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vanidoso

Soy muy importante

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

El Ego, ese pequeño argentino que todos llevamos dentro (como dice la compañía Yllana de teatro en una de sus divertidas obras), siempre nos juega malas pasadas.

Muchos de nuestros problemas, mucho de lo que sufrimos y de las razones por las que nos peleamos con la vida, con las circunstancias, con los demás, es debido a la necesidad de Ser Alguien Importante en la vida.

Los Budistas hablan del concepto de Autoimportancia o Importancia Propia como una de las grandes causas del sufrimiento.

¿Porqué? Porque como sentimos que no somos lo suficiente, siempre queremos ser otra persona.

Otro más alto, más guapo, más delgado, más inteligente, con más dinero, más famoso o reconocido, otro siempre mejor que el que somos.

Lo cual significa que, ni aceptamos al que ya somos, ni le damos su verdadero valor y reconocimiento y eso hace sufrir a nuestro niño o niña interior, nos hace sentirnos indignos, inválidos, inútiles o poco merecedores de aprecio.

sentirse vacío

Carencia y vacío emocional

A nuestros padres ya les pasaba todo ésto, aprendieron esa forma triste de funcionar de sus propios padres y ellos a su vez de sus padres… y así hasta quizá el comienzo de los tiempos.

Aprendimos un mal modo de querernos, esa es la causa de todo.

La sociedad y el sistema en que vivimos no ayudan demasiado a la tarea del autorreconocimiento  y el amor incondicional hacia uno mismo, que es uno de los caminos directos a la felicidad. Muy al contrario, inciden en técnicas para fomentar la insatisfacción del individuo, pues de ella obtienen muchos beneficios (así nos manipulan, nos venden cosas, nos controlan, nos pueden dirigir y mediatizar).

Para empezar, nos llenan la cabeza de ideas falsas sobre lo que deberíamos ser o no deberíamos ser.

Nos hacen creer que uno es más o es mejor si logra ésto o ésto otro (con independencia de si eso nos hace felices o no… que debería ser el único indicador del éxito de una persona).

triunfando

Soy un líder, me siento muy especial

Explotan nuestras carencias interiores para vendernos cosas que no necesitamos, la última Tablet de nueva generación, el último modelo de computadora, la nueva tendencia en moda éste otoño, las vacaciones en un país exótico…

Nos dicen que necesitamos éste coche, éste teléfono móvil, ésta casa, o alcanzar éste puesto en la empresa, éste galardón o éste reconocimiento social, para ser Alguien Importante en la Vida.

Y nosotros nos tragamos la idea de que solo podemos querernos, apreciarnos y sentirnos satisfechos si lo conseguimos… fatal error.

Pero, en cambio, no nos cuentan que solo mediante el autoconocimiento y la conciencia, desarrollando cualidades como la compasión y el verdadero amor por uno mismo, uno consigue esa paz interior, esa autosatisfacción, esa plenitud que anhelamos.

No tenemos que ser nadie distinto del que ya somos ni tenemos que afanarnos por ésto o aquello, sencillamente hemos de ser y hacer cosas que nos hagan felices. No hay nada más.

Si eres feliz y te sientes pleno, ganas, si siempre sientes que te falta algo, directamente has perdido.

Porque, cuando tu estás completo, cuando no necesitas nada, cuando te sientes bien, no necesitas que cosas externas a ti y al que tu eres te hagan sentir más importante.

Tu ya eres todo lo importante, grande y valioso/a que necesitas ser.

Por contra, cuanto menos sientes que eres, consciente o inconscientemente, más necesitas creer que tu eres algo.

Más necesitas reconocimiento, adhesión de los demás, fama, éxito, dinero, posesiones, posición o sencillamente tener la sensación de que has hecho algo importante en la vida.

Porque quizá no lo sabías, pero resulta que tu, sin hacer absolutamente nada, ya eres muy importante, ya eres la transcendencia encarnada en persona, ya eres todo lo que necesitas y para eso no hace falta luchar, empeñarse, compararse con nadie ni pelearse con nada.

Que Importante me creo

Soy lo Más

Lugares comunes donde aparece la necesidad enferma de Autoimportancia

Tener hijos, por ejemplo, está socialmente muy reconocido (pero ¿Eres realmente buen padre? ¿Querías serlo?¿Necesitan tus hijos un padre como tu? ¿Te crees mejor que los demás por serlo? ¿Te hace sentir importante tener una familia (con independencia de que tu familia sea un desastre)?¿Has hecho lo que se esperaba de ti o lo que tu querías hacer?

