Tag Archive: Psicoterapia


En ésta entrada reblogueamos el artículo con algunas definiciones y reglas de Alejandro Jodorowsky sobre los patrones del árbol genealógico, en el que se aborda el concepto de nudo familiar.

Interesante señalar que en todas las familias suele haber un Buscador, porque esa persona simboliza el deseo inconsciente de liberación de todos los que integran el árbol. Si estás leyendo éste artículo y si visitas VerDeVerdad con cierta frecuencia, posiblemente ese Buscador o Buscadora seas tu.

Artículo reblogueado del Blog de Maria Elena Gallardo, Reiki a Domicilio. Aquí está el enlace a su página: http://reikiadomicilio.com/category/arbol-genealogico/

Arbol Nudos

¿Cuáles son los patrones más repetidos dentro de un árbol genealógico?

Según Alejandro Jodorowsky esos patrones se llaman “núcleos”, cuando se prohíben y no se realizan se llaman “nudos”. El primer nudo es el incestuoso; el segundo es el narcisista; el tercero, el homosexual; el cuarto, el sadomasoquista, y el quinto es el de neurosis social. Digamos que los núcleos son semillas destinadas a florecer, en una fusión total con el universo, sólo que este desarrollo natural, se ve bloqueado e un momento dado por prohibición o por abuso, a la sombra del miedo. De esta manera aparece un nudo, como freno neurótico a la evolución.

El ser humano va transitando por esos nudos, o los va deshaciendo. Las amarras al pasado se evaporan. Freud llamó a eso la novela familiar, porque es como una novela, con muchos problemas distintos.

La ley del árbol, según Alejandro Jodorowsky, es la ley de la repetición. Añade que en caso de que no nos liberemos de la cadena mediante el acto psicomágico, estaremos condenados a repetir los errores de nuestros ancestros.

Dice que no existen las familias perfectas; por el contrario, toda familia es una trampa, incluso las de los hombres iluminados. Al salir del vientre materno el feto busca al padre, y si no hay padre habrá patología. Nuestro destino se va conformando así desde nuestros primeros pasos. Si a la hija le pusieron igual nombre que a la madre, estará en incesto (figurado) con su padre; si le pusieron el nombre de su abuela paterna, su padre esperará que su hija sea tan “grande” como lo fue su propia madre; si te llamaron María o José, esperan de ti castidad y pureza.

Un nudo se puede estar viviendo de diferentes formas, las más significativas son las que siguen:

-Un Nudo Superado existe, pero ha sido elevado a un nivel de consciencia superior, lo convertimos en algo artístico y útil.

-Un Nudo Neutralizado es aquel que tenemos controlado, aunque se muestre de vez en cuando.

-Los Nudos Paralizantes: son los que nos crean una enfermedad. Para identificarlos debemos buscar entre nuestros obstáculos…

-Nudos Padecidos: son los que nos causan sufrimiento, nos abusan y repetimos el abuso a la siguiente generación.

-Nudos Inventados: fantaseamos con un nudo con la finalidad de compensar algo peor.

ESQUEMA GENERAL SOBRE LOS NUDOS

Nudo INCESTUOSO (Frase: Dentro de la familia, con alguien de la familia, nada fuera de la familia)

1.-Como nudo nos impide salir al mundo. Nos encierra, rechazando las influencias exteriores. Quedamos amarrados a la familia sin posibilidad de expandirnos.

2.-La finalidad sana es conocer la totalidad del mundo.

3.-Como núcleo o semilla es el amor a los padres

4.-Para identificarlo en el árbol, se identifica en algunos de los problemas con la
pareja.

Nudo NARCISISTA (Frase: El otro no existe)

1.-Como nudo nos impide ver al otro. “Todo queda igual”. No nos dan una existencia real, se repiten los destinos como fotocopias. No hay “mutación”, todo se estanca.

2.-La finalidad sana es descubrir todo lo que nos es ajeno, descubrir al otro.

3.-Como núcleo o semilla consiste en asegurarnos de nuestra propia existencia.
Querernos.

4.-Para identificarlo en el árbol, se detecta en la repetición de los nombres, lo que genera una “catástrofe genealógica”.

Nudo HOMOSEXUAL (Frase: Rechazo a los géneros y a la colaboración entre ellos)
Produce el odio a lo masculino o a lo femenino.

1.-Como nudo se presenta como una ceguera que nos impide ver al mundo tal y como es. Se rechaza la pareja mamá-papá, se rechaza el “andrógino”…el Tao.

2.-La finalidad sana es vivir un mundo andrógino. Vivir con felicidad la alternancia Luna Sol

3.-Como núcleo o semilla consiste en identificar a la niña con la madre y al niño con el padre.

4.-Para identificarlo en el árbol Se detecta cuando dos hermanos están casados con dos hermanas. Cuando una chica le roba el novio a su mejor amiga y en todas las situaciones triangulares.

El nudo homosexual está presente entre los niños que estudian en los monasterios Zen, en los futbolistas, las monjas, los samuráis y lamas.

Nudo SADO MASOQUISTA (Frase: Voy a tener que causar dolor en mi vida)

Este nudo nos quita la felicidad.

1.-Como nudo nos hace vivir en el dolor o huir del dolor permanentemente. Cuando el sufrimiento define la forma de relacionarse con el mundo.

2.-La finalidad sana es sentir la alegría. No depender del dolor o del placer.

3.-Como núcleo o semilla consiste en aceptar el dolor, aprender a decir que no

4.-Para identificarlo en el árbol, la finalidad que se desea es: “ser feliz” o bien, “quiero alegría en mi vida”

Nudo NEUROSIS SOCIAL (Frase: ¿Cuál es mi sitio en este mundo con tanta gente diferente?)

1.-Como nudo provoca todo tipo de nacionalismos y de racismos, desprecio a una determinada clase social…

2.-La finalidad sana consiste en que cada cual encuentra su sitio en el mundo, cada uno tenemos nuestra propia y exclusiva misión en el mundo. Cada ser es una cara de Dios. Estamos en la abundancia. (Dejamos de ir en manada como los animales)

3.-Como núcleo o semilla significa que no hay igualdad en la vida. No hay justicia estoy en peligro. Hay dominantes y dominados.

4.-Para identificarlo en el árbol, cuando uno de los padres es más rico que el otro. O bien es de una clase social diferente, o de una raza distinta, o de religiones rivales.

A veces sentimos que entre el horizonte de nuestros deseos y nosotros sentimos que se levanta un enorme muro de contención y éste no está hecho más que de la materia de nuestros nudos. Conocer cuáles son y actuar, para poco a poco ir deshaciéndolos y superándolos, dejará el terreno libre para acercarnos a nuestros sueños.

Alejandro Jodorowsky.

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Un artículo de Eugenio Sánchez Arrate

Mick Myers gurú

En principio pudiera parecernos fácil detectar a un farsante, pero no lo es.

Porque un falso maestro no va a venir disfrazado y con el colmillo de oro brillando con una sonrisa taimada para espantarnos… a menudo hasta parecerá una buena persona… al menos al principio. E incluso descubriremos que muchos de ellos se creen sus propias mentiras, lo cual los hace aún más difíciles de desenmascarar.

Sin embargo hay una herramienta que no falla para pillar a un mentiroso en cualquier ámbito de la vida, pero que nos exige no pensar, no usar la cabeza del modo en que solemos hacerlo… nos exige, en cambio, estar tremendamente conectados con nuestras emociones y sabiduría interior: la herramienta es el Corazón.

Y la pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿La persona que tengo delante me inspira confianza? ¿Está lo suficientemente evolucionada y trabajada?¿Me siento a gusto con ella? ¿Noto que sabe de lo que habla, que me transmite paz, fe, calidad humana y profesionalidad?

A veces, lo mejor es seguir la guía interior de cada uno. Ella nos conducirá a un buen camino para nosotros.

Falso Gur´´u

Los falsos Maestros

Hace años sigo la pista desde lejos a un seudomaestro chamánico-Nueva Era, uno de esos gurús de campo y bicicleta que es más famoso por intentar acostarse con todas las mujeres que pilla, que por la efectividad de sus talleres o tratamientos.

