positivos (y posiblemente también errados) acerca de las personas, las situaciones y la gente.

De hecho, es curioso, pero solo decimos cuidado, estás juzgando cuando los comentarios acerca de algo o alguien son negativos. Pero no nos damos cuenta de que cuando esos comentarios son positivos, también estamos juzgando… y puede que con la misma falta de objetividad que cuando lo hacemos de manera negativa.

Juzgar es vivir en la polaridad, aceptar el mundo de luces y sombras en el que estamos. Juzgar es a veces acertar y a veces equivocarse… y aceptarlo.

Juzgar que todo está mal, es un error de percepción.

Juzgar que todo está bien, es otro error de percepción.

Suprimir toda opinión acerca del mundo y de la gente es otro error de percepción.

Polarizarse y estar siempre en el juicio negativo no es conveniente.

Polarizarse y estar justo en todo lo contrario, tampoco es demasiado bueno.

Para abandonar la sombra, hay que ir hacia la luz. Para encontrar la luz es bueno explorar la sombra, nuestra sombra.

Y juzgar, me temo que es inevitable para todos los seres humanos, aunque una visión positiva y amorosa de la realidad siempre es saludable y nos ayuda.

Ver la vida y el mundo como un escenario amoroso está bien siempre y cuando no nos estemos autoengañando, algo que suele ser bastante frecuente en los entornos de crecimiento personal y espiritual.

En vez de NO Juzgar, que es un mandato, un debería y una exigencia… , yo prefiero decir, Que tu juicio -que es intrínsecamente inevitable- intente ser lo más saludable posible para todos.

El reto está en conseguirlo.

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Mick Myers gurú

En principio pudiera parecernos fácil detectar a un farsante, pero no lo es.

Porque un falso maestro no va a venir disfrazado y con el colmillo de oro brillando con una sonrisa taimada para espantarnos… a menudo hasta parecerá una buena persona… al menos al principio. E incluso descubriremos que muchos de ellos se creen sus propias mentiras, lo cual los hace aún más difíciles de desenmascarar.

Sin embargo hay una herramienta que no falla para pillar a un mentiroso en cualquier ámbito de la vida, pero que nos exige no pensar, no usar la cabeza del modo en que solemos hacerlo… nos exige, en cambio, estar tremendamente conectados con nuestras emociones y sabiduría interior: la herramienta es el Corazón.

Y la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿La persona que tengo delante me inspira confianza? ¿Está lo suficientemente evolucionada y trabajada?¿Me siento a gusto con ella? ¿Noto que sabe de lo que habla, que me transmite paz, fe, calidad humana y profesionalidad?

A veces, lo mejor es seguir la guía interior de cada uno. Ella nos conducirá a un buen camino para nosotros.

Falso Gur´´u

Los falsos Maestros

Hace años sigo la pista desde lejos a un seudomaestro chamánico-Nueva Era, uno de esos gurús de campo y bicicleta que es más famoso por intentar acostarse con todas las mujeres que pilla, que por la efectividad de sus talleres o tratamientos.

Con varios libros publicados, llenos de verdades a medias y conceptos no experimentados, no trascendidos, interiorizados o sin aplicar a él mismo, sin trabajo personal interior serio y honesto, e incluso con algún episodio de manipulación que ronda la estafa, sacando dinero a jovencitas confusas y mujeres necesitadas de apoyo para abrir centros de terapias alternativas que luego nunca se abren, ésta persona sigue vendiendo la moto de sus talleres de crecimiento personal, su chamanismo de cachaba y boina y su espiritualidad salchichera con gran éxito y predicamento de público.

Pero la verdad es que de chamán, de luminoso o de maestro, el amigo tiene poco.

Solo es un caradura más, buscándose la vida a costa de la ingenuidad de la gente y sin la entereza moral de empezar a mirarse al espejo con sinceridad y comenzar a trabajar en si mismo y en su ego de una forma valiente y abierta.

Esta es la verdad del mundo de la Espiritualidad y las Terapias Alternativas en muchos lugares del mundo.

Hay una gran cantidad de aprovechados y gente sin ética ni principios, intentando medrar en un campo donde la credulidad de la gente es inmensa.

Recuerdo numerosos casos que me vienen a la memoria constantemente:

-El director de una escuela de terapia, que trata de aprovechar su posición de poder para intentar acostarse con todas las alumnas que puede.

-El formador de biodanza (con pareja) que aprovecha el contacto en las clases para sobar y meter mano sin el menor pudor a cuanta persona se le antoja.

-O el gran líder de un sistema de sanación que sobrexplota a sus empleados en jornadas interminables de consulta (en las que la parte del león, el dinero, sobre todo lo gana él).

-O la famosa tienda ecológica que, esgrimiendo la bandera de lo alternativo, lo libre, lo natural y lo desinteresado tiene a sus empleados explotados, cobrando una miseria, sin contrato y sin darles de alta en la Seguridad Social.

-O la librería cuyo dueño tiene sin contrato a su esforzado ayudante, da talleres de crecimiento personal sin formación, capacitación ni experiencia ninguna… y encima aprovecha la menor ocasión para intentarse acostarse con todas las jovencitas incautas que pasan la librería atraídas por el mundo espiritual.

-O los talleres de sexualidad en los que el formador intenta acostarse con todo lo que se menea a su alrededor, sin la menor contención o respeto por sus alumnos/as.

-O los sanadores que te aseguran estar sometido a mal de ojo, terribles maldiciones o dolencias etéricas incomprobables… y te mantienen atrapado durante meses y meses a lo largo de muchas sesiones.

-O maestros de tantra que aprovechan el tantra para trajinarse a todos los incautos e incautas que pasan por su escuela.

-O los sistemas de sanación cuyas iniciaciones y titulaciones son tan caras que impiden a la gente común acceder a la maestría.

Elegid el sistema que os parezca, porque sinvergüenzas, jetas y personas con mucho morro, hay para todos los gustos.

Esto también sirve para ciertas Ordenes Herméticas, que venden un conocimiento que no les pertenece y cuyos estamentos interiores son solo una fórmula para ganar dinero, obtener poder, autoestima, favores sexuales o económicos, o que sus miembros medren socialmente.

seguir al lider

Todo el mundo ya es terapeuta

Para colmo, hoy en día cualquier persona, sin el menor pudor, ya se ve capacitada para enseñar, dar clase, formar, tutorizar o guiar a otras personas en el camino del crecimiento personal.

Y la mayoría no tienen su historia personal resuelta, ni se conocen lo suficiente a si mismos, ni acumulan las suficientes horas de trabajo personal e introspección seria como para ser los tutores, profesores o facilitadores de nada ni de nadie.

Seguimos viviendo en una especie de río revuelto de las terapias alternativas y la espiritualidad, donde todo vale.

Según el paradigma cognitivo conductual de la psicología, no es necesario haber hecho terapia individual para ser psicoterapeuta… lo cual es una de las mayores aberraciones que pueden escucharse en boca de un ser humano con dos dedos de frente.

Un terapeuta debe tener muchos de sus temas personales resueltos, muchas horas de terapia personal a la espalda y mucha experiencia en sesiones individuales y grupos, él mismo como paciente y él mismo como terapeuta… y si no los tiene, es mejor que se dedique a otra cosa.

Por mi experiencia personal, los terapeutas cognitivos suelen estar entre los que más ayuda y terapia necesitan, no por propia voluntad, sino por imposición del propio sistema universitario, que no les exige horas terapia individual, ni resolver su propia vida antes de andar resolviendo las de los demás.

Pero es que además, muchos terapeutas, de cualquier escuela u orientación, por desgracia, tienen su neurosis prácticamente intactas y sin desenvolver, empaquetadas y bien envueltas en papel celofán… las pasean por las consultas y por la vida sin el menor complejo o conciencia.

Y los que lo acaban pagando, son sus pacientes.

Además, usar el sesgo psicológico (esa creencia de que, como yo soy psicólogo, psiquiatra o terapeuta… YO SE…) es lo peor para alguien que se dedica a la salud y el crecimiento personal.

El creer que uno sabe, es el camino más rápido para ser un completo ignorante el resto de nuestra vida.

Cuanto más evolucionada está una persona, más se da cuenta de lo poco que sabe y de lo mucho que aún le queda por crecer y aprender.

Saber de psicología a veces es un lastre para seguir manteniéndose en la neura personal, en el ego y en lo mismo de siempre, sin afrontar con honestidad que no te conoces lo suficiente y no has comenzado el camino de crecimiento personal que a todos nos corresponde.

Por no hablar de los que se inventan escuelas, novedosas técnicas y procesos de sanación, curación, iluminación o elevación que, con datos fiables en la mano y estadísticas de efectividad y resultados, no funcionan más allá de la catarsis obtenida durante el taller, en el que la luz, la música, la afectividad y los efectos teatrales, hacen creer a las personas que allí está pasando algo importante o transformador… pero luego llegan a casa, retoman su vida cotidiana, y no ha pasado nada.

Hoy abres una revista dedicada al mundo de las terapias alternativas y te quedas asustado: Todo son ofertas de novedosos sistemas de curación, de orígen exótico, oriental, extranjero, ancestral, angélico o alienígena.