-Otro lugar común es la empresa… tengo que llegar a ser un pez gordo, un jefe, tengo que lograr un ascenso, un cargo, un reconocimiento. Ser el Presidente, el Jefe de Departamento, el Responsable, el Líder.

 

Vanidoso mirándose al espejo

Todos me admiran. Estoy encantado de haberme conocido.

 

Las posesiones: Tener (reemplazando al SER) la casa más grande, el coche más nuevo, el último teléfono móvil, el traje de marca, signos externos de riqueza para señalar a los demás que Yo Soy un Tío Muy Importante o Una Mujer Triunfadora y Exitosa. Alguien a quien se tiene que tener en consideración y a quien se debe admirar. (Como yo en el fondo no me admiro por ser quien soy, me tengo que disfrazar de Tío Importante para sentir que otros me admiran y darme permiso para admirarme).

El dinero. Si consigo mucho soy Más que los Demás, entonces Importo y los demás no importan tanto.

millonario

Necesito acaparar

El conocimiento. Ser experto en algo, ser el que más sabe de ciertos temas ( o creerlo), el que más ha investigado, el más reconocido en éste campo o en éste otro, llegar a ser una Autoridad en ciertas materias del saber, la ciencia o la vida, también fomenta nuestra necesidad de AutoImportancia.

 

investigador científico

Yo Soy el que de verdad Sabe

 

El aspecto exterior. Tengo que estar cachas, tengo que estar más delgada, tengo que adecuarme al modelo de belleza (falso) impuesto por la sociedad. Tengo que captar la atención y las miradas de los demás para sentirme atractivo/a deseado/a. Tengo que vestir de ésta manera, comprarme éste bolso o éstos zapatos, ponerme éste traje, matarme a hacer pesas o bicicleta en el gimnasio. La cáscara, el envase, reemplazando al contenido de la persona.

vanidosa

Admiradme, por favor

-Otro lugar frecuente de la Autoimportancia es la Espiritualidad. ¿Te sientes mejor que otros porque has hecho un camino interior de autodescubrimiento? ¿Porque lees a Deepak Chopra y a Eckhart Tolle? ¿Porque vas a talleres de crecimiento personal? ¿Porque estudiaste ésto o aquello? ¿Porque canalizas mensajes? ¿Porque meditas todos los días? ¿Porque trabajas en una universidad dando clases de psicología? ¿Porque has estado en un monasterio en el Tíbet o con un maestro en la India? ¿Te sientes más Importante porque tu te has trabajado interiormente y los demás no? ¿Porque has hecho terapia muchos años o porque la impartes? ¿Porque tu ves muchas cosas y los otros aún no, porque estás más cerca de la iluminación que otros? ¿Porque eres vegano, porque haces yoga, porque eres terapeuta, porque haces reiki, porque TU SI QUE SABES lo que merece la pena en la vida y los demás lo ignoran?

Aterriza, por favor. Es solo tu necesidad de Autoimportancia.

Estoy iluminado

Yo conozco la Verdad

Hay egos víctima, personas que siempre se andan quejando y sufren lo que los demás les hacen, pero al victimizarse obtienen poder sobre los otros, esgrimen el dedo de la culpa contra los demás.

Hay egos verdugo, que obtienen la sensación de Autoimportancia humillando y maltratando a los demás para sentirse por encima de ellos.

Hay gente tan pobre que solo tiene dinero.

Hay gente tan guapa que por dentro está hueca.

Hay gente que se cree tan profunda que están ahogados en su propio ombliguismo.

Y finalmente hay gente que se cree tan especial que se han convertido en unos cualquiera.

Por desgracia, de éstos hay muchos.

Hay un ego para cada persona. Yo tengo el mío y con él ando a vueltas, aceptándolo, tratando de adelgazarlo, de que no me moleste ni haga daño a otros, sin pelearme mucho con él. Tengo un ego, lo asumo y me hago responsable de hacer algo provechoso con él.

¿Cuál es el tu ego? ¿Como es? ¿Que te obliga a hacer? ¿Que necesita de ti? ¿En qué cosas te tiene atrapad@?¿Cómo se manifiesta?