Con varios libros publicados, llenos de verdades a medias y conceptos no experimentados, no trascendidos, interiorizados o sin aplicar a él mismo, sin trabajo personal interior serio y honesto, e incluso con algún episodio de manipulación que ronda la estafa, sacando dinero a jovencitas confusas y mujeres necesitadas de apoyo para abrir centros de terapias alternativas que luego nunca se abren, ésta persona sigue vendiendo la moto de sus talleres de crecimiento personal, su chamanismo de cachaba y boina y su espiritualidad salchichera con gran éxito y predicamento de público.

Pero la verdad es que de chamán, de luminoso o de maestro, el amigo tiene poco.

Solo es un caradura más, buscándose la vida a costa de la ingenuidad de la gente y sin la entereza moral de empezar a mirarse al espejo con sinceridad y comenzar a trabajar en si mismo y en su ego de una forma valiente y abierta.

Esta es la verdad del mundo de la Espiritualidad y las Terapias Alternativas en muchos lugares del mundo.

Hay una gran cantidad de aprovechados y gente sin ética ni principios, intentando medrar en un campo donde la credulidad de la gente es inmensa.

Recuerdo numerosos casos que me vienen a la memoria constantemente:

-El director de una escuela de terapia, que trata de aprovechar su posición de poder para intentar acostarse con todas las alumnas que puede.

-El formador de biodanza (con pareja) que aprovecha el contacto en las clases para sobar y meter mano sin el menor pudor a cuanta persona se le antoja.

-O el gran líder de un sistema de sanación que sobrexplota a sus empleados en jornadas interminables de consulta (en las que la parte del león, el dinero, sobre todo lo gana él).

-O la famosa tienda ecológica que, esgrimiendo la bandera de lo alternativo, lo libre, lo natural y lo desinteresado tiene a sus empleados explotados, cobrando una miseria, sin contrato y sin darles de alta en la Seguridad Social.

-O la librería cuyo dueño tiene sin contrato a su esforzado ayudante, da talleres de crecimiento personal sin formación, capacitación ni experiencia ninguna… y encima aprovecha la menor ocasión para intentarse acostarse con todas las jovencitas incautas que pasan la librería atraídas por el mundo espiritual.

-O los talleres de sexualidad en los que el formador intenta acostarse con todo lo que se menea a su alrededor, sin la menor contención o respeto por sus alumnos/as.

-O los sanadores que te aseguran estar sometido a mal de ojo, terribles maldiciones o dolencias etéricas incomprobables… y te mantienen atrapado durante meses y meses a lo largo de muchas sesiones.

-O maestros de tantra que aprovechan el tantra para trajinarse a todos los incautos e incautas que pasan por su escuela.

-O los sistemas de sanación cuyas iniciaciones y titulaciones son tan caras que impiden a la gente común acceder a la maestría.

Elegid el sistema que os parezca, porque sinvergüenzas, jetas y personas con mucho morro, hay para todos los gustos.

Esto también sirve para ciertas Ordenes Herméticas, que venden un conocimiento que no les pertenece y cuyos estamentos interiores son solo una fórmula para ganar dinero, obtener poder, autoestima, favores sexuales o económicos, o que sus miembros medren socialmente.

seguir al lider

Todo el mundo ya es terapeuta

Para colmo, hoy en día cualquier persona, sin el menor pudor, ya se ve capacitada para enseñar, dar clase, formar, tutorizar o guiar a otras personas en el camino del crecimiento personal.

Y la mayoría no tienen su historia personal resuelta, ni se conocen lo suficiente a si mismos, ni acumulan las suficientes horas de trabajo personal e introspección seria como para ser los tutores, profesores o facilitadores de nada ni de nadie.

Seguimos viviendo en una especie de río revuelto de las terapias alternativas y la espiritualidad, donde todo vale.

Según el paradigma cognitivo conductual de la psicología, no es necesario haber hecho terapia individual para ser psicoterapeuta… lo cual es una de las mayores aberraciones que pueden escucharse en boca de un ser humano con dos dedos de frente.

Un terapeuta debe tener muchos de sus temas personales resueltos, muchas horas de terapia personal a la espalda y mucha experiencia en sesiones individuales y grupos, él mismo como paciente y él mismo como terapeuta… y si no los tiene, es mejor que se dedique a otra cosa.

Por mi experiencia personal, los terapeutas cognitivos suelen estar entre los que más ayuda y terapia necesitan, no por propia voluntad, sino por imposición del propio sistema universitario, que no les exige horas terapia individual, ni resolver su propia vida antes de andar resolviendo las de los demás.

Pero es que además, muchos terapeutas, de cualquier escuela u orientación, por desgracia, tienen su neurosis prácticamente intactas y sin desenvolver, empaquetadas y bien envueltas en papel celofán… las pasean por las consultas y por la vida sin el menor complejo o conciencia.

Y los que lo acaban pagando, son sus pacientes.

Además, usar el sesgo psicológico (esa creencia de que, como yo soy psicólogo, psiquiatra o terapeuta… YO SE…) es lo peor para alguien que se dedica a la salud y el crecimiento personal.

El creer que uno sabe, es el camino más rápido para ser un completo ignorante el resto de nuestra vida.

Cuanto más evolucionada está una persona, más se da cuenta de lo poco que sabe y de lo mucho que aún le queda por crecer y aprender.

Saber de psicología a veces es un lastre para seguir manteniéndose en la neura personal, en el ego y en lo mismo de siempre, sin afrontar con honestidad que no te conoces lo suficiente y no has comenzado el camino de crecimiento personal que a todos nos corresponde.

Por no hablar de los que se inventan escuelas, novedosas técnicas y procesos de sanación, curación, iluminación o elevación que, con datos fiables en la mano y estadísticas de efectividad y resultados, no funcionan más allá de la catarsis obtenida durante el taller, en el que la luz, la música, la afectividad y los efectos teatrales, hacen creer a las personas que allí está pasando algo importante o transformador… pero luego llegan a casa, retoman su vida cotidiana, y no ha pasado nada.

Hoy abres una revista dedicada al mundo de las terapias alternativas y te quedas asustado: Todo son ofertas de novedosos sistemas de curación, de orígen exótico, oriental, extranjero, ancestral, angélico o alienígena.

Terapias que suenan parecido a masaje cuántico neuroregenerador multiaural, pellizcado polinesio revitalizador ancestral y chamánico de las islas Loloe, el Olvidado Pescozón de Luz Solar de los Zapotecas, la Desencriptación celular biológica magnificada y la gimnasia estelar ortopédica de los atlantes, entre otras lindezas.

También se venden muy bien los mix, constelaciones con arteterapia, tenis de mesa y macramé, doma de caballos con vacaciones conscientes y meditación vegano- chamánica. Mindfullness sensorial con radiestesia y nutrición ontológico-sistémica con aplicación de la teoría de campos morfogenéticos etc…

Algunos eligen nombres más sencillos con siglas tipo MMK, FFC, Micro SSD y la biblia en verso.

Todas éstas terapias (y no pretendemos meterlas a todas en el mismo saco, porque las hay que funcionan y las hay que no… yo mismo he probado con éxito unas cuantas) acaban por dejar a la gente confundida.

Vivimos tiempos de necesidad y mucha gente precisa de ayuda profesional… y lo que se encuentra es un amplio abanico de oferta comercial en el que se pierde.

Los cursos acelerados y los atajos

Para colmo, ante la disyuntiva de tener que estudiar y crecer durante muchos años o hacerlo todo más deprisa, cualquiera se hace un curso de tres meses o un año en alguna de las nuevas disciplinas de cambio y transformación personal que han aparecido en el mercado y ya es terapeuta y ya sana, cura, limpia y da esplendor a los pacientes, sin haber siquiera comenzado su propio proceso de sanación particular.

La profesión está llena de terapeutas no sanados, somatizando todo el día sus dolencias y con más conflictos personales sin resolver que los personajes de una novela de Jane Austen.

Como decía el excelente terapeuta Guillermo Borja: hay terapias light que son a la terapia profunda, lo que los McDonalds a la gastronomía.

Guillermo Borja

Guillermo Borja

Finalmente unos consejos para elegir terapeuta, formador, consejero, acompañante o facilitador

Para saber cuando tenemos delante a un verdadero profesional os recomiendo seguir vuestra intuición y vuestro corazón, observad la calidad humana del ser que tenéis delante y en el que vais a depositar vuestra confianza:

-Huid de los terapeutas, psicólogos y psicoterapeutas que no han sido pacientes ni tienen las horas suficientes de terapia personal y crecimiento interior.

-Huid de gurús que prometen cambios milagrosos, pero no los demuestran.

