Category: Nueva Era


manipular personas

Manipulación

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Vivimos en una cultura muy mentirosa y también muy borderline, de justificación de todo lo que sucede, de ausencia de límites y de falta de respeto por los demás.

En el reciente congreso de la ATG (Asociación de Terapia Gestalt celebrado en Málaga) fué una de las conclusiones más certeras a las que se llegó por consenso a lo largo de varias ponencias y mesas.

Eso que llamamos postverdad, que muchos de nuestros políticos han impuesto y que no es otra cosa que cinismo disfrazado de todo vale, de yo miento porque todo el mundo miente, todos somos igual de mentirosos, ladrones, o sinvegüenzas, se extiende a todos los órdenes de la vida…

Lo peor es que la gente ha llegado a creérselo y a dar por bueno lo inaceptable.

El mentiroso, el ladrón, el abusador, el que daña, trata así de escurrir el bulto y escapar de las consecuencias de sus actos, tratando de convencer a la sociedad de que todos somos iguales, cosa en la que se equivoca.

En derechos y en algunas otras facetas los seres humanos somos iguales, pero ni de lejos somos iguales en la forma de comportarnos.

Todos tenemos nuestras sombras e imperfecciones, pero hay una inmensa diferencia de grado entre unas personas y otras.

Hay gente muy dañina para todos y/o para si misma, y también gente mucho más ética y justa con sus semejantes… ésta es una realidad que nunca debemos olvidar.

Cuando la mentira se institucionaliza, la pérdida de valores y de ética asociadas van unidas y afectan a toda la sociedad.

En ésta época sin valores y en la que tenerlos se asocia a una mentalidad anticuada (una manipulación más para justificar lo injustificable). El resultado es que muchas personas han perdido toda referencia de comportamiento ético y no saben cómo actuar, o bien imaginan que se puede ir por el mundo sin ningún tipo código de comportamiento responsable.

gurú hippie

Todo vale

A menudo se utiliza la Espiritualidad y el concepto de NO JUZGAR para manipular… y se hace repitiendo la coletilla “no juzgues” provocando las siguientes consecuencias:

-Si no puedo juzgar, no puedo poner límites a los abusos, agresiones, mentiras, ataques o actos dolosos de los demás.

-Si no puedo juzgar, me veo obligado a tragar con todo (y a ser abusado por ello sin derecho a poderme defender -porque no hay que juzgar y todo vale-).

-Entonces me siento culpable por tener una opinión propia acerca de la gente y de las cosas, cuando éstas no me gustan o me hacen daño (Algo a lo que tengo legítimo derecho, sobre todo frente a delitos, o para la protección de mi propia vida y la de otros).

-Si la gente con la que he negociado o contratado servicios, la gente con la que he llegado a pactos en acuerdos legales, formales, de amistad o de pareja, no cumple sus acuerdos, desde ésta nueva óptica parece que la culpa es mía por tener expectativas respecto a lo que acordé en mi compromiso con el otro.

-El agresor/abusador justifica sus actos con un “no me juzguéis”… y así puede hacer lo que le da la gana sin hacerse responsable de sus acciones y, lo que es aún peor, sin afrontar las consecuencias (a veces legales) de las mismas.

Otra forma de manipulación es utilizar coletillas o frases hechas asociadas a religión, sistemas de creencias, sistemas morales etc… Desde la represiva moral católica decían ésto, desde la castradora moral musulmana dicen ésto otro, desde la moral ésta o aquella trataban de convencernos de ésto o aquello… Por tanto, seamos libres y no juzguemos.

Para empezar, religión, ideología, ética y moralismo no son las mismas cosas.

Claudio Naranjo, el gran psicólogo y abanderado del géstalt aboga a menudo por una ética sin moralismos.

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Claudio Naranjo

Uno no necesita ser budista, católico, pagano, mahometano o de cualquier  otro credo, para reconocer un abuso, una agresión o una injusticia.

Traicionar a una pareja, a un amigo, a un semejante, no es cuestión de imposiciones puestas por catolicismos, feminismos, machismos, budismos, agnosticismos ni ismos de ningún tipo… es un acto deleznable y contrario a la ética de respetar al otro, se sea de la religión y el credo que sea… aquí las ideologías tienen poco que ver.

Un ser humano sabe de sobra y demasiado bien, tenga el sistema de creencias que tenga, que matar a otro, mentirle, estafarle, o aprovecharse de él, por poner algunos ejemplos, son actos que provocan daño en nuestros semejantes y por tanto tienen consecuencias.

Utilizar, en fin, la espiritualidad para negar todo ésto sumergiéndonos en un universo bonancible e idealizado (y por tanto fantasioso) de bondad universal, de todos somos buenos, de todos lo hacemos todo bien, de que no hay maldad, rastrerismo, o mezquindad dentro de las personas, nos disocia de lo que realmente ha sucedido y de los hechos concretos y dolorosos.

También nos disocia de nosotros mismos y de nuestras partes no tan luminosas y honestas. Negarlas es un autoengaño e ir por la vida sin trabajárnoslas (el trabajo con la sombra, que se puede afrontar en terapia, en crecimiento personal y realizando prácticas espirituales de todo tipo) es pasear la propia neurosis y la ceguera por el mundo, como si nada importara.

La manipulación y el autoengaño han llegado a tal extremo hoy, que cuando alguien señala o denuncia públicamente un acto de violencia, abuso, maltrato o agresión, sacamos la coletilla “no juzguemos” para tratar de suprimir de raíz cualquier exposición de la verdad o de nuestra verdad, que también debe hacerse oír y debe ser expuesta en voz alta.

 

El juicio existe dentro del ser humano porque es necesario, nos permite poner límites, defendernos y marcar fronteras.

Otra cosa es que lo utilicemos mal.

Un juicio mal usado nos lleva al exceso de exigencia y autoexigencia, a crucificar a los demás y crucificarnos a nosotros mismos constantemente.

juicio, crítica

tu tienes la culpa

-Pero la total ausencia del mismo nos lleva a una total falta de principios, normas, ética y referencias a la hora de comportarnos y actuar en la vida… porque todo es válido, todo cuela y todo está bien.

Ni al excesiva exigencia ni la autocomplacencia son buenas normas de comportamiento. Sencillamente son extremos.

Convendría entender que tanto el no juicio como el exceso de exigencia son los dos polos de una misma cosa, una distorsión de la realidad en la que, o las cosas son blancas o totalmente negras.

Tan malo es juzgarlo todo y condenarlo (y condenarme), como no hacerlo en absoluto y permitir cualquier clase de atrocidad o abuso.

Desde un extremismo neurótico de no juicio puedo justificar cualquier clase de delito o conducta lesiva, puedo justificarme siempre sin afrontar la realidad de mis actos.

Por contra, desde un extremismo neurótico de juicio constante me paso la vida señalando a los demás y culpándome también yo por los errores cometidos y por mis imperfecciones.

La clave para resolver éste dilema está en hallar un término medio en el que yo me comporte con impecabilidad, evitando dañarme y dañar a otros todo lo que pueda durante el proceso.

Usar la Espiritualidad como herramienta de manipulación de las personas se ha convertido en uno de los actos más lamentables en los que puede incurrir un ser humano.

A menudo vamos del blanco al negro con sorprendente facilidad y entonces pasamos de permitirlo todo a buscar culpables a los que crucificar.

La espiritualidad es, además, como cualquier otra área de la vida, un nicho de mercado y eso afecta al modo en que se trabaja con ella en nuestros días.

Ahora el concepto está muy de moda y se utiliza para ganar dinero, es casi una marca, una etiqueta para ser utilizada en el marketing de ventas.

el materialismo disfrazado de misticismo

El negocio de la espiritualidad

El problema de mercantilizarla hasta el extremo de hacerla perder toda su esencia de pureza, es que mucha gente termina, queriendo o sin querer, ordeñando a los clientes, pacientes, asistentes a cursos y conferencias como si fueran vacas de las que sacar un beneficio jugoso.

Se exprime a la gente sin tenerla en consideración.

Como los extremos se tocan, tanto los que no juzgan y no ponen límites, como los que lo hacen en exceso están incurriendo en el mismo error.

Del mismo modo, usar a los interesados en la espiritualidad sin tenerles el menor respeto, solo para sacarles el dinero, es otra forma de manipularlos.

¿Cómo evitar manipular?

-¿Juzgas mucho a los otros, te juzgas mucho a ti… o por el contrario permites y te permites hacer cualquier cosa sin importarte el daño que causas?

-¿Respetas a los demás?

-¿Te respetas a ti mism@?

-¿Cómo pones límites?

-¿Dejas que los otros abusen de ti?

-¿Abusas tu de los demás?

-¿Te conoces lo suficiente para saber los verdaderos motivos por los que actúas?

-¿Tratas de aprovecharte de los otros?

-¿Dejas que se aprovechen de ti?

Estas son las preguntas que debemos respondernos para combatir la manipulación y la automanipulación.

Como siempre, la respuesta está en autobservarse con total apertura y sinceridad… y reconocer que no somos tan maravillosos como creemos, aceptar nuestras carencias, trabajarlas y seguir adelante.

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educación artística

un Artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Se los conoce como Creativos Culturales o Culturales Creativos. Suelen ser urbanitas, vivir en ciudades, son amantes de la cultura, del arte, de la creatividad, de la naturaleza, la ecología y, en bastantes casos, también de la espiritualidad y el crecimiento personal, de la expansión de la conciencia, el autoconocimiento, la introspección y el desarrollo del ser humano. Tienen una mirada diferente, una forma más global y empática de ver el mundo que se sale de los cánones preestablecidos por la domesticación social.

Los individuos menos desarrollados personal y espiritualmente, los más apegados a las cosas y a la materia, los más miedosos y normópatas, defensores de lo instaurado e institucionalizado, y los medradores del sistema, que prosperan en él sin mirar mucho a ambos lados, los tachan de idealistas.

Pero ¿Sin nuevas ideas, sin una nueva forma de estar en el mundo, cómo vamos a cambiar lo que ya no funciona?

Y lo que no funciona en el mundo es mucho.

No podemos seguir permitiendo tantas guerras, tanta hambre y tantas desigualdades sociales.

Según comentan, los CC no tienen conciencia de grupo ni están organizados.

De hecho, suelen sentirse bichos raros y bastante solos, aislados en un mundo consumista y desquiciado. Se relacionan con sus grupos de amigos con ideas afines, pero sienten que la sociedad no es para ellos, que no encajan.

Por ejemplo, yo no sabía que pertenezco a este movimiento hasta que me informé hace unos días, mientras realizaba un curso de comercio web y redes sociales… y resulta que los CC somos muchos más de los que imaginamos.

¿Formas parte tu también de éste movimiento?

Compruébalo terminando de leer éste artículo.

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Cito textualmente de la wikipedia:

“Los creativos culturales promueven e impulsan cuatro polos de valores, que de diversas maneras intentan poner en práctica:

  1. Apertura a valores feministas (lugar de la mujer en la esfera pública, problemática de la violencia y la discriminación…).
  2. Integración de valores ecológicos y en relación con el desarrollo durable (con marcado interés por la alimentación biológica y por el cuidado de la salud por métodos más naturales…).
  3. Implicación societaria (implicación individual y solidaria para con la sociedad y para el entorno social próximo de cada persona…).
  4. Desarrollo personal (dando importancia al desarrollo espiritual y de valores, y prestando gran interés a las nuevas formas de espiritualidad y a las relaciones familiares; la idea central podría ser: «primero conócete a ti mismo si quieres influir sobre el mundo»…).

En lo básico, los creativos culturales se dividen en dos subpoblaciones:

  • Un nodo central que se dice «avanzado». Son los «creativos culturales espiritualistas», líderes de la nueva cultura, que a la vez se preocupan de los aspectos medioambientales, de los aspectos sociales tales como la justicia social y la armonía familiar, así como también del desarrollo «psicoespiritual» de los individuos.
  • Una periferia casi únicamente preocupados por el medioambiente. Son los «creativos culturales ecologistas», que apenas dan importancia a los aspectos espirituales y sociales. Para estos creativos culturales, el vínculo entre desarrollo personal y compromiso social con la ecología no sería esencial, y por tanto, en principio, se debería desarrollar de forma prudente y poco acentuada.”

Fueron descubiertos y bautizados por el sociólogo Paul Ray y la psicóloga Sherry Anderson, que los consideraron un movimiento con características particulares propias.

Vuelvo a citar la Wikipedia:

“Los individuos que componen este especial grupo sociocultural buscan particularmente favorecer el desarrollo personal y espiritual, en detrimento de la usual y hoy día generalizada dependencia respecto de las modas del consumismo, ubicando así al ser humano en el centro de la sociedad, a la par de rechazar los distintos tipos de degradaciones medioambientales (especialmente las inducidas por la explotación exagerada de los recursos naturales), y también tratando de encontrar soluciones nuevas a problemas individuales comunes y a problemas sociales (por ejemplo, evitando y combatiendo la falsa antinomia entre compromiso y vida personal).”

Aquí os dejo el enlace de la wikipedia donde se explica el origen y características del movimiento

https://es.wikipedia.org/wiki/Creativos_culturales

Aquí un artículo publicado en el blog de Inma Capó en el que incluso podéis hacer un test para identificaros o no con el movimiento.

http://instituto-pnl.com/creativos-culturales/

Aquí el libro de Paul Ray y Sherry Anderson (en inglés) para los que queráis comprarlo.

https://www.amazon.com/Cultural-Creatives-Million-People-Changing/dp/0609808451

Aquí abajo el enlace al documental de siete minutos donde se explica brevemente quiénes son los pertenecientes a éste grupo

https://www.youtube.com/watch?v=aIUUW1YfxrM

Y finalmente la película 1h y 21min de duración donde, de forma más extensa, se trata a los CC como movimiento.

https://www.youtube.com/watch?v=z3XOQCsgd9E

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En algunos países, los Creativos Culturales superan ya el 20% de la población.

En el nuestro, España, no hay cifras oficiales de su número, supongo que debido al temor de los grandes partidos y grupos de poder, que contemplan su aparición con estupor, pues los Creativos Culturales son condenadamente difíciles de encasillar, manipular, o someter mediante las viejas técnicas de control de masas.

De hecho, apenas hay menciones a éste grupo en los medios de comunicación establecidos, algo tremendamente sospechoso y revelador.

¿Porqué no se los cita ni aparecen en prensa y televisión? La respuesta es obvia.

Los CC no creen en los políticos, en el sistema establecido, ni en las píldoras publicitarias con las que intentan embaucarnos cada día.

De hecho, los CC son bastante susceptibles a la publicidad, a la propaganda y a la manipulación, no les hace gracia que los traten de engañar y no consumen del mismo modo que el resto de la población.

Intentar desacreditarles, ningunearles o confundirles no servirá de mucho, porque han venido para quedarse y cambiar el mundo.

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La revolución silenciosa está llegando y ya no se puede parar.

Los Creativos Culturales no son violentos, no se oponen a nada, ni rechazan a nada ni a nadie de una forma tajante, tan solo están a favor de la paz, la armonía, un mundo más justo, más democrático (de manera efectiva y real) e igualitario, más respetuoso con el medio ambiente, de un consumo más racional, de un mayor respeto por los demás y de un planeta donde cada individuo sea responsable de sí mismo y no haga daño a los demás, ni se aproveche de ellos.

Un mundo donde tu has de ser ese cambio que deseas para el mundo.

Cada persona ha de conocerse a si misma, trabajarse a si misma, cambiarse a sí misma para que todo cambie, en consecuencia.

Si cada uno hace su parte, el todo cambiará de una forma automática y nada ni nadie podrán oponerse a ello.

Y supongo que éste siempre ha sido el espíritu del blog VerDeVerdad y de mi blog personal el Guasinton Post.

Cambia tu mismo para cambiar el mundo.

Me declaro Creativo Cultural. ¿Te apuntas al cambio?

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Como muchos lectores, amigos y conocidos me lo habíais pedido, he escrito para VerDeVerdad un artículo sobre el controvertido y complejo tema de la Felicidad, un concepto que a todos nos interesa, quizá porque no es tan abundante en las personas como nos gustaría creer.

¿Cómo puedes ser más feliz? Aquí se presentan algunas claves y conceptos importantes sobre Felicidad. Pincha abajo y abre la presentación.

 

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Todo depende de nuestros sistemas de creencias. Si creemos que es posible, lo es, si creemos que no es posible, no lo es.

En un artículo futuro hablaremos de los Sistemas de Creencias personales y cómo son éstos los que determinan el rumbo de nuestra vida.

Como introducción, éste sencillo ejercicio para manifestar abundancia diseñado por el investigador, periodista, ocultista y escritor Robert Anton Wilson. Un hombre polémico y divergente con una visión de la realidad de lo más particular.

Por cierto, comprobado, el ejercicio funciona.

Procedente de la web PijamaSurf hoy os ofrecemos ésta entrada de Javier Barros y el experimento para manifestar abundancia.

SI PUEDES MANIPULAR TU REALIDAD ENTONCES ESO INCLUYE LAS FINANZAS PERSONALES Y TU RELACIÓN CON ESA DECISIVA ABSTRACCIÓN QUE LLAMAMOS DINERO

No está del todo claro cómo nuestra sociedad llegó a un punto en que el eje de la cultura terminó siendo el dinero. Obviamente hay agendas que ven en el dinero un flujo de energía, de control y poder, y que impulsados por una compleja estrategia o por circunstancial voracidad, han promovido desde hace siglos un modelo político, social y cultural que privilegia el dinero por sobre cualquier otra cosa. Pero aun tomando esto en cuenta, la respuesta parece aún vaga.

Por fortuna, con la llegada de la nueva brisa de conciencia –ese cúmulo de nociones y preceptos que evidencian las pésimas elecciones que como sociedad hemos tomado desde hace ya un buen rato, cada vez más personas cuestionamos la naturaleza del dinero y su valor real en nuestras vidas. Sin embargo, y a diferencia de premisas contraculturales que condenanper se al dinero, al parecer no se trata de reñir con él o de negar su función, sino de reprogramar nuestra relación y entenderlo de forma distinta dentro de la realidad cultural. A fin de cuentas el dinero no es bueno o malo por definición, originalmente es una herramienta neutral sobre la cual nosotros hemos ido depositando cierta información.

 

Jugando a hacer magia con el dinero (y viceversa)

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Una de las mentes más inquietas y divertidas que ha dado la altercultura en las últimas décadas, Robert Anton Wilson, conjugaba en los numerosos libros que publicó una mezcla de anécdotas personales, postulados científicos, premisas metafísicas, magia y un refinado humor. Autor de memorables obras, entre ellas The Illuminatus! Trilogy (1975), el que fuera también editor de Playboy en la era dorada de esta revista (allá cuando publicaba inolvidables entrevistas y ensayos) nos invitó siempre a dudar de lo establecido y a forjar, cada uno, nuestro propio “túnel de realidad”. ¿Cómo? Practicando conscientemente la materialización de una creencia, es decir, dándonos cuenta que la realidad es lo que nosotros creemos que es –y si esto lo aplico a voluntad entonces el escenario puede tornarse tan divertido como interesante.

Wilson fue un incesante promotor de experimentar con la realidad a partir de jugar con nuestras creencias. Su propuesta estuvo siempre aderezada con un toque de algo así como “humor cuántico” –rasgo que por suerte lo desmarca de la retórica tradicional del new age. Y en esta misma línea, propone en su libro Prometheus Rising (1999) un ejercicio de magia humorística, pero con potencial de ser bastante efectivo, para manifestar dinero en tu vida. Se trata de un juego que podría no sólo ayudar a tus finanzas personales sino también a probar que, como decía Wilson, “El mundo no está gobernado por hechos objetivos y lógica sino por sistemas de creencias”.

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Robert Anton Wilson

Aquí la traducción de las instrucciones de Robert Anton:

1. Visualiza vívidamente una moneda y luego imagina, también vívidamente, que vas a encontrar una en la calle. Luego, cada vez que salgas a caminar, busca esa moneda mientras continuas visualizándola. Registra cuánto tiempo te toma encontrarla.

2. Explícate el experimento anterior por medio de la hipótesis de la “atención selectiva” (asumiendo que hay muchas monedas en la calle y que tú encontraste una porque estabas continuamente buscándola). Luego busca una segunda moneda.

3. Ahora explícate el experimento por medio de la hipótesis alternativa, la mística, es decir que nuestra mente controla todo. Cree que tú hiciste que esa moneda se manifestase en el universo. Luego busca una segunda moneda.

4. Compara el tiempo que te toma encontrar la segunda moneda siguiendo la primera hipótesis (la atención) con el que te toma siguiendo la segunda hipótesis (mente sobre materia).

5. A partir de tu propia ingenuidad, inventa experimentos similares y siempre compara las dos teorías –’atención selectiva’ (coincidencia) vs ‘la mente lo controla todo’ (telequinesis).

6. Evita llegar a cualquier conclusión definitiva prematuramente. Tras 1 mes relee esto, piénsalo de nuevo y sigue posponiendo una conclusión dogmática. Recuérdate que es posible que aún no sepas nada y que quizá tengas algo por aprender.

Lo más probable es que tras este ejercicio termines concluyendo, creo, que la segunda hipótesis, la ‘mística’, es la correcta. Y es que si observamos de forma más sensible que dogmática, la realidad se acerca bastante a una danza de intenciones durante la cual, aquellas más claras, terminan modelando buena parte de la pista de baile. Pero lo genial de Wilson es que no se queda ahí, sino que contra toda expectativa misticoide al final nos recuerda que cualquiera de las dos hipótesis son potenciales dogmas y que lo más sano, y lo más ‘real’, sería sencillamente no casarnos con ninguna.

En lo que a manifestar dinero se refiere, tal vez este lúdico experimento te ayude a darte cuenta que una parte importante de lo que está en juego depende de ti mismo, de la forma en la que te programas para relacionarte con la realidad (y por lo tanto en la forma en la que terminas programándola). En verdad podrás  atraer dinero, aunque cabe resaltar que esta será una de las menores mieles que tendrás a tu disposición si comienzas a hacerte cargo de tu camino y lo que en él ocurre.

En todo caso te sugiero que no dejes hacerlo, seguramente vas a divertirte y hay buenas razones para creer que además de la moneda –y de todo lo que ésta representa– terminarás encontrando algunas otras sorpresas –pero esa es tu historia, y como tal depende únicamente de ti.

Reproducimos ésta entrevista que Inma Sanchís realizó para la Vanguardia en 2011 a Christian Flèche, el creador de Descodificación Biológica Original.

El creador del sistema del que aprendieron tantos y tantos terapeutas, hoy sigue siendo un profesional puntero en el tratamiento y abordaje de la enfermedad.

http://www.lavanguardia.com/lacontra/20110530/54163306905/cada-organo-danado-responde-a-un-sentimiento.html#.U5DYdZVrSnE.facebook

 

“Cada órgano dañado responde a un sentimiento”

30/05/2011 – 00:00

"Cada órgano dañado responde a un sentimiento"

 

Las enfermedades son una tentativa de autocuración, una reacción biológica de supervivencia frente a un acontecimiento emocionalmente incontrolable, de manera que cualquier órgano dañado corresponde a un sentimiento preciso y tiene una relación directa con las emociones y los pensamientos. Junto al doctor Philippe Levy, Flèche creó nuevos protocolos para organizar un método de diagnóstico original emocional y una nueva forma de terapia breve que busca en las emociones el origen y la solución a las enfermedades. Tiene publicados 17 libros sobre la descodificación biológica, cuatro de ellos traducidos al español. El cuerpo como herramienta de curación (Obelisco) ha vendido tres ediciones

 

El cuerpo es nuestra herramienta de curación?

 Yo era enfermero en un hospital de Normandía y observe que pacientes con la misma enfermedad, tratamiento y doctor evolucionaban de manera muy di#7;ferente.

 

Bueno, cada uno es cada cual…

 Exacto, mi hipótesis es que las enfermedades son una metáfora de las necesidades físicas y emocionales de nuestro cuerpo. Cuando no hay una solución exterior a esa necesidad, hay una solución interior.

 

¿Eso es para usted la enfermedad?

 Sí, una solución de adaptación. Cada órgano del cuerpo quiere satisfacer su propia función, es decir, atrapar oxígeno, alimentos… Si el cuerpo quiere comer, pero en el exterior hay guerra y no lo consigue en un plazo razonable, se produce un shock.

 

¿Nace el conflicto?

 Sí, el inconsciente inventa una vía suplementaria de supervivencia: un síntoma, que es una solución o una tentativa de solución inconsciente e involuntaria a ese shock vivido. En ese caso, el miedo a morir de inanición atacaría el hígado.

 

Póngame otro ejemplo.

 Una persona que siempre tiene prisa puede desarrollar un nódulo en el tiroides, que envía más tiroxina y aumenta el metabolismo del cuerpo, eso la hará más rápida.

 

Pero tener prisa es psicológico.

 Todo lo que captamos a través de los cinco sentidos, de los captadores neurovegetativos que vienen del interior del cuerpo, lo que pensamos o imaginamos, se traduce en realidad biológica.

 

¿Y provoca un síntoma?

 Si no hay una solución concreta y consciente, sí. De manera que si escuchamos algo muy desagradable que nos afecta podemos tener acidez de estómago. Y hay algo muy importante que tener en cuenta.

 

Dígame.

 El cerebro no distingue entre lo real o lo imaginario. Un trozo de limón en la boca o la idea de un trozo de limón en la boca provocan la misma salivación. En función del sentimiento particular, el shock afecta a una zona precisa del cerebro, visible por el escáner, a un órgano y a una realidad energética.

 

¿Realidad energética?

 Somos una unidad compuesta de cuatro realidades inseparables: orgánica, cerebral, psíquica y energética. No hay ni una sola célula del cuerpo que escape al control del cerebro, y este no escapa al control del pensamiento, consciente o inconsciente; de manera que ni una célula del cuerpo escapa al psiquismo. Un shock siempre va acompañado de un sentimiento personal que repercute en los cuatro niveles biológicos.

 

¿Y es irreversible?

 Cuando encontramos la solución esos cuatro niveles sanan simultáneamente. Una paciente tenía dolor en el hombro. “¿Desde cuándo?”, le pregunté. “La primera vez estabas sola con mis hijos” “Si estas con tus hijos, no estás sola, ¿quién falta?” “Mi marido que nunca está, yo necesito estar arropada”. Cuando lo reconoció, el dolor desapareció.

 

A lo largo de un día no satisfacemos todas nuestras necesidades fundamentales.

Cuando no las satisfacemos, nace una emoción. Si esa emoción se libera en el exterior bajo una forma artística, a través de la palabra, el baile o los sueños… todo va bien. Cuando el acontecimiento no está expresado, queda impreso y el cuerpo será el último teatro de ese evento.

 

¿Todo conflicto provoca enfermedad?

 No, es necesario que sea dramático, imprevisto, vivido en soledad y sin solución. Cuando se dan estos cuatro criterios, el trauma se manifestará a través de la biología.

 

¿Distintas emociones corresponden a distintos órganos del cuerpo?

 Sí, todo lo que tiene que ver con la epidermis responde a conflictos de separación; el esqueleto, a una desvalorización; la vejiga corresponde a conflictos de territorio. Para las mujeres diestras, problemas en el seno y hombro izquierdos corresponden a problemas con los hijos y viceversa para las zurdas; los desajustes en el seno y hombro derechos corresponden para las diestras a problemas con la pareja y viceversa.

 

¿Estómago e intestino?

 No tener lo que se quiere y no poder digerir lo que se tiene corresponde al duodeno y estómago. El colon corresponde a un conflicto asqueroso, podrido. En el recto están los problemas de identidad: “No me respetan y me dejan de lado”. Los riñones es la pérdida de puntos de referencia. Los huesos: grave conflicto de desvalorización…

 

¿Lo adecuado para estar sano?

 Revalorizar las emociones, ser consciente de las emociones y expresarlas, es decir: bailar más a menudo. La gente está mucho tiempo en lo emocional pero son emociones procuradas: fútbol, cine… Un malestar compartido disminuye a la mitad, continúa compartiéndolo y acabará desapareciendo. Una felicidad compartida se multiplica por dos.

 

La ira y la violencia se expresan a sus anchas.

 Un hombre tiene miedo, el miedo produce rabia, y la descarga enfadándose con su mujer. Cuando estamos en contacto con la emoción auténtica, se transforma; cuando lo estamos con la emoción de superficie, no hay cambio. Si el hombre se dice: “Lo que tengo es miedo”, su miedo disminuye a la mitad. Hay que tomar conciencia de uno mismo.

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Para todos los lectores de VerDeVerdad, aquí traemos una nueva reflexión del siempre lúcido Jeff Foster.
Fuente: http://presenciaconsciente.tumblr.com/
Traducción Tarsila Murguia.

No trates de abrir tu corazón en este momento. Eso sería un sutil movimiento de agresión hacia tu experiencia encarnada inmediata.

Nunca le digas a un corazón cerrado que debería abrirse un poco más; se cerrará con más fuerza para protegerse, al sentir tu resistencia. Un corazón se despliega sólo cuando las condiciones son adecuadas; tu exigencia de abrirse invita a que se cierre aún más. Esta es la suprema inteligencia del corazón.

En su lugar, honra al corazón en su presente estado. Si está cerrado, deja que así sea; santifica que esté cerrado. Hazle sentir que está a salvo, a salvo incluso para sentirse en completo peligro. Confía en que, cuando el corazón esté listo, y ni un minuto antes, se abrirá como una flor ante la calidez del sol. No hay ninguna prisa para el corazón.