Recuerda que cuanto más necesites Ser Algo o Alguien diferente de quien eres, cuanto más necesites alcanzar o lograr algo externo a ti, más alejado estarás de quien ya eres y más sufrimiento atraerás a tu vida.

mujer mirándose al espejo

Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Vivimos en una cultura narcisista, se sobrevalora la autoimagen, el yo, el individualismo, el ego.

Eso también afecta a las diversas terapias que existen, da lo mismo su orientación.

Nadie está libre de su propia porción de narcisismo. Y quien diga lo contrario se está mintiendo.

Pero de un tiempo a ésta parte se observa el abuso de la imagen, las fotos, los vídeos y, en general, todo lo relativo al ombligo de los/las terapeutas, todo mostrado o exhibido de cierta forma narcisista, para, de un modo bastante inconsciente (en general), obtener la mirada del otro, sobre todo en el mundo del Desarrollo y Crecimiento Personal.

Son éstos los terapeutas de cartel y foto, de vídeo y peluquería, de micrófono y escenario… todo retocado, cuidadísimo y guay… gente de la que sería bueno desconfiar.

Fundamentalmente porque, consciente o inconscientemente éstos terapeutas, coaches, psicólogos y gurús, dan talleres y sesiones para obtener atención y admiración para sí mismos, pero tienen realmente bien poco que ofrecer a los demás más allá de cierto humo envolvente.

Imparten enseñanzas, formación, terapia, para demostrarse a si mismos su gran valía o su merecimiento.

Es decir, usan al paciente, cliente o público para validarse a si mismos y engordarse el ego.

Aquí un excelente artículo de Marko Vlahovic sobre éste asunto que os recomiendo que leáis. Trata sobre la autenticidad, la verdad y las prácticas tan comunes que estamos comentando.

http://markovlahovic.com/es/terapia-de-verdad-vs-terapia-narcisista/

Las causas del narcisismo: La Carencia

El abuso de la autoimagen, suele proceder de una necesidad desproporcionada de ser visto, admirado y reconocido.

Cuando alguno de nuestros papás no nos hizo ni caso, o no se preocupó de saber quiénes éramos realmente, solemos sobrecompensar la carencia con una necesidad desproporcionada de admiración y atención externa.

Entonces buscamos la mirada ajena. Entonces seducimos.

Tratamos de buscar fuera esa falta de mirada y reconocimiento que no nos damos a nosotros mismos porque nunca aprendimos a hacerlo.

Algunos llegan al punto de exponer su vida e intimidades al público en una especie de confesión íntima que nadie les ha pedido, pues invaden de algún modo el espacio del otro.

Haciendo ésto son el ombligo, el centro… disfrazan de (ésto que yo comparto lo hago para que otros aprendan con mi ejemplo, para que les sirva) de altruismo, cuando en realidad sigue siendo una forma de captar la atención del otro y usarle como público propiciatorio.

La carencia es la fuente de esa necesidad desproporcionada de éxito, logros, poder… cuando no nos sentimos suficientes, buscamos obtener de fuera para sentirnos alguien digno o respetable.

La carencia es también la causa del narcisismo. Un narcisista necesita creerse que es mejor de lo que es… porque en realidad no se siente ni le hicieron sentir gran cosa.

En el fondo es una desesperada (y a menudo inconsciente) búsqueda del amor que no nos dieron de niños ni nos damos nosotros ahora.

Estos terapeutas seducen a sus clientes inconscientemente, los consideran una masa amorfa de gente con problemas, o con dinero, o clientes potenciales a los que explotar.

narcisista

narcisismo y autoestima

Tratan un poco mejor a aquellos que, habiendo asistido a sus talleres, contratan sesiones individuales, pero básicamente estamos ante un fenómeno de ordeñamiento diferido del público explotable.

O te sacan la pasta, o te sacan tu atención y mirada… a cambio de humo, de apenas nada, de menos de lo que tu les das.

De tal suerte que los telespectadores de sus vídeos y fotos son en realidad público, admiradores, la cla, los palmeros que aplauden su triste espectáculo que solo les funciona a ellos. Solo buscan seguidores, solo buscan me gusta en sus redes sociales, solo buscan gente a la que explotar y de la que servirse, solo buscan ser estrellas.