Terapias que suenan parecido a masaje cuántico neuroregenerador multiaural, pellizcado polinesio revitalizador ancestral y chamánico de las islas Loloe, el Olvidado Pescozón de Luz Solar de los Zapotecas, la Desencriptación celular biológica magnificada y la gimnasia estelar ortopédica de los atlantes, entre otras lindezas.

También se venden muy bien los mix, constelaciones con arteterapia, tenis de mesa y macramé, doma de caballos con vacaciones conscientes y meditación vegano- chamánica. Mindfullness sensorial con radiestesia y nutrición ontológico-sistémica con aplicación de la teoría de campos morfogenéticos etc…

Algunos eligen nombres más sencillos con siglas tipo MMK, FFC, Micro SSD y la biblia en verso.

Todas éstas terapias (y no pretendemos meterlas a todas en el mismo saco, porque las hay que funcionan y las hay que no… yo mismo he probado con éxito unas cuantas) acaban por dejar a la gente confundida.

Vivimos tiempos de necesidad y mucha gente precisa de ayuda profesional… y lo que se encuentra es un amplio abanico de oferta comercial en el que se pierde.

Los cursos acelerados y los atajos

Para colmo, ante la disyuntiva de tener que estudiar y crecer durante muchos años o hacerlo todo más deprisa, cualquiera se hace un curso de tres meses o un año en alguna de las nuevas disciplinas de cambio y transformación personal que han aparecido en el mercado y ya es terapeuta y ya sana, cura, limpia y da esplendor a los pacientes, sin haber siquiera comenzado su propio proceso de sanación particular.

La profesión está llena de terapeutas no sanados, somatizando todo el día sus dolencias y con más conflictos personales sin resolver que los personajes de una novela de Jane Austen.

Como decía el excelente terapeuta Guillermo Borja: hay terapias light que son a la terapia profunda, lo que los McDonalds a la gastronomía.

Guillermo Borja

Guillermo Borja

Finalmente unos consejos para elegir terapeuta, formador, consejero, acompañante o facilitador

Para saber cuando tenemos delante a un verdadero profesional os recomiendo seguir vuestra intuición y vuestro corazón, observad la calidad humana del ser que tenéis delante y en el que vais a depositar vuestra confianza:

-Huid de los terapeutas, psicólogos y psicoterapeutas que no han sido pacientes ni tienen las horas suficientes de terapia personal y crecimiento interior.

-Huid de gurús que prometen cambios milagrosos, pero no los demuestran.

-Huid de aquellas personas que no os inspiren calma, confianza, aplomo y sabiduría.

-Huid de los atajos, las soluciones mágicas y fáciles por un precio moderado (o carísimo)

-Huid de los terapeutas poco empáticos o sin corazón.

-Que los títulos no os confundan, fijáos ante todo en las personas y en su profesionalidad. Que no os cuenten batallas de títulos oficiales universitarios, diplomas y certificados… que os demuestren su propio crecimiento personal y profesionalidad con hechos, en la práctica y no con papeles ni certificaciones que no demuestran nada. Descubriréis que muchos terapeutas y psicólogos titulados y bien provistos de diploma, acreditación y colegiación oficial, se amparan en esa titulación para no afrontar su falta de cualificación efectiva y personal… y muchos llevan ejerciendo toda su vida, por cierto.

-Tened presente que en el mundo de las terapias hay terapeutas buenos, malos y regulares… hemos de aceptarlo. Buscad uno que os vaya bien. Un mal terapeuta con el que tenéis química, puede que funcione. Un buen terapeuta con el que no la tenéis, no funcionará seguro.

-Huid de los talleres de abundancia que solo hacen prósperos y ricos a quienes los dan.

-Huid de la falta de honestidad, de la falta de corazón, de la caradura de los formadores sin empatía o con tendencia a la explotación y manipulación de sus alumnos.

-Huíd de las recetas mágicas y los libros de autoayuda con soluciones fáciles y listas del tipo, las 10 cosas que un hombre de éxito debe tener en cuanta, o los 12 principios para el amor incondicional según la doctora Tal y Cual.

-Huíd de los precios altos en los talleres: no solo no garantizan una buena formación, sino que aseguran que el que los organiza quiere vuestro dinero por encima de vuestro bienestar o aprendizaje.

-Huid de las modas. Todos los años aparece una terapia que parece prometer la iluminación y curación absoluta y luego pasa el tiempo y esa terapia pasa de moda porque no era para tanto. Lo que es bueno y efectivo, se mantiene en el tiempo y podréis probarlo cuando se constate su eficacia. Tened calma y tranquilidad a la hora de elegir.

-Recordad que hay precios de mercado y son razonables y moderados, accesibles a todos los bolsillos y permiten vivir con dignidad y solvencia a los profesionales que los proporcionan… un terapeuta caro no suele ser mejor por ser caro, tan solo suele ser más carero y punto.

-Huid de los que cobran un dineral por una sesión de consulta individual.

En España, burradas de honorarios que rondan o sobrepasan los cien o ciento cincuenta euros por sesión, hablan de un afán desmedido por el lucro y muy poca conciencia y respeto por el cliente y su economía… y más en tiempos de crisis. ¿Si no tienes dinero bastante, no tienes acceso a esas terapias? No tiene ninguna lógica.

-Huíd de aquellos que con su comportamiento desmienten sus palabras, los que dicen una cosa y hacen la otra, los que propugnan la paz, la libertad, el entendimiento y el amor y no tratan con paz, entendimiento ni amor a sus semejantes (al revés, explotan a sus alumnos, ayudantes y empleados).

Por último, os dejo unas declaraciones de una conocida psicóloga humanista, mi amiga L.R.B. que ha pedido no revelar su nombre y que nos habla sobre La Reconexión de Eric Pearl y lo que opina al respecto de su creador y de éste curioso sistema de sanación, al que un día dedicaremos una entrada aparte.

L.R.B. “Sinceramente, sin dudar de la técnica, que creo que funciona de un modo que no puedo explicar, cobrar a la gente un dineral por recibir una energía que ni le corresponde al señor Pearl, ni puede someterse a copyright, es vergonzoso. El no es su dueño, me parece una estafa. Pearl se está haciendo millonario cobrando una cantidad exagerada por dar tratamientos y divulgar un conocimiento que no le pertenece, que el cielo le envió y con el que se está lucrando de una forma exagerada. Esa es mi opinión. Ha registrado la técnica, ha registrado el copyright de esa energía y la forma de hacerla funcionar en las personas, ha registrado el sistema… ¿usted se imagina que Buda hubiera registrado la Meditación, que Jesucristo hubiera registrado la oración o los milagros, que el Doctor Bach hubiera registrado la Terapia Floral, Mahoma hubiera registrado orar mirando a la Meca o el Doctor Barnard los transplantes de corazón? La energía, la luz y la sanación, así como el conocimiento espiritual, son de todos y deberían ser accesibles para todos por módicas cantidades, moderadas y honestas. Hoy, si no tienes los 333 euros o su equivalente para ser reconectado, te comes los mocos… Entonces ¿no tienes derecho al tratamiento?¿Te quedas toda la vida desconectado de la Luz? Es inadmisible.”

Gurú

Abundando en el tema de los falsos gurús aquí os dejo un artículo ya clásico de Ritchie Holterman, titulado: 9 Maneras de detectar a un falso gurú o Maestro espiritual.

Es un texto que apunta a convertirse en un clásico en éstos temas y muy recomendable.

http://www.portalmundoespiritual.com/2014/10/9-maneras-de-detectar-un-falso-guru-o.html

Y aquí tenemos también la historia de Vikram Gandhi, un cineasta de la Universidad de Columbia que se hizo pasar durante meses por un Gurú espiritual, adoptando el alias de Sri Kumaré y que consiguió engañar a mucha gente y filmar un excelente documental que ilustra muy bien las falacias, mentiras y engaños que son tan frecuentes en el mundillo.

http://esoterismo-guia.blogspot.com.es/2014/02/kumare-falso-guru-documental-maestro.html

Esperando que el Corazón sea siempre vuestra guía (pues el Corazón nunca se equivoca), os deseo que elijáis siempre bien a vuestro terapeuta, formador, facilitador y también a la gente que os acompañe en la vida, pero sobre todo os deseo que la Paz sea siempre con vosotros.

Esto es VerDeVerdad y día a día, como vamos pudiendo, intentándolo paso a paso, con calma y sin pausa… Vamos a Cambiar el Mundo.

Con motivo de la entrada en vigor en España de la llamada Ley Mordaza, nos vemos obligados a retirar todos los enlaces de éste artículo como medida preventiva, a fin de no incurrir en ninguna clase de delito o falta a partir del 1 de enero de 2015. Para solicitar información o acudir a otras páginas sobre espiritualidad, permanecen los siguientes enlaces.

 

http://vibraensaluz.creandoluzestelar.com/libros-gratis/

http://arcealejandra.blogspot.com.es/

http://espadadeluzentuhonor.wordpress.com/2013/12/28/muuuuuuchos-libros-gratis-doc-y-pdf/

http://senderodelmago.blogspot.com

Vamos a Cambiar el Mundo.

Hoy en VerDeVerdad, unos consejos de Alejandro Jodorowsky para materializar deseos en nuestra vida.

Os recuerdo que nuestro consciente pide, pero nuestro inconsciente grita… y de la suma de ambas fuerzas emerge aquello que se manifiesta en la vida.