Confía en su apertura y en su cerrazón, también; en la expansión y en la contracción; esta es la forma en la que el corazón respira; en la seguridad, en la inseguridad, en la seguridad, en la inseguridad; en la preciosa fragilidad del ser humano; y todo es bienvenido en el amor más perfecto.

– Jeff Foster

 Procedente de la interesante Web Pijamasurf http://pijamasurf.com reproducimos éste artículo de Alejandro Martínez Gallardo.

Psiconáutica

Por: Alejandro Martinez Gallardo – 04/14/2016

Una guía para abrir las puertas de la percepción y experimentar estados de comunión mística sin la ayuda de drogas psicodélicas
 
 

Elefante psicodélico

Hace unos días lanzábamos algo entre una invitación y un reto a la exploración de la mente y el cuerpo sin sustancias psicodélicas, con fines de expandir la percepción y la conciencia. Esta exploración interna, creemos, está alineada con el principio que han enarbolado todos los sabios, santos y videntes de todas las eras y que fue inscrito indeleblemente en Delfos: “Conócete a ti mismo”. Mirar hacia adentro y descubrir un universo, infinitamente profundo, con toda su geografía fractal, con las mismas joyas resplandecientes y diáfanos manantiales que la imaginación religiosa sitúa en el cielo.

Ahora cumplimos con lo que prometimos y exponemos aquí una serie de técnicas y recursos para alcanzar los estados más altos y sutiles de la conciencia, que muchos sólo hemos acariciado con la ayuda de poderosas drogas psicodélicas. Tales vuelos asistidos difícilmente son sustentables y, sin embargo, el deseo e incluso la necesidad –una sed mística– perdura. Así que debemos mirar hacia otras sendas que podamos recorrer con seguridad aunque sean más largas y requieran que nos tomemos nuestro tiempo: festina lente. En esto podemos seguir los pasos de personajes como Richard Alpert, el colega de Tim Leary en Harvard, corresponsable de desatar la revolución psicodélica de los 60, promoviendo el LSD y otras sustancias psicodélicas como mecanismos de liberación de la mente, pero quien abandonó esta vía para convertirse en el piadoso Ram Dass y entregarse al yoga supliendo así su necesidad de experiencias de comunión. O seguir el consejo de Alan Watts, uno de los divulgadores del budismo zen en Estados Unidos, quien después de experimentar con psicodélicos señaló: “una vez que has escuchado el mensaje, cuelga”. No sólo colgar, sino después de escuchar la voz de la planta, la inteligencia planetaria crisálida en nuestra anatomía oculta, ponerse a trabajar, a sembrar y cosechar ese mismo jardín desde donde habla lo que Terence McKenna llamaba el Logos de Gaia.

Haciendo memoria noto que una de mis citas favoritas del infinitamente citable Terence McKenna, el gran gurú porrista de las drogas psicodélicas, es la sencilla “Pay attention and breath” (“Pon atención y respira”). McKenna probablememente está dando un tip para el psiconauta que toma una “dosis heroica” de hongos o DMT en la oscuridad, y navega a velocidad acelerada el hiperespacio de la mente –ese teatro que contiene todos los espacios posibles. La frase, sin embargo, encaja casi con cualquier técnica de meditación y mindfulness de cualquier tradición. Pienso que podemos aplicarla como la brújula de una nave que no cruza realidades alteradas sino la realidad misma, ese mar infinitamente rico en paisajes y en apariciones. La respiración es “la correa” de la mente, con la cual se doma al mono que cambia de rama, al toro de los viejos textos zen o al elefante salvaje que todo lo destruye (la mente sin control). Podemos acceder a un estado de conciencia más elevado del que teníamos y que sin embargo es ecuánime y navega sereno a la altura justa, con las olas y con el viento. Ir al ritmo de la naturaleza, una sincronización de nuestra mente con el tiempo del Sol y los planetas, una sensibilización a los elementos y sobre todo un estar atentos a la respiración y a lo que ocurre aquí y ahora.

Una buena bocanada de aire puede abrir un portal dimensional, puede enviarnos directamente al ojo de la galaxia, al lago de Mnemósine donde según Platón las almas reveían los arquetipos, la geometría divina, esas formas puras y brillantes de las cuales está tejida la piel del cosmos.

Mnemosyne

Mnemosyne , Diosa de la Memoria. Imagen del Tarot Symbolon

El aire es en todas las tradiciones el vehículo del espíritu (respiración y espíritu tienen la misma raíz). El aire, el prana, nos puede llenar de la energía vital necesaria para elevar la conciencia de la base de la columna hacia la cabeza, cascabeleando y removiendo impurezas con su vibración ascendente, hasta despertar con ese zumbido de cigarras eléctricas a la glándula pineal, ese ojo antiguo, que según Madame Blavatsky al activarse permite que veamos el universo entero en un instante. El término chino qi, o chi, expresa perfectamente esta noción: significa tanto energía como aire e incluso algunos maestros de qi gong le atribuyen también la cualidad de ser información. Energía-información-aliento, una tríada para elevar la conciencia al firmamento. El qi se transforma en la alquimia interna china (neidan) a través de una serie de técnicas de respiración y visualización en espíritu (shen), el shen es el vínculo con el cielo, con la inmortalidad. O en sánscrito “akasha“, término que significa espacio o éter pero que también está asociado con la memoria y la conciencia. En uno de los Upanishad se dice que brahman (Dios, la conciencia suprema) es lo mismo que akasha, el espacio en su inmaterialidad es la mansión divina, la totalidad de las formas y manifestaciones en estado puro y latente, una energía inconmensurable disponible para quien aprenda a alimentarse del vacío, a beber de esa fuente informe e inagotable.

Sin más preámbulo, enlistamos y comentamos algunas de estas técnicas, sin querer hacer una lista exhaustiva, al contrario, como un primer acercamiento, un esbozo de un plan de trabajo, el cual sería estupendamente complementado por las técnicas y experiencias que los usuarios agreguen en los comentarios.

corazones ying yang psicodélicos

Qi gong y neidan

En la década de los 80 se produjo en China una “fiebre del qi gong“, con millones de personas practicando diariamente este “entrenamiento de la respiración” o “trabajo de la energía” (alternativamente traducciones de qi gong) en los parques de este inmenso país, con el auspicio de las altas jerarquías del Partido Comunista. Desde que a finales de los 40 militares chinos se encontraran con viejas técnicas de respiración y gimnasia meditativa, y algunos altos mandos aparentemente lograran curarse de serias enfermedades utilizando estas prácticas, el qi gong se fue popularizando hasta llegar a un nivel de histeria masiva. Esto se detuvo luego de que con el desdoblamiento de diversos qi gongs, como el falum gong, que sostuvieran conducir a poderes supernaturales, y con el incremento exponencial de la charlatanería, se revirtiera la política e incluso se lanzara una persecución estatal a diversos maestros, y en general se viera con malos ojos a todos los practicantes, incluyendo a aquellos alejados de la usura, depositarios de una preciosa tradición.

David Palmer, en su libro Qigong Fever, describe al qi gong como una “tecnología del cuerpo” y podemos considerar que es una actualización o modernización de técnicas taoístas de alquimia interna (neidan), las cuales han sido combinadas con conocimientos de medicina moderna y medicina tradicional china, al igual que con aspectos de otras tradiciones como el budismo y las artes marciales. La función principal del qi gong es el mantenimiento de la salud a través del equilibrio y la circulación de la sangre y la energía en el cuerpo. Algunos hospitales (no sólo en China) han admitido el qi gong como un método de tratamiento para ciertos padecimientos. El qi gong, sin embargo, puede utilizarse también para aumentar el desempeño cognitivo, como es el caso del Zhineng Qigong del médico Pang Ming, y en niveles más altos puede utilizarse como una práctica espiritual justamente para percibir la energía del cuerpo y del cosmos y purificar el cuerpo a través de la circulación dirigida del qi. Son famosas las “bolas de energía” que fabrican los maestros de qi gong y tai-chi, pero más allá de esta curiosidad, el qi gong es todo un sistema para sensibilizarse a los movimientos energéticos y a los efectos y bondades que tiene la energía. En el qi gong, como en los ejercicios taoístas, el hombre se concibe como el eje que conecta al cielo con la tierra (un microcosomos) y el trabajo se orienta a hacerse como el cielo (transformar el yin en yang puro) y recibir los dones celestiales.

El neidan o alquimia interna es una disciplina más esotérica, con principios similares, pero cuyo foco es esencialmente la fabricación y purificación de sustancias o elixires dentro del cuerpo para elevar la conciencia y alcanzar la inmortalidad. Lo que en la alquimia occidental se realiza en un laboratorio, separando y purificando metales, en el neidan se realiza dentro del cuerpo humano. Según el gran maestro Zhang Boduan la práctica de la alquimia interna consiste primero en el cultivo del xing (naturaleza) y el ming (vida). La segunda etapa es “refinar la esencia para transmutarla en aliento”. La tercera es “refinar el aliento para transmutarlo en espíritu” (según el erudito Fabrizio Pregadio, el trabajo del xing tiene prioridad al del ming). Y en la cuarta etapa se trata de “refinar el espíritu para transmutarlo en vacío” y sólo se trabaja en el xing.

El neidan y el qi gong son excelentes simientes que pueden combinarse con otras técnicas, ya que vienen de una tradición vitalista que se dedica fundamentalmente a cultivar la energía y alcanzar el equilibrio con la naturaleza, esto permite tener sólidos fundamentos, salud y fuerza para una labor larga. Quizás la hierofanía o el estado de fusión divina con el universo esté a décadas (o incluso vidas) de distancia, y por ello también hay que cultivar los aspectos que permiten sostener este esfuerzo.

hermetismo

La Alquimia y el Hermetismo permiten traspasar las fronteras de la realidad y expandir la conciencia

Alquimia (artes herméticas)

La versión occidental de la alquimia como la conocemos actualmente también provee una base para la expansión de la conciencia  y de hecho requiere que el practicante en su paso hacia convertirse en un adepto refine, a la par que trabaja en el laboratorio de manera externa, su propia percepción (como es adentro es afuera, y viceversa). El momento triunfal de la transformación de la materia es en esta poética tradición descrito como la aparición del cauda pavonis, la cola del pavo real: el practicante experimenta la visión de una luz iridiscente en el crisol o en el espacio de su laboratorio. En un artículo anterior tracé las similitudes entre este hito de la percepción en el trabajo alquímico y algunas famosas experiencias psicodélicas, incluyendo el temprano descubrimiento de Terence McKenna de que los psiconautas en realidad viven persiguiendo “una cierta iridiscencia”, la cual es como las alas de una mariposa en la luz del Sol.

Adam McLean, el erudito de la alquimia, nos dice que la etapa de la cola del pavo real es “la experiencia consciente del cuerpo astral”, una prueba más en la evolución espiritual del adepto: inicialmente “los aspectos negativos distorsionados del propio ser pueden predominar y aparecer como un dragón alado, pero a través de la purificación, la belleza completa y el esplendor del cuerpo astral se revelan en la cola del pavo real”.

La irradiación del ángel pavo real dentro de la cocina alquímica es sólo una manifestación, más o menos metafórica, de la visión depurada que es capaz de percibir los siete poderes creativos, un abanico de la totalidad, la luz misma aprisionada en la materia. Pero la alquimia en sí misma es una plantilla para experimentar los grandes procesos cósmicos en operación y obtener un insight de participación en los mismos. Es decir, el alquimista al estudiar la relación entre los diferentes metales y sus correspondencias y al poner en práctica los principios de su filosofía, experimenta las leyes cósmicas que lo mismo aplican en el horno de su laboratorio que en el horno de las estrellas donde se fabrican el oro y la plata o en su propio horno interno donde los alimentos son descompuestos para que el cuerpo pueda aprovechar sus “espíritus”. Es por ello que la alquimia se basa en la correcta comprensión de la ley de la analogía expresada en el adagio hermético como es arriba, es abajo; como es abajo es arriba.

Otro aspecto que no se debe en ninguna medida desestimar es el acto concreto de la fabricación de elixires y sustancias alquímicas y espagíricas, las cuales pueden elevar o alterar el estado de la conciencia (una práctica que sigue viva). Es difícil decir si esto califica como una “droga psicodélica” –por ejemplo fabricar un poco de oro líquido o un extracto de Venus bajo principios de magia astrológica– pero en todo caso la labor contiene la sublime enseñanza de un conocimiento práctico y de una experiencia de transformación no sólo en la ingesta de la sustancia sino en todo el proceso, lo cual, en su afinidad con la alquimia, acerca al experimentador a la gnosis vivencial. Asimismo, algunos reportan estados de gran agudeza en la conciencia al participar en la práctica de recoger el rocío de primavera, el precioso líquido perlado con el cual se preparan ciertas medicinas, bajo la creencia de que esta delicada sustancia atrapa el espíritu universal, un fuego celeste que en contacto con la tierra se fija en una sal.

Carl Jung ha sido muy criticado por alquimistas practicantes al intentar reducir todo el trabajo alquímico a aspectos psicológicos (donde la piedra filosofal es la individuación de la psique). Si bien ciertamente Jung ha hecho algo de daño a la vieja tradición en su aspecto metalúrgico y desviado la atención de ciertos aspectos prácticos que no pueden obviarse, también es cierto que la alquimia, como una ciencia de transmutación de lo impuro en lo puro, de lo burdo en lo sutil, tiene una analogía con todo tipo de labor psicológica de purificación y transformación, la cual podemos aplicar a nuestra vida cotidiana, especialmente si no tomamos las cosas de manera literal y somos sensibles a la riqueza psicoactiva de los símbolos y las metáforas.

meditación art pop

Meditación Art Pop

Meditación (samadhi)

Existen innumerables técnicas de meditación y ciertamente la meditación tiene que ser, de manera general, la técnica por excelencia para acceder a un estado más alto de conciencia. Para acotar este inmenso páramo de posibilidades que tiene la meditación, cuya constante es la observación de los procesos de la mente y de la misma respiración, hacemos aquí hincapié en la meditación de la tradición budista ligada al segundo factor en el que el Buda divide su enseñanza del óctuple sendero para alcanzar la iluminación. Junto con shila (moral) y prajna (sabiduría), Gautama Buda incluye al samadhi (concentración o dominio de la mente) en las tres piedras angulares de su sistema de liberación. Una de las formas de meditación más difundidas en el budismo, el shamata, se identifica con el samadhi. Algunas interpretaciones han ligado, quizás un tanto apresuradamente, el samadhi con la iluminación, pero al menos es un proxy de la paz nirvánica y de algunos de los siddhis atribuidos a Buda, como es la omnisciencia. Cuando la mente se logra calmar es posible entrar en un estado de trance meditativo, el cual Patanjali en sus Yoga-sutra llama samadhi, el cual constituye el aspecto final del yoga, y restituye al practicante a un estado de dicha constante. Curiosamente el psiquiatra John Lilly, en sus experimentos con sustancias psicodélicas en tanques de privación sensorial, catalogó sus estados más elevados como diferentes números de samadhi.

Una forma de iniciarse en el samadhi es practicando meditación shamata y también anapana. Para el practicante que no se encuentra dentro de una tradición, puede consultar los libros del doctor Alan Wallace o buscar asistir a un curso de meditación vipassana.

* Debe mencionarse que todas las tradiciones religiosas y esotéricas practican una forma de meditación. Tenemos desde la meditación de la contricción del clero cristiano hasta la complejísima meditación del Golem de los cabalistas, con la cual se construye un doble u homúnculo para entrar en contacto con la divinidad.

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Yoga

Con yoga ciertamente no me refiero a la moderna práctica de esta disciplina ligada al fitness y la cual ha sido despojada de su verdadero significado, el cual tiene en las asanas y posturas, que constituyen el grueso de la práctica en Occidente, una mera actividad preliminar para encaminar al practicante a la unión con lo divino, que es lo que significaba para los antiguos el yoga, una disciplina que busca la comunión o el éxtasis divino. La modernidad, todo pasándolo por el filtro del capital, ha hecho del yoga una práctica secular, desdiosada y mayormente lite en la que cualquiera puede tener una experiencia de relajación o moldear su cuerpo para ajustarse a las presiones de la belleza paradigmática, pero difícilmente se encuentra el estado místico descrito por los antiguos textos con sólo aumentar nuestra flexibilidad. Yoga es en cierta forma toda actividad que nos acerca con lo divino, con el brahman, con la esencia espiritual de las cosas y, sin embargo, las tradiciones yógicas de la India tienen una serie de prácticas esotéricas bastante precisas y detalladas para producir efectos tangibles y operar sobre el cuerpo en su plano sutil. No es una espiritualidad difusa o sugestiva, sino que se trata de un sistema específico para conseguir activar ciertos centros energéticos e incluso conseguir la liberación del espíritu y alcanzar un estado de inmortalidad. En algunas tradiciones se dice que el cuerpo humano es el mudra de la divinidad, y bajo cierta correspondencia gestual con los principios arquetípicos del cosmos se convierte en un conductor de la energía divina.

Siguiendo el texto tántrico Sat Chakra Nirupana, Arthur Avalon en su libro The Serpent Power explica el proceso de despertar la energía kundalini de la base de la columna, el primer chakra en el que habita la diosa Shakti, consorte del dios Shiva, quien simboliza la conciencia y quien habita en el chakra de la corona de la cabeza, simbolizado por una flor de loto de mil pétalos. La unión que ocurre en la corona o fontanella es en el yoga tántrico la unión de atman con Brahman, del individuo con el Uno que es Todo. Arthur Avalon describe este proceso: Devi Kundalini, “cuando llega a los lotos”, por el canal [nadi] llamado nadi-Brahma, “brilla en todo su esplendor en los lotos” y “en su forma sutil, fina como la fibra de loto, se acerca a Shiva, quien es el Goce Supremo, y quien está en su forma de Bindu, en el pericarpio de Sahasrara“, esto llena al “sadhaka“, al practicante, del “goce de la suprema liberación”. Es decir, en nuestro cuerpo se unen los dos principios cósmicos esenciales, la pareja divina en su eterna ebriedad erótica, la energía y la conciencia. En el Sat Chakra Nirupana se habla de un punto (bindu) difícil de lograr, “el cual es la llave de la liberación” y donde también se dice que reside Parama-Shiva, “el Brahman y atman de todos los seres”. Este punto es descrito como “sunyata“, el gran vacío y, Avalon explica, “puede ser logrado sólo con gran esfuerzo e incesante desempeño practicando dhyana” (meditación). Se dice también que en este bindu chakra se produce el amrita, el néctar de la inmortalidad.

Como sabemos hoy el habitante de una ciudad en casi cualquier parte del mundo tiene una oferta amplia de diversas corrientes de yoga, algunas serán más atinadas que otras para sus expectativas, pero me parece que lo importante es que se profundice en las técnicas, que se instale el conocimiento dentro de una tradición y que se lleve toda práctica hacia su finalidad que es, reitero, la unión con un principio divino o con una esencia espiritual. Uno puede hacer todos los “perros bocabajo” o “cobras” que quiera pero hay que recordar que todo esto está supeditado a la unión con lo divino y a la experiencia de la verdad. De otra forma se pueden hacer estas posiciones, y no hay nada de malo en ello, pero no se estará haciendo yoga.

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Mantra

En la literatura védica se dice que los rsis, los videntes, en estado de comunión mística, vieron los himnos brillando en el cielo; es decir, los textos védicos son fórmulas reveladas que contienen no sólo un contenido litúrgico sagrado sino que son sonidos que formulan la esencia de la divinidad, vibraciones que conectan con las fuerzas cósmicas. Es por ello que deben recitarse en voz alta por horas y horas en los sacrificios, de esta forma llevando al sacrificante a un estado de conciencia que busca entablar una correspondencia con la divinidad. Se dice, por ejemplo, que el Om contiene en una sílaba el principio creativo del universo. Tal vez esto nos parezca como una magia muy alejada de nuestra vida moderna –especialmente cuando hablamos lenguas que no tienen gran conexión entre el sonido de las palabras y las cosas que describen y por lo cual no nos acercamos a la realidad desde una perspectiva de vibración y no concebimos que nombrar algo sea una forma de invocar e incluso de actuar físicamente sobre la naturaleza. Pero como siempre es necesario poner en práctica y probarlo por nuestra propia cuenta, abrirnos a la posibilidad de que si todas las cosas son esencialmente vibraciones en el espacio (algo que es cierto a nivel cuántico), y todos los cuerpos pueden reducirse a una ecuación matemática que a su vez se puede expresarse como sonido y como un patrón oscilatorio, entonces repetir ciertos sonidos puede tener efectos sobre nuestros cuerpos y alterar nuestra conciencia.

La palabra “mantra” proviene de “manas“, mente, así que podemos decir que son sílabas que transmiten una cierta energía psíquica. Los mantras, se dice en el hinduismo, son fórmulas que encierran la conciencia de las diversas divinidades. Según el erudito en el estudio del vedanta, Frits Staal, los mantras podrían ser más antiguos incluso que el lenguaje, y originalmente no tendrían un significado sino que serían solamente exclamaciones numinosas, quizás el primer balbuceo con el que hombre se acerca, a manera de resonancia, a los dioses. Recordemos que coinciden las más diversas historias de creación en que el universo fue creado con una palabra o un sonido. En ninguna tradición queda más patente esto que en el shivaísmo tántrico, donde el universo entero es concebido como sonido, frecuencia y vibración.

El uso de mantras y yantras, vocalización y visualización, puede englobarse dentro del tantra, un término que estrictamente refiere a una categoría de textos pero que tiene la acepción de la unión divina entre ciertos dioses y diosas y sus vehículos humanos. El tantra tiene también su contraparte en Occidente con la teúrgia, como la que practicaban filósofos neoplatónicos como Jámblico y la cual constituye un arte de elevarse hacia lo divino.

Mandala Pop

Mandala 

Los mandalas y los yantras en diversas tradiciones orientales, en un sentido menos esotérico, al igual que también con los mantras, son utilizados como herramientras para la meditación, para concentrar la mente o inspirar a los practicantes con una geometría sagrada y una serie de símbolos que transmiten los valores principales de una religión o filosofía. Sin embargo, estos objetos, que pueden ser físicos o mentales, constituyen en sí mismos todo un camino de desarrollo espiritual, particularmente dentro de ciertas escuelas del budismo tibetano.

Una rápida introducción al sistema de los mandalas puede entreverse en este fragmento tomado de un texto de Manly P. Hall sobre el paraíso del oeste de Amitabha:

En ciertas disciplinas meditativas shingon, el mandala o el diagrama psíquico compuesto, primero es considerado como una imagen dibujada en una superficie. La imagen que cuelga de una pared es una puerta cerrada. A través de la contemplación se logra abrir la puerta. En la secta zen, el discípulo debe visualizar esta puerta, provocar que se abra en la pared y finalmente si su fe y su valentía son perfectas, podrá atravesar la puerta hacia el Vacío…

El místico budista bien puede sostener que estos mandalas dejan de ser pinturas. La naturaleza búdica en nosotros empieza a irradiar, y los mandalas resplandecen, no con su propia luz, sino con la luz de nuestros corazones. Este cobrar vida de la Ley [Dharma] es parte de la experiencia de meditación. Simbólicamente al menos, descubrimos que la imagen de Amitabha es una proyección del poder de Amitabha en el núcleo de nuestro ser. Recordar a Buda en la imagen abre la puerta para recordar al Buda de nuestro ser. Este ser búdico se vuelve cada vez más significativo mientras contemplamos este misterio. El mandala parece desvanecerse, y con él todas las cosas externas. La semilla de Buda en nuestro ser empieza a estremecerse, y a su alrededor brilla luz de su inmortalidad. Es en este momento, según la doctrina de la Tierra Pura, que el ser psíquico se vuelve consciente del universo psíquico en el que vive realmente. Es en este momento, también, que la semilla de la eternidad cae en la alberca de Amitabha [en el Paraíso del Oeste] para convertirse en el loto de nuestra promesa de liberación. La semilla es la primera experiencia mística de un hombre, la primera conciencia de su propia existencia infinita.

plegaria pop

Oración Pop

Oración

La oración o la plegaria es el método predilecto de adoración y recogimiento místico de los tres grandes monoteísmos, y seguramente no es necesario introducir esta práctica. Pero quiero llamar la atención hacia una forma de oración en la que el componente místico queda mucho más claro. Esto es lo que Henry Corbin llama “oración creativa” a partir de la obra de Ibn Arabi, el gran místico sufí de Andalucía:

La oración no es una petición de algo: es la expresión de un modo de vida, un medio de existencia y de causar que algo exista, eso es, un medio de causar al Dios que se revela a sí mismo para aparecer, de “verlo”, no seguramente en su esencia, sino en la forma en la que Él se revela a Él mismo por esa forma. Esta perspectiva de la oración estremece el suelo que pisan aquellos que ignoran completamente la naturaleza de la imaginación teofánica como creación, y que argumentan que un Dios que es la “creación” de nuestra imaginación debe de ser completamente irreal y que no tiene sentido rezarle a un dios semejante. Pero es precisamente porque Él es una creación de la imaginación por lo que le oramos a él, y que Él exista. La oración es la forma más alta, el acto supremo de la Imaginación Creativa. Por virtud de compartir roles, la divina compasión, como teofanía y como existencia que manifiesta el universo de los seres, es la Oración de Dios aspirando emanar de su estado de desconocido y ser conocido, mientras que la Oración del hombre logra esta teofanía porque en ella y a través de ella la “forma de Dios” (surat al-Haqq) se hace visible al corazón, a la Imaginación Activa, que proyecta ante ella, en su Qibla, la imagen, cuyo receptáculo (forma epifánica, mazhar) es el ser del devoto en la medida de su capacidad. Dios ora por nosotros, lo que significa que se epifaniza él mismo, en tanto que Él es el Dios a quien y por quien oramos (eso es Dios, quien se epifaniza Él mismo ante nosotros y por nosotros)…

En otras palabras, simplificando esta compleja y hermosa argumentación de Corbin, según el misticismo sufí orar es una forma de crear a la divinidad que somos, de establecer una interfase con Dios en nuestro interior, lo cual sólo es posible (crear a Dios con nuestras palabras, fe e intención) puesto que nosotros somos esa divinidad que anhelamos. O como señala el crítico Harold Bloom: “la oración gnóstica es gnosis primordial: conoces al tiempo que eres conocido”, se diluyen las fronteras entre la persona individual y el objeto de su oración, nos convertimos en aquello que conocemos con el furor de nuestra mente.

Música

Música Art

Música 

Personajes como Marsilio Ficino y Pitágoras utilizaron la música como medicina, para a través del ritmo y la armonía conducir a la mente a un estado de tranquilidad, exaltación o reflexión. Pitágoras es famoso por supuestamente poder escuchar la música de las esferas, el sonido de la gran maquinaria cósmica, la naturaleza como una orquesta perfecta. Esto es seguramente una metáfora, pero de todas maneras nos revela un estado de conciencia agudo, el cual sintoniza la realidad en su aspecto más sutil. “La realidad es un sonido que debes sintonizar”, escribe Anne Carson. Así tenemos esta doble vertiente de la música, que nos lleva a un estado de conciencia más alto, pero que a su vez debemos aumentar nuestra sensibilidad para poder apreciarla en su invisible esplendor y acceder a sus beneficios espirituales.

En la mitología de la antigua Grecia tenemos el ejemplo de Orfeo, el gran músico que viajó al inframundo en búsqueda de su amada y cuya lira llevaba a la locura a ciertos seres de la naturaleza y a otros lograba hipnotizar. Se dice incluso que la música de Orfeo era capaz de hacer que las piedras y los árboles entraran en movimiento como si fuera una viento sobrenatural. Orfeo lo mismo encarna el principio de la música celeste que eleva como el de la música melancólica que entristece y que lleva a la nostalgia y al lamento. De cualquier forma, simbolizan el poder de la música, capaz como ningún otro arte de operar sobre las emociones. Después de ser despedazado por las ménades, se dice que su lira fue elevada al cielo como una constelación, para deleite de los Olímpicos.

Hoy en día sabemos que la música tiene importantes efectos cognitivos, y que puede utilizarse para mejorar la concentración e influir en el estado de ánimo. De manera masiva, la música es utilizada para formar identidad entre los jóvenes y proveer experiencias de trance colectivo, las cuales reemplazan los antiguos misterios y ritos de iniciación.

El éxtasis de la danza ha sido sin duda una de las primeras tecnologías extáticas que ha conocido el hombre y la cual podemos calificar de una meditación en movimiento en el que se establece un vínculo –una magia simpática– entre el sonido, el movimiento del cuerpo y la forma que toma, una especie de escultura dinámica que comunica imágenes externas e internas sirviéndose de la geometría y de impresiones sensoriales. De aquí por supuesto, la danza extática de las fiestas dionisíacas.

Sabemos que grandes filósofos como Sócrates o el mismo Nietzsche practicaron la danza, Sócrates con sus alumnos en la mañana y Nietzsche de manera solitaria. El filósofo alemán escribió en alguna ocasión que no podría creer en un dios que no baila.