Incluso algunos/as terapeutas fantasean con la idea de que su público tenga fantasías sexuales con ellos… son así de tristes en su interpretación de la realidad.

Recordemos que el narcisismo no ofrece nada al que lo admira y engrandece…

Tu los miras, los admiras, los idealizas, a veces hasta los adoras e idolatras… ellos no te dan prácticamente nada. Aunque te hacen creer que si.

COMO PROTEGERSE DE ELLOS

Ojo con éste tipo de terapeutas. Abundan en el mundillo más de lo que suponemos y sería bueno que conociésemos algunas particularidades de su forma de actuar y del modo de defendernos de ellos.

Lo primero: tu no les importas, aunque te hagan creer lo contrario, aunque algunos se quieran creer que si… tu solo eres aquel, aquella a quienes van a exprimir para validarse.

En función de ese principio, tu solo eres valioso si pueden sacar algo de ti (aunque solo sea tu admiración hacia ellos).

Por ejemplo, en estos talleres/shows de un día o una tarde, monotemáticos, tu recibes un pelotazo emocional durante el mismo, te vas a casa y sigues en las mismas que estabas antes, acaso sintiéndote más culpable, porque con lo fácil que te lo han pintado en el taller/show que te han montado (a veces son la misma cosa esos talleres y shows) eres medio tonto por no poner los consejos en práctica en tu vida cotidiana. Con lo fácil que es cambiar, tu no puedes y eso es porque eres tonto, porque eres inútil, o porque te faltan más talleres o sesiones.

El terapeuta narcisista se muestra en éstos talleres de autoexhibición divino, perfecto, sanado e integrado… se muestra para ser visto.

Poco le importa cómo estés tu…date cuenta de que tu no eres el objetivo de su escenificación, tu solo eres el que mira y aplaude.

Y a menudo, el que paga.

En otros talleres el terapeuta abusa de su posición de poder para acostarse con las asistentes, o para sacarles el dinero, o para explotarles de algún modo (embaucándoles para que sean sus ayudantes, o para que les cedan gratis en la próxima ocasión su casa, su local, su finca para celebrar otro evento, u ofreciéndoles un pírrico empleo de cocinero, o de coordinador, o de secretario o ayudante en prácticas por un mísero sueldo… tu siempre por debajo de ellos, inmensamente por debajo).

Algunas versiones mejoradas del narcisismo muestran a un terapeuta sobre el escenario o en pantalla que confiesa doliente como ha sufrido, que se duele ante las cámaras o los espectadores, que hasta llora si es preciso por sus muchos quebrantos… pero que se rehace y lucha por su vida aplicando sus mágicas soluciones y sus acertados consejos… para que veas lo mucho que se han esforzado por lograr llegar a donde han llegado…. y para los admires.

Porque explícita o implícitamente, todo termina en que TU LES ADMIRES, LES PRESTES ATENCIÓN, LES VALORES Y LES HAGAS SENTIR MEJOR DE LO QUE POR DENTRO SE SIENTEN.

    Y SI PUEDE SER, QUE ENCIMA LES PAGUES POR ELLO.

 

narcisismo-de-lowen-portada-libro

Narcisismo, de Alexander Lowen

 

 

Estas versiones mejoradas del narcisismo no son más que autoengaños a los que el propio terapeuta narcisista se somete. La falta de humildad, de conciencia y de trabajo personal y terapeútico con uno mismo les delatan.

También la creencia, que se intenta instaurar desde tantos lugares, de que con tres patadas y unas pocas sesiones ya resuelves tu vida, es bastante norteamericana y forma parte de la cultura del “facilismo” y las soluciones mágicas que nos están vendiendo últimamente.

Yo creo en los cambios de paradigmas, de creencias, en que atraes aquello en lo que vibras (de hecho publico muchas cosas sobre éstos temas en el blog)… pero también se y por experiencia de años (con pacientes y grupos de todo tipo) que los cambios no son tan fáciles ni radicales como nos los quieren pintar.

Y también se, lo he comprobado experiencialmente, que hay gente a la que le cuesta muchísimo aplicar esos principios y merece nuestra ayuda, apoyo y empatía… lo que no se merece cada persona, desde luego, es que la vendamos la moto y que la tratemos como un pobre espectador, admirador, adorador de nosotros mismos en consulta o en nuestros talleres.