Eugenio Sánchez Arrate


ALQUIMIA PARA FORMULAR DESEOS: POR ALEJANDRO JODOROWSKY

Jodorowsky


CREA TU REALIDAD, PERO ANTES… DESHAZTE DE CONTRATOS PARALIZADORES.

¿Qué te gustaría ver en tu vida? ¿Qué te gustaría conseguir? ¿Hay algo que te gustaría mejorar? ¿Qué es lo que te preocupa en este momento? ¿Qué situación te produce un mayor desgaste de energía? Si hubiese algo que pudieses hacer para cambiar tu situación actual, ¿qué sería? No te preocupes si los deseos te desbordan. De momento escoge uno y sigue avanzando.

Una vez que te has formado una imagen mental de tu deseo, el siguiente paso es traducir esa imagen a PALABRAS. Las palabras son pensamientos expresados y lo que te pido ahora es que formules tu deseo.

Existe una alquimia especial para formular deseos y esta incluye:

1º. El deseo tiene que estar formulado en tiempo PRESENTE tal y como te gustaría que fuese realidad. El Universo no puede hacer otra cosa que producir la manifestación directa de tus pensamientos. Si piensas en términos de “quiero” todos tus recursos internos reafirmarán el concepto de “querer” y no el de “tener” o “ser”. Es decir, el resultado será tu “deseo” de ese algo. Si te concentras en el “tengo”, “soy”, “voy a”, tus recursos internos encontrarán la manera de que se haga realidad. Así que en lugar de “quiero tener más tiempo para disfrutar de mi familia”, di “tengo tiempo libre para disfrutar de mi familia”. En lugar de “quiero sentirme satisfecha en mi vida”, di “voy a sentirme satisfecha en mi vida” ó “puedo sentirme satisfecha en mi vida”.

2º. Es importante también que el deseo esté formulado en POSITIVO. Céntrate en lo que quieres ver o materializar en lugar de centrarte en lo que quieres evitar o no quieres tener. El pensamiento es creador y si te centras en lo que no quieres solo harás que eso persista en tu vida. La atención da energía. Cualquier cosa a la que prestes atención crecerá con más fuerza en tu vida. Cualquier cosa a la que dejes de prestar atención, se marchitará, se secará y desaparecerá.

3º. Al formular el deseo puede que te encuentres con alguna resistencia interna. Si es así analiza si se trata de algo que realmente QUIERES o DESEAS y no de algo que surge de tus exigencias de DEBO o TENGO QUE. Para que el proceso de creación funcione, es necesario que el deseo sea algo que realmente QUIERAS ver hecho realidad en tu vida.

4º. Recuerda que se trata de tu proceso de creación y por lo tanto tiene que ser algo que DEPENDA DE TI. Aquellos deseos que implican un cambio de actitud en otra persona están condenados al fracaso.

¿Qué estas dispuesto a hacer para que esa nueva realidad se muestre en tu vida? ¿Qué estás dispuesto a dejar de hacer para que se cumpla tu deseo? Una vez tengas formulado tu deseo y te hayas creado una imagen mental del mismo el siguiente paso es añadirle EMOCIÓN.

Si el deseo no te motiva, no te mueve a la acción, no conseguirás nada. Una forma de añadirle emoción es a través de la visualización. Visualiza tu nueva realidad y visualízate a ti mismo viviendo esa nueva realidad. Vívela con los cinco sentidos.

Cuanta mayor carga emocional le pongas más energía añadirás a la fórmula y será más fácil que atraigas eso que deseas.

Si quieres cambiar algo de tu vida, no te limites a desearlo y ¡CREALO!

Añadiría que, antes de proceder a esta interesante tarea alquímica, tenemos que darnos permiso para desear. A veces, mantenemos contratos inconscientes con nuestro árbol genealógico con cláusulas que nos impiden ser lo que somos, desear lo que deseamos y vivir la vida que queremos vivir. Hay que enterrar esos contratos firmados con una gota de nuestra sangre y empezar a diseñar nuestra realidad.

Alejandro Jodorowsky nos dice en sus 10 recetas para ser feliz, “no hay alivio mas grande que comenzar a ser lo que se es. Desde la infancia nos endilgan destinos ajenos. No estamos en el mundo para realizar los sueños de nuestros padres, sino los propios.”

planosinfin.com/alejandro-jodorowsky/

Y en sintonía con el artículo Adictos al Amor, que tan buena acogida ha tenido en VerDeVerdad, aquí os dejo éste breve reportaje sobre la Hipersexualidad, el sexo compulsivo o sin control, procedente del blog Liberación Ahora.

Liberación AHORA

¿Crea adicción el “sexo on line” y es esta una enfermedad?

Publicado por Miguel Jara

El País Semanal ha publicado un extenso y documentado reportaje titulado Enganchados al porno “on line”. Hay detalles morbosos para el que quiera pero a mí me interesa lo “saludable” del asunto. El gusto “excesivo” por el sexo o “adicción” al mismo ha tratado de conceptualizarse como una enfermedad.

Ver la entrada original 190 palabras más

50 enlaces directos a películas que ayudan en el Cambio de Conciencia. Basta pulsar el enlace e ir directamente a la página donde se accede a cada uno de los documentales y filmes.

Vamos a Cambiar el Mundo

http://www.preparemonosparaelcambio.com/2012/01/50-enlaces-de-peliculas-completas-y.html

claudio 4

Fuente: http://www.fundacionclaudionaranjo.com/articulo_completo.php?id=66

Tengo 71 años. Nací en Valparaíso (Chile) y vivo en Berkeley (California).Tengo la nacionalidad estadounidense. Estoy divorciado y tuve un único hijo que perdí con 11 años. Soy psiquiatra, tengo estudios de música y filosofía. Soy el creador del instituto Seekers After Truth (SAT). Creo que la paz individual es la paz del mundo. Creo en Dios

 

-¿Qué dice usted? 

–Yo digo que somos seres “tricerebrados”.

–¿No está siendo demasiado optimista? 

–Verá, dentro de nosotros hay una parte padre: jerárquica, impositiva. Otra parte hijo: instintiva. Y una parte madre, que es la tribal y amorosa, pero que castra la individualidad.

–¿La parte intelectual, la emocional y la instintiva? 

–Exacto. Lo complicado es armonizar los tres cerebros, que no se produzca tiranía por ninguna de las partes.

–¿Cómo armonizarlas?

–Haciendo nada.

–No me fastidie.

–Debe haber un abrazo entre esas tres partes interiores, y una de las posibilidades para conseguirlo es a través del factor espiritual, de la entrega del yo pequeño, de la renuncia a esa necesidad de ser alguien…¿Entiende?

–Más o menos. 

–Hay que hacerse a un lado, abrir espacio en uno mismo.

–Está pidiendo demasiado. 

–Lo sé, no es nada fácil. Debería crearse un nuevo modelo educativo. La educación no educa. La educación es un malentendido. Cuando se dice que educar es enseñar a leer y a escribir se están confundiendo los medios con el fin. El fin debería ser el desarrollo de las personas y de su mente.

–Cualquier pedagogo diría eso.

–La familia humana es una estructura autoritaria. El principio de la autoridad del padre es incuestionable porque vivimos dentro de ese sistema patriarcal que no tiene en cuenta la voz del niño, cuyo potencial es castrado desde la infancia. No es una familia democrática, ni se contempla la felicidad como un fin de la cultura y del aprendizaje.

–¿Cómo hacerlo? 

–Hay que cultivar la sed que aparece en todos los adolescentes. Es una sed de trascendencia, de entender el universo y la propia vida, ¿no la ha sentido?

–Sí. 

–En nuestra cultura no hay verdaderas respuestas, están todas acartonadas. Como dice un amigo mío, ya no llueve gracia en las iglesias. La cultura no apoya esa inquietud. La insatisfacción es leída como una desventaja en lugar de honrarse como esa búsqueda de la verdad que es parte del ser humano.

–¿Propone alimentar las dudas?

–Propongo no dar respuestas hechas. No hay que vender certezas, ni dogmas. Hay que despertar al buscador interior. Lo importante es el camino, el proceso.

–¿Qué tal el suyo? 

–Yo estudié la carrera de Medicina por idolatría a la ciencia. Buscaba conocimiento, pero perdí el entusiasmo cuando descubrí que en ese camino no había respuesta a los misterios, que eran directamente negados.

–Insistió bastante, estudió tres carreras. 

–Acabé Psiquiatría, continué con mi carrera de Música, pero sabiendo que la esclavitud del virtuoso era para mí un exceso. La carrera de Filosofía no la terminé. Comprendí que lo buscado es lo mismo que el buscador, que existe una conciencia del yo profundo y que ahí está la armonía.

–¿La vida es una búsqueda o un encuentro? 

–Para mí fue una búsqueda sedienta en demasía. No me satisfizo el conocimiento, ni la vida familiar, ni tampoco el amor. Me topé con una persona que me influyó muchísimo, un escultor,Tótila Albert, al que le debo la idea inspiradora de mi trabajo sobre la trinidad interior.

–¿Qué le dio?