Coleridge Nico Rosenfeld

Coleridge, excelente ilustración del artista argentino Nico Ronsenfeld

Literatura

Aquí quiero diferenciar entre la forma y el contenido, aunque esta división no pueda ser llevada a cabo del todo. Lo que leemos, por su contenido informativo, nos puede programar para entrar en estados de conciencia alterados, especialmente si damos el paso de llevar lo que leemos a la práctica (o simplemente somos muy influenciables). Pero no me refiero a esto, me refiero a obras que son capaces de alterar nuestra conciencia base por su estilo, por su lenguaje poético y por el talento mismo del escritor de grabar en la concatenación de las palabras y en la estructura del texto un cierto estado mental que puede ser transferido. El escritor Stephen King de manera acertada ha comparado la escritura con una transmisión telepática. Marshall McLuhan dijo alguna vez: “He empezado a creer que el LSD tal vez sólo sea el Finnegans Wake del hombre perezoso”. Creo que todos hemos experimentado textos que sin saber bien por qué –o simplemente anonadados por la fuerza torrencial de una nueva forma de procesar y concebir el lenguaje– nos colocan en un estado de conciencia exaltada, aguda, sensibles a ritmos, sonidos y formas de ver el mundo que no habíamos sintonizado antes, que nos revelan de cierta forma una nueva dimensión de la realidad. Personalmente me ha ocurrido esto con novelas como Gravity’s Rainbow de Thomas Pynchon,  Ulysses de James Joyce, Paradiso de Lezama Lima, libros como Ka de Roberto Calasso, El templo del hombre, algunos textos de James Hillman (que son como un jazz psicogénico) y por supuesto la poesía, especialmente en el caso de poetas como Rainer Maria Rilke, quienes en sus poemas tienen una clara preocupación por hacer de la poesía una forma de mirar el mundo, es decir una poética de la percepción.

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Respiración Holotrópica

Respiración holotrópica

Para incluir algunas técnicas más modernas, las cuales tienen ciertamente sus bases en prácticas ascéticas antiguas, mencionamos aquí la respiración holotrópica, originalmente desarrollada por el psicólogo transpersonal Stanislav Grof y la cual recientemente ha aumentado en popularidad. A grandes rasgos esto es un método que se basa en la hiperventilación y en otras técnicas de respiración para producir un efecto similar al LSD. Se deriva de la terapia asistida con LSD que Grof practicaba anteriormente y supuestamente permite acceder a planos del inconsciente colectivo donde se encuentran los arquetipos y los númenes.

Una mención especial al modelo de la conciencia de ocho circuitos, primero propuesto por Tim Leary y luego desarrollado por Antero Alli, el cual aunque tiene su parangón directo con ciertas drogas psicodélicas, las cuales corresponden a cada nivel de este circuito, en teoría constituye una base para replicar los estados de conciencia de las drogas a través de la neuroprogramación y el hacking del sistema nervioso. Este sistema nos acerca de alguna manera a la magia y a la cibernética por igual, abriendo la puerta a las diversas aplicaciones y gadgets que en la actualidad permiten también estimular la mente y producir estados psicoactivos a través de la luz, la estimulación craneal, la biorretroalimentación y otras formas de estimulación.

 

El interesante artículo de Alejandro Martínez Gallardo concluye aquí.

Añadimos, por último, desde VerDeVerdad, dos métodos más a ésta completa lista para la obtención de Estados Alterados de Conciencia.

El Tambor chamánico.

Desde tiempo inmemorial es uno de los sistemas para obtener visión, conocimiento y sanación. El tambor se ha utilizado en las culturas de todos los continentes y en todas las variedades de chamanismo existente.

La teoría es la siguiente: con la repetición constante de percusión con cierto ritmo e intensidad es posible entrar en estado de trance. En éste sentido, ciertos ejercicios que yo mismo he practicado lo corroboran.

Tambor chamánico

Danza Derviche

Y no olvidemos el tradicional sistema de alteración de la conciencia de las escuelas sufíes: La danza circular de los Derviches Giróvagos que, a parte de ser muy espectacular visualmente hablando y realmente acrobática y prodigiosa de practicar, permite a los derviches entrar en comunión con la Deidad mediante la unión con su propio centro, realizando lo que podríamos definir como una conexión del Eje Cielo Tierra que conecta a los individuos con algo superior a ellos, sacándolos de la realidad tangible.

Los Derviches, de hecho, dicen que es su manera de conectar con Dios.

Yo, sinceramente, así lo creo.

Eugenio Sánchez Arrate

 

 

 

En VerDeVerdad os presentamos ésta película que cuestiona mucho de lo que pensamos acerca de la felicidad.

Documental dirigido por Larry Kurnarsky que analiza la gran búsqueda de la humanidad en pos de la felicidad.

Intervienen autores de Best sellers como Eckart Tolle (El poder del ahora), Mariane Williamson (Espera un milagro), Don Miguel Ruiz (Los cuatro acuerdos), Gary Renard (La desaparición del universo) y Matthew Nelly (Tú decides).

Líderes espirituales y religiosos: Nachum Shiffren (The Surfing Rabbi), Dr. Rev. Robert A. Schuller (of the Crystal Cathedral), el Venerable Lama tibetano Chodal Gyatso Nupka, Rev. Michael Bernhard Beckwith, Dr. Mary Manin Morrissey, Dr. Harry Morgan Moses.

Defensores de los derechos humanos, pensadores contemporáneos, etc…)

A veces me habéis pedido que escriba algo acerca de la Felicidad. Y lo cierto es que ya estoy preparando un artículo sobre el tema.

Pero éste concepto, del que tanto se habla, tan inaprensible, tan abstracto y tan personal para cada individuo es difícil de abordar.

Yo no soy quien para hablar de Felicidad. Y a veces me molesta mucho que se haga con cierta frivolidad basada en preceptos o recetas del tipo, los 10 hábitos de la gente feliz, las 20 cosas que las personas felices hacen y tu no (so tonto), cómo ser feliz en 13 pasos o como no amargarse la vida aplicando los tres sencillos principios del Dr. tal, el Gurú cual etc…

No. Me parece una presunción dar lecciones de Felicidad a nadie. Ser feliz no es fácil y yo conozco a poca gente feliz (¿conozco a alguna?).

Por mi carácter y mi forma de funcionar en el día a día, tengo un cierto tono vital alegre y suelo estar más tiempo feliz que infeliz, incluso en las peores circunstancias.

Pero mentiría si os dijera que no sufro (y mucho) que no lo paso mal cuando toca y que la vida no me duele, como a tanta gente.

En próximos post escribiré lo que yo hago para tratar de ser un poco más feliz… y que mi receta os sirva eso ya no puedo asegurarlo. Mi fórmula es la mía y no soy quien para hacerla extensiva a los demás o para considerarla la panacea que os sacará de vuestra inercia, hastío, aburrimiento, estrés, tristeza, atasco o melancolía.

Cada persona debe encontrar su propia fórmula y para eso lo primero es conocerse y averiguar quién es uno… algo que no nos han enseñado a much@s y que debería ser nuestra principal prioridad en la vida.

Y no, la mayoría de la gente no sabe quien es y no se conoce. Esa es la principal causa de infelicidad en el mundo.

Pues cuando te conoces y sabes lo que te hace feliz, el siguiente paso es dirigirte hacia la felicidad por principio de homeostasis y autorregulación. Nuestra alma tiende a la felicidad si la dejamos hacer… el problema es que nuestro ego, nuestros miedos, la excesiva lógica y la idea de lo que es conveniente, siempre interfieren.

De momento, aquí os dejo éste interesante documental.

 

bloqueo del escritor

A veces la Felicidad (ese concepto tan sobrevalorado) nos cuesta.

Nos educan para sobrevivir, pero nadie nos enseña a ser felices.

Escribiendo ésta semana para el reto #CampNanoWriMo (la página para escritores que periódicamente inicia actividades comunes y retos de escritura para amantes de la literatura)

http://campnanowrimo.org/

he tenido que cambiar de proyecto literario varias veces. Algunos recordaréis que iba a escribir una novela corta titulada Maldita tu eres entre todas las mujeres, dedicada a cierta mujer que llegó a mi vida para hacerme un roto hace unos meses. Cuando comenzaba a escribir la novela me daba cuenta de que, lejos de ayudarme a procesar el dolor que la situación me ha provocado, escribir sobre éste tema me hacía muchísimo daño. Así que lo abandoné y reemplacé el proyecto por un libro de cuentos, pero también me atasqué y finalmente he usado el procedimiento de la página para terminar una historia policíaca con humor que comencé hace meses y que quiero concluir y publicar, Bueno lanzando cosas.

A veces te pones a crear y te atascas, te bloqueas y no puedes escribir, nada te sale. He tenido ratos en ésta historia de no saber cómo continuar.

Steven Dos Santos, uno de los autores que apoyan el proyecto NanoWrimo enviaba hoy un consejo a los escritores a través de la página.

Steven dice que somos nuestros peores saboteadores, que nos atascamos en una palabra, una página, una frase y no somos capaces de seguir. Para desbloquearse el propone una solución… darse permiso para hacerlo mal, darse el permiso para ser un principiante, para ser malo y, sencillamente seguir escribiendo, avanzando, marchando hacia delante, pues estamos en el primer borrador y ya habrá tiempo para corregir.

Darse permiso para vomitar palabras sin procesar, para avanzar y avanzar sin pensar ni corregir mucho.

Este consejo es muy bueno y deberíamos aplicarlo también a la vida… no necesitamos hacerlo perfecto, necesitamos hacerlo, ya lo corregiremos después si se puede. Si nunca comenzamos, nunca terminaremos.

¿Cuando nos atascamos?

He comprobado que a menudo no puedes escribir, cuando quieres hacerlo tan bien, tan correcto y tan perfecto, que no te sale.

Entonces se produce el bloqueo.

Por mi experiencia facilitando talleres de El Camino del Artista, el método de Julia Cameron, se que un bloqueo está a menudo relacionado con la falta de confianza en una mismo y con las altas expectativas puestas en el resultado final porque:

1.- No creemos que seamos capaces de hacerlo o que nos vaya a salir bien.


2-Queremos hacerlo tan tan estupendo que nos cargamos de presión y eso nos bloquea.

3-Tenemos alguna lealtad familiar invisible, consciente o inconsciente, al fracaso o sufrimiento de algún pariente o ancestro. Y si él no lo logró, nosotros tampoco nos lo permitimos.

Si hablamos de lealtades, detectarlas mediante procesos de terapia sistémica, constelaciones familiares o terapia individual o grupal es prioritario.

Si hablamos de los dos primeros puntos, Creer en nosotros y Desapegarse del resultado ayuda mucho, y disfrutar del proceso, también.

Esto sucede también en la vida… el miedo a fracasar, a hacer daño, a perder, al abandono, a la soledad o a equivocarse es tan grande que nos asusta vivir esa vida verdadera que deberíamos estar viviendo.

El arte y la vida son una misma cosas y hay un arte del buen vivir que deberíamos intentar aprender.

Si nunca te permites hacerlo mal, jamás empezarás el trabajo, sea éste el que sea… jamás empezarás a pintar, a escribir, a cantar, a esculpir, jamás lo intentarás. Hay que perder el sentido del ridículo, hay que dejar de juzgarse, hay que permitirse errar.

Si no te permites ser un principiante, hacerlo mal, equivocarte, si no corres riesgos, jamás vivirás una vida satisfactoria.

Si no te perdonas por los errores cometidos, tampoco moverás un dedo.

Y si no te arriesgas, jamás cambiarás tu vida, jamás dejarás tu relación de pareja insatisfactoria, jamás cambiarás de empleo, jamás le dirás a esa persona especial que quieres estar con ella, jamás te atreverás a hacer algo diferente, jamás saldrás de tu madriguera, donde vives infelizmente cómodo, o a veces ni siquiera eso.

Vivir es arriesgarse, salir de la zona de confort. 

Y escribir también es arriesgarse y no pretender hacerlo todo el tiempo bien, basta con ir haciéndolo, ya mejoraremos lo que se pueda más adelante, ya corregiremos, arreglaremos, improvisaremos. Muchas de las decisiones que tomamos no son a vida o muerte a blanco o negro, permiten modificaciones, se pueden corregir y enmendar.

El mayor fracaso es esconderse, no intentarlo, no echarle valor.

Leí hace poco en la página de facebook de una amiga la siguiente frase:

Elige la opción que te haga más felíz no la que te haga sentir más cómodo.

¿Y sabeis que? Tiene toda la razón.

A veces la gente es golpeada por la vida (duelos, grandes pérdidas, desgracias personales) y desde el budismo, el advaita, la meditación zen, el hinduísmo o cualquier escuela de espiritualidad, se habla del desapego, el amor y la compasión en términos bastante fríos y poco conectados con la emoción, poco reales y acogedores para éstas personas.

Tu vida se acaba de caer a pedazos y el discurso que recibes desde ciertos enfoques del mundo espiritual es: tranquilo, todo está bien, aprende tus lecciones de vida, hay un plan, un principio ordenador de todo y aunque tu existencia esté hecha migas, no has de preocuparte, pasa lo que tiene que pasar y ésto lo mejor para ti.

gurú zen

Te sueltan frases de éste tipo (que no dudo que sean reales) pero allá te mueras, porque eso es todo lo que vas a recibir de ellos.

Si acaso la invitación a un curso de yoga o meditación para que lo practiques (y les llenes el bolsillo a los desapegados o les barras el templo).

La gente sufre y lo mejor que somos capaces de hacer es recitarles tres frases bonitas, dos conceptos, endiñarles tres perlas espirituales, darles cuatro palmadas en la espalda, pasarles la mano por el lomo y despacharlos y quitárnoslos de encima con toda la elegancia que nuestro método de espiritualidad nos permita.

Que si todo es ilusión, que si hay que trascender, que si el sufrimiento no es real…

A ciertos niveles esto es cierto… pero ¿es esa una buena forma de acompañar al otro en su malestar aquí y ahora?¿Le va a servir de algo saberlo a nivel teórico, cuando su estado presente no le permite experimentarlo?

Si alguien viene sufriendo, que le hablemos de que su sufrimiento es ilusión no va a ayudarle demasiado a salir de ahí… comprobado… no funciona.

Nunca funciona.

A veces confundimos desapego con distancia, frialdad, lejanía y abandono del otro.

He visto casos de personas que llegan a su guía, gurú, profesor, maestro o instructor de turno con un problema gordo y el hombre o la mujer que dan la clase agarran la capa mística de torear y le dan tres pases a la persona y lo dejan igual que estaba o peor. Porque en el fondo lo han abandonado, no le han acompañado, no se han hecho cargo de lo que traía, ni le han recogido, y encima el tipo o la mujer con su pena, les tiene que estar agradecidos por la tremenda enseñanza espiritual que han recibido.

Te dejan tirado y encima se lo agradeces.

Luego te queda esa rara sensación de que, si sufres, es porque eres tonto y no miras por debajo de la ilusión que lo impregna y subyace en todo.

A mi me parece que cuando uno sufre y se le trata así, se le dan palabritas y conceptos, en realidad se le somete a un abandono en toda regla.

Una cosa es que haya un plan, un principio ordenador y que todo suceda como tiene que suceder, una cosa es que todo sea ilusión y el sufrimiento no sea real en según que forma y modo…  y otra cosa es que a la persona que viene no se la recoja, acompañe, muestre afecto y ternura, se la escuche y se la demuestre de manera real ese amor del que tanto se habla.

Vivimos un amor de boquilla, el amor de palabra pero no demostrado de una manera efectiva y real en nuestras acciones.

Hablamos del amor, escribimos libros sobre el amor, pero dentro de nosotros, amor poquito.

Se habla del amor y de la compasión de una forma desapasionada y bastante lejana, poco tierna, poco humana y poco real.

A menudo, la manera más cómoda de no empatizar con el otro, no hacerme cargo de acompañarle ni estar a su lado es decir que lo que trae es suyo y él se lo tiene que gestionar.

Esto es cierto solo en parte… la verdad es que así encubrimos nuestra poca capacidad para dar, para recoger y para acompañar.

Conceptos como recoger, acoger, escucha activa y contacto cálido y real parecen muy alejados y olvidados hoy.

En el mundo espiritual es frecuente encontrar a personas que venden humo muy bien (hasta se lo creen) y hablan de cosas que no han experimentado.

Los detectas porque corporalmente muestran signos de anestesia y de vivir en la cabeza, en el concepto, en la razón y no en el corazón.

Son grandes egos y cabezas con patas, cerebro, razones, mente… nada de corporalidad cálida y de emociones verdaderas.

Ya son años haciendo observaciones como para no darme cuenta.

Hablan de cosas que han aprendido o leído en cursos y libros, bellas frases, koans, principios, sutras, pero nunca se los han paseado por el cuerpo ni los han interiorizado. Hablan del amor, pero no te parece que lo estén sintiendo hacia los demás en ese momento en que lo dicen.

Es lo que yo llamo el amor como concepto.

Se habla de él, se filosofa sobre él, pero no se experimenta con calidez, ternura y contacto real con el otro.

En gestalt, hablar acerca de las cosas sin experimentarlas se denomina hacer Bla-Bla-Bla.

Hay tres tipos de Bla-Bla-Bla.

1-Caca de pollo (son esas frases de compromiso que decimos cuando vamos en el ascensor… ¿Que tal todo? Parece que va a mejorar el tiempo. ¿La familia que tal? Bien, todo bien… y con las que nos relacionamos de manera poco auténtica con nuestros vecinos. Frases de compromiso, fórmulas fáciles.

2-Caca de vaca. Son las excusas explicaciones y porqués que nos damos para autoengañarnos cada día. Hice ésto por ésta razón, ésto me lo hizo fulano por ésta otra…. Se trata de los porqués, que son interpretaciones, pero no son la realidad.

3-Caca de elefante. Es cuando teorizamos y filosofamos sobre la vida, el universo, el sentido de todo, sin haber experimentado nada de lo que decimos o habiéndolo experimentado solo desde lo mental o lo corporal, pero no con todo nuestro ser.

En gestalt, lo que no se experimenta es que no se ha vivido y hablar de ello no es hablar con autenticidad ni conocimiento de causa.

Solo sabes de aquello que tu has vivido, de lo otro, puedes hablar, teorizar y hacer la caca verbal que quieras… no es real para ti… porque no lo has atravesado.

elefante cagando

Pues bien, mucho de lo que leo en materia espiritual en tantos libros, blogs y lugares últimamente me parece caca de elefante.

Gente hablando de cosas que no ha experimentado, gente viviendo desde la cabeza, sin ternura, sin afectividad, sin atravesar estados emocionales intensos, hablando del amor sin sentir amor, de la compasión sin ser compasivos, del desapego siendo distantes y fríos  con los demás… confundiendo abandono con desapego, frialdad con desapego, incapacidad de dar al otro con desapego y ecuanimidad.

Y unas narices.

abrazos

A veces, en vez de hablar tanto, de teorizar tanto, lo único que tenemos que hacer por el otro es abrazarle. Tan solo eso.

A veces, solo necesitamos un abrazo, un gesto sencillo y sincero, entregado, que es mucho más poderoso que todas las técnicas, meditaciones, discursos y palabrería mística que seamos capaces de elaborar, leer, asimilar o escribir.

Dar y recibir un abrazo es experimentar el amor en estado puro. Dejarse de conceptos, de razones, de mente y pasar al acción de la mejor manera que existe… con afecto y amor.

Alguien viene con un problema, viene con una herida, está sufriendo… y le abrazamos y nos dejamos de tonterías.

La mente es un servidor excelente, pero como jefe, reconozcamos que deja bastante que desear.

A veces, un abrazo sin palabras es la mayor muestra de compañía, compasión, afecto y ternura que podemos demostrar al otro.

Abrazar es una de las muchas formas del amor.

Abrazar bien es todo un arte… pero si lo hacemos con todo nuestro corazón no cometeremos errores y el otro sabrá que estamos presentes en su vida.

Asi que, más abrazos, más amor, menos palabras… y sobre todo más ternura.

deprimida

Procedente del blog Presencia Consciente http://presenciaconsciente.tumblr.com/ volvemos a traer un artículo de Jeff Foster, ésta vez hablando sobre la depresión desde un punto de vista totalmente novedoso, cuyos postulados a veces son sostenidos por bastantes miembros de la comunidad terapeútica humanista, entre los que me incluyo.

Solemos anestesiar la depresión con medicamentos.

No se trata de que la gente sufra sin objeto, pero si anestesiamos con fármacos los síntomas, el paciente no escucha el mensaje de la depresión y no actúa en consecuencia.

A veces nos deprimimos porque nuestra vida no nos satisface y tenemos que cambiarla, si nos medicamos mecánicamente y adormecemos esa sensación, jamás cambiaremos de vida… y ese justo es el sentido que tiene el malestar que estamos sufriendo, hacernos tomar conciencia de que algo no marcha.

Parcialmente de acuerdo con Jeff Foster (en casos extremos, sigo pensando que la medicación puede resultar imprescindible para evitar un sufrimiento innecesario en la persona o incluso para anticiparse a tentativas de suicidio) lo cierto es que siempre he creído que cuando uno se deprime por un tiempo prolongado, no está escuchando el mensaje que esa dolencia está enviando y hay resistencia al cambio.

A veces hay que cambiar de vida, hacer reestructuraciones y movimientos, a veces hay que dejar de fingir, a veces hay que afrontar verdades que nos cuesta muchísimo encarar.

La depresión es una señal más, un indicador de que algo no funciona en nuestra existencia.

Apagar ese indicador no solucionará el problema.

Y dicho ésto… os dejo el excelente texto de Jeff Foster.

Eugenio Sánchez Arrate

 

El LLAMADO DE LA DEPRESIÓN

Jeff Foster

La depresión no es lo que crees. Se trata de una ruptura sumamente necesaria de todo aquello que es de segunda mano en tu vida, de todo aquello que no has comprobado, de todo aquello que has dado por hecho. Es una invitación para que te contactes con lo Nuevo. Para que te arriesgues. Para que vivas. Para que ames en una forma que sabes que es posible para ti. Para que dejes de fingir.
Se trata de la oportunidad, de perder la fe en todos los significados que se te dieron, en todos los valores de segunda mano, en todas las creencias que alguna vez usaste para protegerte de tu experiencia inmediata, íntima, y una invitación para que te encuentres cara a cara con la vida, al desnudo. Es una oportunidad para sentirte dispuesto a perderlo todo.
Palabras como ‘compromiso’, ‘relaciones’, ‘deber’, ‘amor’, ‘iluminación’, incluso ‘felicidad’, de pronto suenan demasiado vacías, demasiado lejanas de nuestra experiencia de vida. Ellas siempre fueron algo distantes, éste es el secreto:Siempre estuviste viviendo de PALABRAS, tomaste las PALABRAS como dioses o como metas, y en realidad nunca tocaste la vida que sabías que era posible.

¡Esa era la ‘depresión’!… tu imaginada separación con todo lo que está vivo dentro de tu corazón.

Pero recuerda que la vida viene antes que las palabras, amigo. El mundo de las palabras, pensamientos, significados, debe disolverse. Se trata de un mundo falso, un mundo dual, un mundo vacío y falto de amor. Este mundo jamás fue tu verdadero hogar.
Así que ¡aflígete por este mundo perdido! ¡Llora por el fallecimiento de tu falso hogar, sí! Pero sabe que no hay nada malo contigo – son sólo sueños lo que está muriendo, sólo fantasías que se están consumiendo en el fuego de la Verdad, y una nueva vida, una vida mucho más creativa está emergiendo de las cenizas de todo lo viejo.
La depresión no es una patología, date cuenta, no es algo ‘negativo’, y ciertamente no es algo que esté ‘mal’ (porque el universo nunca comete errores), es más bien el incomprendido camino de los valientes. Es un camino espiritual que exige todo de nosotros. Necesita que nos detengamos, que realmente hagamos un alto, y que veamos la vida de frente. Que nos cuestionemos todo, absolutamente todo, y que no creamos nada que no esté vivo dentro de nosotros. Que descubramos lo que en realidad somos, más allá de todas las historias. Que terminemos esa dependencia fundada en el temor a las autoridades externas y que confiemos en nosotros mismos por primera vez. Que recordemos nuestra verdadera naturaleza y que dejemos de estarnos disculpando por todo aquello que está vivo en nosotros.
No mediquemos nuestra ‘depresión’, adormeciéndonos y haciéndonos cada día más dependientes de lo que ya somos. ¡No somos ningunos esclavos! Dejémonos abrir, permitamos que el estatus quo se desmorone y abrámonos a una experiencia plena de vida, incluso si esto duele. Abracemos la alegría y el dolor de la existencia, la seguridad y la duda, la felicidad y el aburrimiento.

Permitámonos ser la inmensidad en donde todo puede surgir y desaparecer. Descansemos del agotador juego de buscar algo que jamás podremos encontrar en el tiempo o en el espacio, y dejemos de pretender que la ‘depresión’ es algo más que una cierta clase de conversación con la vida.
Entendamos el profundo llamado de la depresión y terminemos con el miedo que algún día le tuvimos, de una vez por todas.

Felicidad

Eugenio Sánchez Arrate

Odio las listas de recetas. También las listas de consejos y sobre todo esos artículos o libros del tipo, las 10 leyes para el éxito, los 12 pasos hacia la felicidad, las 20 cosas imprescindibles que mejorarán tu vida, o los 13 principios de la mente superior y creativa.

Las odio, sencillamente. Contienen un aroma de superioridad, transmiten esa rara sensación de que, leche, si resulta que es muy fácil ser feliz, ser rico, ser abundante, vivir una vida sana, pero como yo soy medio gilipollas, no me había dado cuenta y vivo hecho un desgraciado.

Entonces nos entra la culpa, no solo no lo estamos haciendo bien, no solo estamos llevando una vida de mierda, sino que encima… encima nos restriegan que somos imbéciles porque la solución es muy fácil y estaba ahí, al alcance de la mano.

Son muy norteamericanos éstos procedimientos de la felicidad en pastillas y principios fáciles, la riqueza al alcance de todos siguiendo tres pautas y dos consejos.

Creo, desde el corazón, que si una sola de esas listas funcionara bien, no haría falta seguir escribiendo más listas parecidas. También opino lo mismo de los libros de autoayuda… su funcionamiento es relativo.

Pero sobre todo odio ésta clase de listas porque no creo en dar consejos, no creo en dar recetas y creo que cada persona tiene necesidades e impulsos diferentes, un camino diferente y una forma diferente de vivir. Cada persona necesita algo distinto para despertar la conciencia y ser más feliz.

¿Quiénes somos nosotros para dar consejos?.

Dicho ésto, solo puedo contaros aquello que a mi me ha funcionado bien de unos años para acá. Aquello que ha hecho de mi vida un lugar mejor. Advierto: son mis trucos… para nada pretendo que sean los trucos que deba seguir todo el mundo.

Agradecimiento: Agradecer todo lo que tenemos, lo que disfrutamos, la comida que comemos -sea buena o mala, mucha o poca-, la gente con la que hablamos, las oportunidades que aparecen en nuestra vida, las experiencias que vivimos, las buenas, las malas, las regulares. Valorar que tenemos casa, techo, comida, comodidades, que estamos sanos, que podemos respirar, reir, caminar, que tenemos gente que nos quiere, que estamos facultados para querer con toda nuestra alma a las personas que vengan a nosotros.

Perdonarse y perdonar (lo cual no significa que los demás te puedan tomar por tonto) A los que tengas que poner límites o decir las cosas muy claras… debes hacerlo. A los que tengas que expulsar de tu vida, expulsarlos sin contemplaciones. No venimos a ser ONG´s del afecto. Si no nos aman, aire. Tratemos a los demás como ellos nos tratan a nosotros. Da mucho poder y sensación de alivio dar puerta a alguien que solo nos ha hecho daño o que abusa de nosotros.

Ver el lado amoroso de las personas. Una mirada torcida hacia la gente y nosotros mismos, ver los defectos y solo los defectos de todo y todos, nos hará muy desgraciados. Ver el lado amoroso de la gente implica vernos a nosotros amorosamente. Nosotros también somos gente. También merecemos una mirada amable. Merecemos amor.

Aprendizaje: Considerar cada experiencia de vida no como una desgracia o una bendición, sino como un aprendizaje.

Sencillez: Recrearse en las cosas sencillas de la vida. Aprender a disfrutar del silencio, de un paseo, de un atardecer. Las mejores cosas de la existencia no son las más caras o las más rotundas, intensas o excesivas. Vivir agitado o pasado de vueltas es vivir en un estado de excitación anormal e insano que implica que algo dentro de nosotros no marcha bien. Si tenemos que chutarnos adrenalina, es porque quizá estamos un poco muertos por dentro. Lo cotidiano ya contiene experiencias poderosas para nosotros siempre y cuando estamos en un estado total de presencia.

Escuchar al propio cuerpo. Si enfermamos o somatizamos, es porque algo en nuestra vida no marcha bien. Ya hay exhaustivas listas de correspondencias entre dolencias y enfermedades y su correspondiente problema emocional asociado. (recomiendo, por ejemplo La Enfermedad busca sanarme, de Phillippe Dransart. Editorial Luciérnaga, pero hay muchos otros libros) Investigad, escuchad al cuerpo, aprended lo que os está diciendo cada dolor, cada enfermedad, cada problema de salud.

(Esta es una de mis favoritas, atentos)…

Ligereza: Si cuesta mucho, no es para ti. Si te tienes que esforzar un montón para lograrlo, si conservar una relación o tu vida actual te pesa… esa no es tu verdadera vida. La vida de uno, la que está destinado a vivir, es fácil, ligera, no se hace pesada ni molesta, no cuesta grandísimos esfuerzos, no aburre, no aturde, no atonta, no estresa, no cansa ni agota, no te hace sentir que serías más feliz en otra parte. Al contrario, te llena de energía e ilusión. Cada día.

Desapego y límites: Si algo o alguien no te nutre, abandónalo, no es para ti. Todo y todos los que estén en tu vida han de estar para proporcionarte la mayor felicidad posible. Eso no significa que puedas aprovecharte de ellos, pero si que debes aprender a disfrutar de lo que te dan. Pon límites a los que te dañan, aléjate de los que no te aman o te hacen daño. No tienes porqué aguantar a nadie. En ningún lugar está escrito que tu te tengas que llevar bien con todo el mundo.