Ellos importan, ellos son lo más importante.

La terapia, nos guste o no, a menudo es zapa, es trabajo duro o gozoso (depende) y siempre es un proceso más o menos largo.

A veces es muy corto (pocas veces), a veces dura mucho más tiempo, pero desde luego no se afronta montando un show que en realidad me tiene a mi mismo como estrella/terapeuta, junto a mis adláteres ayudantes y que usa a los demás como boquiabierto público aplaudidor, o como masa explotable de mis apetencias sexuales o económicas, emocionales, o afectivas.

Ellos, los que escuchan, los clientes, los pacientes, son más importantes que yo durante el proceso terapeútico y se merecen toda mi empatía, cuidado, atención y compasión… se merecen TODO MI RESPETO.

No se merecen, desde luego, ser tratados como una masa anónima de telespectadores, radioyentes, televidentes, lectores, admiradores, o harén al uso.

Y no se merecen que yo trate de validarme a su costa.

La sanación de la persona desde luego no es algo que se resuelva en una catárquica charla o show de pelotazo emocional lleno de frases baratas extraídas de libros de autoayuda o espiritualidad, que el propio terapeuta no se aplica, a la vista de lo que uno ve en esos vídeos u observa en sus actos cotidianos.

Hay algunos de éstos terapeutas que parecen sacos de frases sacadas del budismo, del Advaita, de Krishnamurti, de Osho o de Paulo Coelho. Pero que, más allá de la palabrería, no son gran cosa como facilitadores, ayudadores o acompañantes terapeúticos.

Eso si… se venden estupendamente, funcionan divinamente como marca… pero ¿Como buenos profesionales?…

Recordemos que no todo lo que se vende bien es bueno… al revés, a veces lo bueno es el marketing empleado para venderlo.

La falta de preparación clínica, terapeútica, y experiencial de coaches, terapeutas e incluso psicólogos en temas de autotrabajo y autoconocimiento, las pocas o ninguna horas de terapia personal que llevan encima para trabajarse lo suyo (condición indispensable antes de trabajar con los demás, digan lo que digan ciertos paradigmas de la psicología o la espiritualidad) les delatan.

Y si hablo de éste tema es por la mucha experiencia, los muchos años de trabajo personal que llevo conmigo mismo y con gente, pacientes, grupos, personas… años en los que he comprobado cómo funcionan las cosas, en los que me he autobservado y observado a los demás y en los que no he perseguido otra cosa que la autenticidad. Y sigo en ello.

No os penséis que me doy ya por sanado, curado, resuelto o iluminado… Me queda mucho camino por recorrer, muchísimo. Por eso se de la tremenda responsabilidad que es tener a alguien en consulta o en un taller. No podemos actuar a la ligera y no podemos tener ciertas actitudes ante las personas desde nuestra posición de poder, que es la de terapeuta.

Sencillamente, hay límites a lo que un terapeuta puede y no puede hacer..

El narcisismo abunda, es dañino, suele ser inconsciente y últimamente produce monstruos de la terapia, el counseling y el acompañamiento de personas que dan bastante miedo.

En fin… es la cultura en la que vivimos.

Tan solo os pido que seáis selectivos a la hora de elegir un terapeuta, que no os dejéis deslumbrar por fuegos artificiales, por palabrería barata, por imagen atractiva o promesas evanescentes, que desconfiéis de las charlas o shows que prometen resolveros la vida, el amor, la abundancia, la familia, la autoestima, o cualquier otro tema en una charla, una tarde o un par de jornadas, o cinco sesiones con pack de masaje y spa incluidos.

Desconfiad de las estrellas.

Un buen terapeuta no necesita ser estrella de nada, ni venderse como un caramelo o una marca de refrescos… tan solo ha de hacer bien su trabajo.

un hombre abre los brazos en un escenario

Sentirse una estrella

Desconfiad de los talleres de Abundancia que solo atraen abundancia a los que los imparten (y te cobran a veces una pastón por asistir), desconfiad de las soluciones de Perogrullo de coaches, terapeutas y psicoterapeutas mediáticos que en una charla se embolsan un pastizal y consiguen menear y hacer hasta bailar al auditorio, pero que en realidad no tienen la menor preocupación por los problemas individuales de cada asistente… y si los tienen, solo es previo pago de un dineral por hora de sesión, de dinero prestado para sus propios fines, de local cedido, de trabajo gratis, casa gratis, o de cuerpo entregado y luego adiós muy buenas.