–Era un maestro de amor. Pero no en el sentido convencional. Ese amor estaba, por ejemplo, en la forma en que limpiaba los discos antes de ponerlos, la forma cuidadosa con que hacía las cosas en cada momento. Tenía calidad de ser y aprendí a reconocerla. Más que un aprendizaje, lo que le debo es una bendición. Es a través de comprensiones muy sutiles como nos construimos.

–¿Ha dejado de buscar?

–Sí, me dejo fluir. He tenido maestros de todas las tradiciones orientales fundamentales, y lo que me han transmitido es el sabor de una verdad que no tiene que ver con el intelecto ni con la emoción. Si le tuviera que poner un nombre, sería el sabor de la nada. Cuando uno se vacía, le llegan todas las riquezas. En realidad, si tengo algún secreto, es simplemente el de confiar más en la vida.

–¿Y qué le abrió el corazón?

–La muerte de mi único hijo a los 11 años. Lloré sin parar durante dos meses. Era una experiencia de intenso amor un poco retardado: la tragedia de no haber estado por él mientras lo tuve.

–Somos muy torpes.

–Ese llanto paró súbitamente un día en que hice una clara reflexión: “¿Estoy llorando por él?”. Tenía claro que no, porque sentía que él estaba mejor que yo. “¿Estoy llorando por mí, por haberme quedado solo?”… Si era sincero sabía que no, porque había pasado largas temporadas sin verle.

–Entonces, ¿por qué lloraba?

–Me di cuenta de que no había razón para llorar y empecé a sentir una presencia suya mayor que cuando estaba vivo. La felicidad sólo depende de un estado interior.

–¿Cómo se cultiva?

–No identificándose ni con los pensamientos ni con las emociones. Idealizamos las pasiones: el orgullo, el amor. Queremos ser héroes, victoriosos o vencidos, somos muy vanidosos. Las pasiones son intrínsecamente egoístas y productoras de infelicidad. Hay que poner en paz a los animales que nos habitan. Hay que dejarse en paz.

 

Hoy publico en VerDeVerdad ésta entrevista realizada a Claudio Naranjo sobre el tema de la Educación, aparecida en la página web Despertar integral. com

Fuente : http://www.despertarintegral.com/
 
 

Cuando uno escucha a este psiquiatra chileno de 75 años da la sensación de estar frente al Jean-Jacques Rousseau de nuestro tiempo.

Cuenta que estaba bastante dormido hasta que en los años 60 se fue a vivir a EE.UU., allí fue discípulo de Fritz Perls, uno de los grandes terapeutas del siglo XX y formaba parte del equipo del Instituto Esalen en California.

claudio-naranjo

Allí tuvo grandes experiencias en el mundo terapéutico y en el mundo espiritual. Contactó con el sufismo y se convirtió en uno de los introductores de Eneagrama en occidente. También bebió del budismo tibetano y el zen.

Claudio Naranjo ha dedicado su vida a la investigación y a la docencia en Universidades como Harvard y Berkeley. Ha fundado el programa SAT, una integración de la terapia Gestalt, el Eneagrama y la Meditación para enriquecer la formación de profesores. En este momento está lanzando un aviso muy contundente: o cambiamos la educación o este mundo se va a pique.

-Dices que para cambiar el mundo hay que cambiar la educación ¿cuál es la problemática de la educación y cuál es tu propuesta?

-La problemática en la educación no es de ninguna manera la que a los educadores les parece que es. Creen que los estudiantes ya no quieren lo que se les ofrece. A la gente se le quiere forzar a una educación irrelevante y se defiende con trastornos de la atención, con desmotivación. Yo pienso que la educación no está al servicio de la evolución humana sino de la producción o más bien de la socialización. Esta educación sirve para domesticar a la gente de generación en generación para que sigan siendo unos corderitos manipulables por los medios de comunicación. Esto es socialmente un gran daño. Se quiere usar la educación como una manera de meter en la cabeza de la gente una manera de ver las cosas que le conviene al sistema, a la burocracia. Nuestra mayor necesidad es la de una educación para evolucionar, para que la gente sea lo que podría ser.

La crisis de la educación no es una crisis más entre las muchas crisis que tenemos, sino que la educación está en el centro del problema. El mundo está en una crisis profunda porque no tenemos una educación para la conciencia. Tenemos una educación que en cierto modo le está robando a la gente su conciencia, su tiempo y su vida.

El modelo de desarrollo económico de hoy ha eclipsado el desarrollo de la persona.

-¿Cómo sería una educación para que seamos seres completos?

-La educación enseña a la gente a pasar exámenes, no a pensar por si misma. En un examen no se mide la comprensión, se mide la capacidad de repetir. ¡Es ridículo, se pierde una cantidad tan grande de energía! En lugar de una educación para la información, se necesitaría una educación que se ocupe del aspecto emocional y una educación de la mente profunda. A mi me parece que estamos presos entre una alternativa idiota, que es la educación laica y una educación autoritaria que es la educación religiosa tradicional. Está bien separar Estado e Iglesia pero, por ejemplo en España, han echado por la borda el espíritu como si religión y espíritu fueran la misma cosa. Necesitamos que la educación atienda también a la mente profunda.

-¿Cuándo hablas de espiritualidad y de mente profunda a qué te refieres exactamente?

-Tiene que ver con la conciencia misma. Tiene que ver con aquella parte de la mente de la que depende el sentido de la vida. Se está educando a la gente sin ese sentido. Tampoco es la educación de valores porque la educación de valores es demasiado retórica e intelectual. Los valores deberían ser cultivados a través de un proceso de transformación de la persona y esta transformación está muy lejos de la educación actual.

La educación también tiene que incluir un aspecto terapéutico. Desarrollarse como persona no se puede separar del crecimiento emocional. Los jóvenes están muy dañados afectiva y emocionalmente por el hecho de que el mercado laboral se traga a los padres y ya no tienen disponibilidad para los hijos. Hay mucha carencia amorosa y muchos desequilibrios en los niños. No puede aprender intelectualmente una persona que está dañada emocionalmente.

Lo terapéutico tiene mucho que ver con devolverle a la persona la libertad, la espontaneidad y la capacidad de conocer sus propios deseos. El mundo civilizado es un mundo domesticado y la enseñanza y la crianza son instrumentos de esa domesticación. Tenemos una civilización enferma, los artistas se dieron cuenta hace mucho tiempo y ahora cada vez más los pensadores.

-A la educación parece solo interesarle desarrollar la parte racional de la gente ¿Qué otras cosas podrían desarrollarse?

-Yo pongo énfasis en que somos seres con tres cerebros: tenemos cabeza (cerebro intelectual), corazón (cerebro emocional) y tripas (cerebro visceral o instintivo). La civilización está íntimamente ligada por la toma de poder por el cerebro racional. Con el momento en que los hombres predominaron en el dominio político, unos 6000 años atrás, se instaura esto que llamamos civilización. Y no es solamente el dominio masculino ni el dominio de la razón sino también de la razón instrumental y práctica, que se asocia con la tecnología; es este predominio de la razón instrumental sobre el afecto y sobre la sabiduría instintiva lo que nos tiene tan empobrecidos. La plenitud la puede vivir sólo una persona que tiene sus tres cerebros en orden y coordinados. Desde mi punto de vista necesitamos una educación para seres tri-cerebrados. Una educación que se podría llamar holística o integral. Si vamos a educar a toda la persona, hemos de tener en cuenta que la persona no es solo razón.

Al sistema le conviene que uno no esté tanto en contacto consigo mismo ni que piense por sí mismo. Por mucho que se levante la bandera de la democracia, se le tiene mucho miedo a que la gente tenga voz y tenga conciencia.
La clase política no está dispuesta a apostar por la educación.

-La educación nos sumerge en un mar de conceptos que nos separan de la realidad y nos aprisiona en nuestra propia mente ¿Cómo se puede salir de esa prisión?

-Es una gran pregunta y es una pregunta necesaria en el mundo educacional. La idea de que lo conceptual sea una prisión requiere una cierta experiencia de que la vida es más que eso. Para uno que ya tiene el interés en salir de la prisión de lo intelectual, es muy importante la disciplina de detener la mente, la disciplina del silencio, como se practica en todas las tradiciones espirituales: cristianismo, budismo, yoga, chamanismo… Parar los diálogos internos en todas las tradiciones de desarrollo humano ha sido visto como algo muy importante. La persona necesita alimentarse de otra cosa que conceptos. La educación quiere encerrar a la persona en un lugar donde se la somete a una educación conceptual forzada, como si no hubiera otra cosa en la vida. Es muy importante, por ejemplo, la belleza. La capacidad de reverencia, de asombro, de veneración, de devoción. No tiene que ver necesariamente con una religión o con un sistema de creencias. Es una parte importante de la vida interior que se está perdiendo de la misma manera en que se están perdiendo los espacios bellos de la superficie de la Tierra, a medida que se construye y se urbaniza.

-Precisamente quería preguntarte tu opinión sobre la crisis ecológica que vivimos.

-Es una crisis muy evidente, es la amenaza más tangible de todas. Se puede prever fácilmente que con el calentamiento de la Tierra, con el envenenamiento de los océanos y otros desastres que están pasando, no vamos a poder sobrevivir tantas personas como las que somos ahora.