Felicidad: Aprender qué es lo que te hace feliz a ti. Lo que a una persona la hace feliz, para otra puede ser un infierno.

Conocerte: saber qué te apasiona e ilusiona y empezar a hacerlo ahora, ya y sin excusas. Esa es la tarea más importante que has de llevar a cabo de manera inmediata. Los debos y los tengos no sirven de nada. Tu no tienes ni debes hacer nada… tu obligación primera es ser feliz y compartirlo con los tuyos, contagiarlo al mundo.

Se creativo: Recupera al artista que llevas dentro. Cursos como el Camino del Artista, de Julia Cameron (que yo imparto como facilitador, pero que pueden hacerse en solitario) o cursos de creatividad, arteterapia, bellas artes etc… te ayudarán a rehabilitar al creador que llevas dentro. Porque, no se si lo sabes, cuando creas, te pareces a la Deidad, te vuelves luminoso, divino y también más feliz.

Todo el mundo es creativo. Se puede ser creativo hasta cuadrando balances o fregando los platos, no necesitas ser un artista en el sentido más estricto del término para trabajar y explorar tu creatividad.

Entusiásmate: … entusiasmo viene de la palabra Entheos (estar en Dios).

Recupera a tu niño interior: Sanar sus viejas heridas, hacer los duelos pendientes, perdonarse y perdonar viejos agravios, traumas y heridas. Para ello, imprescindible hacer terapia. Sin terapia, todo queda sepultado bajo capas de aparente normalidad… pero solo aparente. El dolor está ahí debajo… SIEMPRE. Por mucho que lo ignores o niegues, está teniendo un efecto perjudicial en tu vida a no ser que lo sanes y limpies por completo. Mucha gente cree estar sana pero no lo está. Sin terapia el camino de crecimiento se hace mucho más arduo.

Apertura: Estar abierto y dispuesto al crecimiento interior y el trabajo personal constante. No lo sabemos todo, no somos divinos ni perfectos. La disposición a crecer nos hace grandes.

Escucha: Sin escucha a los otros, a la vida, a uno mismo, uno no recibe los mensajes de la existencia ni aprende lo que tiene que aprender de todo lo que nos pasa. Escuchar significa a veces oír cosas de nosotros o los demás que no nos gustan… y de nuestra capacidad para encajar depende todo.

Empatía y compasión: Empatizar con uno mismo y los otros. Compasión, compasión y compasión. Los demás no son nuestros enemigos, a menudo son grandisimos aliados.

Pasión: Y una variante muy buena… con pasión, con pasión, y con pasión… haz cosas que te apasionan, apasiónate. La gente que no es capaz de apasionarse, debe trabajar sus miedos y corazas exteriores, pues por debajo de ellas lo que existe es el espíritu, el fuego interior que nos hace vibrar con la vida, que nos sacude y agita para entregarnos a la experiencia.

Experiencias intensas: Buscad experiencias cumbre, experiencias de total implicación y conexión con lo que estéis haciendo… ésto solo se consigue haciendo lo que a uno le gusta. Una experiencia intensa no significa que uno se tenga que arrojar desde un puente, circular a trescientos kilómetros por hora o luchar con un león a brazo partido. La intensidad es otra cosa muy distinta desde la quietud, la calma y el estar centrado en uno mismo.

Meditar, pasear y caminar con frecuencia: Algo de ejercicio físico (senderismo, bicicleta… en mi caso, además, tiro con arco) ayuda. Machacarse y autotorturarse con el ejercicio tiene un componente importante de masoquismo o adicción a las endorfinas a causa de un estado emocional que casi siempre muestra cierta tendencia a la depresión. Es propio de los caracteres rígidos, hiperresponsables y encorsetados. Si tu ya eres feliz con tu vida cotidiana, no necesitas chutarte ejercicio para no venirte abajo o apagarte como una vela sin cera. Deporte sano y sin exigencia, que éste no sea una adicción ni una tortura. Que sea un regalo.

Contacto con la naturaleza: Pisar la hierba descalzo nos reconecta con la Fuente, la Deidad, el Creador y el propósito de nuestra alma. Hacedlo con frecuencia, es sanador.

Vivir las emociones sin negarlas, reprimirlas ni rechazarlas. Ser fuerte no es ir de fuerte por la vida (a menudo se confunde ésto). Alguien fuerte llora si tiene que llorar, se desmorona si se tiene que desmoronar, va a terapia si tiene que ir, no niega los problemas, no asegura tenerlo todo controlado y es capaz de atravesar todos los estados de ánimo sin negarlos o bloquearlos porque puede caminar a través de ellos sin sentirse amenazado.

Soledad y Compañía: Pasa ratos de soledad e introspección (para centrarse y no perderse en los otros) y ratos de compartir con los amigos, con buenos amigos. Comparte el tiempo con gente que te quiere, con animales, con personas lindas y luminosas.

-Tener una buena disposición y consideración hacia uno mismo. Tratarse con afecto, con respeto, con ternura. Mirarse con ojos amables en el espejo. Reconocer los propios errores, perdonarse por ellos, pedir perdón a otros si se los hiere u ofende, reparar el daño causado siempre.

No forzar los acontecimientos, fluir con la vida, no pelearse con lo que no nos sale, lo que no es para nosotros, no nos llega o no sucede. Lo que ha de pasarnos, nos pasará, lo que ha de llegarnos, llegará. Todo está contemplado en el plan de nuestra alma.

No esperar el momento adecuado e idóneo para hacer lo que uno desea hacer, estar con quien uno desea estar o llevar la vida que uno quiere y sabe qué le hará feliz. El momento es Ahora, el instante es Ya. Postoponer es aplazar… ¿Cuándo será el momento idóneo para hacer eso que siempre quisiste hacer? La respuesta es hoy… Ahora. Solo tenemos el presente y nada más. La vida pasa deprisa.

Olvida las listas, las recetas, los consejos: E insisto, como punto final del listado, no hacerme a mi mucho caso, no seguir a maestros ni gurús, ignorar las listas como ésta (incluida también ésta si os parece bien)… buscad vuestras propias recetas. Las mías son las que os he contado y puede que no todas os sirvan. Usad las que os vengan bien, añadid otras y, si os apetece, compartidlas conmigo, porque me encantará escucharos y saber lo que os hace felices ya que, posiblemente, también me ayude a mi y ayude a muchos otros a ser más felices.

Esto es VerdeVerdad y, entre todos, vamos a cambiar el mundo.

mujer furiosa

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

 

Escribo éste artículo pensando en personas conocidas más o menos lejanas de mi propia vida.  Algunas de ellas son lo que, hablando en plata, se podría denominar como víboras o bichos.

Todos hemos conocido personas así alguna vez, las tenemos más o menos cerca.

A menudo detectamos que esas personas se tienen en mejor consideración de la que debieran. Otras veces nos damos cuenta de que no se hacen responsables del daño que causan.

Finalmente, si en tu vida detectas que la gente te rehuye, que te terminas quedando un poco solo (cuesta trabajo reconocer ésto) quizá la gente te esté evitando por algo.

Pero aceptarlo puede ser duro.

Y es que todos, por estadística, nos consideramos mucho mejores personas de lo que somos. (Incluidos tu, que estás leyendo éste artículo y yo, que lo estoy escribiendo).

Es una realidad, en general (salvo aquellos que hacen todo lo contrario y se culpan por todo y creen que son personas no merecedoras y se flagelan constantemente por ésto y por aquello, viviendo inmersos en una culpa desproporcionada) todos tendemos a tener una imagen confundida e idealizada de nosotros mismos.

Sorprende mucho, por ejemplo, cuando las personas inician un camino de autoconocimiento vía Eneagrama, y de repente chocan contra sí mismos y descubren las esquinas y oscuridades de su ego. O cuando la gente descubre en terapia que no es tan estupenda como creía y que lleva toda la vida haciéndose daño y haciéndoselo a los demás de las maneras más retorcidas e insospechadas (y casi siempre sin darse cuenta).

Los procesos de decepción son impresionantes. No somos tan maravillosos como pensábamos.

 

NO SOMOS TAN BUENOS

En budismo hay una frase: El camino de la iluminación comienza con decepcionarse con uno mismo.

Decepción, es un buen comienzo, un buen punto de partida para empezar a caminar.

No se trata de culparse, se trata de asumir, de reconocernos, de aceptar, para poder crecer.

Hay montones de personas que no inician un camino de crecimiento personal para no llevarse el disgusto, el soponcio de descubrir que llevan a un pequeño hijo de puta dentro de sí mism@s.

Para no tener que aceptar que somos envidiosos, coléricos, manipuladores, mentirosos, egoístas, caraduras, narcisistas, ególatras, memos… evitamos mirarnos con honestidad en el espejo.

Pero cuando lo hacemos e iniciamos un camino de crecimiento personal honesto y profundo, de repente descubrimos nuestra propia mezquindad, nuestro propio victimismo, nuestra propia manipulación, nuestra propia envidia, avaricia, codicia, soberbia, vanidad, orgullo, pereza, lujuria (no en el sentido bíbilico sino en el sentido de las escuelas sufíes de conocimiento). Y solo aceptando y perdonando podemos trascenderlas y superarlas.

Y solo cuando las perdonemos en nosotros, podremos perdonarlas en los demás.

 

La realidad es que, si fuéramos tan estupendos, tan magníficos, honestos, completos y bienintencionados, no estaríamos inmersos en el proceso de reencarnación, la rueda del samsara que nos domina.

No estaríamos en ésta esfera de manifestación, sufriendo a ratos, viviendo vidas a veces duras, insatisfactorias o llenas de dificultades y pruebas.

Tenemos cierta tendencia a idealizarnos y la ideología Nueva Era no nos ayuda a crecer cuando sostiene esa visión happyflower de la vida en la que nada importa y todo es perfecto.

Que sea perfecto no significa que no tengamos que hacer nada.

Desde ésta visión florida del universo, mucho gurú, terapeuta y chamán de chicha y nabo se permite toda clase de abusos y excesos contra los demás (pues en su torcida forma de ver las cosas, todo está justificado, no hay límites ni respeto por los otros, puedo robarles energía, abusar de mi posición de terapeuta, manipular, aprovecharme, embaucar, enredar, confundir, sacar el dinero, obtener favores sexuales, cualquier cosa, todo vale, todo está bien).

Y unas narices está bien.

Vale que somos seres de Luz, vale que nuestra esencia es amor, vale que en el fondo de nosotros hay un alma inmortal inalterable.

Pero en el aquí y ahora, vivimos en un mundo de sombras y tenemos sombras dentro de nosotros, defectos, oscuridades que hemos de resolver y aclarar para crecer y conseguir dejar de hacernos daño y hacer daño a otros.

Venimos a poner más luz al mundo y también más luz dentro de nosotros mismos. Venimos a dejar caer las máscaras, a adelgazar el ego (no a extinguirlo, porque sin ego -la coraza que nos protege y tantas veces nos limita- en ésta esfera no se puede vivir).

Y para ello, hemos de admitir que a veces no somos tan compasivos como creemos, tan altruistas y amorosos como pensamos, tan buena gente como nos gustaría creer.

Hemos de admitir que nos queda aún un recorrido largo hacia la iluminación, hacia la ascensión y hacia la realización como seres humanos completos.

Además, habréis comprobado que el mundo está fatal y que desde la pasividad no podemos cambiarlo. La pasividad es permisividad y aquiescencia. Es consentir, ocultar la cabeza y mirar hacia otro lado.

Sentados no vamos a mejorar lo que está estropeado.

No hay nadie más dañino que alguien que puede arreglar las cosas, alguien que puede ayudar a cambiar el mundo y se queda de brazos cruzados y no lo hace, o vive su vida en un ombliguismo de autobienestar y convenciones sociales almibaradas, o que huye del mundo y se refugia en un monasterio sin aceptar que lo que sucede es que está socialmente inadaptado y no hace nada por transformar las cosas.

Siguiendo el carril o lo que la familia y la sociedad espera de ti, no necesariamente estarás haciendo tu propio camino.

Yo mismo viví muchos años asi, dormido, anestesiado, viviendo la vida inercial que mi familia y las convenciones me habían impuesto, hasta que me di cuenta de que no podía seguir dándole la espalda a la gente, al universo, a mi propósito en la vida.

Yo había venido a ayudar, a hacer algo por el mundo. Y entonces todo cambió.

 

NO BASTA CON SER BUENA PERSONA

No basta con ser buena persona. Aquí en la Tierra hay mucho trabajo que hacer. Mucha gente a la que ayudar, muchas estructuras sociales que transformar, mucha pobreza, injusticia y desequilibrios que corregir. Muchas guerras que terminar, muchos abusos que impedir. Mucha vida que mejorar. Mucha oscuridad que iluminar y combatir.

Y hay que hacerlo Hoy, Ahora.

No mañana ni en otra vida.

¿A qué esperamos?

¿Cómo haces tú para mejorar el mundo que te rodea? ¿Te escondes en tu cueva doméstica? ¿Te refugias en tu seguridad familiar, en tu casita aislada, en la comodidad de los tuyos… o te entregas al mundo y a lo que has venido a hacer reconociendo tus talentos y poniéndolos al servicio de la vida?

Hombre malo

Si solo orbitas en la esfera de tu familia y allegados, no estás haciendo las cosas bien.

Si mucho de lo que haces está orientado a mantener tu estatus y posición, o a mejorarla, pero nada haces por el resto del mundo, no estás haciendo las cosas bien.

Y si te limitas a vivir una vida convencional de familia y trabajo, pero nada haces por el colectivo, no estás haciendo las cosas bien.

La Fuente, el Uno, La Diosa, El Dios, El Creador no te pide que para estar al SERVICIO hagas cosas que te sean extremadamente penosas o que te cueste muchísimo llevar a cabo, te pide que hagas cosas que ya sabes hacer, cosas que se te dan bien, cosas que son naturales en ti y que te hace feliz poner a disposición de otros.

Hay personas que cocinan estupendamente, otras son buenas escuchando y dando consuelo, otras son capaces de organizar y liderar, otras pueden aportar fuerza física, o ternura, o sensibilidad, o creatividad y arte a la vida de otros… Yo escribo, doy cursos y sesiones de terapia y sanación espiritual… pero otros arreglan averías, curan enfermos, plantan árboles, protegen el entorno, cuidan ancianos, salvan animales, ayudan en zonas de hambre o conflicto, crean empresas para mejorar la vida de la gente…

¿Qué haces tu para mejorar el mundo que te rodea?

Si las capacidades y talentos que el Creador te ha dado, no las estás poniendo en juego para nada, si no ayudas a los desfavorecidos, si no das lo mejor de ti de manera entregada y desprendida, si no estás en el SERVICIO de los demás, no estás haciendo las cosas bien.

Bajaste a hacer de éste lugar, éste mundo tan injusto y desequilibrado, un sitio mejor.

Y cuando descubras como te defiendes, te ocultas, escurres el bulto, te aprovechas de otros, te escondes y proteges, como evitas, como medras, como buscas solo el bien de ti y quizá los tuyos, como te limitas a pagar facturas, marcharte de vacaciones, cuidar de tus hijos o familiares, pero sin cuidar de los demás, de los hijos de los demás, los familiares de los demás, toda esa gente que también se merece respeto, amor, solidaridad y cuidado, descubrirás como no eres tan estupend@ como tu te crees… y si encima un día conectas con el tremendo daño que posiblemente te haces y haces a otros, a menudo sin saberlo y desde la ignorancia (sin maldad), si lo descubres sobre todo durante un profundo y transformador proceso terapéutico, te decepcionarás de ti mismo, lo pasarás fatal y dirás aquello de Yo no puedo ser tan Hij@ Puta.

Pero ¿que pasaría si resulta que si lo eres?

Todos lo somos o lo hemos sido durante un tiempo. Pero no podemos permitirnos seguirlo siendo.

El mundo y la gente nos necesitan.

Consultas de Registro Akáshico

leona amor incondicional

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Es uno de los grandes retos del ser humano desde que el mundo es mundo, sobre todo porque el amor incondicional es escaso en la vida cotidiana y nos cuesta darlo y recibirlo de los demás.

Amor incondicional es amar al otro, incluso cuando el otro no es capaz de amarse a sí mismo.

Quererle incluso cuando él no se quiere. Quererle incluso cuando no nos quiere.

Darle amor incluso cuando no se deja, no nos lo permite o cree no merecerlo y se aparta de nosotros, nos agrede, nos teme, nos juzga, se juzga y se enreda con nosotros en las formas más peregrinas.

Amarlo y amarlo así, sin esperar nada.

Esa es la clase de amor que deberíamos intentar dar al otro, pero no siempre es posible.

A mi, por ejemplo, me cuesta mucho. Soy humano y muchas veces conecto con el enfado, el abandono por parte del otro, o la tristeza.

Y descubro que no soy tan amoroso como quisiera, que no puedo querer tanto como me gustaría.

A veces uno tiene que poner límites para protegerse del maltrato… a veces el abandono, la agresión, o la falta de empatía hacia nosotros por parte del otro es también una forma de maltrato… y uno tiene que poner distancia.

Otras veces cargamos al otro con nuestras excesivas expectativas, esperando que se comporte de ésta o esa manera, que nos quiera así o asá, que sea de éste o ese modo.

Pero incluso cuando el otro no es lo que esperamos, podemos amarle de corazón.

En terapia, la aceptación incondicional del paciente es fundamental, como lo es en la vida. Aceptar a nuestros amigos, a nuestras parejas, a nuestros seres cercanos y lejanos. Aceptarlos en lo que son, quererlos así, sin esperar que sean diferentes, sin esperar que cambien o sean mejores o distintos, o estén más sanos o sean mejores de lo que ya son.

Eso es amor.

Y cuando la relación a su lado se hace insoportable, mejor alejarse, separarse, quererlos de otra manera en la distancia o incluso dejar de quererlos si eso nos daña, porque también hemos de querernos nosotros.

En ningún lugar pone escrito que tengamos que sacrificarnos, inmolarnos o querer muchísimo a todo el mundo durante todo el tiempo a costa de nuestra salud e integridad emocional.

Hay gente que sencillamente no se deja querer, otra que no es capaz de correspondernos… ese es su problema, no el nuestro.

Si después de haberlo intentado, intentado con ganas, no lo conseguimos, separémonos, será lo mejor.

Se que no es fácil… sobre todo porque a veces el que tenemos al lado nos lo pone fatal (sobre todo si nos agrede, ignora o maltrata… o vivimos enganchados en una trama de lealtad ciega, dependencia o agradecimiento que nos puede consumir la vida).

En caso de maltrato o agresión, los límites han de ser muy claros.

Aquí el amor incondicional se suprime, porque también nos debemos amor a nosotros mismos y dejarnos maltratar por los demás no es amarse como uno debería.

Aceptar al otro supone amarlo con todo el pack de defectos e inseguridades, con toda su neurósis o su psicósis.

Quererlo cuando menos se merece que lo quieran.

Quiéreme cuando menos lo merezca, porque es cuando más lo necesito.

Esta frase me encanta y es tan cierta como que hay un cielo y un sol cada mañana.

La persistente manía de querer arreglar al otro

Pero en terapia (y no solo en terapia, sino en la vida) a menudo caemos en el error de pensar que, como psicólogos, terapeutas, sanadores, tenemos que arreglar al otro (como si fuera un juguete estropeado), que tenemos que curarlo o sanarlo o cambiarlo o hacerle algún apaño para que mejore y sea al fin un paciente adecuado y digno de ser dado de alta en consulta, digno de ser amado y aceptado.

Pero no siempre contemplamos que las personas tienen su momento y sus propias dificultades. Que están viviendo un proceso. Que quizá no pueden, no saben, no lo logran o no llegan.

Que están bloqueadas, que no saben hacerlo mejor, incluso que no es su momento para la terapia y quizá nunca lo sea.

Aceptar que no podemos curar a todo el mundo, que no tenemos que curar a nadie, que incluso después de mucho esfuerzo, muchos pacientes no mejoran, o no se dejan ayudar, o abandonan la terapia o no desean seguir, es uno de los retos del terapeuta.

Amar al otro por lo que es, apreciarlo y dejarlo ser, dejarle existir, elegir, equivocarse, tropezar y levantarse… eso son verdaderos actos de amor que muchos terapeutas excesivamente directivos e interventivos, no logran realizar por sus pacientes.

Para ello es fundamental respetar los tiempos de la persona, su momento personal, su capacidad de entrega y su capacidad para confiarse al otro, así como su capacidad para autosanarse y cambiar, si es que deben hacerlo.

Respetar sus decisiones, aunque nos parezcan erradas, respetar su identidad personal, sus gustos, sus querencias, respetarlos aunque no los compartamos, aunque nos duelan, aunque choquen frontalmente con nuestro sistema de creencias o incluso aunque estemos constatando que son errores garrafales… el otro debe aprender por si mismo, no somos quien para inmiscuirnos.

Hay gente que, dada la naturaleza de su patología, no es dueña de si misma a la hora de confiarse al otro, de entregarse.

Hay gente que de momento no puede, gente que tendrá que esperar o que se enfrenta a grandes obstáculos y frenos interiores.

Obcecarse en empujar, en que se esfuercen más, es perder el tiempo y no respetarles, es hacerles incluso daño.

Las cosas deben fluir solas o si no, no funcionarán.

Aceptar al otro como es.

Y, ya de paso, aceptar que no podemos salvar a todo el mundo, porque no somos salvadores de nadie.

Aceptar que no podemos influir en el proceso de las personas, que no curamos a nadie (que la gente se cura sola mientras los acompañamos), que no somos nosotros los que sanamos al paciente, que la sanación sucede (o no), que la gente se sana y cura sola (o no) y que somos meros asistentes al proceso personal de los pacientes, a su propio camino.

Que acaso podemos darles algún mapa de ruta, algún consejo o sugerencia, alguna técnica o destreza que les ayude, e incluso el amor y aceptación que no han recibido en otras partes o por parte de otras personas… pero que la responsabilidad siempre es del propio paciente.

Del mismo modo, nos convendría aceptar que en la vida no hemos venido para cambiar y arreglar a nadie, porque todo está bien, la gente es como es y, de partida, nadie tiene que ser arreglado.

Y, o los queremos tal y como son, o mejor que nos apartemos de su lado.

Y sobre todo amarnos a nosotros mismos y aceptarnos en nuestros errores, atascos, bajezas, mezquindades, meteduras de pata…

Aprendemos a amar no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver con amor a una persona imperfecta.

Y a veces esa persona imperfecta, somos nosotros mismos.

Vivimos la vida con sensación de esfuerzo, de conflicto, de lucha. Levantarse, trabajar, ir y volver a casa, pagar facturas, resolver problemas y acostarse agotados. No nos queda tiempo para ser felices, para hacer las cosas que deseamos, apenas para respirar.

Vivimos toda la vida queriendo ser más felices, tener más dinero, ser más altos, más guapos, más creativos, más libres, más realizados, más exitosos, más famosos, más espirituales, más ricos, más elevados.

Mi consejo es Deja de luchar.

Baja los brazos, no empujes, no te resistas, no trates de ser quien no eres, no te fuerces a cosas que no deseas, a vivir una vida que no quieres, no intentes ser otra persona, o comportarte como alguien distinto.

No frecuentes a personas con las que nada te une. No te alejes de tu esencia y de lo que amas… probablemente hace mucho que olvidaste quien eres y ya ni te atreves a seguir tu sendero.

Contémplate, acéptate y transfórmate desde esa aceptación incondicional, pues cuando la consigas, provendrá del cariño más puro hacia tí mismo.

En psicoterapia y otro tipo de disciplinas se parte a veces de una premisa errónea respecto al paciente.

La idea de que uno está roto o estropeado, de que hay que arreglar o reparar a las personas o a uno mismo, el mandato de que uno tiene que ser distinto de como es para convertirse en alguien más sólido, entero, responsable, cabal, eficaz, sensato etc…

Es lo que Claudio Naranjo, el gran difusor de la Gestalt, denomina el Juego de Calce (jugamos a encajar en un molde, a calzar como un zapato en la idea que tenemos de lo que es ser una persona sana o ideal). Pero es que no somos personas ideales, tan solo personas imperfectas.

Maravillosamente imperfectas, por cierto.

Y resulta que la mayoría de los problemas que tenemos provienen de no aceptarnos, no amarnos así, incondicionalmente, con nuestros defectos e imperfecciones. 

El amor todo lo cura y yo aseguro y juro, desde el corazón del escritor y terapeuta que soy, aquí y ahora, que en verdad no somos juguetes rotos, sino seres de luz de una belleza infinita.

Puede que seamos imperfectos en nuestras vidas, puede que a veces lo pasemos mal, que suframos, pero con amor y ternura, con aceptación y perdón, con cariño, todo se lleva mejor y (esa es mi experiencia) prácticamente casi todo se termina curando si hay amor suficiente.

Y ese es el problema, nos falta AMOR, amor a nosotros mismos, a los demás, a la vida…

Tengo el convencimiento de que la mayoría de las patologías provienen de la falta de amor hacia uno mismo (y de amor de los demás hacia nosotros y también hacia ellos mismos), porque, cuando uno se quiere, sencillamente se trata bien, elige la mejor vida posible para él y los suyos, no se fuerza a nada, fluye, va hacia las cosas que ama, está con aquellos a los que quiere y le hacen feliz, no vive en medio de constantes tensiones y conflictos, o desbordado por la apatía, el vacío y el aburrimiento, no se conforma con vidas de consolación o directamente insuficientes, se dirige hacia lo que le hace feliz… y todo ello sin que nos cueste un tremendo esfuerzo.

De hecho, cuando sentimos que la vida es un gran esfuerzo, que todo nos pesa o nos cuesta mucho, que tenemos que empujar constantemente, bregar con lo cotidiano para salvar el día, o que nos falta algo y no estamos satisfechos; es que estamos nadando contra corriente, no a favor del río, no a favor de lo que la vida nos trae y es en verdad para nosotros, sino nadando en las aguas del ego que nos dice mensajes del tipo:

Confórmate

Escóndete

Acepta lo insuficiente

Acepta tu infelicidad (podría ser aún peor)

La vida es peligrosa

No corras riesgos

No persigas tus sueños

No lo vas a conseguir

La felicidad no es para ti

y similares…

Cuando nuestros miedos y nuestro ego intervienen, toman el control de nuestra vida y nos meten en callejones de los que se hace difícil salir.

Con el paso de los años nos metemos en profesiones, hipotecas, relaciones, trabajos, familias y situaciones que tienen muy mala salida.

En su momento el miedo, el conformismo o la inercia hablaron y se apoderaron de todo… entonces apareció el control.

Cuando controlamos no dejamos que sucedan las cosas, no dejamos que se cumpla nuestro destino… muchas personas viven vidas que no son suyas, tan solo porque les ha faltado la energía, el valor y la determinación suficiente como para oponerse a la inercia de unos acontecimientos que les estaban poniendo a prueba y les llevaban por lugares donde han tenido que aceptar un cierto esfuerzo inútil, pues una vida que no es la de uno, no merece la pena que gastemos un solo gramo de energía en mantenerla.

Algunos piensan que las cosas cambiarán, que vendrá algo o alguien y los sacará del atolladero, no se responsabilizan de tomar una determinación firme, esperan, esperan y siguen esperando a que algo cambie y la vida de un volantazo a su favor.

La mala noticia es que, cuando tu no eliges, la vida elige por ti y empeora… te arrastra y a veces te lleva a lugares muy muy dolorosos con gente que no te hace feliz, en sitios donde escapar se hace complicado.

El fallecido Steve Jobs, Presidente de la compañía Apple, decía lo siguiente relativo a la búsqueda de la propia felicidad:

“Si tu no trabajas para cumplir tus sueños, acabarás trabajando para cumplir los sueños de otro.”

Lo sueños de otro pueden ser los de tu jefe, tu familia, tu pareja, tus amigos, tus vecinos… ¿Pero, son los tuyos?

Porque, lamentablemente, amig@s lector@s, si no nos amamos, nos vendemos al mejor postor (un jefe, una pareja, unos amigos) por un plato de lentejas (Seguridad, tranquilidad, comodidad) y entonces no dejamos que sucedan las cosas, no nos dejamos ser, no nos dejamos estar y no nos dejamos en paz… ni a nosotros mismos, ni a los demás.

La única solución ante ésta interrupción del ego es dejar de luchar, aceptar la verdad que llevamos dentro y ser consecuentes con ella. Hemos venido a la vida para algo, somos alguien, con unos talentos y unas pulsiones, pasiones, deseos… acaso una vocación…  y debemos ser consecuentes con todo ello.

Insisto y lo repetiré millones de veces: HAZ LO QUE AMAS. HAZ SIEMPRE LO QUE AMAS.

En éste sentido, como complemento a éste artículo y debido al éxito del anterior texto de Jeff Foster titulado el Corazón del Trauma, que podéis leer también aquí y en mi blog personal El Guasinton Post, http://psicotaipan.tumblr.com/, reblogueamos para VerDeVerdad un nuevo ensayo de éste excelente divulgador de la filosofía Advaita que es un honor y un privilegio publicar en éstas páginas.

Jeff Foster (muchos ya lo habréis notado) me encanta y me parece un autor de referencia al que seguir de manera obligada.

Para aquellos que nos han preguntado sobre el Advaita, la filosofía que Foster difunde, diremos que se trata de una rama del hinduismo que asegura que todo está unido y conectado entre si, que no hay separación entre los seres y tampoco entre cada ser y el Todo, la Deidad.

Todo es uno y todo sucede porque ha de suceder.

Solo la resistencia provoca dolor. Solo tratar de defenderse de lo que es.