-Huid de aquellas personas que no os inspiren calma, confianza, aplomo y sabiduría.

-Huid de los atajos, las soluciones mágicas y fáciles por un precio moderado (o carísimo)

-Huid de los terapeutas poco empáticos o sin corazón.

-Que los títulos no os confundan, fijáos ante todo en las personas y en su profesionalidad. Que no os cuenten batallas de títulos oficiales universitarios, diplomas y certificados… que os demuestren su propio crecimiento personal y profesionalidad con hechos, en la práctica y no con papeles ni certificaciones que no demuestran nada. Descubriréis que muchos terapeutas y psicólogos titulados y bien provistos de diploma, acreditación y colegiación oficial, se amparan en esa titulación para no afrontar su falta de cualificación efectiva y personal… y muchos llevan ejerciendo toda su vida, por cierto.

-Tened presente que en el mundo de las terapias hay terapeutas buenos, malos y regulares… hemos de aceptarlo. Buscad uno que os vaya bien. Un mal terapeuta con el que tenéis química, puede que funcione. Un buen terapeuta con el que no la tenéis, no funcionará seguro.

-Huid de los talleres de abundancia que solo hacen prósperos y ricos a quienes los dan.

-Huid de la falta de honestidad, de la falta de corazón, de la caradura de los formadores sin empatía o con tendencia a la explotación y manipulación de sus alumnos.

-Huíd de las recetas mágicas y los libros de autoayuda con soluciones fáciles y listas del tipo, las 10 cosas que un hombre de éxito debe tener en cuanta, o los 12 principios para el amor incondicional según la doctora Tal y Cual.

-Huíd de los precios altos en los talleres: no solo no garantizan una buena formación, sino que aseguran que el que los organiza quiere vuestro dinero por encima de vuestro bienestar o aprendizaje.

-Huid de las modas. Todos los años aparece una terapia que parece prometer la iluminación y curación absoluta y luego pasa el tiempo y esa terapia pasa de moda porque no era para tanto. Lo que es bueno y efectivo, se mantiene en el tiempo y podréis probarlo cuando se constate su eficacia. Tened calma y tranquilidad a la hora de elegir.

-Recordad que hay precios de mercado y son razonables y moderados, accesibles a todos los bolsillos y permiten vivir con dignidad y solvencia a los profesionales que los proporcionan… un terapeuta caro no suele ser mejor por ser caro, tan solo suele ser más carero y punto.

-Huid de los que cobran un dineral por una sesión de consulta individual.

En España, burradas de honorarios que rondan o sobrepasan los cien o ciento cincuenta euros por sesión, hablan de un afán desmedido por el lucro y muy poca conciencia y respeto por el cliente y su economía… y más en tiempos de crisis. ¿Si no tienes dinero bastante, no tienes acceso a esas terapias? No tiene ninguna lógica.

-Huíd de aquellos que con su comportamiento desmienten sus palabras, los que dicen una cosa y hacen la otra, los que propugnan la paz, la libertad, el entendimiento y el amor y no tratan con paz, entendimiento ni amor a sus semejantes (al revés, explotan a sus alumnos, ayudantes y empleados).

Por último, os dejo unas declaraciones de una conocida psicóloga humanista, mi amiga L.R.B. que ha pedido no revelar su nombre y que nos habla sobre La Reconexión de Eric Pearl y lo que opina al respecto de su creador y de éste curioso sistema de sanación, al que un día dedicaremos una entrada aparte.

L.R.B. “Sinceramente, sin dudar de la técnica, que creo que funciona de un modo que no puedo explicar, cobrar a la gente un dineral por recibir una energía que ni le corresponde al señor Pearl, ni puede someterse a copyright, es vergonzoso. El no es su dueño, me parece una estafa. Pearl se está haciendo millonario cobrando una cantidad exagerada por dar tratamientos y divulgar un conocimiento que no le pertenece, que el cielo le envió y con el que se está lucrando de una forma exagerada. Esa es mi opinión. Ha registrado la técnica, ha registrado el copyright de esa energía y la forma de hacerla funcionar en las personas, ha registrado el sistema… ¿usted se imagina que Buda hubiera registrado la Meditación, que Jesucristo hubiera registrado la oración o los milagros, que el Doctor Bach hubiera registrado la Terapia Floral, Mahoma hubiera registrado orar mirando a la Meca o el Doctor Barnard los transplantes de corazón? La energía, la luz y la sanación, así como el conocimiento espiritual, son de todos y deberían ser accesibles para todos por módicas cantidades, moderadas y honestas. Hoy, si no tienes los 333 euros o su equivalente para ser reconectado, te comes los mocos… Entonces ¿no tienes derecho al tratamiento?¿Te quedas toda la vida desconectado de la Luz? Es inadmisible.”

Gurú

Abundando en el tema de los falsos gurús aquí os dejo un artículo ya clásico de Ritchie Holterman, titulado: 9 Maneras de detectar a un falso gurú o Maestro espiritual.

Es un texto que apunta a convertirse en un clásico en éstos temas y muy recomendable.

http://www.portalmundoespiritual.com/2014/10/9-maneras-de-detectar-un-falso-guru-o.html

Y aquí tenemos también la historia de Vikram Gandhi, un cineasta de la Universidad de Columbia que se hizo pasar durante meses por un Gurú espiritual, adoptando el alias de Sri Kumaré y que consiguió engañar a mucha gente y filmar un excelente documental que ilustra muy bien las falacias, mentiras y engaños que son tan frecuentes en el mundillo.

http://esoterismo-guia.blogspot.com.es/2014/02/kumare-falso-guru-documental-maestro.html

Esperando que el Corazón sea siempre vuestra guía (pues el Corazón nunca se equivoca), os deseo que elijáis siempre bien a vuestro terapeuta, formador, facilitador y también a la gente que os acompañe en la vida, pero sobre todo os deseo que la Paz sea siempre con vosotros.

Esto es VerDeVerdad y día a día, como vamos pudiendo, intentándolo paso a paso, con calma y sin pausa… Vamos a Cambiar el Mundo.

Con motivo de la entrada en vigor en España de la llamada Ley Mordaza, nos vemos obligados a retirar todos los enlaces de éste artículo como medida preventiva, a fin de no incurrir en ninguna clase de delito o falta a partir del 1 de enero de 2015. Para solicitar información o acudir a otras páginas sobre espiritualidad, permanecen los siguientes enlaces.

 

http://vibraensaluz.creandoluzestelar.com/libros-gratis/

http://arcealejandra.blogspot.com.es/

http://espadadeluzentuhonor.wordpress.com/2013/12/28/muuuuuuchos-libros-gratis-doc-y-pdf/

http://senderodelmago.blogspot.com

Vamos a Cambiar el Mundo.

cambioLos budistas lo tienen muy claro. La vida es un cambio constante.

¿Entonces, para qué aferrarnos a nada? Ni a un trabajo, ni a una pareja, ni a una vida establecida y cómoda. La práctica del desapego se impone. Soltar, abandonar, dejar caer los brazos, no luchar contra lo inevitable.

Mi amigo Ibrahim, arquero de tiro tradicional de setenta y un años, asegura que en la vida son más importantes los accidentes que lo que tu has planeado para tu futuro. Porque todo se acaba derrumbando, torciendo, yendo por otro lado.

Si tal es así – y con años he ido comprobando que lo que dice el bueno de Ibra es cierto- ¿A que aferrarse? Lo que tenga que suceder, sucederá.

Sin embargo, para desapegarse de algo o de alguien, hace falta haberse apegado antes y uno comprueba que los que más fácilmente realizan los cambios, suelen hacerlo por su dificultad para los apegos, pues nunca estuvieron realmente unidos a nada ni a nadie con la suficiente profundidad.

Cambiar es dejar de hacer lo que uno ha hecho hasta ahora. Dejar de dar vueltas en círculos, o de escapar cuando uno sale de los baches siempre de la misma manera.

Para algunas personas, sumergidas en periódicos cambios, precísamente lo fácil es cambiar: cambiar de pareja, de casa, de vida, de sitio, de amigos…

Para ellos, el cambio significativo sería dejar de cambiar, quedarse donde están, no luchar, no aferrarse a ninguna solución mágica, experimentar el estado emocional en el que viven y transitarlo para aprender, crecer y superarlo.