Un terapeuta se caracteriza por la presencia, la escucha, la empatía, la compasión… y por asegurarse de que aquello que hace, funciona de verdad en la gente, pero sobre todo se caracteriza por la autenticidad y los muchos años y esfuerzos que ha dedicado a resolverse y trabajarse a sí mismo como paciente antes de trabajar con otros.

Y sobre todo se caracteriza por la autenticidad, por ser verdadero y honesto.

Es ahí donde los descubriréis y sabréis de quien fiaros y de quien no.

Y tened en cuenta el polo contrario, que también hay gente desempoderada, carente y tendente siempre a la admiración del otro, gente que suele epatarse ante el poder del otro, el logro del otro; gente fuera de su centro que necesita gurús de los que colgarse y maestros a la que seguir como borregos, que precisan de gente a la que admirar y envidiar, ante la incapacidad de hacerse responsables de su propia vida, un tema que trataré en un próximo artículo.

  • Para ilustraros más sobre el tema de éste artículo os recomiendo un libro excelente:

Narcisismo, una enfermedad de nuestro tiempo. Alexander Lowen

 

poder del dinero

¿Qué es el poder?

Según la idea occidental, el Poder se asocia al dinero, las posesiones, la capacidad de mando y liderazgo, una alta posición en la escala social, en el trabajo, en la familia, en el clan, en la vida, ect…

Pero, ¿es eso realmente poder, o es otra cosa?

A menudo, el Poder tal y como lo conocemos en las sociedades modernas está directamente relacionado con la Carencia.

Cuando uno se siente Carente, siente que no tiene nada dentro de si, busca obtener de fuera lo que no consigue en su interior.

Es frecuente el caso del hombre sin valores, sin vida interior, anestesiado a las emociones, carente de todo talento, creatividad o valía, que busca decorar su vida con casas, coches, ropa, trajes, mujeres… o personas que tienen todo eso que a él le falta -creatividad, talento, inspiración, valores, belleza interior, sabiduría- como si haciendo que los demás dependan de él, o la cercanía a esas cosas o personas, fueran a hacerle mejor de lo que realmente es.

¿Cuántos empresarios, banqueros, ejecutivos y gente de éxito en la actualidad no responden a éste perfil?

Admiramos a ese tipo de personas y no termino de entender muy bien porqué.

Cuando uno revista las listas de los diez, los veinte hombres y mujeres más poderosos cuesta encontrar entre ellos a alguien poderoso de verdad.

Para empezar, alguien poderoso, verdaderamente poderoso, no necesita dinero, posesiones, éxito, liderazgo ni mando de ningún tipo. Sencillamente ya es. Ya está completo y es perfecto en sí mismo, sin tener que lograr ni hacer nada.

Pero en occidente hemos reemplazado el Tener por el Ser… y los casos en los que las personas creen que teniendo SON, abundan cada vez más.

Desde el hombre que compra a una mujer con su dinero, comodidades, posesiones, favores diversos… y que así cree ser poderoso. (Y otro día hablaremos de las mujeres que pican y caen en la trampa de éste tipo de hombres, desempoderándose de sí mismas y vendiendo su alma a cambio de una seguridad que no tienen ni van a alcanzar con alguien así), a la mujer que cree tener poder sobre los hombres por la atracción que despierta en ellos o el hombre que cree ser poderoso por el número de personas que están bajo su liderazgo o mentoría.

Son algunas de las distintas caras del pseudo poder moderno.

Buscar fuera lo que uno no encuentra dentro de si mismo.

Algunos hombres verdaderamente poderosos

En éste sentido, para mi, uno de los hombres más poderosos de los que tengo noticia era el monje Rinzai, de la tradición budista zen.

Todas sus posesiones se reducían a una túnica, unas sandalias, un cuenco, unos palillos y una manta para guarecerse del frío por las noches en la cueva donde habitó durante mucho tiempo.

Rinzai no necesitaba nada… y por lo tanto, era tremendamente Poderoso.

rinzai

Poderoso de verdad como solo pueden serlo los hombres que han trascendido muchas de las trampas del Ego.

No conozco en la actualidad – me cuesta hacer memoria- a ninguna persona tan poderosa como él.