Estamos viviendo gracias al petróleo y consumimos más recursos de los que la tierra produce. Es una cuenta atrás. Cuando se nos acabe el combustible será un desastre para el mundo tecnológico que tenemos.

La gente a la que llamamos más primitiva como los indígenas tienen una forma de tratar a la naturaleza que no viene del sentido utilitario. En la ecología como en la economía y otras cosas, hemos querido prescindir de la conciencia y funcionar sólo con argumentos racionales y eso nos está llevando al desastre. La crisis ecológica sólo puede pararse con un cambio de corazón, verdadera transformación, que sólo la puede dar un proceso educativo. Por eso no tengo mucha fe ni en las terapias ni en las religiones. Solo una educación holística podría prevenir el deterioro de la mente y del planeta.

-¿Podríamos decir que has encontrado un equilibrio en tu vida a esas alturas?

-Yo diría que cada vez más, aunque no he terminado el viaje. Soy una persona que tiene mucha satisfacción, la satisfacción de estar ayudando al mundo en el que estoy. Vivo feliz, si se puede ser feliz en esa situación trágica en la que estamos todos.

-Desde tu experiencia, tu trayectoria y tu madurez, ¿cómo procesas el hecho de la muerte?

-En todas las tradiciones espirituales se aconseja vivir con la muerte al lado. Hay que hacerse a esa evidencia de que somos mortales y creo que el que toma la muerte en serio no será tan vano. No tienes tanto miedo a cosas pequeñas cuando hay una cosa grande de la cual preocuparte más. Yo creo que la muerte sólo puede superarla uno que en cierto modo muere antes de morir. Uno tiene que morir a la parte mortal, a la parte intrascendente. Los que tienen suficiente tiempo y vocación y que llegan suficientemente lejos en este viaje interior se encuentran tarde o temprano con su verdadero ser. Y ese ser interior o ese ser lo que uno es, es algo que no tiene tiempo y que le da a una persona una cierta paz o un sentido de invulnerabilidad. Estamos muy absortos en nuestra vida cotidiana, en nuestros pensamientos de alegría, tristeza, etc… No estamos en nosotros, no estamos atentos a quien somos. Para eso necesitamos estar muy en sintonía a nuestra experiencia del momento. Esta es la condición humana, estamos viviendo hacia el pasado y el futuro, el aspecto horizontal de nuestra vida. Pero poco atentos a la dimensión vertical de nuestra vida, el aspecto más alto y más profundo, eso es el espíritu y es nuestro ser y la llave para acceder es el aquí y ahora.

A veces vamos en busca del ser y a veces nos confundimos en la búsqueda de otras cosas menos importantes como la gloria.

– See more at: http://www.despertarintegral.com/2013/06/la-educacion-que-tenemos-roba-a-los-jovenes-la-conciencia-el-tiempo-y-la-vida/#sthash.jwXrS7TO.lqS38FD0.dpuf

Reblogeado del interesante blog Sacha Q´Ente

http://sachaqente.com/ceremonias-ayahuasca-pio-vucetich/ceremonias-peligros-de-mal-uso-ayahuasca-pio-vucetich/

difundimos éste interesante artículo sobre el mal uso de una de las Plantas Sagradas más conocida y popular. En VerDeVerdad no nos hacemos responsables de la redacción del mismo, aunque si compartimos muchas de las opiniones vertidas en él.

Espero que lo disfrutéis.

 

Con la reciente difusión del uso de la Ayahuasca hemos notado un alarmante incremento de número de personas con problemas gravísimos de salud causados por la participación en diversos rituales en los que se emplea . Los fenómenos mas difundidos que hemos notado son:

1) Falta de la preparación adecuada de los que conducen las ceremonias.

La Ayahuasca es una medicina con tradición milenaria y tiene que ser aplicada usando las técnicas comprobadas y usadas por milenios. Es un remedio y como cada remedio tiene que ser servido en cantidades y la frecuencia adecuada e indicada por un especialista. Usándolo en cantidades grandes puede convertirse en un veneno con  efectos negativos en los participantes.

Para servir ayahuasca hay que estar preparado, primero con un profundo proceso personal, y luego hay que estudiar durante años las técnicas chamánicas con los Maestros de la selva.

El facilitador es un médico-chamán y su obligación es la de saber identificar los problemas de los participantes y saber tratarlos adecuadamente. Las buenas intenciones de ayudar a los demás no bastan.

La persona que sirve ayahuasca sin la preparación adecuada, tal vez ayuda a 5 personas pero pone en peligro a 30. Algunos salen fortalecidos pero otros salen  debilitados.

Si usted conduce ceremonias sin la preparación adecuada es mejor dejarlo y ayudar a los demás en otra manera, más segura para sus pacientes. Y si su verdadera vocación es la de conducir ceremonias de ayahuasca nuestras puertas están abiertas para recibirlo y para prepararlo adecuadamente.

2) Uso de Ayahuasca exclusivamente para expansión de la consciencia.

Ayahuasca es una medicina, un remedio que actua a nivel físico, emocional, mental, espiritual y situacional. Trabajando sólo a nivel espiritual, alcanzando elevados estados de consciencia crea dos principales problemas muy graves:

* Un desequilibrio entre Tierra-Universo produciendo efecto de “volar” en las personas.

La pérdida de conexión con la vida material, y apertura sin límites del mundo de fantasías sin poder y sin interés de realizar realmente nada.

Este desequilibrio provoca también la deficiencia de los dos primeros chacras, que provoca amplificación de los miedos, inseguridades, … entre tantos.

* Alcanzando elevados estados de consciencia, o sea abriendo varios chacras superiores de una vez se abren también expresiones negativas asociadas con cada chacra.

Ésto es muy peligroso, la elevación de la consciencia y el tratamiento de estas expresiones negativas debe ser un proceso controlado, en caso contrario puede dejar a la persona con unos daños casi irreparables para la psiquis.

Este proceso en las escuelas místicas en todo el mundo dura años, permitiendo al estudiante “digerir” los aspectos negativos de su personalidad con calma y a su propio tiempo.

Las expresiones negativas de este proceso son principalmente:

Anorexia, orgullo, inflación del ego y egoísmo, síntomas neuróticos, mentalidad victimista, resentimiento, cólera, vergüenza, baja energía, pena, soledad, abandono, traición, adicciones, psicosis, mentiras, chismorreo, espejismo, inadecuación, cinismo.

3) Peligro de incorporación de las entidades/vampiros

Al contactar con el mundo del mas allá, la persona que conduce la ceremonia debe estar preparada para proteger y alejar las entidades (muertos, vampiros, etc)  que viven allí de los participantes.

Sólo en las ceremonias con el Maestro y en los grupos pequeños uno está seguro de este peligro.

Si estas entidades se incorporan en el cuerpo de la persona (especialmente en la zona del cuello) pueden provocar falta de energía, varias enfermedades y perturbaciones en la vida.

4) Ayahuasca como acelerador

La ayahuasca cuando es usada sin las técnicas medicinales apropiadas, tiene un efecto de mayor energía, de aceleración. Ésto es particularmente peligroso cuando uno participa con frecuencia en los rituales donde quien lo conduce o quien lo imparte no lo notan, o no ayudan a corregir los efectos que surgen.

Si la persona tiene problemas, la ayahuasca acelera los procesos de desarmonía emocional, mental, maximiza el ego y la prepotencia, y puede conducir a casos de desesperación.

Este efecto es particularmente notable en caso de usuarios de las sustancias altamente adictivas: marihuana, cigarrillos y otros, donde la ayahuasca actúa como acelerador e incrementa las adicciones.

Si uno busca un incremento de la energía, de fuerza, la ayahuasca no es la mejor planta para usar. Hay muchas otras plantas que son mucho más adecuadas para este propósito. El trabajo con estas plantas debe ser anticipado con un profundo proceso personal y acompañado por impecable salud del individuo.

5) Ayahuasca como adicción

Muchas personas buscan la ayahuasca para curarse de la adicción a las drogas químicas tipo cocaína, crack etc.

El tema de los vicios a las drogas es un tema delicado y complejo. Las causas de los vicios son de origen psico-emocional, hay grandes pertubaciones en el alma y dependencias a nivel físico.

Ésto tiene que ser tratado por un especialista, caso por caso.  En caso contrario, uno corre el riesgo de entrar en el efecto de aceleración y enterrarse más profundamente en la adicción o peor, sustituirlo por otra sustancia química o por la ayahuasca, pensando que ha resuelto su problema, pero el problema del vicio continua.

Hay también muchas personas que entran en el vicio de consumir ayahuasca como escape de sus problemas cotidianos, de estar con el grupo de las personas de la misma moda o de un movimiento, pensando que ha resuelto su problema, pero los problemas que lo han llevado a buscar la medicina no han sido resueltos. Entrar en la mística puede convertirse en una adicción en sí.

6) Aspiración de las energías negativas

Muchas veces durante las ceremonias de ayahuasca sin un facilitador preparado, los participantes mezclan sus energías, y uno empieza a aspirar la energía negativa de los otros.

Esto es muy peligroso para las personas sin preparación previa y a nivel de grupo el resultado de cura es nada, ya que de uno ha pasado al otro.

Nosotros podemos y queremos ayudar a corregir estos y otros problemas. Nuestras puertas estan abiertas para recibirlos.