Solo pretender controlar en vez de seguir el curso natural de acontecimientos que nos lleva a la felicidad.

Si tu la dejas, tu vida no puede salir mal. Si te empeñas, si te esfuerzas, si luchas, si no elijes tu propio camino, la vida te acaba dejando en la cuneta.

No luches.

Algunas muy buenas noticias

Jeff Foster

(reblogueado del blog PresenciaConsciente  http://presenciaconsciente.tumblr.com/)

1. No necesitas todas las respuestas en este momento.

Justo aquí, justo ahora, en este momento, no necesitas ‘averiguar’ el resto de tu vida, independientemente de lo que digan los demás.

No necesitas todas las respuestas. Éstas llegarán, a tiempo, o no, o quizás es que las preguntas innecesarias simplemente se desvanecerán.

No hay ninguna prisa. La vida no tiene ningún apuro. Sé como las estaciones. El invierno nunca intenta convertirse en verano. La primavera no se apresura hacia el otoño. La yerba crece a su propio ritmo.

Las elecciones que habrán de hacerse se harán, y no tienes poder de elección en eso. Las decisiones que habrán de tomarse se tomarán, los acontecimientos se darán, pero en este momento, tal vez, no necesitas saber las soluciones o los resultados, o cuál sería la mejor forma de proceder. Quizás el no saber es un invitado especial al banquete de la vida. Quizás la apertura a toda posibilidad es un muy querido amigo. Quizás hasta la confusión podría venir a descansar aquí.

Y de esta manera, en lugar de tratar de ‘componer’ nuestras vidas, en lugar de tratar de resolver perfectamente lo irresoluble y rápidamente completar la historia épica de un ‘yo’ ficticio, simplemente podemos relajarnos en un absoluto no-saber, hundiéndonos profundamente en el cálido abrazo del misterio, sumergiéndonos en lo más hondo de este momento, saboreándolo completamente, con toda su singularidad y con toda su maravilla.

Y después, quizás, sin ningún esfuerzo, sin lucha ni estrés, sin que haya un ‘tú’ involucrándose en nada, las respuestas verdaderas surjan en su propio y dulce tiempo.

2. No hay nada de malo en ti, y jamás lo hubo.

Amigo, desde el principio, nunca estuviste mal.

No naciste para ser pecador. Nunca estuviste destinado a ser basura espiritual. Nunca hubo una falta fundamental en tu vida.

Tan sólo fuiste enseñado a pensar eso. Otros trataron de convencerte de que no eras lo suficientemente bueno, por el simple hecho de que ellos tampoco se han sentido lo suficientemente buenos. En tu inocencia, y sin ninguna evidencia de lo contrario, les creíste. Así que invertiste todos esos años tratando de arreglarte, purificarte y perfeccionarte a ti mismo. Buscaste poder, riqueza, fama e incluso iluminación para probar que eras un ‘yo’ valioso. Te comparaste con otras versiones de un ‘yo’, y siempre te sentiste o superior o inferior, y todo eso se convirtió en algo sumamente agotador; trataste de lograr metas inalcanzables, trataste de vivir a la altura de una imagen en la que ni tú realmente creías anhelando siempre tu propio descanso.

Pero como podrás darte cuenta, siempre fuiste perfecto, desde un principio. Perfecto en tu total imperfección. Tus imperfecciones, tus manías, tus defectos, tus rarezas, tus muy singulares sabores era lo que te hacía tan adorable, tan humano, tan real, tan fácil de identificarte. Incluso en tu imperfección, siempre fuiste una perfecta expresión de vida, un amado hijo del universo, una completa obra de arte, única en el mundo y digno de todas las riquezas de la vida.

Nunca se trató de que construyeras un perfecto ‘yo’. Siempre se trató de que estuvieras, fueras, perfectamente Aquí, perfectamente tú mismo, en toda tu divina extrañeza.

“Olvida tu oferta de perfección”, Leonard Cohen canta. “Hay una grieta en todo. Así es como entra la luz.”

3. La Iluminación no es un Destino.

No hay un camino fijo hacia la iluminación.

La iluminación no es una meta, el lugar de descanso al final de un largo viaje – esa es sólo la versión mental de la iluminación.

La iluminación es colmar de luz el lugar en donde te encuentras justo en este momento.

Esta es una muy buena noticia. Esto significa que absolutamente nadie es la autoridad en tu camino – ningún maestro, ningún gurú, ningún líder religioso. Esto significa que absolutamente nadie puede decirte cuál es el ‘camino’ correcto para ti. Esto significa que no puedes equivocarte, incluso si crees que alguna vez te has equivocado. Significa que nada de lo que ha pasado puede sacarte del camino, porque el camino es cualquier cosa que esté pasando, sin excepción. Nada puede alejarte del milagro de la vida, o acercarte a él, ya que el milagro está por todos lados, brillando en todo su esplendor, en forma de cada pensamiento, sensación, imagen, sentimiento, aroma, sonido, y como el profundo milagro del Uno que está consciente de todo.

Sé esta consciencia, brillando en cada momento, independientemente del contenido. Duda, miedo, tristeza, enojo, intensa confusión – quizás, sólo quizás, estos no sean ni enemigos, ni obstáculos para la iluminación, sino expresiones de una inteligencia mucho más profunda. La misma incomprensible inmensidad y despierta inteligencia que da nacimiento a las estrellas y mueve las mareas de los océanos y envía a todas y cada una de las cosas hacia su viaje paradójico buscando su propio ser.

Sal de la historia del tiempo, el espacio y del progreso hacia metas futuras y confía en este momento sagrado. Toma cada momento. Todo momento completamente. Este momento. Porque cualquier momento es un punto de acceso.

Nunca hay obstáculos – sólo puntos de acceso.

Tú no eres ninguna entidad separada realizando un viaje hacia una futura completud.

Tú Eres poesía pura.

4. Tu vida no puede salir mal.

En realidad, tu mundo está configurado de tal modo que nunca te pasa nada, sino que todo-pasa-para-ti… Todo pasa para tu despertar, para tu crecimiento, para tu inspiración, para tu exploración. Incluso si lo olvidas, o si en ocasiones eres incapaz de notarlo, o si te distraes o entras en la desesperación.

Cuando no hay ningún destino fijo, no puedes perder tu destino, así que nunca puedes perder tu camino. De este modo, nunca pasa nada en tu vida que sea capaz de sacarte del camino. Tu camino ES lo que sucede, y lo que sucede ES tu camino. No hay de otra.

Todo es un regalo en este inquebrantable camino que llamas vida – las risas, las lágrimas, los momentos de gran tristeza, las experiencias de profunda pérdida, el dolor, la confusión, los momentos en que crees que nunca lo vas a lograr, hasta la inmensa angustia del amor – incluso si lo olvidas, si no puedes darte cuenta de ello o si pierdes absolutamente toda la fe en este espectáculo.

Pero incluso la pérdida de la fe en todo este espectáculo es parte del espectáculo, y hasta la escena en donde ‘todo sale mal’ no es indicativa de que el espectáculo esté saliendo mal. Y así, entonces, es que siempre estás exactamente donde necesitas estar, lo creas o no… aunque no lo creas.

La vida es absolutamente confiable, aún cuando la confianza parezca estar a un millón de años luz… y la vida no puede salir mal, porque todo es vida, y la vida es todo. Entiende esto, compréndelo en tu corazón, y así, la espiritualidad se volverá profundamente simple, tan simple como respirar, tan natural como mirar las estrellas en la noche y caer en un asombroso silencio. El universo es mucho más hermoso de lo que te podrías imaginar.

Con amor,

– Jeff Foster

(Traducido por Tarsila Murguía desde el sitio web de Jeff Foster…http://www.lifewithoutacentre.com/es…/an-invitation-to-rest/(Imagen: Thomas By- Marian Vejcik)

Procedente del Blog Presencia consciente http://presenciaconsciente.tumblr.com/, publicamos éste excelente artículo de Jeff Foster,

 

– Jeff Foster

A veces las cosas no salen como queremos. Un ser querido muere. Un resultado inesperado surge. Una relación se desmorona en una forma que jamás podríamos haber previsto. Una infección regresa. Un negocio se disuelve de la noche a la mañana. Un ataque surge de la nada, destrozando un cuerpo o un sueño, o ambos. Algo que parecía tan firme y real ayer, y ahora resultó ser mucho menos de lo que parecía.

Y una parte de nosotros se quiebra. Por un momento, todas nuestras defensas mentales se desmoronan. Somos recién nacidos, nuevamente, dejamos de ser invulnerables a la asombrosa gloria y angustia de la creación. Enfrentamos la maravilla de nuestra propia impotencia ante la inmensidad del cosmos, sin la protección del ego. Por un momento tocamos y somos tocados por el misterio insondable que subyace a todas las cosas. La impermanencia estalla a través de los huecos de una realidad obsoleta; y la cruda sinrazón de la existencia, la naturaleza incontrolable de los acontecimientos, el desequilibrio de nuestro mundo emocional, se hacen evidentes una vez más. Nuestros ojos están abiertos. Ancestrales enseñanzas están vivas. Lo que algún día nació, debe morir. Lo que hay aquí, pronto se ha de ir. El mismo suelo en donde estamos parados podría abrirse en cualquier momento. No hay ningún lugar verdaderamente seguro para estar parado. ¿Qué es real? ¿Qué es confiable en esta vida? ¿Qué hace que valga la pena vivir?

Y damos unos pasos para atrás. Todo esto es demasiado, la experiencia es imponente. Pronto, vuelve a lo normal. Pronto, agárrate a algo firme, algo que sea manejable. Arregla algo. Busca algo. Controla algo. Aférrate a algo. Consigue una respuesta. Medícate. Haz que funcione. Distráete – con sustancias, con religión, con trivialidades, con más y más y más experiencias.

En lugar de enfrentar los inexplorados terrores que acechan en las profundidades, fijamos nuestros ojos una vez más en las superficies. Acallamos el más grande de nuestros miedos: el de una existencia incontrolable, a través de enfocarnos en las cosas de la vida sobre las cuales creemos tener control. Bloqueamos nuestro dolor y hacemos el intento de volver a la normalidad, al trabajo, a la ‘realidad.’

Pero la normalidad es el problema, no la solución, y la vieja normalidad era demasiado limitada de todos modos. La vida, en su infinita inteligencia, sólo estaba intentando abrirnos. Nos habíamos hecho demasiado pequeños, demasiado limitados, demasiado adormecidos, demasiado preocupados con nuestras propias vidas, atrapados en nuestras propias historias; nos habíamos dejado arrullar demasiado por las comodidades de la vida moderna. En nuestra búsqueda de lo positivo, enterramos todo lo que habíamos considerado como negativo – el dolor, las tristezas, los miedos, las angustias, las paradojas. Estas energías tan naturales que habíamos empujado hacia el abismo para poder funcionar, y ser productivos, y ‘encajar.’ Creímos que éramos ‘felices.’ Sin embargo nuestra felicidad se había vuelto tan circunstancial, y nuestra alegría tan dependiente, y nuestra satisfacción tan superficial. Era la clase de satisfacción que podría disolverse en cualquier momento. Y lo hizo, porque la vida procura la totalidad y nada menos.

Y ahora estamos siendo llamados a cuestionar todo. Todo.

El dolor no es un obstáculo para sanar, es más bien una puerta. La pena no es un error, es más bien un portal. Incluso la ira contiene un camino. Y nuestros anhelos más profundos no son deficiencias, sino partes de nosotros mismos que sólo quieren ser reconocidas.

Las heridas se abren para ser sanadas, acogidas, para poder recibir una atención amorosa.

Nuestro sufrimiento y el sufrimiento de quienes amamos a menudo puede parecer tan aleatorio, tan absurdo, tan sin sentido, tan cruel, tan incontrolable, y nos precipitamos para disfrazar nuestro dolor, para esconderlo, negarlo o para simplemente pretender que ya lo hemos ‘superado.’ Como buscadores espirituales, podríamos fingir que hemos llegado más allá, o que hemos trascendido, o incluso que hemos aniquilado por completo nuestra humanidad. Que somos invulnerables. Que ya no sentimos nada, excepto una felicidad interminable. Que estamos tan iluminados, y somos tan perfectos.

Pero al final del camino no puedes esconderte de ti mismo, porque en cierto nivel siempre sabes exactamente donde te has escondido. El ‘yo iluminado’ es la mayor mentira de todas. ¿Dónde se escondería el ‘yo iluminado’?

Ninguna experiencia es intrínsecamente traumática, ninguna experiencia es realmente difícil de manejar, sin embargo a veces las experiencias pueden liberar energías volcánicas en nosotros que habíamos reprimido, escondido, o que nos habíamos negado a integrar en nuestra prisa por conseguir ser un ‘yo’ congruente, fuerte y normal. Al tratar de mantenernos en una sola pieza, en realidad lo que hicimos fue desgarrarnos a nosotros mismos.

Y ahora la vida ha llegado al rescate, con su amor a la totalidad. Los horrores, las rabias, la confusión, la alegrías insondables que nunca fuimos capaces de aceptar, se han liberado. A veces la vida detona una explosión en nosotros… y nos apresuramos a contenernos de nuevo.

He aquí una invitación para no contenernos. Para ser más inconsistentes, para aceptar que a veces somos todo un lío. Hay dignidad cuando nos venimos abajo.

Inclínate ante todas las ancestrales energías que ahora fluyen a través tuyo. Una vieja vida se está viniendo abajo, una nueva vida está a punto de coagularse, y ahora estás parado en tierra santa, increíblemente impregnada de vida y posibilidad, rota pero despierta para todas esas partes olvidadas de ti, en contacto con las alegrías y los dolores que creíste que nunca volverías a sentir, energías que habías reprimido desde niño o incluso antes.

Tu sufrimiento no es un error, o un castigo, y en última instancia ni siquiera es tuyo. Todos sufrimos. Todos nos enfermamos, envejecemos y morimos, al menos en nuestra forma física; y nuestras formas físicas son sagradas. Todos experimentamos pérdida, y nos preguntamos por qué. Todos perdemos el control, o nos preguntamos si es que acaso tenemos algún control. Todos nos vemos enfrentados a situaciones que jamás hubiéramos planeado, decisiones que nunca hubiéramos querido tomar, cosas que resultan indeseables, circunstancias que simplemente se sienten como ‘inadecuadas.’

Pero en medio de eso que no nos gusta, si podemos detenernos, y respirar, y salir de la historia de “cómo se suponía que esto debería ser,” y  ponemos atención a este momento presente, podríamos encontrar cosas que están bien, incluso que habíamos deseado, cosas sagradas, e incluso sanación. Y podríamos comenzar a darnos cuenta de que no estamos solos en nuestra lucha. Que estamos conectados a toda la humanidad. Nuestro sufrimiento es un rito de paso y muchos otros han pasado por este viaje. Caminamos sobre las huellas de nuestros antepasados. Estamos siendo invitados a amarnos a nosotros mismos, incluso con más fuerza, a conectarnos más profundamente con nuestra respiración, a sentir la clase de compasión por nosotros mismos y por los demás que nunca hubiéramos sentido si las cosas hubieran seguido saliendo a ‘nuestra manera.’ ¿A la manera de quien? Y ¿Por qué esperaríamos que las cosas siguieran saliendo a nuestra manera en un mundo de impermanencia y cambio constante? ¿Realmente creímos que estábamos a cargo? ¿Puede una ola controlar la inmensidad del océano? ¿Acaso perdimos nuestra humildad, nuestro sentido de la proporción?

Nosotros no tenemos el control. Todo está muriendo desde el momento en el que nace, como enseñó el Buda. Todo está hecho de cristal. Y ahí radica nuestra mayor tristeza y nuestra más profunda depresión, pero al mismo tiempo nuestro mayor potencial para la alegría y la liberación. Aprendemos a no interponernos más en nuestro propio camino, y aceptamos las cosas tal y como son. Aprendemos a amar la vida como es y soltamos nuestras fantasías caducas. Aprendemos que la verdadera alegría no es escapar del dolor, sino estar dispuestos a sentirlo, y que la verdadera satisfacción significa abrirnos a incluso el más grande dolor. Si somos capaces de tocar nuestras propias tristezas, podemos tocar las tristezas de toda la humanidad. Esto no significa que nos abandonemos o que seamos complacientes – esto es despertar, abrir los ojos, es el nacimiento de la verdadera compasión.

Permitimos hasta nuestros traumas más profundos con el fin de aprender lo que es el amor, la compasión, la tranquilidad; para recordar lo valioso que es cada momento en la vida. Permitimos que la vida nos abra el corazón de par en par para recibir la Verdad. Todo está ardiendo, como enseñó el Buda, y aferrarnos a imágenes obsoletas de la realidad sólo engendra dolor.

Sabíamos demasiado, ahora sabemos menos, y eso no es una pérdida, es más bien nuestra libertad. Y hay algo dentro de nosotros que nunca es traumatizado, algo que está eternamente presente y es digno de nuestra confianza, algo que sobrevive a incluso las sensaciones más intensas, que acoge y libera el trauma mientras el corazón bombea su sangre…

(Traducido por Tarsila Murguía)

Sobre el autor:

Jeff Foster es un experto en Advaita, la conciencia de la no lucha y no dualidad. Aquí abajo reproducimos información sobre su figura y trabajo.

(obtenido del blog Advaita info http://www.advaitainfo.com/maestros/jeff-foster.html)

Jeff Foster

En 2001 Jeff Foster se licenció en Astrofísica por la Universidad de Cambridge. Unos años después, tras un largo periodo de depresión y enfermedad, se obsesionó con la idea deiluminación espiritual, y se embarcó en una intensa búsqueda espiritual de la verdad última de la existencia, que concluiría unos años más tarde al conseguir ver con claridad la naturaleza no-dual de todo y que lo único que existe es la Unidad.

Gracias a la claridad de dicha visión, descubrió lo extraordinario en lo ordinario y la vida volvió a ser como siempre había sido: espontánea, prístina, alegre y plenamente viva.

En la actualidad, Jeff Foster organiza encuentros y retiros en el Reino Unido y Europa, en los que aborda clara y abiertamente cuestiones como las frustraciones de la búsqueda espiritual, la naturaleza de la mente y la Claridad presente en el centro de todo. Ayuda a las personas a descubrir lo que realmente son, más allá de todos los pensamientos y juicios acerca de sí mismos, incluso en medio de la tensión y la lucha de la vida moderna y las relaciones íntimas.

Su planteamiento, independiente y repleto de humor y de compasión, arruina toda esperanza en una iluminación futura y nos descubre el despertar que, desde siempre y para siempre, está presente en nuestras vidas. Él cree que la libertad es el derecho de nacimiento de todo el mundo. No pertenece a ninguna tradición o linaje, y su enseñanza es accesible a todos.

Jeff ha publicado cinco libros en más de seis idiomas, entre los que destacan en español:

La vida sin centro. Editorial Trompa de Elefante.

Más allá del despertar. Editorial Kairós.

La revelación de la unidad. Editorial Trompa de Elefante.

Una ausencia muy presente. Editorial Kairós.

La más profunda aceptación. Editorial Sirio.

 

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Esencia

El otro día en consulta y también a raíz de recientes acontecimientos de mi vida relacionados con una persona a la que quiero mucho (aunque me da la sensación de que ella no se lo termina de creer), tuve la ocasión de reflexionar sobre los conceptos de Forma y Esencia, dos términos de los que siempre he leído y aprendido algunas cosas, sobre todo desde un punto de vista aristotélico (que en éste artículo apenas abordaré).

Hace poco, un maestro me hizo reflexionar sobre ambos y entonces decidí escribir éste texto que vaís a leer.

FORMA es aquello que materializamos en el mundo, pero que está vacío de contenido, que no nos llena ni nos hace felices.

-un trabajo maravilloso o frustrante, pero que no nos gusta

-una vida insatisfactoria, aunque aparentemente perfecta

-una vida infeliz de la que no conseguimos escapar

-éxito financiero vacío de contenido y de servicio por los demás, vacío de alma

-logros que no nos hacen sentir plenos y nos impulsan a seguir buscando otros logros

-todo aquello que nos hace sentir infelices, insatisfechos y con la sensación de carencia, de que necesitamos otra cosa, de que necesitamos más de eso o algo mejor, o más nuevo, o más adecuado.

Como habréis deducido, los seres humanos tenemos cierta tendencia a construir en la Forma, se nos ha enseñado que eso es el éxito en la vida y que está bien.

Formamos familias en la Forma, trabajamos en la Forma, nos instalamos en el mundo asentados en la Forma, potenciamos los aspectos de nuestro físico y persona asentados en la Forma y, mientras lo hacemos, nos llenamos de insatisfacción e infelicidad porque nunca es suficiente y cuando lo es, no dura demasiado tiempo y tenemos que buscar más en otra parte.

La Forma tiene esas dos características, provoca sensación de vacío, carencia (o de satisfacción momentánea) y no permanece.

Avaro

ESENCIA, en cambio, es aquello que está conectado con la Unidad, la Fuente, con Dios, con la Diosa, con el Gran Espíritu (llamémoslo como queramos) y que, por ser auténtico y por estar conectado con nuestra alma, con el ser que realmente somos, si que permanece…

Esencia es aquello que, construido aquí abajo, en el mundo material, construido en la Forma, a la vez tiene una manifestación tangible en el mundo espiritual.

Esencia es también aquello que es cierto y que nos hace muy felices.

-Esencia es una pareja a la que amamos y nos ama, y que nos hace sentir muy bien.

-Esencia es una familia con la que estamos de verdad a gusto

-Esencia es un trabajo que nos llena y nos realiza, con independencia de lo que nos paguen por él.

-Esencia es sentirnos satisfechos con lo que somos y lo que hacemos en la vida

-Esencia es sentir que estamos conectados con nuestro propósito divino y que estamos cumpliendo nuestra misión en el mundo.

-Esencia es sentir paz y tranquilidad con independencia de las condiciones externas de la vida que estamos viviendo.

Toda Esencia permanece y produce paz y felicidad profundas y duraderas.

Esas son las dos características fundamentales de la Esencia: que perdura y que nos hace muy felices.

La Forma sola, sin contener Esencia, solo provoca en las personas un gran vacío y nos impulsa a querer más, a llenar esa carencia con nuevos éxitos, retos, logros, posesiones, personas, dinero, prestigio.

Forma es la causa de que alguien consiga un éxito y necesite otro y luego otro y después otro más para seguir llenando un vacío que no se termina ni se compensa con nada.

Forma es la causa de que un adicto al trabajo se mate a trabajar descuidando todos los demás aspectos de su vida, incluidas las personas a las que ama.

Forma también es la causa de que no nos baste con lo que tenemos, porque lo que tenemos no está conectado con quienes somos y no nos hace felices.

La vida está llena de deportistas, hombres y mujeres de negocios, personas ávidas de éxito en algún campo, (profesional, social, afectivo y también espiritual) que avanzan en pos de mayores logros, sin atender a la tremenda sensación de vacío que les queda una vez conseguidos éstos y que les obliga a necesitar más y más y luego más.

roger-federer-llorando

La Forma es como ciertas drogas… satisface momentáneamente a la persona, pero luego te obliga a comprar más de lo mismo en otro lado, para mantener ese falso estado de plenitud que no se sostiene mucho tiempo.

La Forma, es apariencia, es falsedad, es cáscara, es, básicamente, MENTIRA.

Al trabajar para ella y estar atrapados en ella, los hombres y mujeres pierden su Esencia y malgastan su vida en lugares, relaciones y empresas que no les hacen felices y les impiden compartir sus dones con los demás.

Las élites que gobiernan nuestra sociedad, por ejemplo (Imprescindible leer el libro de Jean Ziegler, “Los nuevos amos del Mundo y aquellos que se les resisten”. Ed. Destino 2003) son ricas en Forma y muy pobres en Esencia.

Si fueran ricas en Esencia, el mundo sería un lugar más justo y menos poblado de entes depredadores que lo están esquilmando.

Forma

Hay personas que son tan pobres, que solo tienen dinero.

Y no es que tener dinero esté mal (hablaremos del dinero y de todas sus connotaciones en un futuro artículo), al revés. Es que, casi siempre, tenemos dinero enfocándonos en la Forma, no en la Esencia y el resultado no nos hace mejores, ni más felices, ni más compasivos, ni más beneficiosos para las personas que nos rodean.

Sin embargo hay gente que tiene mucho dinero conectado con la Esencia, y lo que hace, básicamente, se destina a usos relacionados con el Servicio a los otros y el Amor.

¿Qué sentido tiene trabajar para la Esencia?

A efectos de crecimiento espiritual, trabajar para la Forma solo te aleja de la Fuente y retrasa tu proceso de ascensión en el camino de vuelta al cielo, a la Deidad, ese lugar del que todos procedemos.

La Forma, a nivel energético, acumula densidad y nos hace pesados, nos ancla a éste planeta y nos impide evolucionar a lo largo de las reencarnaciones.

orangután avaricioso

La Esencia, en cambio, proviene del centro de nuestra alma, es aquello que hacemos y sentimos conectados con nuestro verdadero yo interior, es aquello que te hace sentir pleno, realizado, feliz… y que no precisa de una constante codicia, avaricia o avidez por tener más, por otras cosas, otras personas, otro lugar, otra casa, otro coche, otra relación, otro trabajo u otra vida.

Mientras que la Forma deja un vacío y tristeza interior del que a veces no somos ni conscientes… o nos produce enfado y más avaricia y necesidad de llenar, la Esencia llena por completo y relaja, da paz, hace feliz, entusiasma.

La palabra Entusiasmo viene del término griego “entheos”… que significa, con Dios dentro, estar con Dios o estar “en Dios”.

Cuando estamos entusiasmados, cuando estamos conectados con nuestro Dios interior, nuestro yo esencial se manifiesta: eso es Esencia y es lo que, cuando nos toque morir y pasar al otro lado, a la otra vida, a lo que quiera que haya más allá de la muerte… permanecerá.

¿Os habéis dado cuenta de lo contentos que os ponéis cuando hacéis lo que os gusta?

Pues a eso habéis venido, a hacer lo que más os gusta, a vivir entusiasmados todo el tiempo que os sea posible, a vivir entheos siempre que podáis, con Dios en vuestro interior, construyendo Esencia.

Como habréis comprobado, por desgracia, el mundo está lleno de personas muy ricas en Forma y muy pobres en Esencia.

Y resumiendo, trabajar para la Forma, provoca insatisfacción o satisfacción eventual y efímera y trabajar para la Esencia produce Felicidad.

Mi caso particular, para lo que pueda serviros. De la Forma a la Esencia en una década.

Yo nací en una familia rica en Forma pero pobre en Esencia.

Mis padres, desde siempre, estaban enfocados solo en construir sobre aquellas cosas que no permanecen, tener más dinero, una mejor casa, un nuevo coche. Todo se sometía al imperio del dinero, las apariencias (sobre todo mi madre) y a los asuntos prácticos de una empresa familiar, que nos proporcionaba una vida rica en comodidades pero pobre en felicidad.

En mi familia, la materialidad estaba siempre por encima de las personas, no al servicio de ellas.

Tuve que aprender desde muy niño (y no sin gran dolor) a leer en mi, a buscar mi verdadero sendero y mi brújula interior y también a descondicionarme de esas ideas estúpidas relativas al triunfo social, el éxito y todo lo demás, aprendidas con mis padres y en el colegio y la vida, para darme cuenta de que solo si empezaba a construir en la Esencia, empezaría a ser feliz.

Durante décadas de mi vida, más perdido que el barco del arroz, viví en la Forma, lo confieso.

Ganaba mucho dinero en la empresa familiar, conseguía cosas, compraba cientos de libros y de ropa que luego no leía o no me ponía, me iba de vacaciones a lugares lejanos, acumulaba, hacía, iba y venía, salía mucho, gastaba dinero, cenas, cine, diversión constante… Pero, por debajo, estaba siempre la sensación de vacío e incompletud.

Un día, circunstancias de la vida me sacaron de ese eje y acabé discutiendo con mi familia. Había terminado mi formación como terapeuta gestalt y se planteaba la posibilidad de un cambio profesional con menos implicación por mi parte en el negocio familiar. Desplazado por mi hermano, que pretendía gestionar todo el negocio él solo, abandoné con dolor la empresa familiar, forzado por las circunstancias y empecé a vivir una vida distinta, más conectada con la verdad de quien soy.

Hoy día gano mucho menos dinero (y necesito también menos dinero), tengo mucho más tiempo, hago lo que me gusta y soy mucho más feliz de lo que lo era entonces.

En estos años he aprendido el valor de construir en la Esencia… y mientras tanto, observo con tristeza como la Forma, aquello que mis padres construyeron, se ha ido pudriendo, perdiendo y desmoronando lentamente en un doloroso proceso de deterioro de la empresa y las relaciones familiares… pues al final ese es el destino de aquello que es mentira, que es ego, vanidad y que no permanece. La Forma está destinada a desaparecer, por su propia naturaleza.

Yo en camara papel

Hoy miro mi vida y, sin ser perfecta, es mucho mejor de lo que nunca lo fue. Hoy escucho el testimonio o asisto al cambio personal, el progreso de muchos de mis pacientes o asistentes a mis cursos de creatividad o crecimiento interior, a gente en mi consulta de Registros Akáshicos y me emociono.

Porque me doy cuenta de que algo de lo que soy, algo de lo que puse, algo de lo que hice o transmití, sirvió para cambiarle la vida a alguien, sirvió para que alguien recuperara su dirección para que otros recordaran cual es su verdadero camino y su vida mejorara en algo.

Hoy también veo cómo muchos de esos pacientes, alumnos y amigos cambiaron mi vida y me enseñaron desde su humanidad cosas que yo debía aprender en determinado momento… y también me emociono.