La historia de mi vida

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A éstas alturas de la vida, el que les escribe ha cambiado radicalmente de vida unas cuantas veces como para saber de lo que habla. En otras facetas de la existencia – por desgracia más de las que me gustaría- soy un absoluto ignorante, pero en materia de cambios, yo podría dar conferencias, escribir libros y crear una enciclopedia ilustrada.

Una conjunción Plutón Urano en casa ocho, opuesta a un Saturno en la dos (la casa de las transformaciones opuesta a la casa del dinero y las finanzas, los amantes de la astrología lo comprenden) hacen que las crisis sean mi modo natural de avanzar en la vida. Y os aseguro que uno se hace muy fuerte con un aspecto planetario así.

Comencemos con el relato.

-A mi madre, su familia no la dejaba casarse con mi padre. Debido a la culpa y a haber tenido que enfrentarse al clan y abandonarlo, mientras estaba embarazada de mi, se deprimió. En su barriga sufrí mi primera crisis. Ella no deseaba tenerme y me iba a dejar morir. Estuve a punto de fallecer en la barriga de mi madre. Algo bajó desde el cielo, una presencia de luz femenina, para evitar que yo muriera. Años después, en visualizaciones, sintonizaciones de reiki ect… éste recuerdo volvería a mi conciencia con tanta fuerza que he tardado años en procesarlo.

Pasé mi primera depresión infantil con siete años. En mi casa nadie se enteró.

Mi segunda depresión con once. Tampoco se enteraron.

Mi familia estaba demasiado ocupada trabajando (mi padre es trabajólico) y discutiendo entre ellos para darse cuenta de nada.

Me tuve que recomponer yo solo desde que tengo uso de razón.

Tengo problemas para pedir ayuda porque desde que soy niño a nivel afectivo NO HABÍA NADIE A QUIEN PEDIRLE NADA.

-Con veintiún años me diagnosticaron Distimia, un trastorno similar a una depresión crónica, suave y sostenida en el tiempo. La superé.

-Cuando me hice psicoterapeuta tuve que aprender a llorar, porque me había hecho tan duro, tan insensible a causa del dolor, que no sabía hacerlo. La tristeza se me atascaba en el pecho y apenas era capaz de derramar lágrimas.

-Hace muchos años, al abandonar la multinacional de publicidad en la que trabajaba como investigador de audiencias, afronté mi primer cambio laboral importante dejando un empleo estable y tranquilo para irme a trabajar con la famlia. Buscaba seguridad… solo encontré más crisis y más cambios con aquellos que más quebraderos de cabeza me han dado en la vida.

-Afronté otro cambio radical años después, al hacerme psicoterapeuta y abandonar ese puesto seguro y bien remunerado junto a mis parientes, hecho éste que provocó casi la salida por la puerta de atrás del clan familiar.

-Añadamos a ésto, entre medias, dos separaciones de pareja bastante traumáticas, que dejaron cicatrices en mi alma y entonces comprenderéis que de cambios y rupturas uno sabe bastante, de hecho, la vida me ha convertido en un experto en giros bruscos de existencia, cambios de profesión, de rumbo y de modo de vida.

Desde que estoy en éste mundo, he sufrido toda clase de agresiones, las más dolorosas procedentes de mis parientes y personas más cercanas. Me han intentado pegar, engañar, confundir, me han puesto los cuernos, me han mentido, humillado, ignorado… Lejos de hundirme, cada vejación y dificultad me ha hecho más sabio y más fuerte, más tierno, más empático y mejor persona.

Soy el hombre de los cambios y éstos aún no han terminado.

Ya no confío en la estabilidad. Hoy se que estoy aquí… mañana quién sabe.

Son, además, tiempos inestables en el mundo, demasiado cambiantes como para aceptar que las cosas van a durar siempre.

Ya no hay trabajos para toda la vida, ni parejas, ni lugares, ni situaciones que duren siempre. El mundo va demasiado rápido como para aferrarse a nada seguro.

La necesidad de seguridad y suelo bajo los pies

Los budistas hablan de varios maras o infiernos en los que los hombres caen a lo largo de su vida.

Uno de los más poderosos es el Skhanda Mara, o la Necesidad de tener un suelo bajo los piés.

De éste Infierno o Mara yo también podría dar alguna clase a los lectores de éste blog.

Cuando estamos en el Skhanda Mara sufrimos por tener seguridad, algo que nos sustente o sujete y nos de tranquilidad.

Cuando abandoné la empresa familiar por la puerta de atrás, sufriendo una especie de acoso y derribo del clan familiar, mobbing y conductas parecidas, confieso que el mundo se me vino abajo.

Sin pacientes suficientes para poder vivir de mi trabajo como psicoterapeuta, sin empleo, sin nada a lo que aferrarme, la vida se había convertido en un oscuro callejón sin salida.

El paro se me terminó tras dos años de buscar por todas partes sin encontrar empleo y sin que los pacientes, con el país en crísis, llegaran a mi consulta en número suficiente… y hubo un momento en que me vi en la calle y casi sin dinero para pagar siquiera la hipoteca de la casa.

No estaba acostumbrado a vivir con lo justo, e incluso con menos de lo justo.

Durante varias semanas solo comí pan. Era barato y yo no podía permitirme gastar dinero, tenía que ahorrar como fuera. Estaba muerto de miedo. Un miedo denso, atroz, que años después regresaría por circunstancias parecidas.

Por las noches me despertaba angustiado, sudando, tembloroso, sin saber qué hacer. Todavía padecía las secuelas del duelo por mi última separación de pareja. Un constante mensaje recriminatorio aparecía en mi mente: Eugenio, tío, con la edad que tienes deberías estar haciendo algo provechoso con tu vida y mira donde estás, no tienes nada.

Era verdad, no tenía nada.

Y sin embargo, tardé algún tiempo- y sufrimiento- en darme cuenta de que lo tenía todo.

Tenía mi vida, mi salud (algo que solo se valora cuando se pierde), mis amigos (los mejores que un hombre pueda desear), mi casa soleada en un barrio que me encanta, mis gatos amorosos, mis casi cuatro mil libros repartidos en estanterías, mi lucidez, que me ha sacado de tantos agujeros… mi capacidad para reirme y ser feliz, mi coraje, mi honestidad, mi compasión, mi entrega… tenía tantas y tantas cosas… pero sobre todo tenía algo que me hacía estar en el sitio exacto y en el momento justo: Tenía Libertad.

Sin ataduras de ningún tipo, sin servidumbres ni esclavitud, a empresas, parejas o situaciones personales de desamparo, yo podía reconstruir mi vida y reconstruirme con rapidez sin depender de otros.

Era el comienzo de mi nueva vida.

Pasé miedo, tuve insomnio, me angustié.

La de noches que dí vueltas entre las sábanas, sin saber por donde escapar, a quien recurrir o a donde ir.

atormentado 2

El miedo a padecer miseria, a perder mi casa, a no tener donde dormir o qué comer, se hizo muy sólido y lo compartí con el de cientos de miles de personas que, en España y otros lugares del mundo, viven situaciones críticas de necesidad actualmente. Me solidarizo con ellos desde aquí, pues se lo que es pensar que mañana no vas a poder sobrevivir ni vas a tener donde caerte muerto.

De vez en cuando, mis familiares, sintiéndose culpables por el modo en que se habían desarrollado las cosas con mi marcha de la empresa, me metían dinero en la cuenta. Dinero que me costaba aceptar, pues yo vivía éstas donaciones como limosnas y no me gustaban.

Ana Cano, una amiga terapeuta, me habló un día de la culpa inconsciente y de que les permitiera que me ayudaran para aliviar su conciencia.

Acepté esa ayuda y sobre todo fuí tirando como pude, con el paro, los subsidios – que fuí agotando por completo-, con trabajos ocasionales o alimenticios.

Debía dinero a mi primo Alberto, debía dinero a Paco Domínguez, mi terapeuta… aún se lo debo.

La situación se hizo crítica y tuve que desarrollar nuevas capacidades personales y talentos dormidos. Volví a echar el tarot, después de años de tenerlo abandonado, encontré centros donde ejercer de tarotista y también donde dar clases de tarot terapeútico con excelentes resultados y cambios vitales en los participantes. Más tarde me hice Maestro en Lectura de Registros Akáshicos, comencé a dar y recibir cursos y formación en terapias alternativas, me convertí en Terapeuta Floral, regresé durante un año a la radio, trabajando para la Agencia para el Empleo del Ayuntamiento de Madrid y encontré vías, soluciones para ir tirando en una época en la que sobrevivir no está garantizado para nadie. Me hice más espiritual, más sabio, menos dependiente, menos apegado a lo material. Más auténtico y valiente.