En realidad si conozco otros ejemplos de poderosos notables, pero hace mucho que no están entre nosotros, el Siddartha Gautama (Buda), el Buda Maitreya, Jesucristo, Mahoma, el Maestro Omraam Mikhaël Aïvanhov… y muchos grandes hombres sencillos, unos anónimos y otros no tanto, que trascendieron la idea del Tener porque ellos YA ERAN.

El monje Rinzai, que nació aproximadamente en el año 800 D.C. era dueño de su vida, no manipulable por otros, compasivo, firme, tranquilo, a veces muy recto, a veces divertido, siempre sorprendente, no necesitaba nada, nadie tenía poder sobre él, porque su nivel de desapego e independencia era tan extremo que no necesitaba más que dejar que la vida se desplegara frente a él y disfrutarla.

A los que vivimos en ésta sociedad de consumo, aún nos queda mucho camino por recorrer en materia de verdadero Poder.

La necesidad de comodidades, seguridad, posesiones, dinero, techo, hipotecas, familia, pareja… nos limita tanto que el camino del desapego, el camino del auténtico valor que fabrica a un Guerrero Espiritual, se hace difícil.

Enseguida nos vemos atrapados por familias, novios, esposas, trabajos, compromisos y circunstancias que, lejos de proporcionarnos libertad, nos encadenan.

Buscamos un hombre que nos proporcione la seguridad que no tenemos en nosotros, una mujer que nos aporte la nutrición emocional que no sabemos darnos…

Nuestro Ego navega buscando seguridades donde solo hay incertidumbres.

Pero la rueda de la vida es caprichosa.

Un día tenemos mucho, otro día no tenemos nada. Un día tenemos pareja y todo va muy bien, al otro nos va mal y nos hundimos.

Para sentirnos bien siempre necesitamos a otro.

Un día nos mantienen, al otro dejan de hacerlo. Mantener, ser mantenido o mantenida. Tener y no tener. La trampa del ego y de la necesidad de seguridad.

Las combinaciones del azar (que en realidad no es azar, sino pura causalidad) son innumerables.

Y el día que tenemos mucho nos creemos muy importantes, se nos hincha el pecho parecemos flotar… tenemos éxito, todos nos admiran y adoran… oh, qué grandes somos, nos decimos… y el día que no tenemos nada nos creemos unos inútiles, el último mojón de la creación y nos sentimos muy desdichados.

El psicólogo Victor Frankl perdió a toda su familia en un campo de concentración alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Pasó del tener al no tener en materia afectiva de la noche a la mañana. Tuvo que reconstruirse, fortalecerse, rehacerse y darle a su vida un nuevo sentido ante la pérdida. ¿Cuántos de nosotros seríamos capaces de hacer algo así? Victor Frankl era un hombre poderoso en un sentido amplio del término.

Mi propio ejemplo, para lo que os pueda servir

Aquí os cuento algo personal que ilustra éste artículo, muchos ya conocéis detalles de mi vida: hace años yo ganaba mucho dinero en la empresa familiar, tenia un buen trabajo y llené mi casa de libros, muebles de estilo, tenía tanta ropa y tantas cosas, tantas comodidades, que en realidad no podía disfrutar de ellas. Salía mucho, a cenar, al cine, de fin de semana, de viaje, no paraba en casa…

Tuve que perder ese trabajo, esa seguridad y ese dinero de entonces, para poder valorar lo que tengo y poder desapegarme de todo lo que me sobraba, para comprender que yo no necesitaba ni he necesitado nunca tanto como tenía acumulado durante aquellos días… y para comprender también que NADIE LO NECESITA REALMENTE, aunque muchos crean que si.

Si eres de los que crees que necesitas una serie de cosas para vivir, el Ego aún te tiene bien agarrado.

Más allá de unas mínimas necesidades básicas relativas a comida, techo y salubridad, todo lo demás te sobra realmente.

En serio, escúchame… TE SOBRA.

Haciendo el Camino de Santiago descubrí que todo lo que necesita un hombre para vivir, te cabe dentro de una mochila.

El resto es prescindible… a veces agradable (una ducha caliente, una cama confortable… cosas por las que uno trabaja y lucha, pero sin perder por ello su propia vida), aunque debes saber que sin ellas podrías vivir perfectamente.