Hoy escribo un cuento o un poema, recibo los comentarios de aquellos que me leen y me siento pleno y me siento muy bien, porque se que algo de lo que hice, siquiera una cosa pequeña, mereció la pena y no solo me sirvió a mi, fué útil o bello, o necesario o cierto para otras personas… y eso es Esencia.

MI GUÍA PARA VIVIR desde hace unos años para acá es la siguiente, para lo que pueda serviros:

Responsabilidades aparte (que reduzco a las más esenciales para tener una vida tranquila y cómoda y que si me desbordan procuro simplificar, compartir o delegar), si disfruto mucho haciéndolo, si pongo en ello todo lo que soy, si doy todo lo que hay dentro de mi al hacerlo, si lo hago con el corazón y si no espero nada (no me enfoco en el resultado) y me hace sentir bien, pleno y satisfecho… estoy construyendo Esencia, estoy conectado con mi Ser Superior y estoy haciendo las cosas bien.

 

Cuando las personas, lo que sienten y ellas son, no son lo primero, no estamos en la Esencia sino en la Forma. El mundo nos educa para estar en la Forma, la sociedad nos presiona para estar en la Forma, pero siempre podemos resistirnos y ser nosotros mismos.

Solo el amor es real… y eso es lo que somos todos… en Esencia.

Esperando que empecéis a ser más auténticos y a construir desde la Esencia, a amar y ser amados, a hacer lo que os hace felices, a estar donde debéis estar y con quien tenéis que estar… o que si ya lo hacéis, transmitáis a los demás esta manera de vivir que os hace mejores, me despido.

Esto es Verdeverdad… y juntos, entre todos, vamos a cambiar el mundo.

Nota de VerDeVerdad:  Autor de un libro extraordinario, Joaquín Argente nos regala éste texto que suscribo completamente y al que me adhiero por propia trayectoria vital.

Eugenio Sánchez Arrate

me doy permiso

ME DOY PERMISO
Me doy permiso para separarme de las personas que me maltratan, de las que me tratan con brusquedad, con presiones o con violencia.

No acepto la brusquedad ni mucho menos la violencia, aunque vengan de mis padres, de mi pareja, de mis hijos o de cualquier persona.

Los individuos bruscos o violentos, desde este mismo momento, quedan fuera de mi vida.

Soy un ser humano que trata con respeto y consideración a los demás. Por tanto, merezco también consideración y respeto.

Me doy permiso para dejar de ser considerado el alma de la fiesta, el que pone el entusiasmo en las situaciones. Ya no quiero ser la persona de la que depende el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver los conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan.

No he nacido para entretener y para dar energía a los demás a costa de agotarme yo. Estoy harto de prodigar estímulos con tal de que continúen a mi lado.

Mi propia existencia, mi ser, es de por sí valioso. Si quieren continuar a mi lado tienen que aprender a valorarme. Con que cuenten con mi presencia, ya es suficiente: no tengo que agotarme haciendo cosas para que adviertan lo que valgo.

Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas. No voy a cargar con responsabilidades que les corresponden a otros que se desentienden de sus compromisos.

Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto ─¡nadie es perfecto!─ La perfección es fastidiosa.

Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren. Asumo, también, mi derecho a poner límites; a establecer barreras que me protejan de algunas personas, sin sentirme culpable.

No he nacido para ser víctima de nadie.

Me doy permiso para ser inmune a los elogios y a las alabanzas desmesurados: las personas que se exceden con sus lisonjas son abrumadoras. Dan tanto, porque quieren recibir mucho más a cambio. Prefiero las relaciones menos densas.

Quiero vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. Definitivamente, ¡no entro en su juego!

Me doy permiso para dejar de sufrir angustia esperando una llamada por teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me declaro una persona no adicta a la angustia.

La valoración, la aceptación y el aprecio que deben existir hacia mi persona, me los reservo. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio a mí mismo. No necesito que esas consideraciones vengan del exterior. No viviré encerrado o recluido en ninguna casa, ni limitaré mi vida a ese pequeño círculo de personas de las que quieren que dependa.

Me doy permiso para rechazar las ideas que me enseñaron en la infancia, intentando que me amoldara a los esquemas ajenos; ideas que me obligaban a ser un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable; es decir… ¡inhumano!

Me doy permiso para no estar al día en muchos asuntos de la vida: no necesito tanta información, tantos programas de computadora, tantas películas, tantos periódicos, tantos libros, tantas músicas. A partir de hoy decido no absorber ese exceso de información. Me doy permiso de no querer saberlo todo y de no aparentar que estoy informado de todo o de casi todo.

Me doy permiso también, de saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Estoy decidido a profundizar en todo cuanto ya tengo y en todo lo que soy. Con esas pertenencias me basta y aún me sobra.

Y me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo la obligación de soportar situaciones y convenciones sociales que agotan y fastidian, que disgustan y que no deseo. Ya no me esforzaré por ser complaciente. Si alguien intenta presionarme para que haga algo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Acostumbrarse a decir «¡No!» es algo sencillo y liberador.

A partir de hoy elijo sólo lo que me da salud y vitalidad. Me siento más fuerte y más sereno cuando expreso mis decisiones como una forma de decir lo que quiero y lo que no quiero; y no como una forma de aceptar las elecciones que otros hacen. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como me dé la gana.

Me doy permiso para estar en una forma en la que me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres, las tradiciones o como quieren que me sienta los que me rodean. De aquí en adelante, lo normal y lo anormal que se manifieste en mis estados emocionales, lo establezco yo.

Joaquín Argente

extracto del libro Me doy permiso para… Ed. Obelisco.

Lo siento, perdóname

Un Artículo de Eugenio Sánchez Arrate

El Perdón es uno de los temas más controvertidos en terapia y en la vida.

Yo, lo reconozco, no soy nada bueno perdonando.

De hecho, algunos de mis rencores son legendarios (pocos, quizá solo dos o tres) y hay gente a la que no podré perdonar en muchas vidas, a veces pienso que no las perdonaré jamás (y eso incluye toda una larga lista de reencarnaciones posteriores a ésta, hasta llegar al Fin de los Tiempos).

En cambio también soy bastante blandito y cuando el otro me ofrece disculpas sinceras y sentidas, suelo perdonarle… con independencia de que tenga que pagar por lo que ha hecho…. porque, esto es importante: el perdón es independiente de las compensaciones y reparaciones que conlleva.

Y aquí hay una verdad espiritual importante: Todo se paga. Nada es gratis.

Da lo mismo que, nos hayan perdonado o no… tarde o temprano, pagaremos por el daño que causemos a otros o a nosotros mismos. El perdón libera al que perdona, no al que tiene que ser perdonado… éste aún tiene temas que resolver.

En cuanto a no ser bueno perdonando, pues vale, yo vivo con ello y vivo bien, no os imaginéis que eso me atormenta lo más mínimo. He llegado a un cierto equilibrio personal en materia de autoaceptación y se que forzarse a perdonar cuando no lo sientes, es hacerte daño. Así que ya no me obceco en perdonar a mis padres o exparejas si no siento que tenga que hacerlo. Y sin embargo he conseguido hacerlo en muchos casos.

Sencillamente he aprendido a vivir mi vida con ciertos rencores, a conseguir que no me molesten, incluso que se me olviden la mayor parte del tiempo. Se puede ser feliz sin haber perdonado al cien por cien de las personas que te hicieron daño.

También he dejado de atormentarme por no poder perdonar a algunos por más que lo he intentado, sencillamente porque hay veces que te han hecho tanto daño que no se puede.

Me consuelo pensando que es Dios quien ha de perdonar y reparar todo el daño. Yo no soy quien para impartir castigos o condenas, reparaciones o ajustes. Confío en la deidad y que El/Ella se encargue de todo y repare.

Una pareja que tuve, quizá la mujer que más daño me ha causado jamás, me decía: Eugenio, tienes que aprender a perdonar.

Aquello me enfadaba viniendo de una mujer especialmente insensible al dolor de los demás, que hacía cosas muy dolorosas para mi, porque si, quizá yo tuviera que aprender a perdonar, pero ella tenía que aprender a no andar por la vida de tal modo que los demás la tuvieran que andar perdonando constantemente.

No hagas daño y no tendrás que esperar que te perdonen.

Una cosa tengo clara, si haces daño, te lo harán, si el daño que hiciste fue inconsciente, llegará un inconsciente, una bobo o una tonta del culo e “inocentemente” te hará ese mismo daño tarde o temprano. ¿Que sacas un ojo a alguien y lo sacas sin querer? Llegará alguien y te sacará el ojo a ti con la misma falta de conciencia, para que sepas lo que se experimenta cuando eres víctima de alguien que va por la vida sin fijarse en nada ni en nadie.

Una conocida, en una reunión de antiguos alumnos de colegio, tuvo que escuchar de sus viejos compañeros como algunos estaban dolidos porque se sentían maltratados por ella. En concreto, un muchacho la acusó de haberle traumatizado y arruinado la infancia.

Ella lo había atormentado durante años porque era débil. Durante la reunión ella pidió perdón, pero hay perdones que llegan tarde y no resuelven nada.

Esta mujer acaso imagina que pedir perdón a esa persona ha servido de algo o compensa alguna cosa.

Si no hay reparación del daño, el perdón no vale una mierda.

A veces hay dolores y daños que arruinan una vida entera… es así de triste.

Y si arruinas una vida, alguien arruinará tu vida, ves preparándote para ello.

Tarde o temprano ésta mujer pagará por lo que hizo y también será atormentada, humillada y maltratada, tal y como ella maltrató, no por castigo a sus acciones (el karma no es un castigo), sino para que aprenda.

Es la Ley de Karma y también la del Equilibrio. Todo debe compensarse y de ésta compensación uno aprende a ser más amoroso, compasivo y auténtico. Pero ésta compensación debe ser cierta… la mayoría de las veces solo es una pose.

jactancioso

Yo ya he perdonado, yo vivo en paz.

Mucha gente te cuenta que vive en paz y que ya ha perdonado todo lo que tenía que perdonar.

No te lo creas ni un poquito.

La gente a menudo se cuenta a si misma, por ejemplo, que ha perdonado a sus padres, cuando en realidad ha llegado a un cierto equilibrio interior entre olvidar buena parte del daño, el abandono o el dolor recibido y vivir su vida con cierta calma. Las heridas más profundas están ocultas, debajo de una alfombra de aparente paz y equilibrio… y aparecen en terapia. A menudo los traumas están reprimidos, permanecen sepultados y olvidados.

No es tan fácil perdonar cuando el daño es profundo… y hemos de constatar que casi todos los seres humanos vivimos con daños muy muy estructurales de los que no somos conscientes. Esos daños han de perdonarse aún… y todavía ni somos conscientes de que existen.

En la vida adulta se manifiestan en enfermedades y somatizaciones, ansiedad, depresiones y malestares episódicos que se reproducen con el tiempo.

El cuerpo no miente, registra todo lo que sucedió y lo recuerda bien.

Una vez que uno abre las heridas en terapia o en cursos de crecimiento personal y las explora, aparece el dolor, la rabia y el resentimiento… y entonces urge realizar el perdón.

El perdón nos libera… y eso no significa que el otro no tenga que pagar o reparar por lo que ha hecho.

El perdón nos libera a nosotros y permite que esa energía que teníamos comprometida en el rencor se dirija a otros lugares más provechosos.

La cuenta de karma y reparación sigue pendiente y abierta en el balance energético del otro… el otro aún debe restaurar el equilibrio y aprender la lección. A veces de una forma dura e implacable.

Hay un libro excelente para practicar el perdón, sobre todo si os atascáis con él, se titula El Perdón Radical y su autor es Colin Tipping. Te ayuda a ver el perdón desde una perspectiva espiritual más elevada. Yo he conseguido perdonar a algunas personas gracias a él.

Y sin embargo, a otras aún no lo he logrado… pero tampoco me obceco por lograrlo. Soy humano, hago lo que puedo. Si no lo consigo hoy o mañana, no importa.

Perdón Radical 2

Una cosa es cierta… Que tu perdones, te libera, pero el otro no está liberado, por mucho que los manuales de autoayuda te digan que si… El que causa un daño, aún debe aprender una lección. Es una de las Leyes Universales.

Cuando hayas perdonado (o no) lo mejor que puedes hacer es desentenderte de éste tema y hacer tu propio proceso, entregar al cielo y la Providencia y dejar que todo siga su curso.

Y eso no significa que, cuando alguien te hace daño, no pongas límites o incluso que no sirvas de instrumento divino al ajuste de las cosas, realizando una acción concreta que frene o detenga al otro. A veces no se trata de vengarse del otro, pero si de poner los puntos sobre las íes y no dejar que esa persona, el que ha causado el daño, se vaya de rositas y vuelva a su vida como si tal cosa.

El dolor causado tiene un elevado precio.

El poquito valor del perdón que pedimos “de boquilla”

La mayoría de los perdones que se piden son de boquilla, no son sentidos ni reales.

Hay gente que pide perdón y se queda tan pancha, ya imagina que ha hecho todo lo que tenía que hacer al respecto de una situación dolorosa que ha causado.

Pues bien, no sentir culpa se síntoma de insesibilidad.

Y sentir culpa no ayuda nada si no vas a hacer algo provechoso con esa culpa, es decir, si no vas a reparar el daño causado.

Si no piensas reparar y lo único que quieres es quedar bien, que no piensen mal de ti, no ser castigado o que el otro no siga enfadado contigo, más vale que ni pidas perdón porque tu perdón no es sincero, es un perdón egoísta y caradura que solo busca salvar tu culo, pero no tiene en consideración al otro.

Puede que tras pedir perdón el otro te perdone, pero no es un perdón real, puesto que tu arrepentimiento no es sincero ni total, puesto que no estás dispuest@ a reparar el daño, el karma sigue actuando y caerá sobre ti.

Las fases del Perdón son las siguientes:

1ªFase: Reconocimiento de la acción cometida. La persona reconoce que se ha equivocado, que ha metido la pata, que no ha tenido en consideración al otro y reconoce exactamente los hechos, la acción que causó el daño etc…

2ª Fase: Ofrecer disculpas sinceras (aquí no sirve el no hacerlo de corazón, sin auténtica descarga emocional al pedir que nos perdonen… esos perdones de chicha y nabo, que uno ofrece para aliviarse de cargas a si mismo (a menudo para no sentirse mala persona, o para que el otro nos libere de la culpa que sentimos), pero que no son sentidos y no nos duelen en verdad, no valen ni para limpiarse el culo con ellos.

Hemos de tener en cuenta que a veces solo pedimos perdón para que el otro nos alivie de nuestra carga y nuestra culpa, pero que no hay una verdadera y genuina preocupación por cómo se siente el otro ni la ha habido nunca.

De hecho, si hubiéramos tenido el más mínimo amor y consideración por el otro, seguramente no le hubiéramos hecho tanto, tantísimo daño.

Estos perdones que a menudo se piden en la vida (una gran mayoría) no valen para nada, pues no están acompañados de la tercera fase del perdón que es…

3ª Fase: Arrepentimiento. La persona se compromete a no volver a causar éste daño ni al dañado ni a ninguna otra persona más… y no solo se compromete, lo demuestra con sus acciones cotidianas.

4ªFase: Reparación del daño causado, Compensación.

Aquí es donde se atascan la gran mayoría de los perdones, unas veces porque el daño no puede repararse, otras porque el agresor no tiene la menor intención de reparar e imagina que con haber pedido perdón y hasta lloriqueado un poco para aliviarse de culpas, incluso con haber enmendado su conducta, la cosa está resuelta… y la verdad es que no lo está.

SI NO HAY REPARACION DEL DAÑO CAUSADO, NO HAY PERDÓN POSIBLE.

Un probervio chino asegura: Si no eres buen alfarero no rompas jarrones, nadie merece ser perdonado si no arregla lo que estropeó.

plato y perdón

Es decir, yo le saco un ojo a alguien, aunque sea sin querer, y no sirve de mucho que le pida perdón, incluso que llore sentidamente por el daño que he producido, si no reparo el daño, si no restauro la armonía.

Por desgracia, (como es el caso del ojo) el daño a menudo no puede ya repararse y es inevitable e irreversible…

Con los temas del corazón pasa algo parecido… te rompen el corazón y ya no tiene remedio, de poco sirven las culpas y los perdones del otro, en tanto no reparen el daño causado de alguna manera, cosa que es harto difícil.

Según las disciplinas orientales y la terapia transpersonal, es en ese momento cuando se produce el Karma.

Según la Ley Causa y Efecto, el causante del daño, al no haber reparado (o podido reparar, porque es irreparable) el daño que produjo, pagará duramente las consecuencias de su acción en algún momento, con independencia de que le hayan perdonado o no.

Tarde o temprano sufrirá y experimentará en propias carnes las consecuencias de lo que hizo. Si mientes, te mentirán, si golpeas, te golpearán, si manipulas, te manipularán, si utilizas a los otros, te utilizarán.

A veces ésto sucederá en el transcurso de la propia vida, otras veces pasarán vidas enteras antes de que ésto suceda.

Todo debe ajustarse siempre, todo debe ser equilibrado.

YING Y YANG

Recomendaciones

Viendo como está el asunto del perdón, solo se me ocurre deciros que más vale que procuremos ir por la vida con conciencia y sin hacer daño a los demás, o intentando causar el menor daño posible.

Más vale que cuando hagamos daño, no solo pidamos perdón, sino que reparemos ese daño producido si está en nuestra mano.

Más vale que dejemos de mirarnos el ombligo, que es como la mayoría de las personas vamos por el mundo, imaginando que no necesitamos perdonar, que no necesitamos terapia, que no necesitamos crecer interiormente, trabajarnos, superarnos, mejorar ect…

Porque, cuando nos miramos el ombligo, perdemos de vista a los demás.

Y más vale que si no podemos ya reparar el daño, asumamos que las consecuencias de nuestras acciones se van a volver contra nosotros de un modo casi siempre doloroso e implacable tarde o temprano… y que es probable incluso que en éste plano, que en ésta vida terrenal del aquí y el ahora, el dañado tome represalias contra nosotros y que esas represalias incluso sean justas.

En cuanto a perdonar, haced lo que podáis, de corazón os lo digo.

A veces cuesta mucho conseguirlo. No os flageléis demasiado si no conseguís perdonar a parientes, amigos, ex parejas y demás personas. No intentéis caer en patrones obsoletos de ser el niño bueno, el buen cristiano, el buen samaritano siempre, perdonando a todo el mundo porque eso dice la Biblia, el Corán, los Budistas o el sagrado Manitú, a veces, sencillamente, perdonar no es posible (o no es posible ahora y lo será con el tiempo).

Si un rencor os hace daño, llevadlo a terapia o a sanación, trabajadlo, liberáos, no dejéis que esa energía os cause más daño.

Tratáos con cariño, paciencia y respeto y, si no podéis perdonar hoy, quizá mañana o dentro de diez años o dentro de cien vidas lo consigáis.

El tiempo lo cura todo.

Y si no lo cura, es cierto que lo aleja, lo distancia y envuelve en brumas de olvido.

Perdonáos también siempre que os sea posible por los errores cometidos.

Y si no conseguís perdonaros en algún tema, escuchad la guía de vuestra intuición, porque eso es porque quizá no os habéis quedado en paz con algún asunto y hace falta reparar, compensar al otro, trabajar más o poner luz.

VerdeVerdad: vamos a cambiar el mundo.

Juzgar

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate.

Es una de las grandes frases de la Espiritualidad con la que maestros, terapeutas y practicantes se regodean en un intento de conectarse con el Amor Universal, la Compasión y el Todos Somos Uno.

A menudo repiten no juzgues (lo cual, ya es en sí mismo un juicio, un debería).

La frase: No juzgues a nadie solo porque peca de forma diferente que tu...  es otro juicio porque da por sentado que tu pecas de alguna manera y por defecto, sin saber muy bien cual, pero que protege (o eso cree ella/él, de ser juzgado).

Vamos, que es como esparcir el ventilador y dejar que la porquería salpique por todas partes y a todo el mundo sin demasiado criterio, a ver si cuela. No juzgues porque tu también pecas, es asumir o dar por sentado que todos estamos cubiertos de la misma porquería. Algo que no es cierto y que se cae por su propio peso. Todo el mundo se equivoca y comete errores, todo el mundo acumula dentro de sí un cierto grado de mezquindad… pero en ésto, como en todo, hay grados.

El caso es que el ser humano no puede estar mucho tiempo sin juzgar, porque el juicio es la capacidad de discriminación de la persona ante el universo que le rodea y se dispara de forma automática cada vez que hacemos una elección en nuestra vida.

¿Me muevo o me quedo quieto? Mi mente juzga la mejor opción para mi en cada momento, discrimina y elige.

Juzgar es elegir… es discriminar, esto me gusta, ésto no me gusta, ésto lo quiero, ésto no lo quiero.

Juzgo conveniente comerme éste plato de comida y no éste otro. Juzgo conveniente ponerme éstos pantalones y no ponerme éstos otros que me sientan peor.

Si no juzgáramos, todo nos agradaría, todo nos parecería bien. Comer veneno, atravesarnos el pecho con un cuchillo, sacar un ojo a nuestro mejor amigo. Todo vale, todo está bien. Hemos suprimido el juicio y sin juicio… matar a tu mujer es perfectamente factible, abandonar a alguien que sufre, mirar hacia otro lado ante una crueldad o un acto deplorable que sucede frente a nuestros ojos…

En altos grados de espiritualidad, muy conectados con la No Dualidad, el Advaita y similares, ésto es un concepto poderoso… pero también peligroso. ¿Nos quedaremos cruzados de brazos sin hacer nada por intervenir ante una injusticia?

¿Os dáis cuenta del horror de ésta postura? Buscamos trascender la Dualidad negándola… no aceptándola ni asumiéndola como una parte constitutiva del mundo en que vivimos.

El juicio tiene una función reguladora muy saludable… y a menudo lo olvidamos.

Juzgar es tener opinión acerca de las cosas y de la gente. Juzgar es a veces también expresar esa opinión con libertad, sin miedo a lo que opinen los otros.  Juzgar es saber decir no, es poner límites ante personas y situaciones poco saludables.

En el entorno espiritual y terapeútico no juzguéis es una de las coletillas más recurrentes que se esgrimen para defender ciertas posiciones de laissez-faire y de no mojarse, de no dar la cara, no implicarse y no poner límites a nada ni nadie.

Con el no juzguéis o no me juzguéis a veces suelo estar encubriendo que todo lo feo o desagradable que hay en mi no me gusta que me lo enseñen y no lo quiero aceptar.

Que no acepto los límites y que no quiero que nadie me devuelva nada feo de mi comportamiento o actitud.

Una postura cobarde e infantil bastante extendida en entornos de crecimiento personal.

No me juzgues… suele encubrir también el miedo a ser evaluado y a que de esa evaluación no vamos a salir demasiado bien parados.

Cuando tenemos temas feos personales que esconder, es evidente que no nos gusta que nos juzguen. Cuando tememos el rechazo de los otros, tampoco nos gusta ser evaluados.

Y cuando nuestro sistema de valores y ética es deficiente o tiene severas fallas (relacionadas con la falta de límites, de respeto a los otros y de integridad personal) , el que no me juzguen puede convertirse en una pura cuestión de supervivencia y protección, pues yo no sabría donde meterme si me mostraran la realidad del ser de escasos valores que soy, la persona en que, por el camino de todo vale, me he convertido.

Y por desgracia, vivimos en una sociedad en la que la ética y los valores necesitan ser recuperados en todos los ámbitos de la sociedad y dentro de muchas personas. Sin confundir valores con ese moralismo religioso que tan a menudo se esgrime desde ciertas posiciones de espiritualidad oficilista en las diversas iglesias constituidas.

Pero lo cierto, también, es que si aprendiéramos a relativizar las cosas, la opinión de los demás, sus juicios (que pueden ser errados), dejarían de importarnos. De éste modo, que nos juzgaran o juzgaran a otros nos importaría también un rábano.

Porque, por el camino de no juzgar, de ser budas encarnados y de querer ser tan buenos que hasta el pis nos huela a flores… al final nos castramos, y reprimimos el derecho a tener una opinión sobre las cosas que no nos gustan, nos ponen tristes, nos enfadan o indignan. Por el camino de no juzgar, nos las cuelan dobladas, como decía mi abuela y no nos concedemos el derecho a enfadarnos y a responder a un abuso o agresión.

El derecho a discriminar, a poner límites, a decir que no cuando nos hacen daño, a defenderse cuando nos agreden o cuando algo que los demás están haciendo nos molesta mucho, es inalienable al ser humano y debería ser ejercido con más frecuencia.

Por el camino de no juzgar también nos autolimitamos, cortamos de raíz el derecho a decir la verdad que llevamos dentro, sobre todo cuando implica decir lo que opinamos de otras personas.

Por el camino de no juzgar reprimimos el derecho a pararle los pies a alguien que abusa, a frenar a los que se extralimitan, a impedir que nos hagan daño o que hagan daño a otros cuando una acción defensiva debe ser tomada.

En terapia, no juzgar

Un terapeuta, dentro del entorno terapeútico no debe juzgar a su paciente, de hecho, una de las claves de éxito en la terapia es el aprecio incondicional a la persona que el terapeuta tiene delante, con independencia de sus problemas, traumas y naturaleza como individuo.

Pero fuera del contexto de la sesión, es inevitable que, como ser humano que es, el terapeuta juzgue el mundo que ve, e incluso es saludable que lo haga… porque si no su vida se convertiría en un triste coladero en el que todo vale y no se tiene opinión acerca de nada. Todo está bien.

Me meo en los pantalones, y está bien. Mi hijo enferma de una dolencia grave, no juzgo y todo está bien. Me despiden del trabajo y no tenemos dinero para comer y todo está bien. Un hombre intenta hacer daño a mi padre mientras caminamos por la calle y todo está bien…

De hecho, por no juzgar, por no hacer nada, por no opinar, por no implicarnos, no tomar acciones y decisiones directas que implican un juicio, una evaluación de la situación y una postura firme, estamos permitiendo que muera de hambre cerca de un tercio de la población mundial en los países menos favorecidos.

Un antiguo maestro de meditación me dijo una vez: No te angusties, Eugenio, hay mucha confusión en la gente con éste concepto del Juicio… la gente que no juzga, en realidad no se implica en la existencia, no se moja, no interviene en la vida, y en el fondo no vive, está escapando del mundo que está a su alrededor. El secreto es juzgar pero no dejar que los juicios empañen una visión amorosa del Todo. Que tus opiniones no sean extremas, pero que siempre te permitan apartarte de las situaciones y la gente que te dañan. Que te permitan frenar las agresiones, decir la verdad, expresar tus opiniones y defender aquello que crees bueno y eterno.

Después de interiorizar ésta frase durante tiempo, uno puede deducir que no es tan preocupante juzgar, siempre que te des cuenta de para qué lo estás haciendo y siempre que sepas el tipo de juicio que realizas y las consecuencias que eso está teniendo en tu vida.

Si siempre opinas mal del entorno, eso no es bueno para ti, ni para tu entorno. Si siempre opinas bien de tu entorno, probablemente te estás autoengañando y eso tampoco es bueno para ti y para tu entorno.

Por ejemplo, si juzgas para protegerte y proteger a otros, ese juicio puede estar proporcionándote mucho bienestar, pues te evita conflictos y situaciones desagradables con otras personas.

Si tu juicio (tu buen juicio) te aleja de personas tóxicas o dañinas, bienvenido sea siempre.

Juzgar no siempre es reprobable, a veces te salva la vida.

La Falsa Ausencia de Juicio en las personas.

Amor Universal, Todo es Luz, Todo el mundo es Bueno, la vida es maravillosa, el mal no existe…. son también juicios poderosos. A menudo los escucho en la gente y me preocupo.

Juicios power-flower y positivos muy de moda en la mentalidad Nueva Era, en la que no todo es tan saludable como nos quieren vender.

hippie

La mentalidad hippie de que todo es maravilloso, pues, lo siento, pero también es un juicio. Un juicio optimístico e idealizado de las cosas.

Pensar que todo es de color rosa, amoroso y apacible, que toda la gente es buena, que la vida es luminosa y que todo está bien, es juzgar, es tener una opinión sesgada de la realidad tan extrema y polarizada como creer que todo es malo y reprobable y que el mundo es un asco.

Los juicios no son únicamente los negativos y desagradables acerca de las cosas, no son únicamente las críticas ácidas hacia el otro o las circunstancias, también son juicios -y muy extremos- los comentarios positivos (y posiblemente también errados) acerca de las personas, las situaciones y la gente.

De hecho, es curioso, pero solo decimos cuidado, estás juzgando cuando los comentarios acerca de algo o alguien son negativos. Pero no nos damos cuenta de que cuando esos comentarios son positivos, también estamos juzgando… y puede que con la misma falta de objetividad que cuando lo hacemos de manera negativa.

Juzgar es vivir en la polaridad, aceptar el mundo de luces y sombras en el que estamos. Juzgar es a veces acertar y a veces equivocarse… y aceptarlo.

Juzgar que todo está mal, es un error de percepción.

Juzgar que todo está bien, es otro error de percepción.

Suprimir toda opinión acerca del mundo y de la gente es otro error de percepción.

Polarizarse y estar siempre en el juicio negativo no es conveniente.

Polarizarse y estar justo en todo lo contrario, tampoco es demasiado bueno.

Para abandonar la sombra, hay que ir hacia la luz. Para encontrar la luz es bueno explorar la sombra, nuestra sombra.

Y juzgar, me temo que es inevitable para todos los seres humanos, aunque una visión positiva y amorosa de la realidad siempre es saludable y nos ayuda.