Soy, por encima de todo, un superviviente.

A fecha de hoy mi situación fluctúa. A veces tengo dinero para vivir, a veces me falta. Pero eso no cambia mi estado interior de calma, que ha sido la mayor ganancia obtenida en éste tiempo.

El mundo podría derrumbarse, yo se que sobreviviré.

La gente, en general, vive más o menos tranquila con sus vidas asentadas, aferrados a parejas, trabajos, casas, situaciones fijas que les reportan seguridad.

¿Serían capaces de hacerlo en mi situación?

Y si mi vida ha sido complicada, deberíais ver las vidas de personas en países del Tercer Mundo y en Vías de Desarrollo… ellos si que pueden darnos una clase a todos sobre navegar frente a la adversidad.

Descubrir que no necesito tantas cosas para vivir cómodamente, recuperar valores perdidos en mi interior, aprender lo que de verdad importa, volverme más ahorrador, menos despilfarrador, aceptar que nunca jamás habrá seguridad suficiente en ninguna de las áreas de mi existencia. Saber que es un autoengaño pensar que algo es seguro y más engaño aún vender tu alma, tu existencia por un gramo de seguridad, a una empresa, a una pareja, a una situación insatisfactoria.

Muchas personas hipotecan su existencia para garantizarse la supervivencia económica… les cuesta

Con la edad he comprobado que el valor para cambiar de situación se pierde y los caminos se estrechan. Es mucho más fácil saltar al vacío siendo joven, con otra capacidad de recuperación, cuando el mundo lleno de oportunidades y hay más facilidad para encontrar pareja y trabajo, que con sesenta o setenta años y la vida hecha y ya encajada. Y sin embargo hay gente que se atreve a hacer grandes cambios incluso a esa edad.

Nunca es tarde para saltar.

Tengo cuarenta y ocho años, me suelen echar diez o doce menos. Pese a los cambios voy envejeciendo bien. Gente con diez, doce y quince años menos, está mucho más cascada que yo a su edad.

Sencillamente, ya no llegarán a los cuarenta y ocho en mi estado.

Y si alguien piensa que he perdido el miedo al cambio en todo este tiempo se equivoca….CADA VEZ TENGO MÁS MIEDO. PERO CADA VEZ TENGO TAMBIÉN MÁS CORAJE PARA SUPERARLO.

 De algo podemos estar seguros todos… nuestra vida va a cambiar. Unas veces lo provocaremos nosotros, otras el cambio vendrá de fuera. Será un cambio felíz o será traumático.

Nuestra vida puede derrumbarse en cualquier momento.

Abandonar la zona de seguridad, la cómoda zona en la que nos movemos a veces, se impone. Dejar de luchar y de aferrarse, dejar de buscar soluciones para no encajar nuestro estado emocional, también.

Y para ello solo puedo recomendar coraje, calma, fe… y un libro magistral que siempre me ha ayudado en éstos tránsitos, un libro compasivo, valiente, que no ofrece caramelos ni promesas, que acompaña mientras atravesamos momentos muy duros.

Se trata de Cuando todo se Derrumba, de la monja budista norteamericana Pema Chödrön.

 Pema Chodron

Que tengáis felices cambios.

Y que si no lo son, aprendáis de ellos y os hagan mucho más fuertes.

Desde VerDeVerdad, un saludo a todos los lectores y mi más sincero abrazo y solidaridad para los que sufren.

Entre todos Vamos a Cambiar el Mundo.

Hace unas semanas divulgué un artículo que saqué de un blog interesante, La Usina Mística, en el que se hablaba del Bypass espiritual… y mucha gente me pidió que ahondara en éste tema.

El Bypass espiritual es el atajo o trampa, el escape, que muchas personas con problemas utilizan para evadirse de la realidad.

De repente buscan sanación espiritual, para evitar la sanación convencional o el doloroso trabajo de enfrentarse a la realidad tocando los problemas con las manos.

Esto que llamamos Bypass espiritual es una huida hacia la espiritualidad o hacia métodos de sanación milagrosos que prometen ahorrarnos el duro trabajo de abordar nuestra vida y los problemas en el Aquí y el Ahora, mediante la introspección y el autoconocimiento, sin los cuales, no hay avance, progreso ni curación que valga.

John Welwood

John Welwood

 

Como asegura el psicoterapeuta John Welwood, expeerto en bypass espiritual: Utilizar la espiritualidad para tratar de compensar conflictos no resueltos, duelos no elaborados, polaridades internas disociadas, ect… nos expone a una multitud de peligros que acechan a quien emprende un camino espiritual.

Conócete a tí mismo, era el lema que figuraba en la entrada del Oráculo de Delfos.

Sin conciencia no hay salud, no hay progreso ni hay ascensión, el objetivo final del camino de vida de cada ser humano.

LA EVITACIÓN A TRAVES DEL ARTE Y DE LA ESPIRITUALIDAD

Algunas personas con personalidad evitativa tienen tendencia a éstos mundos espirituales o creativos, y los abordan desde un enfoque poco asentado en la tierra.

negación de la realidad

Dentro de las disciplinas o terapias a las que me refiero, los perfiles evitativos tienen especial predilección por refugiarse en mundos oníricos y creativos (en sus diversas categorías), porque a veces el arte es un refugio extraordinario frente al dolor. He conocido a tantos escritores, poetas, escultores, pintores, cineastas atormentados, cuentistas, entre los que me incluyo, que me pregunto a menudo si para ser artista, hace falta esa dósis mínima de intensidad emocional, entusiasmo, melancolía, ira, tristeza, alegría, deseo, amor o frustración que hace detonar una obra de arte.

Los perfiles evitativos tienen también predilección por terapias de pelotazo, de catársis, que al principio parecen operar cambios milagrosos en tí, pero que a la larga te dejan más o menos igual que estabas.

En éste apartado aparecen muchas terapias de tipo energético como la Reconexión, el Reset de Susan Powell, la Matrix y otras, cuya eficacia es relativa, a veces solo momentánea y enmascaradora de conflictos que se asientan mucho más abajo.

Cuando ves a las personas que las han practicado, cuando los tienes delante, no da la sensación de que estén tan sanas como esas terapias aseguran lograr, no te parece que estén mucho mejor que el resto de las personas, ni siquiera te parece que estén demasiado bien o demasiado sanos… de hecho, muchas veces los ves, los escuchas, incluso los sientes y te das cuenta de que están fatal, se están autoengañando… o como dice una amiga mía: Están más perdidos que el barco del arroz, o con menos luz que la vela de un cementerio.

Es así de triste.

Desde VerDeVerdad no decimos que éstas terapias energéticas no funcionen, solo que no funcionan con la eficacia que nos pretenden vender desde el marketing de quienes las difunden o comercializan, cosa que también les sucede al resto de las terapias.

Todo el mundo tiene tendencia a venderte su moto y convencerte de lo maravilloso que es lo suyo.

Otra terapia similar a éstas del pelotazo o la promesa mágica es el Ho´oponopono.

Este método de curación hawaiano se debe, en su versión moderna, a Morrnah Nalamaku Simeona, sacerdotisa Kahuna, que lo tomó de las tradiciones nativas de su isla y lo adaptó al mundo actual.

morrnah_simeona

Fué desarrollado con posterioridad por el doctor Ihaleakalá Hew Len, un hombre que ha sabido comercializarlo pero que ha incurrido en el mercantilismo asociado a toda práctica que produce sustanciosos beneficios.

Len apenas forma a maestros en Ho´oponopono y así se garantiza que nadie le haga la competencia. Es bastante complicado llegar a ser maestro autorizado del sistema, para ello se precisa realizar un gran número de seminarios antes de que te permitan impartir cursos. Se supone que lo que Len difunde es una enseñanza ancestral de los nativos hawaianos, pero el doctor Len ha protegido sus cursos con derechos de copyright.

Pues vale.

Desde VerDeVerdad, discrepo.

Sostengo que el conocimiento espiritual es para ser compartido, no para traficar con él.