Siguiendo el proceso de difusión de la Metodología de Alejandra Casado, el Séptimo Vídeo, al fin, para todos los lectores de nuestro blog. Gracias por el interés.

Debido al interés suscitado por el tema, procedemos a colgar el sexto y vídeos posteriores de Alejandra Casado sobre la metodología de las Aperturas Temporales. Iremos colgando los siguientes según aparezcan en la red.

Hace unas semanas divulgué un artículo que saqué de un blog interesante, La Usina Mística, en el que se hablaba del Bypass espiritual… y mucha gente me pidió que ahondara en éste tema.

El Bypass espiritual es el atajo o trampa, el escape, que muchas personas con problemas utilizan para evadirse de la realidad.

De repente buscan sanación espiritual, para evitar la sanación convencional o el doloroso trabajo de enfrentarse a la realidad tocando los problemas con las manos.

Esto que llamamos Bypass espiritual es una huida hacia la espiritualidad o hacia métodos de sanación milagrosos que prometen ahorrarnos el duro trabajo de abordar nuestra vida y los problemas en el Aquí y el Ahora, mediante la introspección y el autoconocimiento, sin los cuales, no hay avance, progreso ni curación que valga.

John Welwood

John Welwood

 

Como asegura el psicoterapeuta John Welwood, expeerto en bypass espiritual: Utilizar la espiritualidad para tratar de compensar conflictos no resueltos, duelos no elaborados, polaridades internas disociadas, ect… nos expone a una multitud de peligros que acechan a quien emprende un camino espiritual.

Conócete a tí mismo, era el lema que figuraba en la entrada del Oráculo de Delfos.

Sin conciencia no hay salud, no hay progreso ni hay ascensión, el objetivo final del camino de vida de cada ser humano.

LA EVITACIÓN A TRAVES DEL ARTE Y DE LA ESPIRITUALIDAD

Algunas personas con personalidad evitativa tienen tendencia a éstos mundos espirituales o creativos, y los abordan desde un enfoque poco asentado en la tierra.

negación de la realidad

Dentro de las disciplinas o terapias a las que me refiero, los perfiles evitativos tienen especial predilección por refugiarse en mundos oníricos y creativos (en sus diversas categorías), porque a veces el arte es un refugio extraordinario frente al dolor. He conocido a tantos escritores, poetas, escultores, pintores, cineastas atormentados, cuentistas, entre los que me incluyo, que me pregunto a menudo si para ser artista, hace falta esa dósis mínima de intensidad emocional, entusiasmo, melancolía, ira, tristeza, alegría, deseo, amor o frustración que hace detonar una obra de arte.

Los perfiles evitativos tienen también predilección por terapias de pelotazo, de catársis, que al principio parecen operar cambios milagrosos en tí, pero que a la larga te dejan más o menos igual que estabas.

En éste apartado aparecen muchas terapias de tipo energético como la Reconexión, el Reset de Susan Powell, la Matrix y otras, cuya eficacia es relativa, a veces solo momentánea y enmascaradora de conflictos que se asientan mucho más abajo.

Cuando ves a las personas que las han practicado, cuando los tienes delante, no da la sensación de que estén tan sanas como esas terapias aseguran lograr, no te parece que estén mucho mejor que el resto de las personas, ni siquiera te parece que estén demasiado bien o demasiado sanos… de hecho, muchas veces los ves, los escuchas, incluso los sientes y te das cuenta de que están fatal, se están autoengañando… o como dice una amiga mía: Están más perdidos que el barco del arroz, o con menos luz que la vela de un cementerio.

Es así de triste.

Desde VerDeVerdad no decimos que éstas terapias energéticas no funcionen, solo que no funcionan con la eficacia que nos pretenden vender desde el marketing de quienes las difunden o comercializan, cosa que también les sucede al resto de las terapias.

Todo el mundo tiene tendencia a venderte su moto y convencerte de lo maravilloso que es lo suyo.

Otra terapia similar a éstas del pelotazo o la promesa mágica es el Ho´oponopono.

Este método de curación hawaiano se debe, en su versión moderna, a Morrnah Nalamaku Simeona, sacerdotisa Kahuna, que lo tomó de las tradiciones nativas de su isla y lo adaptó al mundo actual.

morrnah_simeona

Fué desarrollado con posterioridad por el doctor Ihaleakalá Hew Len, un hombre que ha sabido comercializarlo pero que ha incurrido en el mercantilismo asociado a toda práctica que produce sustanciosos beneficios.

Len apenas forma a maestros en Ho´oponopono y así se garantiza que nadie le haga la competencia. Es bastante complicado llegar a ser maestro autorizado del sistema, para ello se precisa realizar un gran número de seminarios antes de que te permitan impartir cursos. Se supone que lo que Len difunde es una enseñanza ancestral de los nativos hawaianos, pero el doctor Len ha protegido sus cursos con derechos de copyright.

Pues vale.

Desde VerDeVerdad, discrepo.

Sostengo que el conocimiento espiritual es para ser compartido, no para traficar con él.

Mercantilismos aparte, Len, que trabajaba en el hospital de Hawai de enfermos mentales y estaba a cargo de un pabellón donde encerraban a locos criminales, se estrenó en su cargo de jefe de pabellón usando el Ho´oponopono.

doctor len

Según Len, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí porque era durísimo enfrentarse a aquellos pacientes. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o abandonaba y los locos no mejoraban en sus tratamientos. El Doctor Len asegura que decidió practicar Ho´oponopono, la técnica aprendida de Morrnah Simeona de una forma muy particular.

El método consistía en repetir como un mantra una oración que se ha convertido en todo un clásico de la sanación espiritual:

Lo siento

perdóname

te amo

gracias

El sentido de ésta frase es profundo y merecería en si un artículo entero. No debemos frivolizar con ello.

Len asegura que durante días, en su trabajo, se limitaba a coger cada uno de los expedientes de los enfermos y que mirándolos uno por uno repetía la oración durante un rato.

Sorprendentemente, los enfermos mejoraron de sus dolencias.

A partir de entonces, el sistema se extendió por todo el mundo y hoy Len recorre el orbe dando seminarios y conferencias, difundiendo el Ho´oponopono… y ya de paso forrándose.

ho´opopono

Insisto en que el conocimiento espiritual no debería ser materia de mercadeo ni de tráfico, puesto que no nos pertenece.

Lo siento, perdóname, te amo, gracias.

Esta simple oración tiene un sentido interno profundo.

Libera de las viejas memorias del pasado. Entrega a nuestro Yo Superior todo nuestro malestar. Nos hace reconocer que somos 100% responsables de lo que nos sucede, que vivimos en el mundo que nuestro sistema de creencias ha fabricado para nosotros.

Al repetir la frase, asumimos que desde nuestra mente no podemos resolver ni trabajar con las memorias pasadas pues el problema no es a nivel mental ni racional.

Y entonces, al reconocerlo, pedir perdón, amar y agradecer, se producen los milagros.

LAS PANACEAS NO EXISTEN

Pero, si el Ho´oponopono fuera la panacea que nos tratan de vender, se habría implantado en todos los hospitales y centros de salud del mundo, todas las personas lo utilizarían con éxito, las curaciones serían constantes y milagrosas. La Humanidad estaría curada y libre de sus cargas, de su karma, de sus penas y sus memorias pasadas…

Y lo cierto es que no es así.

El Ho´oponopono tiene una eficacia relativa y a menudo es recomendado por profesionales de las terapias light cuando ya no saben cómo ayudar a quien tienen delante porque se enfrentan a un problema que les excede, a menudo un trastorno de la personalidad o algo más grave.

He hablado con mucha gente a la que el método le ha funcionado relativamente, o solo por un tiempo o solo para determinadas dolencias, lo cual no lo descarta como método de curación. A mi éste sistema me ha funcionado para ciertos asuntos de mi vida, pero no lo ha hecho para otros.

Es un buen método de curación y así lo reconozco, porque he comprobado que resuelve cosas casi mágicamente, pero ni es el único ni es infalible… muy al contrario. Muchas veces no funciona y otras veces pone un parche o apósito temporal a lo que de verdad nos está sucediendo.

No hay estudios científicos con la suficiente entidad, calado o amplitud de muestra, que avalen la eficacia del Ho´oponopono como el maravilloso método de sanar que nos aseguran que es.

En el excelente libro de Joe Vitale Ho´oponopono, que puede descargarse gratis en el siguiente enlace:

http://carmelourso.wordpress.com/2010/02/07/hooponopono-el-libro-descarga-gratuita/

aparece una recopilación de artículos sobre Ho´oponopono.

El propio doctor Len asegura que la terapia convencional no funciona.

Y yo sostengo que el hecho de que no le funcionara a él, no significa que la terapia no funcione.

Sencillamente a él no le funcionó y punto.

La psicoterapia, del tipo que sea (psicoanálisis, gestalt, rogeriana, cognitivo conductual, jungiana ect…) para unas cosas funciona, para otras no.

Hacer terapia, por desgracia, tampoco es ninguna panacea ni remedio mágico como pretende serlo el Ho´oponopono. A unas personas les va mejor que a otras. A unas las cura, a otras no. Hay buenos y malos terapeutas, como hay buenos y malos profesionales en todos los órdenes de la vida, hay momentos, épocas, etapas y procesos que requieren una cosa y problemas que requieren otro tipo de intervención.