Ver la vida y el mundo como un escenario amoroso está bien siempre y cuando no nos estemos autoengañando, algo que suele ser bastante frecuente en los entornos de crecimiento personal y espiritual.

En vez de NO Juzgar, que es un mandato, un debería y una exigencia… , yo prefiero decir, Que tu juicio -que es intrínsecamente inevitable- intente ser lo más saludable posible para todos.

El reto está en conseguirlo.

Fe
El Sentido de Dar las Gracias.
un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Agradecer proviene de la palabra Gracia y, según la mayoría de las religiones, la Gracia es un Don, un regalo de Dios que desciende sobre nosotros, que nos es concedido.

A los que no tienen gracia solemos llamarlos desgraciados. Y a los que no son capaces de agradecer, desagradecidos.

Cuando alguien tiene Gracia, por el contrario, es un Agraciado. (Son agraciados los que poseen dones como la belleza, la compasión, la sensibilidad, la inteligencia, la valentía, la honestidad, la creatividad… y también son agraciados aquellos que reciben premios).

 

En cambio, ser un desgraciado es vivir en la infelicidad, estar alejado de la Gracia.

Luego, siguiendo con ésta línea de argumentación, el que tiene Gracia es feliz y el que no la tiene es muy infeliz.

Agradecer es congratularnos con la Gracia que desciende del Universo, de la Fuente, del Creador, del Gran Misterio que todo lo envuelve, crea uno en la religión o en la deidad que crea. Para ser agradecido no hace falta creer en una diosa o un dios, pero ayuda hacerlo.

Ser agradecido es agradecer los regalos, los dones del  cielo.

Solo cuando agradecemos, le decimos al Universo que queremos más de eso tan bueno que nos envía.

Por eso es tan importante dar las gracias cada día, a cada momento.

Dar las gracias por estar viv@, por caminar, por tener salud, por la comida que comemos, por el aire que respiramos. Por cada milagro cotidiano que nos permite estar aquí.

Agradecer, además, es la clave de la Abundancia.

Cuando estamos tristes, resentidos, enfurecidos, desmotivados, con miedo o sin ganas, agradecer nos resulta mucho más difícil y todas las cosas buenas de la vida se desvanecen, no llegan, se esfuman porque estamos cerrados a ellas, las bloqueamos.

Una amiga mía me contó hace unos días que quería que le llegara un amor, pero no se daba cuenta de lo cerca que lo tenía, justo delante de sus narices en aquel mismo momento. ¿Estaba abierta realmente al amor?

Evidentemente no lo estaba, pues no era capaz de verlo. El universo ya le había respondido, había contestado a sus peticiones, pero ella no se estaba dando cuenta de nada.

Agradecimiento es estar atento a todo lo que nos rodea, es aceptar las oportunidades, estar abierto de par en par a lo que la vida nos trae, sin juicios, sin pegas, sin exigencias del ego, dejándonos experimentar, confiando en que todo lo que nos llega es para nuestro mayor bien, incluso lo más doloroso.

Algunas cosas nos harán sufrir, otras nos harán inmensamente felices, pero todas nos harán crecer, nos harán más sabios y mejores de lo que éramos, sin dudarlo.

Agradecimiento y Prosperidad

Ayer estuve en un taller sobre Prosperidad con Pere Bonet – a quien estoy muy agradecido por su trabajo- y aprendí que una de las claves de la misma es el Agradecimiento. Dar gracias por todo lo que nos pasa en la vida, por lo bueno, por lo malo, por las aparentes desgracias, por los retos, por las pruebas, pues todas esas cosas nos enseñan y nos hacen aprender.

Pere Bonet

Dar gracias por aquello que nos dolió, por aquello que no somos capaces de perdonar, por todo lo que nos hace más sabios y nos acerca a la luz un paso más. Dar las gracias por una enfermedad y por lo que ésta nos enseña (se que es difícil, pero si somos capaces de hacerlo sanaremos antes). Dar las gracias por aquellos que nos humillan o agreden, porque ellos nos enseñan compasión, resiliencia, fortaleza, coraje.

Gracias por la gente con la que discutes, gracias por la gente con la que te peleas, gracias, desde aquí, doy yo ahora, por aquellos que me hacen, incluso a través del dolor, ser mejor de lo que soy.

Gracias si me insultan, gracias si me rechazan, gracias si me ignoran o me echan de su vida. Gracias si me complican las cosas y me lo ponen difícil.

De todos tengo cosas valiosísimas que aprender, porque Gracias a ellos soy el que soy.

Gracias también porque así aprendo lo duro que puedo llegar a ser ante los obstáculos, lo valiente, lo versátil, lo flexible, lo creativo, lo capaz de manejarme en circunstancias complicadas o adversas. Sin ellos nunca lo hubiera averiguado.

Gracias por todo y a tod@s.

Gracias a los seguidores, gracias a los detractores.

Y sobre todo, gracias a vosotros, seáis quienes seáis, y vengáis de donde vengáis, por seguir leyendo éste blog, por ser un grupo cada vez más grande y fiel de maravillosos/as y locos/as lectores/as… y por hacer de VerDeVerdad un lugar de encuentro y un referente de la Espiritualidad y la Nueva Conciencia en la red en poco más de un año de andadura desde que comenzamos.

Gracias y gracias y mil gracias más.

Mil millones de Gracias.

Practicad el agradecimiento cada día y sucederán en vuestra vida cosas maravillosas.

Y si, os apetece, compartidlo conmigo y los demás lectores de éste blog. En VerDeVerdad estamos pensando en abrir un blog solo para expresar agradecimientos al Universo, un blog abierto en el que vosotros también podáis dar las gracias.

GRACIAS de nuevo.

En ésta entrada reblogueamos el artículo con algunas definiciones y reglas de Alejandro Jodorowsky sobre los patrones del árbol genealógico, en el que se aborda el concepto de nudo familiar.

Interesante señalar que en todas las familias suele haber un Buscador, porque esa persona simboliza el deseo inconsciente de liberación de todos los que integran el árbol. Si estás leyendo éste artículo y si visitas VerDeVerdad con cierta frecuencia, posiblemente ese Buscador o Buscadora seas tu.

Artículo reblogueado del Blog de Maria Elena Gallardo, Reiki a Domicilio. Aquí está el enlace a su página: http://reikiadomicilio.com/category/arbol-genealogico/

Arbol Nudos

¿Cuáles son los patrones más repetidos dentro de un árbol genealógico?

Según Alejandro Jodorowsky esos patrones se llaman “núcleos”, cuando se prohíben y no se realizan se llaman “nudos”. El primer nudo es el incestuoso; el segundo es el narcisista; el tercero, el homosexual; el cuarto, el sadomasoquista, y el quinto es el de neurosis social. Digamos que los núcleos son semillas destinadas a florecer, en una fusión total con el universo, sólo que este desarrollo natural, se ve bloqueado e un momento dado por prohibición o por abuso, a la sombra del miedo. De esta manera aparece un nudo, como freno neurótico a la evolución.

El ser humano va transitando por esos nudos, o los va deshaciendo. Las amarras al pasado se evaporan. Freud llamó a eso la novela familiar, porque es como una novela, con muchos problemas distintos.

La ley del árbol, según Alejandro Jodorowsky, es la ley de la repetición. Añade que en caso de que no nos liberemos de la cadena mediante el acto psicomágico, estaremos condenados a repetir los errores de nuestros ancestros.

Dice que no existen las familias perfectas; por el contrario, toda familia es una trampa, incluso las de los hombres iluminados. Al salir del vientre materno el feto busca al padre, y si no hay padre habrá patología. Nuestro destino se va conformando así desde nuestros primeros pasos. Si a la hija le pusieron igual nombre que a la madre, estará en incesto (figurado) con su padre; si le pusieron el nombre de su abuela paterna, su padre esperará que su hija sea tan “grande” como lo fue su propia madre; si te llamaron María o José, esperan de ti castidad y pureza.

Un nudo se puede estar viviendo de diferentes formas, las más significativas son las que siguen:

-Un Nudo Superado existe, pero ha sido elevado a un nivel de consciencia superior, lo convertimos en algo artístico y útil.

-Un Nudo Neutralizado es aquel que tenemos controlado, aunque se muestre de vez en cuando.

-Los Nudos Paralizantes: son los que nos crean una enfermedad. Para identificarlos debemos buscar entre nuestros obstáculos…

-Nudos Padecidos: son los que nos causan sufrimiento, nos abusan y repetimos el abuso a la siguiente generación.

-Nudos Inventados: fantaseamos con un nudo con la finalidad de compensar algo peor.

ESQUEMA GENERAL SOBRE LOS NUDOS

Nudo INCESTUOSO (Frase: Dentro de la familia, con alguien de la familia, nada fuera de la familia)

1.-Como nudo nos impide salir al mundo. Nos encierra, rechazando las influencias exteriores. Quedamos amarrados a la familia sin posibilidad de expandirnos.

2.-La finalidad sana es conocer la totalidad del mundo.

3.-Como núcleo o semilla es el amor a los padres

4.-Para identificarlo en el árbol, se identifica en algunos de los problemas con la
pareja.

Nudo NARCISISTA (Frase: El otro no existe)

1.-Como nudo nos impide ver al otro. “Todo queda igual”. No nos dan una existencia real, se repiten los destinos como fotocopias. No hay “mutación”, todo se estanca.

2.-La finalidad sana es descubrir todo lo que nos es ajeno, descubrir al otro.

3.-Como núcleo o semilla consiste en asegurarnos de nuestra propia existencia.
Querernos.

4.-Para identificarlo en el árbol, se detecta en la repetición de los nombres, lo que genera una “catástrofe genealógica”.

Nudo HOMOSEXUAL (Frase: Rechazo a los géneros y a la colaboración entre ellos)
Produce el odio a lo masculino o a lo femenino.

1.-Como nudo se presenta como una ceguera que nos impide ver al mundo tal y como es. Se rechaza la pareja mamá-papá, se rechaza el “andrógino”…el Tao.

2.-La finalidad sana es vivir un mundo andrógino. Vivir con felicidad la alternancia Luna Sol

3.-Como núcleo o semilla consiste en identificar a la niña con la madre y al niño con el padre.

4.-Para identificarlo en el árbol Se detecta cuando dos hermanos están casados con dos hermanas. Cuando una chica le roba el novio a su mejor amiga y en todas las situaciones triangulares.

El nudo homosexual está presente entre los niños que estudian en los monasterios Zen, en los futbolistas, las monjas, los samuráis y lamas.

Nudo SADO MASOQUISTA (Frase: Voy a tener que causar dolor en mi vida)

Este nudo nos quita la felicidad.

1.-Como nudo nos hace vivir en el dolor o huir del dolor permanentemente. Cuando el sufrimiento define la forma de relacionarse con el mundo.

2.-La finalidad sana es sentir la alegría. No depender del dolor o del placer.

3.-Como núcleo o semilla consiste en aceptar el dolor, aprender a decir que no

4.-Para identificarlo en el árbol, la finalidad que se desea es: “ser feliz” o bien, “quiero alegría en mi vida”

Nudo NEUROSIS SOCIAL (Frase: ¿Cuál es mi sitio en este mundo con tanta gente diferente?)

1.-Como nudo provoca todo tipo de nacionalismos y de racismos, desprecio a una determinada clase social…

2.-La finalidad sana consiste en que cada cual encuentra su sitio en el mundo, cada uno tenemos nuestra propia y exclusiva misión en el mundo. Cada ser es una cara de Dios. Estamos en la abundancia. (Dejamos de ir en manada como los animales)

3.-Como núcleo o semilla significa que no hay igualdad en la vida. No hay justicia estoy en peligro. Hay dominantes y dominados.

4.-Para identificarlo en el árbol, cuando uno de los padres es más rico que el otro. O bien es de una clase social diferente, o de una raza distinta, o de religiones rivales.

A veces sentimos que entre el horizonte de nuestros deseos y nosotros sentimos que se levanta un enorme muro de contención y éste no está hecho más que de la materia de nuestros nudos. Conocer cuáles son y actuar, para poco a poco ir deshaciéndolos y superándolos, dejará el terreno libre para acercarnos a nuestros sueños.

Alejandro Jodorowsky.

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Mick Myers gurú

En principio pudiera parecernos fácil detectar a un farsante, pero no lo es.

Porque un falso maestro no va a venir disfrazado y con el colmillo de oro brillando con una sonrisa taimada para espantarnos… a menudo hasta parecerá una buena persona… al menos al principio. E incluso descubriremos que muchos de ellos se creen sus propias mentiras, lo cual los hace aún más difíciles de desenmascarar.

Sin embargo hay una herramienta que no falla para pillar a un mentiroso en cualquier ámbito de la vida, pero que nos exige no pensar, no usar la cabeza del modo en que solemos hacerlo… nos exige, en cambio, estar tremendamente conectados con nuestras emociones y sabiduría interior: la herramienta es el Corazón.

Y la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿La persona que tengo delante me inspira confianza? ¿Está lo suficientemente evolucionada y trabajada?¿Me siento a gusto con ella? ¿Noto que sabe de lo que habla, que me transmite paz, fe, calidad humana y profesionalidad?

A veces, lo mejor es seguir la guía interior de cada uno. Ella nos conducirá a un buen camino para nosotros.

Falso Gur´´u

Los falsos Maestros

Hace años sigo la pista desde lejos a un seudomaestro chamánico-Nueva Era, uno de esos gurús de campo y bicicleta que es más famoso por intentar acostarse con todas las mujeres que pilla, que por la efectividad de sus talleres o tratamientos.

Con varios libros publicados, llenos de verdades a medias y conceptos no experimentados, no trascendidos, interiorizados o sin aplicar a él mismo, sin trabajo personal interior serio y honesto, e incluso con algún episodio de manipulación que ronda la estafa, sacando dinero a jovencitas confusas y mujeres necesitadas de apoyo para abrir centros de terapias alternativas que luego nunca se abren, ésta persona sigue vendiendo la moto de sus talleres de crecimiento personal, su chamanismo de cachaba y boina y su espiritualidad salchichera con gran éxito y predicamento de público.

Pero la verdad es que de chamán, de luminoso o de maestro, el amigo tiene poco.

Solo es un caradura más, buscándose la vida a costa de la ingenuidad de la gente y sin la entereza moral de empezar a mirarse al espejo con sinceridad y comenzar a trabajar en si mismo y en su ego de una forma valiente y abierta.

Esta es la verdad del mundo de la Espiritualidad y las Terapias Alternativas en muchos lugares del mundo.

Hay una gran cantidad de aprovechados y gente sin ética ni principios, intentando medrar en un campo donde la credulidad de la gente es inmensa.

Recuerdo numerosos casos que me vienen a la memoria constantemente:

-El director de una escuela de terapia, que trata de aprovechar su posición de poder para intentar acostarse con todas las alumnas que puede.

-El formador de biodanza (con pareja) que aprovecha el contacto en las clases para sobar y meter mano sin el menor pudor a cuanta persona se le antoja.

-O el gran líder de un sistema de sanación que sobrexplota a sus empleados en jornadas interminables de consulta (en las que la parte del león, el dinero, sobre todo lo gana él).

-O la famosa tienda ecológica que, esgrimiendo la bandera de lo alternativo, lo libre, lo natural y lo desinteresado tiene a sus empleados explotados, cobrando una miseria, sin contrato y sin darles de alta en la Seguridad Social.

-O la librería cuyo dueño tiene sin contrato a su esforzado ayudante, da talleres de crecimiento personal sin formación, capacitación ni experiencia ninguna… y encima aprovecha la menor ocasión para intentarse acostarse con todas las jovencitas incautas que pasan la librería atraídas por el mundo espiritual.

-O los talleres de sexualidad en los que el formador intenta acostarse con todo lo que se menea a su alrededor, sin la menor contención o respeto por sus alumnos/as.

-O los sanadores que te aseguran estar sometido a mal de ojo, terribles maldiciones o dolencias etéricas incomprobables… y te mantienen atrapado durante meses y meses a lo largo de muchas sesiones.

-O maestros de tantra que aprovechan el tantra para trajinarse a todos los incautos e incautas que pasan por su escuela.

-O los sistemas de sanación cuyas iniciaciones y titulaciones son tan caras que impiden a la gente común acceder a la maestría.

Elegid el sistema que os parezca, porque sinvergüenzas, jetas y personas con mucho morro, hay para todos los gustos.

Esto también sirve para ciertas Ordenes Herméticas, que venden un conocimiento que no les pertenece y cuyos estamentos interiores son solo una fórmula para ganar dinero, obtener poder, autoestima, favores sexuales o económicos, o que sus miembros medren socialmente.

seguir al lider

Todo el mundo ya es terapeuta

Para colmo, hoy en día cualquier persona, sin el menor pudor, ya se ve capacitada para enseñar, dar clase, formar, tutorizar o guiar a otras personas en el camino del crecimiento personal.

Y la mayoría no tienen su historia personal resuelta, ni se conocen lo suficiente a si mismos, ni acumulan las suficientes horas de trabajo personal e introspección seria como para ser los tutores, profesores o facilitadores de nada ni de nadie.

Seguimos viviendo en una especie de río revuelto de las terapias alternativas y la espiritualidad, donde todo vale.

Según el paradigma cognitivo conductual de la psicología, no es necesario haber hecho terapia individual para ser psicoterapeuta… lo cual es una de las mayores aberraciones que pueden escucharse en boca de un ser humano con dos dedos de frente.

Un terapeuta debe tener muchos de sus temas personales resueltos, muchas horas de terapia personal a la espalda y mucha experiencia en sesiones individuales y grupos, él mismo como paciente y él mismo como terapeuta… y si no los tiene, es mejor que se dedique a otra cosa.

Por mi experiencia personal, los terapeutas cognitivos suelen estar entre los que más ayuda y terapia necesitan, no por propia voluntad, sino por imposición del propio sistema universitario, que no les exige horas terapia individual, ni resolver su propia vida antes de andar resolviendo las de los demás.

Pero es que además, muchos terapeutas, de cualquier escuela u orientación, por desgracia, tienen su neurosis prácticamente intactas y sin desenvolver, empaquetadas y bien envueltas en papel celofán… las pasean por las consultas y por la vida sin el menor complejo o conciencia.

Y los que lo acaban pagando, son sus pacientes.

Además, usar el sesgo psicológico (esa creencia de que, como yo soy psicólogo, psiquiatra o terapeuta… YO SE…) es lo peor para alguien que se dedica a la salud y el crecimiento personal.

El creer que uno sabe, es el camino más rápido para ser un completo ignorante el resto de nuestra vida.

Cuanto más evolucionada está una persona, más se da cuenta de lo poco que sabe y de lo mucho que aún le queda por crecer y aprender.

Saber de psicología a veces es un lastre para seguir manteniéndose en la neura personal, en el ego y en lo mismo de siempre, sin afrontar con honestidad que no te conoces lo suficiente y no has comenzado el camino de crecimiento personal que a todos nos corresponde.

Por no hablar de los que se inventan escuelas, novedosas técnicas y procesos de sanación, curación, iluminación o elevación que, con datos fiables en la mano y estadísticas de efectividad y resultados, no funcionan más allá de la catarsis obtenida durante el taller, en el que la luz, la música, la afectividad y los efectos teatrales, hacen creer a las personas que allí está pasando algo importante o transformador… pero luego llegan a casa, retoman su vida cotidiana, y no ha pasado nada.

Hoy abres una revista dedicada al mundo de las terapias alternativas y te quedas asustado: Todo son ofertas de novedosos sistemas de curación, de orígen exótico, oriental, extranjero, ancestral, angélico o alienígena.

Terapias que suenan parecido a masaje cuántico neuroregenerador multiaural, pellizcado polinesio revitalizador ancestral y chamánico de las islas Loloe, el Olvidado Pescozón de Luz Solar de los Zapotecas, la Desencriptación celular biológica magnificada y la gimnasia estelar ortopédica de los atlantes, entre otras lindezas.

También se venden muy bien los mix, constelaciones con arteterapia, tenis de mesa y macramé, doma de caballos con vacaciones conscientes y meditación vegano- chamánica. Mindfullness sensorial con radiestesia y nutrición ontológico-sistémica con aplicación de la teoría de campos morfogenéticos etc…

Algunos eligen nombres más sencillos con siglas tipo MMK, FFC, Micro SSD y la biblia en verso.

Todas éstas terapias (y no pretendemos meterlas a todas en el mismo saco, porque las hay que funcionan y las hay que no… yo mismo he probado con éxito unas cuantas) acaban por dejar a la gente confundida.

Vivimos tiempos de necesidad y mucha gente precisa de ayuda profesional… y lo que se encuentra es un amplio abanico de oferta comercial en el que se pierde.

Los cursos acelerados y los atajos

Para colmo, ante la disyuntiva de tener que estudiar y crecer durante muchos años o hacerlo todo más deprisa, cualquiera se hace un curso de tres meses o un año en alguna de las nuevas disciplinas de cambio y transformación personal que han aparecido en el mercado y ya es terapeuta y ya sana, cura, limpia y da esplendor a los pacientes, sin haber siquiera comenzado su propio proceso de sanación particular.

La profesión está llena de terapeutas no sanados, somatizando todo el día sus dolencias y con más conflictos personales sin resolver que los personajes de una novela de Jane Austen.

Como decía el excelente terapeuta Guillermo Borja: hay terapias light que son a la terapia profunda, lo que los McDonalds a la gastronomía.

Guillermo Borja

Guillermo Borja

Finalmente unos consejos para elegir terapeuta, formador, consejero, acompañante o facilitador

Para saber cuando tenemos delante a un verdadero profesional os recomiendo seguir vuestra intuición y vuestro corazón, observad la calidad humana del ser que tenéis delante y en el que vais a depositar vuestra confianza:

-Huid de los terapeutas, psicólogos y psicoterapeutas que no han sido pacientes ni tienen las horas suficientes de terapia personal y crecimiento interior.

-Huid de gurús que prometen cambios milagrosos, pero no los demuestran.

-Huid de aquellas personas que no os inspiren calma, confianza, aplomo y sabiduría.

-Huid de los atajos, las soluciones mágicas y fáciles por un precio moderado (o carísimo)

-Huid de los terapeutas poco empáticos o sin corazón.

-Que los títulos no os confundan, fijáos ante todo en las personas y en su profesionalidad. Que no os cuenten batallas de títulos oficiales universitarios, diplomas y certificados… que os demuestren su propio crecimiento personal y profesionalidad con hechos, en la práctica y no con papeles ni certificaciones que no demuestran nada. Descubriréis que muchos terapeutas y psicólogos titulados y bien provistos de diploma, acreditación y colegiación oficial, se amparan en esa titulación para no afrontar su falta de cualificación efectiva y personal… y muchos llevan ejerciendo toda su vida, por cierto.

-Tened presente que en el mundo de las terapias hay terapeutas buenos, malos y regulares… hemos de aceptarlo. Buscad uno que os vaya bien. Un mal terapeuta con el que tenéis química, puede que funcione. Un buen terapeuta con el que no la tenéis, no funcionará seguro.

-Huid de los talleres de abundancia que solo hacen prósperos y ricos a quienes los dan.

-Huid de la falta de honestidad, de la falta de corazón, de la caradura de los formadores sin empatía o con tendencia a la explotación y manipulación de sus alumnos.

-Huíd de las recetas mágicas y los libros de autoayuda con soluciones fáciles y listas del tipo, las 10 cosas que un hombre de éxito debe tener en cuanta, o los 12 principios para el amor incondicional según la doctora Tal y Cual.

-Huíd de los precios altos en los talleres: no solo no garantizan una buena formación, sino que aseguran que el que los organiza quiere vuestro dinero por encima de vuestro bienestar o aprendizaje.

-Huid de las modas. Todos los años aparece una terapia que parece prometer la iluminación y curación absoluta y luego pasa el tiempo y esa terapia pasa de moda porque no era para tanto. Lo que es bueno y efectivo, se mantiene en el tiempo y podréis probarlo cuando se constate su eficacia. Tened calma y tranquilidad a la hora de elegir.

-Recordad que hay precios de mercado y son razonables y moderados, accesibles a todos los bolsillos y permiten vivir con dignidad y solvencia a los profesionales que los proporcionan… un terapeuta caro no suele ser mejor por ser caro, tan solo suele ser más carero y punto.

-Huid de los que cobran un dineral por una sesión de consulta individual.

En España, burradas de honorarios que rondan o sobrepasan los cien o ciento cincuenta euros por sesión, hablan de un afán desmedido por el lucro y muy poca conciencia y respeto por el cliente y su economía… y más en tiempos de crisis. ¿Si no tienes dinero bastante, no tienes acceso a esas terapias? No tiene ninguna lógica.

-Huíd de aquellos que con su comportamiento desmienten sus palabras, los que dicen una cosa y hacen la otra, los que propugnan la paz, la libertad, el entendimiento y el amor y no tratan con paz, entendimiento ni amor a sus semejantes (al revés, explotan a sus alumnos, ayudantes y empleados).

Por último, os dejo unas declaraciones de una conocida psicóloga humanista, mi amiga L.R.B. que ha pedido no revelar su nombre y que nos habla sobre La Reconexión de Eric Pearl y lo que opina al respecto de su creador y de éste curioso sistema de sanación, al que un día dedicaremos una entrada aparte.

L.R.B. “Sinceramente, sin dudar de la técnica, que creo que funciona de un modo que no puedo explicar, cobrar a la gente un dineral por recibir una energía que ni le corresponde al señor Pearl, ni puede someterse a copyright, es vergonzoso. El no es su dueño, me parece una estafa. Pearl se está haciendo millonario cobrando una cantidad exagerada por dar tratamientos y divulgar un conocimiento que no le pertenece, que el cielo le envió y con el que se está lucrando de una forma exagerada. Esa es mi opinión. Ha registrado la técnica, ha registrado el copyright de esa energía y la forma de hacerla funcionar en las personas, ha registrado el sistema… ¿usted se imagina que Buda hubiera registrado la Meditación, que Jesucristo hubiera registrado la oración o los milagros, que el Doctor Bach hubiera registrado la Terapia Floral, Mahoma hubiera registrado orar mirando a la Meca o el Doctor Barnard los transplantes de corazón? La energía, la luz y la sanación, así como el conocimiento espiritual, son de todos y deberían ser accesibles para todos por módicas cantidades, moderadas y honestas. Hoy, si no tienes los 333 euros o su equivalente para ser reconectado, te comes los mocos… Entonces ¿no tienes derecho al tratamiento?¿Te quedas toda la vida desconectado de la Luz? Es inadmisible.”

Gurú

Abundando en el tema de los falsos gurús aquí os dejo un artículo ya clásico de Ritchie Holterman, titulado: 9 Maneras de detectar a un falso gurú o Maestro espiritual.

Es un texto que apunta a convertirse en un clásico en éstos temas y muy recomendable.

http://www.portalmundoespiritual.com/2014/10/9-maneras-de-detectar-un-falso-guru-o.html

Y aquí tenemos también la historia de Vikram Gandhi, un cineasta de la Universidad de Columbia que se hizo pasar durante meses por un Gurú espiritual, adoptando el alias de Sri Kumaré y que consiguió engañar a mucha gente y filmar un excelente documental que ilustra muy bien las falacias, mentiras y engaños que son tan frecuentes en el mundillo.

http://esoterismo-guia.blogspot.com.es/2014/02/kumare-falso-guru-documental-maestro.html

Esperando que el Corazón sea siempre vuestra guía (pues el Corazón nunca se equivoca), os deseo que elijáis siempre bien a vuestro terapeuta, formador, facilitador y también a la gente que os acompañe en la vida, pero sobre todo os deseo que la Paz sea siempre con vosotros.

Esto es VerDeVerdad y día a día, como vamos pudiendo, intentándolo paso a paso, con calma y sin pausa… Vamos a Cambiar el Mundo.

sin miedo

Contra los miedos , Aquí os dejo éste excelente poema de Saliary Röman, cuyo Blog, el Cuento de Saliary podéis seguir en http://saliary.wordpress.com/
Eugenio Sánchez Arrate

El cuento de Saliary

Elige equivocarte.
El error abre a tus pies, nuevos caminos.
Deja que tus pensamientos se llenen de música.

Elígelo, no dejes que te atrape,
toma la iniciativa,
sigue llevando el timón, incluso cuando tiras la toalla,
incluso cuando has dicho “NO PUEDO”.

Elige equivocarte,
.    del miedo nacieron las estrellas,
.        cuando el universo decidió optar por el colapso.

Elige con certeza rendirte, una vez, rendirte.
Arrastrar el peso de las cosas que no puedes cambiar,
sólo crea arrugas en el alma.
Libérate de la negrura de los problemas,
niégate  a llevarlos en tu mirada.

Si el fracaso fuese una casa,
allí habitaría junto al orgullo,
el desastre de no querer dejar de lado metas que no se pueden cumplir.
Una casa enorme,
donde se refugian muchos humanos:

los que nunca han tenido propósitos;
los que basan su vida en la desdicha ajena;

Ver la entrada original 595 palabras más

por Eugenio Sar/ Eugenio Sánchez Arrate

Lo siento, amig@s, éste verano me lo he tomado con calma y el descanso, por lo que respecta al blog, (en realidad los varios blogs que tengo, más los varios que vienen de camino) ha sido un poco más largo que de costumbre. Necesitaba reposar, coger aliento, arrascarme la tripa, aclarar ideas, concentrar intenciones y definir sueños, con esa caótica profundidad de búfalo enamorado que me caracteriza.

Por suerte, algunos de mis trabajos funcionan solos y VerDeVerdad, el blog de Espiritualidad y Nueva Conciencia, ya ronda las 40.000 visitas desde que el año empezó… y sin colgar una sola entrada en más de un mes durante éste verano.