Un escritor de ciencia ficción que se llama Theodore Sturgeon a quien admiro profundamente por sus excelentes cuentos de género, tiene una frase memorable… La frontera entre tener dinero y que el dinero te tenga a tí, es muy estrecha.

Theodore Sturgeon

Theodore Sturgeon

Y ver a la gente decorando su existencia, adornándola con el último coche, el último reloj, el último modelo de teléfono móvil, o la última colección de ropa de firma, el último bolso o la última estancia en un hotel de cinco estrellas, me hace sonreír… Ver a la gente hipotecando su vida en trabajos alienantes o con parejas que aportan esa seguridad y tranquilidad que a ellos y ellas les falta, es terrible.

¿Donde tenemos puesta nuestra autoestima?

Una vez escuché a un amigo -bastante hueco por dentro, todo hay que decirlo- asegurando que él tenía puesta su fe en la moda y en su forma de vestir. Los que le escuchamos, congregados durante un curso en una gran sala, nos empezamos a partir de risa y él no entendía de qué nos reíamos. Nos dijo algo así como “Oye, por favor, ésto hacéroslo mirar”

Quizá estaba tan identificado con su cuerpo y aspecto, con el envoltorio, que le costaba acceder a su verdadero ser. Tras la risa, interiormente, yo sentí la pena, compasión por alguien tan ciego a sí mismo y a los otros.

Esta necesidad de TENER y de Poder, tiene graves consecuencias en el mundo en que vivimos.

La Avidez por el Poder no es gratis, queridos amigos y amigas.

La sociedad moderna trata de convencer al hombre de que necesita un montón de cosas que en realidad le sobran, no son imprescindibles y no le hacen mejor. El sistema consigue así hacernos consumir y entrar en una dinámica loca de gasto inútil que, lentamente, va acabando con los recursos de éste planeta.

A fecha de hoy, consumimos en ocho meses lo que el planeta Tierra produce en doce.

¿Cuando vamos a parar ésta locura?

Yo reconozco que ahora, ganando mucho menos, tengo mucho más poder que el que tenía entonces.

Siento admiración por la gente que ES, no por la gente que HACE COMO SI FUERA.

La gente que se decora, disfraza o se pega y adhiere a alguien a quien consideran solvente o poderoso para intentar SER, no me produce la menor admiración, más bien me apena.

Alguien poderoso ES, no necesita TENER nada, ni tratar de ser nada distinto de lo que es.

Alguien poderoso no necesita comprar nada ni a nadie, ni buscar nada, ni alcanzar nada en la vida, ni lograr nada, ni llegar a nada para ser valioso y digno de todo el amor y la admiración del mundo.

Pero parece que si no tenemos, si no logramos, si no buscamos, si no nos debatimos en ésta lucha estúpida por llegar a algún lado, no somos capaces de darnos a nosotros mismos ese amor incondicional tan necesario para crecer en la vida.

Siempre queremos ser distintos de lo que somos, siempre queremos que nuestra vida sea otra diferente de la que tenemos… ¿hasta cuando seguiremos así de perdidos?

Lamentablemente, éste mundo se ha convertido en un lugar donde muchos viven en la apariencia del Tener… y mientras lo hacen, no SON, evitan SER.

Ni tu dinero, ni tu belleza, tu fuerza o apariencia física te van a hacer ser más de lo que eres. Ni siquiera tu talento o creatividad te hacen ser más de lo que YA ERES. Tu verdadera valía no está ahí.

¿Poder?

Desde VerdeVerdad os digo que para mi ser poderoso de verdad es no necesitar poder de ningún tipo, ni dinero, ni éxito, ni logro, ni liderazgo, ni nada que se le parezca.

Ser poderoso no es identificarse con el envoltorio que la vida nos ha construido, con el personaje que creemos ser.

Uno YA ES SUFICIENTE.

YO YA SOY SUFICIENTE y me amo por ello.

YO SOY EL QUE YO SOY.

Y desde el Sagrado Ser de Luz que hay en Mi, os Saludo a Todos, Sagrados Seres de la Luz, para que, de una vez, os deis cuenta de ya Sois y no necesitáis ser otra cosa distinta ni tener nada diferente de lo que ya tenéis.

Un saludo y muchas gracias desde éste blog.

Esto es VerDeVerdad y Vamos a Cambiar el Mundo.

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