Y hay épocas para el Ho´oponopono y épocas para otro tipo de trabajos de introspección.

Lo importante, siempre, es elegir un buen método en el ahora y, si se hace terapia, encajar con el terapeuta… entonces si que se producen auténticos milagros.

La Psicoterapia, del tipo que sea, tiene una eficacia relativa, lo mismo que cualquier otro método de sanación. Tampoco podemos venderla como fuente de curaciones milagrosas, porque no lo es.

Mi experiencia en éstos temas me dice que para sanar, lo mejor es que cada cual use los métodos y remedios que mejor le funcionen… y que no desdeñe ninguna forma de curación a su alcance, pero que huya de los sistemas que prometen milagros, porque los milagros existen, pero a otro nivel.

REZAR, PERO SIN DEJAR DE AUTOBSERVARSE

El célebre Enric Corbera, uno de los mayores defensores de El Curso de Milagros en el mundo, un libro que defiendo de corazón y al que dedicaré otro artículo en el futuro, sigue con su trabajo diario el dicho ruso de “reza… pero no dejes de remar hacia la orilla”.

Enric Corbera

Enric Corbera

Es decir, Corbera reza en su trabajo diario, se encomienda al Espíritu, entrega y confía en Dios tal y como se explica en el Curso, trabaja la fe, las creencias, pero no deja de hacer psicoterapia y de lograr que la gente amplíe su conciencia y aprenda y crezca mientras lo hace, liberándose de aquellos patrones que la limitan.

En su sistema, llamado Biodescodificación, el mix de psicoterapia y espiritualidad es una combinación muy equilibrada.

Todos los biodescodificadores saben que rezar es bueno, pero hace falta también remar hacia la orilla.

El chiste que dice ¿Los vagos, vamos al cielo, o nos bajan a buscar? No funciona en el crecimiento personal.

O ese otro chiste en que un hombre entra en una iglesia y de rodillas le pide al cristo crucificado que por favor le toque la lotería, porque está pasando mucha necesidad y no tiene dinero para dar de comer a tus hijos.

Durante semanas, el hombre reza y le pide a Jesús, llorando, por favor, señor, haz que me toque la lotería, haz que me toque la lotería…

Hasta que un día Jesucristo le contesta… yo quiero que te toque la lotería, hijo mío, pero por favor, COMPRA EL DÉCIMO.

¿QUEREMOS DE VERDAD CAMBIAR?

Los seres humanos a veces queremos que nos toque la lotería sin comprar el décimo y así nos va.

A veces queremos curarnos sin mirar debajo de la alfombra, sin afrontar, sin reconocer, sin atravesar el dolor, quizá porque el dolor ya nos ha desbordado muchas veces y no hemos sabido qué hacer con él.

Como aseguraba Fritz Perls, el creador de la psicoterapia gestalt, en realidad queremos seguir haciendo lo mismo que hemos hecho siempre, pero sin sufrir por ello. No queremos cambiar, queremos que el cambio nos llegue de fuera, de los demás, de las circunstancias, de los otros o de un milagro. Queremos que algo o alguien nos salve.

O que aparezca una terapia mágica y milagrosa que nos resuelva la vida.

Y precisamente hay una definición de neurosis que viene muy al caso para éste tema que abordamos.

Neurósis es pretender seguir haciendo lo mismo y que sucedan cosas diferentes en nuestra vida.

Porque lo cierto es que Dios nos lo da todo a cambio de un poco de esfuerzo por nuestra parte. Pero el esfuerzo, aunque sea poquito, mínimo, siempre es necesario.

No se nos piden grandes dispendios energéticos para la curación o el milagro, tan solo basta un acto de voluntad, un mínimo interés por querer sanarnos y crecer.

LA FE EN LA CURACIÓN

Respecto a la eficacia de las terapias sobre uno mismo, la actitud de cada persona es extremadamente importante.

Creer en lo que uno hace ayuda muchísimo y creer en el método que seguimos es fundamental. Da lo mismo si hacemos acupuntura, terapia floral, medicina china, chamanismo o incluso medicina alopática convencional, la de hospital, la de toda la vida.

Si creemos en ello, funcionará, si no, será un completo fracaso.

Fe

Hay médicos de medicina convencional que ya no creen en la eficacia de los medicamentos que prescriben. Son cada vez más numerosos. Lo mejor que podrían hacer es buscar otros métodos de sanación y practicarlos.

Tengo un amigo, mi querido maestro de Kenpo Alberto Perucha, a quien el reiki no le funciona, sencillamente porque no cree en él y al colocarse en un estado de resistencia, la energía no puede entrar en su cuerpo ni operar la transformación emocional y espiritual que debería.

La conclusión es evidente: Si algo no te funciona no tienes porqué utilizarlo. Al maestro Perucha le funcionan muchas otras cosas, entre ellas, ese kenpo estupendo que practica, su arte de combate y su deporte, su entrega a los palos de kali, su pintura de temática cotidiana e hiperrealista, pues es un excelente pintor, y también el trabajo diario y constante.

Pero sobre todo, que nadie desprecie o descarte la única forma de curación que SI FUNCIONA SIEMPRE: El Autoconocimiento.

No es un proceso rápido, puede llevarte toda la vida, te llevará a lugares de ti mismo que ni imaginabas, pero siempre obtendrás beneficios y mejoras, siempre crecerás, siempre avanzarás, siempre te desprenderás de viejos patrones y aprenderás de los que aún sigues llevando encima con paciencia y aceptación.

Solemos perdernos en la maya del mundo, en la matriz, en la ilusión de nuestros trabajos, parejas, hijos, profesiones, vocaciones, existencias transitorias…

A menudo, creemos avanzar cuando solo estamos negando nuestros problemas, caminando en círculos más o menos largos que pueden durar años, décadas o vidas enteras dentro del ciclo de reencarnación, creemos avanzar cuando solo estamos enterrando el conflicto debajo de la alfombra, huyendo de él, refugiándonos en un monasterio, una casa rural, una nueva terapia mágica o un grupo espiritual que refuerza nuestro alejamiento de lo que nos sucede y ocurre a nuestro alrededor.

 caminar en círculos alfombra

LA AUTOAYUDA Y EL SÍNDROME DE JUAN PALOMO

Otro error habitual es creer que uno solo puede curarse y sanar acudiendo a los libros y aplicándose recetas mágicas al estilo Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como.

Los libros de autoayuda alimentan ésta falacia, que yo denomino el Síndrome de Juan Palomo y que ha causado más destrozos en la vida emocional de las personas que muchas guerras y catástrofes en el mundo.

Los libros de autoayuda dan una ayuda parcial, momentánea. Son pildorillas que aportan cierto alivio y esperanza a momentos duros, pero si funcionaran plenamente y con profundidad, con que uno solo lo hiciera, no haría falta seguirlos escribiendo y publicando.

Otra creencia es la de que yo no necesito ayuda, que yo puedo curarme solo.

A menudo, los que más incurren en éste error son los propios terapeutas. En psicoterapia algunos enfoques como el cognitivo conductual abundan en ésta distorsión, como ellos denominan a ciertas pautas neuróticas… y en el colmo de la presunción, no contemplan el propio trastorno personal como algo que afecte al modo de impartir terapia.

Es como si un loco se olvida de que está loco e intenta sanar a otros locos.

El resultado es que muchos de éstos profesionales están tan neuróticos y poco trabajados como la mayoría de la gente que te encuentras por la calle, en un grado de anestesia emocional, desconexión e idiocia espiritual flagrante, mucho más severa que la de una persona común, pues se supone que el sanador debería estar algo más sano que aquellos a los que pretende ayudar.

Es como si uno se atrincherara en el hecho de ser psicoterapeuta para refugiarse en una torre donde los enfermitos, los neuróticos, los trastornados, son siempre los demás.

Esta especie de locura, alimentada en las facultades de psicología, sobre todo en España, éste tema del “yo estoy bien y no necesito curarme y los enfermos son los otros” es una de las muestras más patéticas del sistema educativo que nos gobierna.

Se trata de una actitud, egóica y un poco infantil, sostenida por profesores, catedráticos de psicología, claustros y demás centros de formación que sencillamente no se sostiene por lo loca y lo absurda que es.

Por eso, repitiendo la frase anterior, muchos psicoterapeútas están más perdidos que el barco del arroz.

Todos tenemos nuestra neurosis, todos sin excepción y la primera persona con la que hemos de trabajar es con nosotros mismos, antes de empezar a hacerlo con los demás.

Hace años, en mi recorrido terapeútico como paciente a lo largo de muchas consultas y gabinetes de psicología, estuve haciendo Terapia Cognitiva cerca de dos años y medio antes de recabar en la gestalt, que fue el paradigma de la psicología que consiguió aportarme más luz y sanación en mi camino.

Tardé tiempo en darme cuenta de que Ruth, mi terapeuta de entonces, una mujer hipereficaz, y una tres de eneagrama casi de libro, sin la menor conciencia de su neurosis, atrincherada en sus programitas cognitivos, en su constante racionalización de la realidad, en la desconexión emocional, en el control y los procedimientos manidos sacados de los libros, en realidad estaba estaba más perdida que muchos de sus pacientes y ejercía la psicoterapia sin haber resuelto la gran mayoría, la inmensa mayoría de sus conflictos internos y temas más nucleares, sobre todo en el tema sexual y corporal.