Tampoco van mal mi blog personal, el Guasinton Post http://psicotaipan.tumblr.com/ (alojado en Tumblr por aquello de experimentar otras plataformas) y el Cuaderno Infinito http://333eugeniosar.wordpress.com/, dedicado a mi poesía.

Podría dormirme en los laureles y pasarme otros dos meses sin actualizar contenidos, la inercia ya es suficiente para sostener las tres publicaciones y otras más que tengo por la red, pero debo continuar trabajando y escribiendo.

Además, me apetece.

Esta semana estoy dedicado, entre otros menesteres como las consultas, los cursos y mis cuentos para el próximo libro, a dibujar el Mapa Mental (una técnica antigua muy extendida y divulgada por el gran Tony Buzan) del nuevo camino que quiero afrontar en los meses venideros.

El Retonno (como decían los humoristas Martes y Trece) llega con el año escolar ya empezado, pero al fin llega.

Comprended que los escritores/terapeutas también somos animalillos de Dios y necesitamos un respiro, tomar aire, coger carrerilla. Vienen tiempos duros y los acontecimientos, así como la gallofa política reinante en tantos lugares y países, no deben sorprendernos con la guardia baja.

De éste verano fresquito rescato lo bueno que es dormir tapado muchas noches, las siestas y ratos de lectura en el Retiro, las charlas metafísicas y terapeúticas con el sanador y amigo Jesús Cayola; un fin de semana en Zarzalejo de lo más chamánico y divertido con Esperanza Marco de León y amigos; casi diez días en Villar del Ala, en buenísima compañía, recorriendo los montes y paisajes de la Soria más mágica con Julio García, Carmina Andújar, Remedios San Nicolás y un puñado de buenos compañeros… y por último, otro fin de semana en Navalagamella en el que la risa constante fue el común denominador.

Pero sobre todo destaco el Curso de Terapia Floral que he impartido con Esperanza Marco a través de Valores en Red y también mi proceso como formador/facilitador/participante de El Camino del Artista, el programa de 12 semanas de Creatividad de Julia Cameron, celebrados ambos en las dependencias de la fundación CIVSEM y el acogedor parque de la Quinta de los Molinos de Madrid.

Julia Camarón (de la Isla), como diría mi tío Sátur, que decía los Beales (así como suena) en vez de Beatles, ignorando la pronunciación inglesa, escribió un libro extraordinario para rehabilitar al artista que todos llevamos dentro.

Incluso los que ya saben que son creativos o se sienten como tales, deberían leerlo o hacer el curso en algún momento de sus vidas. El bloqueo, el atasco, la dificultad, a veces no está en crear o producir, sino en luchar y defender con coraje lo que uno crea, pelear por ello y hacerlo circular o darlo a conocer a la gente sin temor.

El camino del Artista

El Camino del Artista

Creatividad es todo, no hace falta ser pintor, escritor, escultor, músico o cineasta para ser creativo. Se puede ser creativo cuadrando balances, barriendo la casa o fregando los platos.

Leyendo por tercera o cuarta vez el libro de la Cameron, me he dado cuenta de que la mayoría de las personas tiene la creatividad muy muy atascada en sus vidas y se sabotea en alguna parte del proceso.

El atasco se produce en varios momentos: al comienzo, durante la ejecución, o a la hora de creer en lo que uno ha hecho y enseñárselo a los demás para comercializarlo, cobrar un precio, valorarlo.

Domesticados por el sistema, como individuos útiles para la maquinaria de producción, entramos en la rueda de adaptarnos o quedar apartados… y acabamos siendo exprimidos en trabajos que odiamos, en los que languidecemos o que nos van consumiendo y que no tienen demasiado que ver con aquello que amamos y sentimos desde el corazón.

No damos crédito ni carta de validez a los recurrentes impulsos de querer ser o conseguir aquello que más anhelamos.

La mayoría de la gente es, en líneas generales, lo que Julia Cameron llama un artista bloqueado. En algunos casos esos artistas atascados se convierten en los aguafiestas de aquellos que no lo están. La Cameron usa el término enloquecedores para referirse a los que, queriendo o sin querer, te atascan, te arrastran a su estrecho mundo de visión limitada, te erosionan y tratan de que no alces la cabeza y seas tú mismo.

Julia Cameron

Julia Cameron

Yo tuve mi buena ración de enloquecedores y bloqueadores desde que estoy en el mundo. Mi infancia y adolescencia son una pequeña guerra de Vietnam en éste sentido. Poco apoyo familiar, poco refuerzo a mis intereses e identidad personal y poco menos que esconderme para crear y ocultar lo que dibujaba (por entonces yo me dedicaba a los cómics), hasta que llegó un punto que perdí toda la confianza en mi mismo y ya solo creaba en soledad, encerrado en un cuarto o cuando me quedaba en casa solo.

Mis padres y mi hermano, para su desgracia, pues creo que eso los hace profundamente desdichados, son personas del tipo que ha fabricado la sociedad de consumo: Sus mensajes no verbalizados más habituales son “eres un idealista”, “los sueños no existen”, cumple con tu deber, trabaja como un burro, y fallece.

Mi primera mujer, muy buena gente, -pero con mucho genio e intransigencia- también estaba creativamente bloqueada.

Y mi segunda pareja, azafata, de la que ya he hablado alguna vez aquí, no digamos. Una persona ocupadísima, ansiosísima y completamente desubicada, viviendo siempre en permanente jet-lag, sin estar presente en su vida, en la de sus seres queridos… y sin habitar su cuerpo. Qué locura.

Pero lo cierto es que uno elige a ese tipo de gente para seguir atascado. Una novia que te arrastra a su mundo de prisas enfermas sin tiempo para el verdadero encuentro, la verdadera intimidad; un novio que te maltrata o intenta que abandones tu propio camino haciendo que pierdas la confianza en tí misma, unos amigos que te critican o contagian sus miedos, que te juzgan o se burlan de tus primeras creaciones, unos padres que no te dejan ser tu mismo y te cohartan, manipulan o chantajean emocionalmente mediante la culpa o haciéndote creer que les debes algo… Elegid cuál ha sido vuestra fórmula para seguir bloqueados hasta hoy. Solemos usar varias a la vez.

A veces el peor enemigo es uno mismo, la inseguridad, los miedos, los “no valgo”, los “no sirvo”, los “qué vergüenza me da mostrarme, enseñar mi arte, compartirlo con otros”. Damos fuerza a los demás no creyendo en nosotros.

Yo permití durante años que muchos bloqueadores me atascaran con sus críticas, ausencias, rechazos, extorsiones, mentiras, faltas de atención o aprecio, o con sus constantes demandas para asuntos que no me interesaban nada y a ellos les preocupaban muchísimo. Los elegí inconscientemente para no afrontar al creador que llevo dentro y para no sacar todo lo que había en mi interior… por inseguridad, por temor, por falta de confianza.

Me contaba excusas, no estoy suficientemente preparado, aún no es el momento, tengo que aprender y formarme más, tengo que mejorar…

Y al final nunca empezaba. Estuve años atascado o con mi creatividad renqueando bajo mínimos por ésta circunstancia.

Hoy eso ya no me sucede y, aunque sigo luchando contra ciertos atascos durante el proceso de creación, sobre todo en la parte final de hacer circular lo que escribo, enviarlo a concursos, publicarlo etc… (tareas muchas que delego en mi editora y agente Nuria Onega)… desde hace unos añitos me rodeo de personas que son sanas para mi creatividad, que no la secan, critican, o agostan, sino que la nutren y la hacen crecer.

El problema de perseguir los propios sueños

La mayoría de nosotros no se atreve a soñar ni a perseguir sus sueños y se conforma con una vida de derrota, resignación, anuencia, o un trabajo más o menos seguro (ahora, en la moderna sociedad hacia la que caminamos, ya ni siquiera el trabajo es algo seguro, por lo que el precio que las empresas y el sistema van a pagar a medio largo plazo por tener a la gente constreñida, mal pagada y viviendo en constante incertidumbre, será alto… posiblemente ni lo puedan pagar).

Pero el universo premia a los valientes, a los que saltan al vacío sin temor o aceptando que están muertos de miedo, pero lanzándose pese a todo.

Joseph Campbell, el célebre autor del Viaje del Héroe y tantos libros sobre mitología y antropología, tiene una frase que debería ser una máxima o ley para nosotros: Sigue tu gozo y se abrirán puertas donde las puertas no existían.

Joseph Campbell

Joseph Campbell

¿Qué es lo que os hace felices?

Probad a lanzaros y luego me contáis lo que os pasó.

Cuando uno se lanza, la red aparece y empiezan a suceder acontecimientos sincrónicos, casualidades que nos abren y suavizan el camino. El universo conspira para que cumplamos nuestros sueños. Cierra puertas que no debemos recorrer y abre otras por las que el camino está libre.

Si dudamos, nos pone obstáculos, si somos tibios a la hora de lanzarnos, nos zancadillea, si tenemos miedos, nos los confirma y nos los pone delante.

El Universo te muestra lo que llevas dentro y lo refleja en tu vida.

Si eres hostil con la gente, te devuelve hostilidad, si eres amoroso, te devuelve amor. Si no te entregas, aparece en tu vida gente que no se entrega. Si mientas, te mentirán, sin haces daño recibirás todo ese daño.

…Y luego viene la Prueba

Cuando, tras un largo debate interior, nos atrevemos al fin a hacer eso que siempre quisimos hacer, aparece la Prueba del Universo. Esta prueba está destinada a comprobar si de verdad queremos seguir ese sueño, si lo anhelamos desde el fondo de nuestra alma.

Por ejemplo, tras años de dudas, decidimos dejar nuestro aburrido o estresante trabajo y mudarnos a la costa y lanzarnos con esa profesión que siempre anhelamos pero nunca nos atrevimos a desarrollar. Entonces aparece el aguafiestas de turno, la dificultad, el antiguo novio o ex para embaucarnos en su problema de entonces o uno parecido ahora, surge el trastorno inesperado, la avería en casa, la enfermedad de ese familiar rémora y pesado que siempre vivió colgándose de nuestro cuello, el vecino extorsionador, la suegra enloquecedora, el hermano demandante… todos ellos vienen para ponernos a prueba.

Si cedemos, si claudicamos, volvemos a quedar atrapados en la vieja red en la que estábamos prisioneros.

La vida nos está evaluando. ¿Deseamos ese cambio, ese sueño con las suficientes ganas?

Solo hay una opción. Ser honest@ con un@ mismo y lanzarse.

La vida no solo consiste en la lucha por la supervivencia, también podemos perseguir nuestros ideales, nuestros anhelos más profundos.

Si superas la Prueba, que a veces es una combinación de varias, el camino se hace más fácil.

abundancia

Obstaculizamos la Abundancia

No debemos olvidar que somos nosotros quienes, con nuestro temor, miedo y dudas, obstaculizamos todo el proceso de recibir los regalos del cielo. Las bendiciones llegan constantemente a nuestras vidas, pero no las vemos, no las valoramos, ni las apreciamos.

Llegan constantemente amigos, parejas, oportunidades, pero no les damos valor, de hecho, ni siquiera los vemos cuando se acercan. Chicas estupendas a las que no prestamos atención, amigos que dejamos escapar, puertas que no nos atrevemos a cruzar y caminos que nos asusta recorrer.

No valoramos lo que hay, no apreciamos a la gente, las circunstancias, el presente… y seguimos entrampados, prisioneros de los viejos patrones, de nuestros miedos.

Siempre tenemos una idea tan cerrada y restringida de lo que deseamos, que cuando algo incluso mejor aparece en nuestra vida no somos capaces de reconocerlo.

Si somos cobardes, una pareja que nos haga permanecer en la cobardía (y a la que luego echar la culpa de que no nos deja ser nosotros mismos) nos viene bien para seguir atrapad@.

La ley del Universo es la siguiente, no hay que hacer nada, solo SER uno Mismo, conectar con lo que llevamos dentro y atrevernos a expresarlo en el mundo, con todas las consecuencias que ello implica.

Si hacemos ésto, todo viene a nosotros por derecho, forma parte de la Ley Divina Universal, pero estamos constantemente dificultando el proceso de recepción de abundancia y bendiciones.

Nos peleamos, tememos el éxito, nos cerramos a lo nuevo, decimos no a las oportunidades, no escuchamos las señales, no recorremos el camino de la felicidad, sino el del temor, el del miedo.

En ésta sociedad en la que todo consiste en sobreadaptarte, seguir el carril, andar por caminos trazados y hacer lo que se espera de ti, no nos han enseñado a soñar, no nos han enseñado a creer en nosotros y a lanzarnos sin temor al vacío. Nos han adiestrado para que sigamos las reglas, acatemos las normas y nos autolimitemos.

Quebrantar las reglas y las normas no significa burlar a la Ley del país en el que vives, cometer delitos o hacer siempre lo que deseas a costa de los demás. El respeto al orden establecido y a las demás personas debe imperar siempre… pero que eso no nos impida ser libres y seguir nuestro sueño.

En ningún lugar está escrito cómo debemos vivir nuestra vida y nadie tiene derecho a decírnoslo.

Las ciudades, el mundo, están hoy llenos de normópatas… defensores de la normalidad, personas que doblan la cerviz ante el sistema imperante, sin plantearse que la vida pueda ser otra cosa, lo que ellos quieran y deseen para sí mismos.

La sociedad entrena y domestica a la gente, la convierte en tontos útiles para un mercado depredador que sigue matando de hambre a cerca de un tercio de la población mundial y permitiendo desigualdades que avergüenzan a cualquier persona con sentimientos.

Pero ¿tu qué es lo que quieres hacer con tu vida? ¿A qué deseas dedicarte?¿Cuál es tu anhelo?¿Cómo te gustaría ganarte el pan?¿Cuál es tu sueño?

Si no lo sabes, el primer paso es conectar contigo mism@, una labor que puede llevarte años de autoindagación y trabajo personal.

Y si ya lo sabes lo tienes más fácil, solo tienes que atreverte, porque el Universo siempre, siempre, Responderá.

Este artículo aparecerá publicado en dos de mis blogs, VerDeVerdad y el Guasinton Post, así como en algunas páginas de Facebook. Me pareció oportuno difundirlo en varios foros debido a naturaleza de su mensaje.

Gracias a Dios, Gracias a Julia Cameron y Gracias al Universo por inspirarme para escribirlo.

Mundo superpoblado

En éste enlace aparece un informe que describe el futuro que nos espera dentro de unos pocos años. Ya estamos comenzando a vivirlo. Reproducido desde  el periódico El confidencial.com y escrito por Esteban Hernández.

para ver el artículo original, pulsa el enlace:

 http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-04-28/un-informe-describe-el-pavoroso-futuro-al-que-nos-aboca-la-innovacion_121278/

 

La evolución del modelo postindustrial generado por las nuevas tecnologías va a transformar nuestra sociedad de una manera radical. El paso de la sociedad de la producción a la de la innovación, que ha puesto en primer plano la gestión del talento, tendrá enormes repercusiones socioeconómicas en los próximos veinte años, afirma el Informe España en el mundo 2033, dirigido por Javier Solana para PWC, realizado a partir de la investigación desarrollada por Ángel Pascual Ramsay y Álvaro Imbernón, director e investigador del programa de Global Risks de Esade-Geo Center for Global Economy & Geopolitics, y que ha contado con la colaboración del equipo de Crecimiento Inteligente de PWC.

En su apartado «La innovación como base de todo», señalan que situar a ésta en el lugar central va a dar paso a una sociedad muy distinta. Aunque los investigadores no señalen esta tendencia como algo negativo (más al contrario) lo cierto es que su descripción asusta, y mucho.

Según el informe, el mapa laboral, y con él, el geográfico, se concentrará en centros o polos de empresas donde concurrirán los trabajadores altamente cualificados. Estos nodos de innovación acapararán la mayor parte del crecimiento económico, actuando como catalizadores de desarrollo, y se situarán en las áreas urbanas de los grandes mercados. En ese contexto, y aunque la innovación disruptiva de alto contenido tecnológico pueda aglutinarse en países como Israel, Singapur, Suecia o Finlandia, serán las principales ciudades económicas del planeta las que atraigan la mayor parte del crecimiento.

Los que piensan y los que sirven

Estas zonas captarán también a ese pequeño porcentaje de la mano de obra que genere mucho valor añadido, y a su alrededor florecerá un potenciado mercado de servicios culturales, gastronómicos y deportivosorientados a satisfacer las necesidades de esta clase innovadora. El resto,como señala Richard Florida, que será la mayor parte de la fuerza laboral, tendrá que dedicarse a la parte menos llamativa del sector servicios, asegurándose de que esta clase creativa pueda centrarse en realizar correctamente su trabajo mientras los demás realizan las tareas menores.

mundo desigual

Los puestos intermedios lo tendrán muy difícil

Esta nueva estructura, además de a los trabajadores de la producción, que desaparecerán de los países desarrollados, también podrá borrar del mapa a los estratos intermedios, que lo van a pasar muy mal en los nuevos tiempos. Según señala el informe, las nuevas tecnologías de fabricación y automatización como la robótica o la impresión 3-D revolucionarán los patrones laborales, lo que afectará especialmente a los trabajadores semicualificados.

La mano de obra será sustituida por las nuevas tecnologías y el 47% del empleo está en situación de alto riesgo

Muchos analistas creen que este proceso tendrá mayores dimensiones de las esperadas, y que las nuevas tecnologías van a causar un cambio estructural de grandes proporciones. Según el  informe The future of employment, realizado por los profesores de la Universidad de Oxford Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne, el 47% del empleo total está en situación de alto riesgo, “ya que muchas de sus ocupaciones son susceptibles de ser automatizadas en una o dos décadas”.  En una primera fase, la mayoría de los trabajadores del sector del transporte y de la logística, así como los administrativos y, en general, todos los relacionados con la oficina, y los vinculados a los procesos de fabricación y producción, “son susceptibles de ser sustituidos por el capital informático”.

El sector profesional de alto valor añadido tampoco se librará de estos procesos y está sufriendo ya, y de manera sensible, los embates de la informatización. Incluso sectores en teoría poco susceptibles de ser reemplazados por máquinas, como los diseñadores de chips de ordenador, los asesores fiscales o los arquitectos están viéndose afectados por los programas de software.
El informe de PWC señala que otros sectores profesionales se verán afectados por la mejora de procesos, como la generalización de la prefabricación en el caso de la construcción, donde las tecnologías de additive manufacturing –que permiten fabricar productos capa por capa, en lugar del proceso habitual de hacerlo a partir de la sustracción de material de una gran pieza– pueden ser fundamentales. Además, el perfeccionamiento de los bots –programas informáticos que imitan el comportamiento humano y son capaces de ejecutar tareas automatizadas a altísimas velocidades–, podrá reducir sustancialmente la mano de obra en varios sectores.

Las posibilidades de la automatización cambiarán seguro el mundo del trabajo y la única duda es si nos conducirá a un desajuste laboral estructural. Según apunta el informe, no es descartable que un subconjunto significativo de trabajadores sufra una degradación de la calidad de sus empleos y de su remuneración. Si en el pasado el cambio tecnológico no se tradujo en un paro masivo gracias a la creación de nuevas profesiones que respondían a nuevas necesidades, no parece que en este caso el progreso vaya a ser positivo para la igualdad de ingresos o para las condiciones laborales de la mayoría de la población. De hecho, concluye el estudio, el cambio probablemente exacerbará las desigualdades salariales y perjudicará fundamentalmente a los trabajadores semicualificados.

Nuevo paradigma: el ganador se lo lleva todo

Según el informe, cada vez más sectores económicos tenderán a asemejarse a mercados globalizados como el musical, con un número reducido de artistas acaparando la mayor parte de los ingresos mientras el resto lucha por sobrevivir. Habrá opciones reducidas para que quienes se centren en la hiperespecialización –buscando el valor añadido–, o en las economías de escala –para reducir precios–.  

Adiós a las pymes

Como durante los cinco últimos años el valor de las 100 mayores empresas por cotización bursátil ha aumentado un 45%, alcanzando los 14,32 billones de dólares, el informe asegura que es muy probable que los países con mayor número de pymes tengan más problemas para competir en este mercado. Ese contexto obligará a los gobiernos de los países desarrollados a fomentar empresas de gran tamaño, por lo que, aseguran, los recursos que ahora destinan a las pymes preferirán emplearlos en apoyar la creación de grandes compañías. Las únicas pymes que tendrán opciones serán las de base tecnológica, las especializadas en servicios a grandes conglomerados y las que ocupen un nicho muy específico siguiendo el modelo de long tail.

Los salarios seguirán bajando

La competencia de los mercados emergentes y el desarrollo tecnológico son las teóricas causas, asegura el informe, de que la remuneración de los asalariados como porcentaje de la renta nacional en los países desarrollados haya ido perdiendo peso hasta situarse en mínimos históricos. Y eso es también lo que nos espera en el futuro: los sueldos seguirán bajando en la mayoría de los empleos, al mismo tiempo que el aumento de productividad no terminará por materializarse en subidas salariales en la mayoría de los empleos.

Adiós a las clases medias occidentales

Mientras que las clases medias de los países desarrollados continuarán su declive, ya que sus ingresos y expectactivas laborales están retrocediendo, y las nuevas clases medias de llos países emergentes, como China e India, siguen en ascenso gracias al proceso de globalización, el sector definitivamente ganador de esta época ha sido ese 2% de la población que se ha hecho más rico, en el que quedan incluidos los multimillonarios de EEUU, Reino Unido, Japón, Francia y Alemania y los de países emergentes como Rusia, China, Brasil o Sudáfrica, que acaparan ya la mitad de la riqueza mundial. En las economías más desarrolladas, avisa el informe, también es posible leer este fenómeno en clave generacional. Según Naciones Unidas, los mayores de 50 años acumulan más de la mitad de los ingresos disponibles en EEUU, Japón y la Eurozona.

Estado del bienestar, poco

Como los próximos años Occidente va a destinar el dinero de sus ciudadanos a pagar la deuda y a afrontar el envejecimiento de la población, el informe asegura que el papel redistributivo del Estado va a quedar atenuado, lo que podría relanzar conflictos sociales. Asimismo, es posible que, como afirma un número creciente de economistas, la desigualdad perjudique el crecimiento económico y haga menos estables las expansiones económicas. También perjudicará el crecimiento a largo plazo la incapacidad del Estado y de la sociedad civil para proporcionar educación de calidad a los menos afortunados. Como muestra, la brecha entre los resultados escolares de ricos y pobres en EEUU, que ha crecido más de un 30%. En Asia, el incipiente Estado del bienestar se desarrollará progresivamente aunque en una escala muy inferior al europeo, mientras que en América Latina seguirá siendo objeto de debate político.

Con motivo de la entrada en vigor en España de la llamada Ley Mordaza, nos vemos obligados a retirar todos los enlaces de éste artículo como medida preventiva, a fin de no incurrir en ninguna clase de delito o falta a partir del 1 de enero de 2015. Para solicitar información o acudir a otras páginas sobre espiritualidad, permanecen los siguientes enlaces.

 

http://vibraensaluz.creandoluzestelar.com/libros-gratis/

http://arcealejandra.blogspot.com.es/

http://espadadeluzentuhonor.wordpress.com/2013/12/28/muuuuuuchos-libros-gratis-doc-y-pdf/

http://senderodelmago.blogspot.com

Vamos a Cambiar el Mundo.

un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Enric Corbera, la gran estrella de la Biodescodificación en España lleva varios años trabajando y dando formación en todo el mundo de su novedoso sistema, que tanto éxito está teniendo en muchos ámbitos del mundo terapeútico.

Algunos acusan a Corbera de ser demasiado comercial y de hacer una interpretación muy sui géneris y un poco egóica de El Curso de Milagros.

Enric Corbera

Enric Corbera

Otros lo acusan de escasa empatía con la gente y los pacientes, de tener demasiado instalado el miedo y la exigencia, propias de un carácter un poco fóbico y rígido, quizás poco trabajado en terapia personal.

Críticas aparte, en las que VeDeVerdad no entra, lo innegable es que Corbera está haciendo una gran labor terapeútica y sanadora difundiendo su trabajo en el mundo.

Sin embargo, antes que Corbera, estaba Christian Flèche, un francés que fué enfermero y que, al igual que algunos de sus inspiradores, como Milton Ericksson o el doctor Hamer, en seguida relacionó que la causa de todas las enfermedades tiene un componente emocional directo, algo que a éstas alturas del siglo XXI ya se atreven a discutir muy pocos médicos.

Todos los biodescodificadores del mundo le deben al Flèche la creación del sistema. El fué quien enseño a la mayoría de terapeutas que hoy tienen sus propias escuelas y centros de formación.

En el sistema de Flèche, como en todos los que relacionan enfermedad con conflicto emocional, hay correspondencias directas entre emociones, órganos y enfermedades… es posible rastrear de forma muy clara la causa por la que enfermamos de ésta zona del cuerpo y no de otra, de ésta enfermedad y no de aquella.

Su sistema, denominado DBO, o Descodificación Biológica Original (Décodage Biologique Originel), que enseña en la École de Biodécodage de Francia, en Aix-an -Provence y en cursos impartidos en decenas de países, va logrando adeptos y seguidores en todo el mundo. Es un programa de formación en tres años, que se realiza a través de módulos intensivos.

Flèche

A mediados de junio, Flèche estuvo en Madrid, en el hotel Tryp Ambassador del centro de la capital, impartiendo los dos primeros módulos de formación y allí, un nutrido grupo de terapeutas y alumnos pudimos observarle en directo, sobrio, humano, muy experimentado en la materia que imparte y que lleva enseñando y aprendiendo toda la vida, explicando la teoría de la DBO.

Algunos de los preceptos de la terapia DBO .

 

-Toda enfermedad tiene una causa emocional.

-Se puede rastrear de una forma directa la emoción y el conflicto que han provocado la enfermedad.

-La emoción está asociada siempre a una sensación corporal y se registra en el cuerpo.

-Esa sensación proviene de un trauma antiguo, lo que se denomina Bioshock

-Cada vez que una experiencia difícil en nuestra vida detona el bioshock, éste explota como una mina antipersona y desencadena un nuevo conflicto, una retraumatización que nos hace revivir el viejo conflicto.

-Los seres humanos tenemos compulsión y adicción a repetir el bioshock, a fin de resolverlo, superarlo y liberarnos del trauma.

-Casi todos los traumas o bioshocks tienen lugar en la barriga de la madre, en los primeros meses de vida y durante la infancia… y se registran a nivel inconsciente con mucha fuerza.

-El inconsciente lo recuerda todo y su funcionamiento es de tipo emocional, no racional. Hay dos lógicas, la lógica racional de nuestro consciente y la emocional, simbólica y metafórica de nuestro inconsciente.

-Los conflictos o bioshocks son de dos tipos: programantes y no programantes.

-Los programantes dan estructura a nuestra personalidad y, por tanto, son algo más difíciles de resolver, hace falta bajar a estratos muy profundos de la persona para abordarlos porque el trauma se ha convertido en un pilar central de nuestra personalidad, nos hemos construido, crecido y estructurado en torno a él.

-Los conflictos no programantes no han estructurado nuestra personalidad ni sistema de creencias. Se resuelven con mayor facilidad.

-La energía constricta que provocó el bioshock sigue atrapada dentro de nosotros, esperando a ser liberada para que nos curemos.

-El objetivo de la terapia es liberar esa energía para sanarnos.

 

La DBO establece protocolos para el tratamiento de las dolencias y enfermedades físicas y psíquicas. Mi experiencia durante el taller es que muchos de esos protocolos, de los cuales practicamos solo unos pocos, parecían sacados de la Terapia Gestalt o eran tremendamente parecidos a técnicas ya conocidas como la Silla Caliente y similares, que la psicoterapia gestalt lleva trabajando décadas para abordar las emociones y la enfermedad.

El sistema, a mi entender, es válido y poderoso sobre todo por el trabajo con el Transgeneracional, que considero que marca la diferencia con otros sistemas. Este trabajo se aprende en las fases finales de la formación.

En lo emocional-corporal, que es materia que se imparte en los primeros módulos, no aporta grandes cambios o avances a lo ya sugerido por la doctora Adriana Schnnake, La Nana hace décadas. Y abunda en conceptos que profesionales como Rutdiger Dalke o Loise Hay han trabajado durante años en sus respectivos cursos y formaciones.

En materia de terapia familiar y sistémica, ancestros y antepasados, la DBO si realiza un aporte importante que la terapia gestalt, tan versátil y adaptable, capaz de beber de diversas fuentes, aún no ha conseguido incorporar a su sistema, el trabajo con antepasados. Quizá con el tiempo se consiga ésta adhesión… es de lo poco que le falta a la Gestalt para ser quizá el más poderoso sistema de psicoterapia conocido.

Por lo pronto, aquí y ahora, el valioso sistema de Christian Flèche, la DBO, es una alternativa muy válida para resolver temas de enfermedades y también de lealtades familiares y problemas con padres, hermanos y ancestros.

 

Para conocer más sobre la formación y los módulos de aprendizaje de la Biodescodificación.

 

http://www.puentesdeluz.es/esp/index.php

 

Aquí dejo un enlace para su página en francés

 

http://biodecodage.com/formations/informations/intervenants/115-christian-fleche

 

 

Gracias desde VerDeVerdad a tod@s los que visitáis éste blog y lo hacéis día a día un poco mejor y un poco más grande.

Aquí dejamos la primera parte de la Conferencia La Influencia de los Antepasados en Nuestras Vidas, de Enric Corbera. Los antepasados desde la mirada de la Biodescodificación.

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