Mercantilismos aparte, Len, que trabajaba en el hospital de Hawai de enfermos mentales y estaba a cargo de un pabellón donde encerraban a locos criminales, se estrenó en su cargo de jefe de pabellón usando el Ho´oponopono.

doctor len

Según Len, los psicólogos dimitían después de un mes de trabajo allí porque era durísimo enfrentarse a aquellos pacientes. La mayor parte del personal del hospital se ponía enfermo o abandonaba y los locos no mejoraban en sus tratamientos. El Doctor Len asegura que decidió practicar Ho´oponopono, la técnica aprendida de Morrnah Simeona de una forma muy particular.

El método consistía en repetir como un mantra una oración que se ha convertido en todo un clásico de la sanación espiritual:

Lo siento

perdóname

te amo

gracias

El sentido de ésta frase es profundo y merecería en si un artículo entero. No debemos frivolizar con ello.

Len asegura que durante días, en su trabajo, se limitaba a coger cada uno de los expedientes de los enfermos y que mirándolos uno por uno repetía la oración durante un rato.

Sorprendentemente, los enfermos mejoraron de sus dolencias.

A partir de entonces, el sistema se extendió por todo el mundo y hoy Len recorre el orbe dando seminarios y conferencias, difundiendo el Ho´oponopono… y ya de paso forrándose.

ho´opopono

Insisto en que el conocimiento espiritual no debería ser materia de mercadeo ni de tráfico, puesto que no nos pertenece.

Lo siento, perdóname, te amo, gracias.

Esta simple oración tiene un sentido interno profundo.

Libera de las viejas memorias del pasado. Entrega a nuestro Yo Superior todo nuestro malestar. Nos hace reconocer que somos 100% responsables de lo que nos sucede, que vivimos en el mundo que nuestro sistema de creencias ha fabricado para nosotros.

Al repetir la frase, asumimos que desde nuestra mente no podemos resolver ni trabajar con las memorias pasadas pues el problema no es a nivel mental ni racional.

Y entonces, al reconocerlo, pedir perdón, amar y agradecer, se producen los milagros.

LAS PANACEAS NO EXISTEN

Pero, si el Ho´oponopono fuera la panacea que nos tratan de vender, se habría implantado en todos los hospitales y centros de salud del mundo, todas las personas lo utilizarían con éxito, las curaciones serían constantes y milagrosas. La Humanidad estaría curada y libre de sus cargas, de su karma, de sus penas y sus memorias pasadas…

Y lo cierto es que no es así.

El Ho´oponopono tiene una eficacia relativa y a menudo es recomendado por profesionales de las terapias light cuando ya no saben cómo ayudar a quien tienen delante porque se enfrentan a un problema que les excede, a menudo un trastorno de la personalidad o algo más grave.

He hablado con mucha gente a la que el método le ha funcionado relativamente, o solo por un tiempo o solo para determinadas dolencias, lo cual no lo descarta como método de curación. A mi éste sistema me ha funcionado para ciertos asuntos de mi vida, pero no lo ha hecho para otros.

Es un buen método de curación y así lo reconozco, porque he comprobado que resuelve cosas casi mágicamente, pero ni es el único ni es infalible… muy al contrario. Muchas veces no funciona y otras veces pone un parche o apósito temporal a lo que de verdad nos está sucediendo.

No hay estudios científicos con la suficiente entidad, calado o amplitud de muestra, que avalen la eficacia del Ho´oponopono como el maravilloso método de sanar que nos aseguran que es.

En el excelente libro de Joe Vitale Ho´oponopono, que puede descargarse gratis en el siguiente enlace:

http://carmelourso.wordpress.com/2010/02/07/hooponopono-el-libro-descarga-gratuita/

aparece una recopilación de artículos sobre Ho´oponopono.

El propio doctor Len asegura que la terapia convencional no funciona.

Y yo sostengo que el hecho de que no le funcionara a él, no significa que la terapia no funcione.

Sencillamente a él no le funcionó y punto.

La psicoterapia, del tipo que sea (psicoanálisis, gestalt, rogeriana, cognitivo conductual, jungiana ect…) para unas cosas funciona, para otras no.

Hacer terapia, por desgracia, tampoco es ninguna panacea ni remedio mágico como pretende serlo el Ho´oponopono. A unas personas les va mejor que a otras. A unas las cura, a otras no. Hay buenos y malos terapeutas, como hay buenos y malos profesionales en todos los órdenes de la vida, hay momentos, épocas, etapas y procesos que requieren una cosa y problemas que requieren otro tipo de intervención.

Y hay épocas para el Ho´oponopono y épocas para otro tipo de trabajos de introspección.

Lo importante, siempre, es elegir un buen método en el ahora y, si se hace terapia, encajar con el terapeuta… entonces si que se producen auténticos milagros.

La Psicoterapia, del tipo que sea, tiene una eficacia relativa, lo mismo que cualquier otro método de sanación. Tampoco podemos venderla como fuente de curaciones milagrosas, porque no lo es.

Mi experiencia en éstos temas me dice que para sanar, lo mejor es que cada cual use los métodos y remedios que mejor le funcionen… y que no desdeñe ninguna forma de curación a su alcance, pero que huya de los sistemas que prometen milagros, porque los milagros existen, pero a otro nivel.

REZAR, PERO SIN DEJAR DE AUTOBSERVARSE

El célebre Enric Corbera, uno de los mayores defensores de El Curso de Milagros en el mundo, un libro que defiendo de corazón y al que dedicaré otro artículo en el futuro, sigue con su trabajo diario el dicho ruso de “reza… pero no dejes de remar hacia la orilla”.

Enric Corbera

Enric Corbera

Es decir, Corbera reza en su trabajo diario, se encomienda al Espíritu, entrega y confía en Dios tal y como se explica en el Curso, trabaja la fe, las creencias, pero no deja de hacer psicoterapia y de lograr que la gente amplíe su conciencia y aprenda y crezca mientras lo hace, liberándose de aquellos patrones que la limitan.

En su sistema, llamado Biodescodificación, el mix de psicoterapia y espiritualidad es una combinación muy equilibrada.

Todos los biodescodificadores saben que rezar es bueno, pero hace falta también remar hacia la orilla.

El chiste que dice ¿Los vagos, vamos al cielo, o nos bajan a buscar? No funciona en el crecimiento personal.

O ese otro chiste en que un hombre entra en una iglesia y de rodillas le pide al cristo crucificado que por favor le toque la lotería, porque está pasando mucha necesidad y no tiene dinero para dar de comer a tus hijos.

Durante semanas, el hombre reza y le pide a Jesús, llorando, por favor, señor, haz que me toque la lotería, haz que me toque la lotería…

Hasta que un día Jesucristo le contesta… yo quiero que te toque la lotería, hijo mío, pero por favor, COMPRA EL DÉCIMO.

¿QUEREMOS DE VERDAD CAMBIAR?

Los seres humanos a veces queremos que nos toque la lotería sin comprar el décimo y así nos va.

A veces queremos curarnos sin mirar debajo de la alfombra, sin afrontar, sin reconocer, sin atravesar el dolor, quizá porque el dolor ya nos ha desbordado muchas veces y no hemos sabido qué hacer con él.

Como aseguraba Fritz Perls, el creador de la psicoterapia gestalt, en realidad queremos seguir haciendo lo mismo que hemos hecho siempre, pero sin sufrir por ello. No queremos cambiar, queremos que el cambio nos llegue de fuera, de los demás, de las circunstancias, de los otros o de un milagro. Queremos que algo o alguien nos salve.

O que aparezca una terapia mágica y milagrosa que nos resuelva la vida.

Y precisamente hay una definición de neurosis que viene muy al caso para éste tema que abordamos.

Neurósis es pretender seguir haciendo lo mismo y que sucedan cosas diferentes en nuestra vida.

Porque lo cierto es que Dios nos lo da todo a cambio de un poco de esfuerzo por nuestra parte. Pero el esfuerzo, aunque sea poquito, mínimo, siempre es necesario.

No se nos piden grandes dispendios energéticos para la curación o el milagro, tan solo basta un acto de voluntad, un mínimo interés por querer sanarnos y crecer.

LA FE EN LA CURACIÓN

Respecto a la eficacia de las terapias sobre uno mismo, la actitud de cada persona es extremadamente importante.

Creer en lo que uno hace ayuda muchísimo y creer en el método que seguimos es fundamental. Da lo mismo si hacemos acupuntura, terapia floral, medicina china, chamanismo o incluso medicina alopática convencional, la de hospital, la de toda la vida.

Si creemos en ello, funcionará, si no, será un completo fracaso.