Yo, como su paciente de entonces, fui uno de los muchos damnificados y afectados por semejante inconsciencia.

La sospecha es que, a fecha de hoy, posiblemente sigue igual, ejerciendo su profesión y viviendo su autoengaño sin atreverse a despertar.

Como a tantos profesionales de la psicoterapia, en la facultad la dejaron acabar la carrera y la permitieron ejercer sin haber abordado jamás sus propios conflictos, atascos y problemas, que luego, en terapia, con los pacientes, siempre surgen y aparecen, causando daños a veces irreparables.

El primer paciente de un psicoterapeuta debería ser él mismo.

Sirva éste ejemplo también para las personas, ciudadanos de a pié, hombres y mujeres que creen que pueden resolver solos todos sus problemas comprando un libro de autoayuda, autoaplicándose ésta o aquella terapia famosa o milagrosa, enterrando sus problemas debajo de la alfombra, negándolos ect… o para aquellos profesionales que viven en la creencia de que, como ya somos psicólogos o terapeutas formados, no necesitamos trabajarnos ni realizar tareas de introspección.

Algunos problemas si pueden resolverse así, con un libro o una autocura a tiempo, pero otros, la mayoría, sencillamente no es posible.

Y es un acto de humildad inmenso, el tener el valor de reconocer que uno necesita ayuda, a veces mucha ayuda. Y un acto de humildad mucho mayor solicitarla.

SI BUSCAS LA LUZ, TRABAJA CON TU SOMBRA

Para conseguir Luz, hace falta trabajar con la propia SOMBRA, los aspectos no reconocidos y negados de nosotros mismos, aquello que no nos gusta saber del ser humano que somos, siempre terminan emergiendo en forma de enfermedad o acontecimientos en nuestra vida que hemos de afrontar.

No es fácil descubrirse como un egoísta, un orgulloso, una víctima, un maltratador, alguien desconectado de su cuerpo o un paranóico asustadizo, por poner algunos ejemplos.

angel de sombra

Enfocarse solo en la Luz, en lo positivo, como aseguran tantas escuelas y profesionales del crecimiento personal, de las terapias light y de la espiritualidad mal entendida, es un error garrafal… crea, por Ley de Polaridad, según el Hermetismo (del que también prometo hablar en un próximo artículo), una sombra inmensa, que se agiganta a medida que nos obcecamos en ver solo lo bonito y estar únicamente en el lado amable de las cosas.

Las personalidades más narcisistas, más rígidas y con más resistencias a la verdad, a su propia verdad, son las que menos soportan el atravesar éste lado oscuro de si mismos y de sus familias, sin cuyo abordaje, no hay curación que valga.

Se enfocan en terapias suaves, de poco compromiso y riesgo, de trabajo superficial, se centran en venturosos trabajos espirituales que prometen la liberación última, e incluso la iluminación… y colocan todo su esfuerzo en ponerle a su vida parches y tapones eventuales, sanaciones cuánticas y apaños energéticos de dudosa eficacia que no durarán mucho tiempo.

A algunos les da por viajar a China, a la India, a Nepal o a la puerta de su casa, como si recorriendo el mundo, otras culturas, lugares y ambientes, pudieran escapar de lo que hay en sí mismos o como si allí fuera, en el extranjero, pudieran encontrar lo que no hallan dentro de su psique. Este es el que yo denomino Síndrome del Pollo-Azafata. El pájaro en constante movimiento, o lo que es lo mismo: Viajar mucho, moverse mucho de lugar, para no mirar dentro de uno.

Olvidan la frase de Carl Jung: Quien viaja fuera, sueña, quien viaja hacia dentro, despierta.

El camino es solo uno, pero tiene muchos senderos.

Como Dentro, es Fuera, como Arriba, es Abajo.

Mi recomendación: usa lo que te funcione… y comprueba, a la larga y con el tiempo, que realmente te funcionó de verdad. Verifica si te sigue funcionando hoy, porque si no lo hace, o si lo hace de forma parcial y relativa, es momento de realizar algunos cambios.

Y de algo podemos estar seguros: la vida es un cambio constante.

Hasta otra próxima entrada, lectores, Paz y Luz en vuestro Camino.

Y gracias, muchísimas gracias por vuestro apoyo y confianza.

Claudio Naranjo -Dios le guarde la salud muchos años- se apresura en ésta etapa final de su vida a publicar todos aquellos libros que dormitaban en su escritorio y que forman el corpus de una de las obras más importantes del humanismo del siglo XX y XXI. A la altura de un Jung, un Freud o un Ellis, Naranjo ha influido en la psicoterapia de vanguardia más que ningún otro especialista actual y es una especie de rompehielos en la conciencia de las viejas estructuras del mundo, el viejo profesorado, los viejos modelos educativos e incluso una sociedad de valores caducos que se tambalean.

Sus libros son la transmisión de su legado a varias generaciones de gestaltistas, psicoterapeutas, formadores, educadores, humanistas y personas de diversa condición, que han bebido de las fuentes de su conocimiento y experiencia como psicólogo y filósofo de primer nivel en sus talleres, escuelas y ciclos de formación, entre los que se incluye el Programa SAT de psicología integrativa, uno de los ciclos de formación más recomendables y necesarios que existen.

Claudio

Claudio Naranjo publica al fin Vanidad, el primer libro de la obra Psicología de los Eneatipos, que estará constituida por nueve volúmenes. Esta vez, debido quizá a la proliferación de lo vanidoso en nuestra sociedad moderna, quizá acuciado por la urgencia en poner algo de luz y verdad en la neurosis de un mundo cada vez más falso, aparente, superficial y materialista, el primer libro de los nueve que vendrán se dedica al eneatipo 3. Los vanidosos y no vanidosos están de enhorabuena.

Y éste que les escribe, que ha tenido sus experiencias buenas y malas con los integrantes de éste eneatipo, se alegra el primero de poderlo leer.

Al frente de un equipo de colaboradores, Naranjo comienza un profundo recorrido por todo el Eneagrama, sin duda uno de las herramientas de autoconocimiento del ser humano más potentes que se conocen.

Vanidad, de Claudio Naranjo

La obra se centra en éste eneatipo 3 y sus tres subtipos, y aparecerá en las librerías el próximo 6 de febrero de 2014.

Si no podéis esperar para comprarlo y queréis más información, he aquí el email de la Editorial: info@edicioneslallave.com

Por cierto, la Llave pertenece desde hace algún tiempo a la Fundación Claudio Naranjo. Muy recomendables todos sus títulos y también las actividades realizadas por ésta Fundación.

Como decimos a menudo en VerDeVerdad: Vamos a cambiar el Mundo.

 

Aquí os dejo el enlace para que veais el avance de éste documental:   http://vimeo.com/54148761

La Ayahuasca, a la que ya he dedicado algún artículo o entrada, es una de las Plantas Sagradas de la Humanidad. Se ha utilizado tradicionalmente para la curación de enfermos en muchos países de Hispanoamérica. La Abuela Ayahuasca, usada tradicionalmente por chamanes y curanderos, es en la actualidad una sustancia que también se utiliza en psicoterapia de vanguardia con sorprendentes efectos para las personas.

La Ayahuasca siempre te muestra lo que más necesitas saber.

Aquí os dejo el ilustrativo documental “La Ayahuasca, la Serpiente y yo”, que explica de un modo sencillo y divulgativo la utilidad de ésta  maravillosa Planta Sagrada.

 

 

 

 

AYAHUASCA: LA ENREDADERA DEL RÍO CELESTIAL

ISBN: 9788495496881
Editorial: La Llave
Fecha de la edición: 2012
Edición Nº: 1.ª
Idiomas: Español
Encuadernación: Rústica
Dimensiones: 14,5 x 21 cm
Nº Pág.: 536

Desde la California de los 60 hasta el corazón de la Amazonia, Claudio Naranjo relata su revolucionaria experiencia en psicoterapia con plantas maestras.

Los indígenas asháninka llaman a la ayahuasca hananeroca: la enredadera del río celestial. Un nombre que alude al río en que las almas de los muertos se bañan para volverse eternas. Las culturas chamánicas comprenden que, más allá de la cura de ciertas enfermedades, el «camino de la ayahuasca» sirve para aprender a trascender la vida.

Desde la Amazonia colombiana hasta las aulas del Instituto Esalen, de los laboratorios de California a los rituales brasileños del Santo Daime, el Dr. Claudio Naranjo acumula cincuenta años de investigaciones con ayahuasca que ahora nos brinda en un relato claro y valiente sobre la aplicación de plantas sagradas en psicoterapia.

Claudio Naranjo regresa con un nuevo libro sobre la Abuela Ayahuasca y su importancia como Planta Maestra, no solo para las culturas ancestrales de la selva, sino también para cualquier persona interesada en su crecimiento personal y la ampliación de los horizontes de su conciencia.

Como tantos aseguran, con la Ayahuasca te ahorra horas y horas de terapia. Verás aquello que más necesitas para tu presente y vida futura, puede que el camino no sea fácil, pero es el adecuado.  Hablaremos de la Abuelita Ayahuasca en un próximo artículo.

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