Fe

Hay médicos de medicina convencional que ya no creen en la eficacia de los medicamentos que prescriben. Son cada vez más numerosos. Lo mejor que podrían hacer es buscar otros métodos de sanación y practicarlos.

Tengo un amigo, mi querido maestro de Kenpo Alberto Perucha, a quien el reiki no le funciona, sencillamente porque no cree en él y al colocarse en un estado de resistencia, la energía no puede entrar en su cuerpo ni operar la transformación emocional y espiritual que debería.

La conclusión es evidente: Si algo no te funciona no tienes porqué utilizarlo. Al maestro Perucha le funcionan muchas otras cosas, entre ellas, ese kenpo estupendo que practica, su arte de combate y su deporte, su entrega a los palos de kali, su pintura de temática cotidiana e hiperrealista, pues es un excelente pintor, y también el trabajo diario y constante.

Pero sobre todo, que nadie desprecie o descarte la única forma de curación que SI FUNCIONA SIEMPRE: El Autoconocimiento.

No es un proceso rápido, puede llevarte toda la vida, te llevará a lugares de ti mismo que ni imaginabas, pero siempre obtendrás beneficios y mejoras, siempre crecerás, siempre avanzarás, siempre te desprenderás de viejos patrones y aprenderás de los que aún sigues llevando encima con paciencia y aceptación.

Solemos perdernos en la maya del mundo, en la matriz, en la ilusión de nuestros trabajos, parejas, hijos, profesiones, vocaciones, existencias transitorias…

A menudo, creemos avanzar cuando solo estamos negando nuestros problemas, caminando en círculos más o menos largos que pueden durar años, décadas o vidas enteras dentro del ciclo de reencarnación, creemos avanzar cuando solo estamos enterrando el conflicto debajo de la alfombra, huyendo de él, refugiándonos en un monasterio, una casa rural, una nueva terapia mágica o un grupo espiritual que refuerza nuestro alejamiento de lo que nos sucede y ocurre a nuestro alrededor.

 caminar en círculos alfombra

LA AUTOAYUDA Y EL SÍNDROME DE JUAN PALOMO

Otro error habitual es creer que uno solo puede curarse y sanar acudiendo a los libros y aplicándose recetas mágicas al estilo Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como.

Los libros de autoayuda alimentan ésta falacia, que yo denomino el Síndrome de Juan Palomo y que ha causado más destrozos en la vida emocional de las personas que muchas guerras y catástrofes en el mundo.

Los libros de autoayuda dan una ayuda parcial, momentánea. Son pildorillas que aportan cierto alivio y esperanza a momentos duros, pero si funcionaran plenamente y con profundidad, con que uno solo lo hiciera, no haría falta seguirlos escribiendo y publicando.

Otra creencia es la de que yo no necesito ayuda, que yo puedo curarme solo.

A menudo, los que más incurren en éste error son los propios terapeutas. En psicoterapia algunos enfoques como el cognitivo conductual abundan en ésta distorsión, como ellos denominan a ciertas pautas neuróticas… y en el colmo de la presunción, no contemplan el propio trastorno personal como algo que afecte al modo de impartir terapia.

Es como si un loco se olvida de que está loco e intenta sanar a otros locos.

El resultado es que muchos de éstos profesionales están tan neuróticos y poco trabajados como la mayoría de la gente que te encuentras por la calle, en un grado de anestesia emocional, desconexión e idiocia espiritual flagrante, mucho más severa que la de una persona común, pues se supone que el sanador debería estar algo más sano que aquellos a los que pretende ayudar.

Es como si uno se atrincherara en el hecho de ser psicoterapeuta para refugiarse en una torre donde los enfermitos, los neuróticos, los trastornados, son siempre los demás.

Esta especie de locura, alimentada en las facultades de psicología, sobre todo en España, éste tema del “yo estoy bien y no necesito curarme y los enfermos son los otros” es una de las muestras más patéticas del sistema educativo que nos gobierna.

Se trata de una actitud, egóica y un poco infantil, sostenida por profesores, catedráticos de psicología, claustros y demás centros de formación que sencillamente no se sostiene por lo loca y lo absurda que es.

Por eso, repitiendo la frase anterior, muchos psicoterapeútas están más perdidos que el barco del arroz.

Todos tenemos nuestra neurosis, todos sin excepción y la primera persona con la que hemos de trabajar es con nosotros mismos, antes de empezar a hacerlo con los demás.

Hace años, en mi recorrido terapeútico como paciente a lo largo de muchas consultas y gabinetes de psicología, estuve haciendo Terapia Cognitiva cerca de dos años y medio antes de recabar en la gestalt, que fue el paradigma de la psicología que consiguió aportarme más luz y sanación en mi camino.

Tardé tiempo en darme cuenta de que Ruth, mi terapeuta de entonces, una mujer hipereficaz, y una tres de eneagrama casi de libro, sin la menor conciencia de su neurosis, atrincherada en sus programitas cognitivos, en su constante racionalización de la realidad, en la desconexión emocional, en el control y los procedimientos manidos sacados de los libros, en realidad estaba estaba más perdida que muchos de sus pacientes y ejercía la psicoterapia sin haber resuelto la gran mayoría, la inmensa mayoría de sus conflictos internos y temas más nucleares, sobre todo en el tema sexual y corporal.

Yo, como su paciente de entonces, fui uno de los muchos damnificados y afectados por semejante inconsciencia.

La sospecha es que, a fecha de hoy, posiblemente sigue igual, ejerciendo su profesión y viviendo su autoengaño sin atreverse a despertar.

Como a tantos profesionales de la psicoterapia, en la facultad la dejaron acabar la carrera y la permitieron ejercer sin haber abordado jamás sus propios conflictos, atascos y problemas, que luego, en terapia, con los pacientes, siempre surgen y aparecen, causando daños a veces irreparables.

El primer paciente de un psicoterapeuta debería ser él mismo.

Sirva éste ejemplo también para las personas, ciudadanos de a pié, hombres y mujeres que creen que pueden resolver solos todos sus problemas comprando un libro de autoayuda, autoaplicándose ésta o aquella terapia famosa o milagrosa, enterrando sus problemas debajo de la alfombra, negándolos ect… o para aquellos profesionales que viven en la creencia de que, como ya somos psicólogos o terapeutas formados, no necesitamos trabajarnos ni realizar tareas de introspección.

Algunos problemas si pueden resolverse así, con un libro o una autocura a tiempo, pero otros, la mayoría, sencillamente no es posible.

Y es un acto de humildad inmenso, el tener el valor de reconocer que uno necesita ayuda, a veces mucha ayuda. Y un acto de humildad mucho mayor solicitarla.

SI BUSCAS LA LUZ, TRABAJA CON TU SOMBRA

Para conseguir Luz, hace falta trabajar con la propia SOMBRA, los aspectos no reconocidos y negados de nosotros mismos, aquello que no nos gusta saber del ser humano que somos, siempre terminan emergiendo en forma de enfermedad o acontecimientos en nuestra vida que hemos de afrontar.

No es fácil descubrirse como un egoísta, un orgulloso, una víctima, un maltratador, alguien desconectado de su cuerpo o un paranóico asustadizo, por poner algunos ejemplos.

angel de sombra

Enfocarse solo en la Luz, en lo positivo, como aseguran tantas escuelas y profesionales del crecimiento personal, de las terapias light y de la espiritualidad mal entendida, es un error garrafal… crea, por Ley de Polaridad, según el Hermetismo (del que también prometo hablar en un próximo artículo), una sombra inmensa, que se agiganta a medida que nos obcecamos en ver solo lo bonito y estar únicamente en el lado amable de las cosas.

Las personalidades más narcisistas, más rígidas y con más resistencias a la verdad, a su propia verdad, son las que menos soportan el atravesar éste lado oscuro de si mismos y de sus familias, sin cuyo abordaje, no hay curación que valga.

Se enfocan en terapias suaves, de poco compromiso y riesgo, de trabajo superficial, se centran en venturosos trabajos espirituales que prometen la liberación última, e incluso la iluminación… y colocan todo su esfuerzo en ponerle a su vida parches y tapones eventuales, sanaciones cuánticas y apaños energéticos de dudosa eficacia que no durarán mucho tiempo.

A algunos les da por viajar a China, a la India, a Nepal o a la puerta de su casa, como si recorriendo el mundo, otras culturas, lugares y ambientes, pudieran escapar de lo que hay en sí mismos o como si allí fuera, en el extranjero, pudieran encontrar lo que no hallan dentro de su psique. Este es el que yo denomino Síndrome del Pollo-Azafata. El pájaro en constante movimiento, o lo que es lo mismo: Viajar mucho, moverse mucho de lugar, para no mirar dentro de uno.

Olvidan la frase de Carl Jung: Quien viaja fuera, sueña, quien viaja hacia dentro, despierta.

El camino es solo uno, pero tiene muchos senderos.

Como Dentro, es Fuera, como Arriba, es Abajo.

Mi recomendación: usa lo que te funcione… y comprueba, a la larga y con el tiempo, que realmente te funcionó de verdad. Verifica si te sigue funcionando hoy, porque si no lo hace, o si lo hace de forma parcial y relativa, es momento de realizar algunos cambios.

Y de algo podemos estar seguros: la vida es un cambio constante.

Hasta otra próxima entrada, lectores, Paz y Luz en vuestro Camino.

Y gracias, muchísimas gracias por vuestro apoyo y confianza.

Claudio Naranjo -Dios le guarde la salud muchos años- se apresura en ésta etapa final de su vida a publicar todos aquellos libros que dormitaban en su escritorio y que forman el corpus de una de las obras más importantes del humanismo del siglo XX y XXI. A la altura de un Jung, un Freud o un Ellis, Naranjo ha influido en la psicoterapia de vanguardia más que ningún otro especialista actual y es una especie de rompehielos en la conciencia de las viejas estructuras del mundo, el viejo profesorado, los viejos modelos educativos e incluso una sociedad de valores caducos que se tambalean.

Sus libros son la transmisión de su legado a varias generaciones de gestaltistas, psicoterapeutas, formadores, educadores, humanistas y personas de diversa condición, que han bebido de las fuentes de su conocimiento y experiencia como psicólogo y filósofo de primer nivel en sus talleres, escuelas y ciclos de formación, entre los que se incluye el Programa SAT de psicología integrativa, uno de los ciclos de formación más recomendables y necesarios que existen.

Claudio

Claudio Naranjo publica al fin Vanidad, el primer libro de la obra Psicología de los Eneatipos, que estará constituida por nueve volúmenes. Esta vez, debido quizá a la proliferación de lo vanidoso en nuestra sociedad moderna, quizá acuciado por la urgencia en poner algo de luz y verdad en la neurosis de un mundo cada vez más falso, aparente, superficial y materialista, el primer libro de los nueve que vendrán se dedica al eneatipo 3. Los vanidosos y no vanidosos están de enhorabuena.

Y éste que les escribe, que ha tenido sus experiencias buenas y malas con los integrantes de éste eneatipo, se alegra el primero de poderlo leer.

Al frente de un equipo de colaboradores, Naranjo comienza un profundo recorrido por todo el Eneagrama, sin duda uno de las herramientas de autoconocimiento del ser humano más potentes que se conocen.

Vanidad, de Claudio Naranjo

La obra se centra en éste eneatipo 3 y sus tres subtipos, y aparecerá en las librerías el próximo 6 de febrero de 2014.

Si no podéis esperar para comprarlo y queréis más información, he aquí el email de la Editorial: info@edicioneslallave.com

Por cierto, la Llave pertenece desde hace algún tiempo a la Fundación Claudio Naranjo. Muy recomendables todos sus títulos y también las actividades realizadas por ésta Fundación.

Como decimos a menudo en VerDeVerdad: Vamos a cambiar el Mundo.

La Ayahuasca, a la que ya he dedicado algún artículo o entrada, es una de las Plantas Sagradas de la Humanidad. Se ha utilizado tradicionalmente para la curación de enfermos en muchos países de Hispanoamérica. La Abuela Ayahuasca, usada tradicionalmente por chamanes y curanderos, es en la actualidad una sustancia que también se utiliza en psicoterapia de vanguardia con sorprendentes efectos para las personas.

La Ayahuasca siempre te muestra lo que más necesitas saber.

Aquí os dejo el ilustrativo documental “La Ayahuasca, la Serpiente y yo”, que explica de un modo sencillo y divulgativo la utilidad de ésta  maravillosa Planta Sagrada.

 

 

 

 

cavafis joven

Constantín Kavafis es un autor por el que siento gran estima y éste quizá uno de mis poemas favoritos. Hace años me sorprendió, durante un taller de la formación en psicoterapia, que Carmela Ruiz de la Rosa, una de mis formadoras en el Instituto de Psicoterapia Gestalt de Madrid, nos leyera el que ya entonces era quizás mi poema mas querido. En aquel taller y aquel momento el poema tenía todo el sentido del mundo y me golpeó en el corazón con la magia que tienen los momentos de sincronicidad. Nada es casual, Itaca era la vida, la vida abriéndose paso, abriendo caminos ante mi en una época muy dura de mi vida.

Itaca es una metáfora del camino y hace falta leerlo hasta el final para saber porqué.

Kavafis (prefiero la grafía con K a la c de Cavafis) era griego. Con esa timidez propia de algunos genios o acaso esa humildad del que no termina de saber si lo que ha creado tiene algún valor o es olvidable, en vida nunca publicó sus versos, salvo unos cuadernillos de difusión muy reducida, que entregaba a gente, lectores de su confianza, para que los disfrutaran y comentaran con él. De vez en cuando también repartía hojas sueltas con poemas, pero nunca quiso publicar abiertamente en formato libro, ni difundir su obra.

cavafis

Su fama llegó tras su muerte, cuando sus excelentes versos llegaron al mercado literario anglosajón de la mano del escritor E.M. Foster y el griego se convirtió, a título póstumo, en uno de los más grandes autores del siglo XX. Kavafis, griego por convicción, permaneció toda su vida laboral trabajando como funcionario del Ministerio de Obras Públicas egipcio en la Sección de Riegos. Vivió tres años en Constatinopla y el resto del tiempo en Alejandría, hasta los setenta años en que un cáncer de laringe acabó con su vida. Según cuentan, llevó una vida gris, rutinaria, no exenta de intensos amores y pasiones, que disimulaba bajo una apariencia de hombre formal y comedido, muy al estilo de los varones de la época.

Los gays lo tomaron como icono, dada su condición de homosexual y debido al contenido erótico de algunos de sus poemas.

Yo solo puedo decir que, tras leerle, se que allí dentro, en aquel corazón, habitaba un hombre, en el más amplio, tierno y luminoso sentido del término.

Itaca

Cuando emprendas tu viaje a Itaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.

Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,

nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.

Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado.

Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia

entenderás ya qué significan las Itacas.

C. P. Cavafis. Antología poética.
Alianza Editorial, Madrid 1999.

(Edición y traducción, Pedro Bádenas de la Peña)

AYAHUASCA: LA ENREDADERA DEL RÍO CELESTIAL

ISBN: 9788495496881
Editorial: La Llave
Fecha de la edición: 2012
Edición Nº: 1.ª
Idiomas: Español
Encuadernación: Rústica
Dimensiones: 14,5 x 21 cm
Nº Pág.: 536

Desde la California de los 60 hasta el corazón de la Amazonia, Claudio Naranjo relata su revolucionaria experiencia en psicoterapia con plantas maestras.

Los indígenas asháninka llaman a la ayahuasca hananeroca: la enredadera del río celestial. Un nombre que alude al río en que las almas de los muertos se bañan para volverse eternas. Las culturas chamánicas comprenden que, más allá de la cura de ciertas enfermedades, el «camino de la ayahuasca» sirve para aprender a trascender la vida.

Desde la Amazonia colombiana hasta las aulas del Instituto Esalen, de los laboratorios de California a los rituales brasileños del Santo Daime, el Dr. Claudio Naranjo acumula cincuenta años de investigaciones con ayahuasca que ahora nos brinda en un relato claro y valiente sobre la aplicación de plantas sagradas en psicoterapia.

Claudio Naranjo regresa con un nuevo libro sobre la Abuela Ayahuasca y su importancia como Planta Maestra, no solo para las culturas ancestrales de la selva, sino también para cualquier persona interesada en su crecimiento personal y la ampliación de los horizontes de su conciencia.

Como tantos aseguran, con la Ayahuasca te ahorra horas y horas de terapia. Verás aquello que más necesitas para tu presente y vida futura, puede que el camino no sea fácil, pero es el adecuado.  Hablaremos de la Abuelita Ayahuasca en un próximo artículo.

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